La OIT hace un llamamiento a luchar contra el desempleo de los jóvenes y otras formas de exclusión social

KOBE (Noticias de la OIT) ­ Ante los niveles "elevados e intolerables" que han alcanzado el desempleo de los jóvenes y otras formas de exclusión social en algunos de los siete países más industralizados (o países del G-7), el Director General de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) abogó por la adopción urgente de políticas especiales destinadas a mejorar la situación de los trabajadores que se ven obligados a aceptar empleos mal remunerados y de los desempleados de larga duración.

Comunicado de prensa | 28 de noviembre de 1997

KOBE (Noticias de la OIT) ­ Ante los niveles "elevados e intolerables" que han alcanzado el desempleo de los jóvenes y otras formas de exclusión social en algunos de los siete países más industralizados (o países del G-7), el Director General de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) abogó por la adopción urgente de políticas especiales destinadas a mejorar la situación de los trabajadores que se ven obligados a aceptar empleos mal remunerados y de los desempleados de larga duración.

En una alocución pronunciada hoy ante la Conferencia sobre el Empleo del G-7, celebrada en Kobe, Japón, el Sr. Michel Hansenne subrayó "la importancia capital del objetivo del pleno empleo" y de las políticas estatales que "fomentan un crecimiento económico sostenido y ofrecen incentivos bien definidos para el desarrollo de las empresas y la creación de puestos de trabajo". Sin embargo, agregó, tales medidas deben ser complementadas por "otras políticas en las esferas social y laboral que impulsen en forma decidida la reintegración de los desempleados a la vida activa y mejoren la capacitación para el empleo de las personas menos calificadas".

"Si no logramos poner freno al costo social" de las transformaciones económicas resultantes de la mundialización y la evolución tecnológica "corremos el riesgo de deslizarnos hacia un terreno de gran inestabilidad social y política", señaló el Sr. Hansenne.

Según un documento de trabajo preparado por la OIT (Nota 1) , las tasas de desempleo de los trabajadores entre 16 y 24 años de edad en los países del G-7 (con la notable excepción de Alemania) son por lo general más elevadas que en las demás categorías de edad y grupos demográficos, y el doble de la tasa de desempleo general. La situación es particularmente grave en Italia, donde la tasa de desempleo de los jóvenes ha crecido desde 1983 hasta superar el 30 por ciento, y en Francia, donde dicha proporción llegó a 25 por ciento en 1995.

De por sí impresionantes, estas cifras no toman en consideración a las personas que ocupan un empleo a tiempo parcial por no haber encontrado un puesto más adecuado, o a aquellas que, desanimadas, han dejado de buscar una ocupación. Esta forma de "desempleo oculto", afirma la OIT, afecta mucho más "a los jóvenes que a los trabajadores de edad mediana en los Estados Unidos, Japón, Francia y el Reino Unido".

"A pesar de la progresión generalizada de la escolaridad, la proporción de jóvenes de 22 años que no tenían empleo ni asistían a algún establecimiento de enseñanza creció entre 1984 y 1994 en casi todos los países del G-7 (...) Los aumentos más considerables se registraron en Italia y el Reino Unido, con 28,8 y 26,8 por ciento, respectivamente, en 1994".

"La única excepción en este panorama de alto desempleo de los jóvenes es Alemania", país cuyo sistema de aprendizaje "conduce a los jóvenes a la vida activa en forma rápida y sin dificultades", se indica en el informe.

El desempleo de los jóvenes constituye un verdadero derroche de recursos humanos, que a la larga perjudica tanto a las personas directamente afectadas como a sus familiares. Este fenómeno suele ir aparejado con un crecimiento de la criminalidad y la aparición de grupos desfavorecidos que generan sus propias reglas y formas de subcultura. No obstante que estos hechos son un motivo de inquietud general, "es evidente que en todos los países hay en la actualidad un número proporcionalmente mayor de jóvenes sin trabajo que hace veinte años".

