Día Mundial contra el Trabajo Infantil 2007: Nueva alianza mundial contra el trabajo infantil en la agricultura

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) unió fuerzas hoy con cinco organizaciones internacionales agrícolas, con el fin de contar con una alianza mundial para combatir el trabajo infantil en la agricultura.

Comunicado de prensa | 12 de junio de 2007

GINEBRA (Noticias de la OIT) – La Organización Internacional del Trabajo (OIT) unió fuerzas hoy con cinco organizaciones internacionales agrícolas, con el fin de contar con una alianza mundial para combatir el trabajo infantil en la agricultura.

Los miembros de esta nueva alianza suscrita aquí durante la Conferencia Internacional del Trabajo son: la OIT, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) del Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR), la Federación Internacional de Productores Agrícolas (FIPA), y el Sindicato Internacional de Alimentos, Agricultura, Hoteles, Restaurantes, Abastecimiento, Tabaco y Asociaciones de Trabajadores Aliadas (IUF).

“Estoy muy complacido por la alianza con estas organizaciones internacionales agrícolas, porque la única forma de fortalecer el movimiento mundial contra el trabajo infantil es transformando los postulados en mandatos y políticas y trabajando juntos”, dijo el Director General de la OIT, Juan Somavia. “Si hacemos un esfuerzo conjunto podremos alcanzar la meta de eliminar las peores formas de trabajo infantil para 2016”.

Se estima que 70 por ciento de los trabajadores infantiles del mundo están en el sector agrícola. Unos 132 millones de niños que trabajan en la agricultura están en el rango entre 5 y 14 años. Se trata de niños que ayudan a producir los alimentos y las bebidas que consumimos. Su trabajo es utilizado en el cultivo de cereales, cacao, café, frutas, azúcar, palma de aceite, arroz, té, tabaco y vegetales. También trabajan en la cría y pastoreo de ganado, y en la producción de otros materiales en este sector como el algodón y sus semillas.

El trabajo agrícola es uno de los más peligrosos, especialmente para los niños. Están expuestos a los mismos riesgos de los adultos, pero sus cuerpos y mentes aún están en proceso de desarrollo y no tienen la misma experiencia laboral. En algunos casos comienzan a los cinco años. Hay zonas rurales donde 20 por ciento de los trabajadores infantiles tienen menos de 10 años, de acuerdo con datos recopilados por el Programa Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT.

Al mismo tiempo, la OIT destacó que no todo el trabajo de los niños en la agricultura es necesariamente perjudicial para ellos o debe ser eliminado de acuerdo con lo planteado en los Convenios Num. 138 y Num.182. Algunas tareas que se consideren apropiadas a la edad de un niño y que no interfieren con su educación y su tiempo de recreación, pueden ser consideradas como parte del proceso de crecimiento en el medio rural.

Pero muchos niños realizan trabajos que pueden poner en riesgo sus vidas, su integridad física, su salud y su bienestar general. Los peligros que enfrentan son diversos, incluyendo la manipulación y aplicación de pesticidas tóxicos, el uso de herramientas afiladas, la realización de tareas bajo temperaturas extremas, la operación de vehículos y maquinarias pesadas, y jornadas de larga duración.

El trabajo infantil limita las posibilidades de acceso a una educación adecuada. La falta de educación, o cuando esta es de mala calidad, afecta las posibilidades de tener un futuro mejor. El problema es agravado por el hecho que muchos trabajadores infantiles agrícolas pertenecen a familias rurales que a su vez constituyen las dos terceras partes de los más pobres del mundo.

Las niñas que trabajan en la agricultura resultan aún más afectadas pues suelen ser la parte invisible de la fuerza de trabajo en el sector y con frecuencia deben hacerse cargo también de las tareas domésticas antes de salir al campo. Las largas jornadas de trabajo pueden causar agotamiento físico o mental.

Algunas áreas clave para la cooperación en el marco de esta nueva alianza incluyen políticas y actividades para:

  • promover la aplicación de las leyes sobre trabajo infantil en la agricultura, especialmente para garantizar que los niños no realicen trabajos peligrosos;
  • mejorar los medios de sustento en zonas rurales, e incluir los temas relacionados con trabajo infantil en las políticas y programas agrícolas;
  • reducir la brecha educacional por motivos de género o por vivir en el medio rural;
  • promover las oportunidades de empleo de los jóvenes en las zonas rurales.

“Consideramos que estas organizaciones ofrecen un medio para acceder a los diseñadores de políticas y los encargados de tomar decisiones en los ministerios de Agricultura y en los servicios de consejería agrícola, y permiten establecer un vínculo con agricultores y trabajadores, y con sus comunidades”, dijo la directora de IPEC, Michele Jankanish. “Esta alianza es especialmente importante por la posibilidad de mayor cooperación en proyectos en terreno, y es un paso importante para ayudar a los niños en la agricultura, a sus familias y comunidades”.

Programa internacional de la OIT para la eliminación del trabajo infantil (IPEC)

El objetivo de la Organización Internacional del Trabajo con respecto al trabajo infantil es lograr la eliminación progresiva de todas sus formas en el mundo. Las peores formas de trabajo infantil, incluyendo el trabajo peligroso, la explotación sexual, la trata de niños y todas las formas de esclavitud deben ser abolidas en forma prioritaria.

La OIT busca posicionar en forma estratégica la eliminación del trabajo infantil al nivel macro en el desarrollo socioeconómico y en el marco de las políticas para la reducción de la pobreza de los Estados Miembros. De esta forma la OIT, a través de IPEC, pone énfasis en la necesidad de evaluar y monitorear las dimensiones y la naturaleza del problema, en el fortalecimiento de las capacidades institucionales, y en la entrega de asistencia para el desarrollo e implementación de políticas nacionales.

La experiencia acumulada por IPEC ha puesto en evidencia que los padres y las familias que tienen una oportunidad prefieren evitar que sus hijos trabajen. Por eso las estrategias de la OIT ponen énfasis en la reducción de la pobreza así como en la ampliación y mejora de mecanismos institucionales para la educación y la aplicación de la ley, entre otras áreas de trabajo relevantes. El trabajo de IPEC está relacionado con diversas iniciativas para el desarrollo, como los Objetivos de Desarrollo del Milenio, los Documentos de estrategia de lucha contra la pobreza, y la iniciativa de Educación para Todos.

Para mayor información por favor contacte al Departamento de Comunicación de la OIT en Ginebra en el +4122/799-7912, o visite el sitio web de IPEC en www.ilo.org/childlabour.