Se busca trabajo con sueldo digno

El desempleo juvenil es persistente en América Latina, pero también es necesario mejorar la calidad de los empleos según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Luis Cordova reporta desde Santiago de Chile para la OIT EnLínea.

Artículo | 27 de octubre de 2006

SANTIAGO (OIT EnLínea) - Un grupo de jóvenes reunidos en el patio de una antigua casona en el centro de la capital de Chile hace tiempo antes de entrar al salón de clase. Pero no es un colegio: ellos están en ese lugar porque necesitan un trabajo, y esperan tener una mejor oportunidad de conseguirlo.

"Están desencantados porque no han podido encontrar trabajo con un sueldo digno, y aquí les damos formación para que estén mejor capacitados cuando busquen un empleo", dijo a OIT EnLínea María Luz Araya, de la escuela Prisma de Los Andes. En este centro los jóvenes estudian oficios relacionados con la gastronomía o la administración, y luego acceden a una contratación en práctica que dura dos meses.

Pero la tarea no es fácil. Algunos tienen una situación económica asfixiante y desertan antes de terminar los cursos, otros tienen dificultades para la inserción laboral y no logran mantener sus empleos. Es una rutina tratar con jóvenes que "no tienen muchas esperanzas", explicó Araya.

La escuela forma parte de los esfuerzos de la ONG Fundación Cristo Vive, y se inserta en una serie de actividades que se desarrollan tanto desde el sector público como desde el privado para abordar el reto del trabajo decente para los jóvenes en Chile, un país donde el desempleo juvenil de 20,4 por ciento está muy por encima de un desempleo general de 8,5 por ciento, según las últimas cifras difundidas por el Ministerio el Trabajo local.

Sin embargo la persistencia del desempleo juvenil no es un problema exclusivo de Chile. Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre este tema ha destacado que la generación de trabajos decentes para los jóvenes que buscan empleo es un desafío pendiente tanto en América Latina como en el resto del mundo.

El informe difundido a fines de octubre advierte que desempleo juvenil global registra una tasa de 13,5 por ciento, prácticamente el doble del desempleo general de 6,4 por ciento y muy por encima del de los adultos, que es de 4,5 por ciento. En una década aumentó en más de 14 por ciento el número de jóvenes sin empleo. "Enfrentamos una crisis mundial de empleo juvenil", dice este documento.

En América Latina y el Caribe la situación es aún más apremiante ya que según el informe de la OIT el desempleo juvenil es de 16.6 por ciento, doble que la tasa de desempleo general (urbana y rural) de 8,3 por ciento registrada por la OIT al comenzar este año.

"Podemos decir que casi uno de cada dos trabajadores desempleados en América latina son jóvenes, una carga pesada para este grupo si consideramos que representan sólo 26,9 por ciento de la población en edad de trabajar", dijo la especialista de la OIT Sara Elder, coautora del nuevo informe.

La escasez de empleos disponibles para los jóvenes que quieren trabajar, sin embargo, es sólo la parte más visible del problema. Con frecuencia las dificultades enfrentadas en el mercado laboral llevan a estas personas entre 15 y 24 años a aceptar empleos de poca calidad y con salarios bajos en la economía informal.

Según cifras contenidas en este nuevo informe, 13,3 por ciento de los jóvenes trabajadores de América Latina viven por debajo de la línea de pobreza de 1 dólar diario.

La OIT advierte que el desempleo juvenil y las situaciones en las cuales los jóvenes abandonan la búsqueda de empleo por frustración o están subempleados en condiciones inapropiadas "genera costos para la economía, para la sociedad y para los individuos y sus familias".

"La carencia de un empleo decente al comienzo de una vida puede comprometer las perspectivas de empleo que una persona tendrá en el futuro", agrega. Destaca que es fundamental contar con estrategias hacer frente específicamente a los problemas laborales de los jóvenes.

En el caso de Chile los problemas relacionados con el empleo juvenil suelen aparecer en el discurso público. En la actualidad existen una combinación de programas para abordar esta situación desde diversos frentes: los programas de empleo que favorecen la contratación de jóvenes mediante la entrega de subsidios, las estrategias de capacitación y formación, y los servicios de información e intermediación laboral.

El Gobierno chileno mantiene un sitio en internet para informar sobre estos planes (www.empleojoven.cl), que incluye también datos sobre bolsas de trabajo, oficinas municipales de intermediación y contenido de los contratos que podrían ser ofrecidos por los empleadores.

El tema del empleo juvenil estuvo desplegado en una lista de 36 prioridades para los primeros 100 días de Gobierno anunciadas por la Presidenta Michelle Bachelet en marzo, cuando asumió ese cargo. Pocos días después anunciaba el programa más reciente que consiste en la bonificación de 50 por ciento del salario mínimo como incentivo a empresarios que contraten a jóvenes.

El informe de la OIT precisa que la región latinoamericana tiene algunos desafíos importantes a enfrentar en este campo: las barreras que existen para la entrada de jóvenes mujeres al mercado laboral, la mejoría en el sistema educativo y en las tasas de asistencia a clases, el estímulo a la inversión y la creación de empleo, el crecimiento del sector formal y la mejoría en la calidad de los trabajos.

Cliquear aquí para ver vídeos sobre el empleo juvenil (en inglés).


Nota 1 - Tendencias mundiales de empleo juvenil, Oficina Internacional del Trabajo (OIT), Ginebra, 2006. Para mayor información visite el sitio www.ilo.org/trends.