La situación de los trabajadores mayores

En el otro extremo del espectro, también aumenta la proporción de trabajadores de mayor edad que son excluidos del mercado de trabajo. En Francia y Alemania, la tasa de empleo de estos trabajadores disminuyó como resultado de la campaña de incentivos a la jubilación anticipada, que se inició en los años 1980 como una forma de reducir el desempleo general.

Por cierto, no todos los trabajadores que se retiran de la vida activa lo hacen voluntariamente. Se piensa que gran movimiento de restructuración empresarial y reducción de plantillas registrado a fines del decenio de 1980 "estimuló los despidos colectivos de trabajadores mayores", cuyas remuneraciones son más elevadas en aquellas empresas cuya escala salarial se basa en la antigüedad y no en la productividad.

El "desempleo oculto" está afectando también a un número creciente de trabajadores de más edad, muchos de los cuales terminan simplemente por abandonar el mercado de trabajo. Entre 1970 y 1994, el mayor incremento de la tasa de personas sin ocupación en los países del G-7 se registró en la categoría de trabajadores de más edad. En ese período, la tasa referida se duplicó en Canadá, Francia y Alemania.

En el documento de la OIT se dice que "el dilema básico de la política de los Estados se plantea entre la utilización de la jubilación anticipada como mecanismo de alivio del desempleo entre los jóvenes y la viabilidad financiera a largo plazo del sistema de pensiones en los países cuya población envejece".

La inquietud por la futura capacidad de financiación de los sistemas de retiro y de salud no es el único motivo que ha llevado a revisar las políticas de incitación a la jubilación anticipada. En efecto, la prolongación de la esperanza de vida y las mejores condiciones de salud de la población han extendido el potencial de la vida productiva de los trabajadores, y son cada día más numerosos los que optan por seguir ocupados, cuando pueden hacerlo.

"Hay que estudiar diversas respuestas políticas", dice la OIT. "La primera es la supresión o la reducción de los incentivos a la jubilación anticipada voluntaria y de las edades de jubilación fija para los trabajadores mayores. Ello va a requerir la eliminación paulatina de los regímenes especiales de jubilación anticipada financiados por el Estado, la introducción de ajustes en los sistemas de pensiones y tributarios a fin de eliminar todo estímulo que favorezca la jubilación anticipada, y la reforma de las escalas salariales basadas en la antigüedad".

La exclusión social

La situación cada vez más precaria en que se encuentran muchos de los trabajadores más jóvenes y también los más ancianos hace temer un aumento de la exclusión social en los países industrializados. Algunas categorías, como los desempleados de larga duración y los jóvenes sin calificaciones o experiencia laboral, tienen dificultades para encontrar empleo incluso en períodos de recuperación económica.

No obstante, los análisis hechos por la OIT han puesto de manifiesto la existencia de grandes diferencias en la evolución de los mercados de trabajo de Europa y Norteamérica. Mientras que la correlación entre el crecimiento y el empleo sigue siendo marcada en todos los países del G-7, las tasas de desempleo de los jóvenes europeos, en cambio, tienden a mantenerse más elevadas en los períodos de auge económico. Ello implica que el sector más expuesto a la exclusión en Europa es el de los jóvenes desempleados.

Por el contrario, en Norteamérica la condición de joven y de desempleado no menoscaba las posibilidades de encontrar una ocupación en períodos de reactivación económica. La categoría más expuesta a la exclusión es la de los desempleados de larga duración, independientemente de otras consideraciones.

En este contexto, es importante observar que los desempleados de larga duración representan el 11 por ciento del total del desempleo en Norteamérica, y que el desempleo de los jóvenes corresponde al 25 por ciento del desempleo total en cuatro países europeos miembros del G-7.

"Hacen falta políticas especiales para corregir la situación desventajosa en que se encuentran los jóvenes y los trabajadores de más edad, pero no podemos ignorar que sin la creación de un gran número de puestos de trabajo tales políticas serían ineficaces", reconoció el Sr. Hansenne. "Es probable que, si la oferta de empleo no aumenta, subsistan las dificultades de los jóvenes y los trabajadores mayores para competir por los puestos de trabajo disponibles, incluso si reciben la ayuda de las políticas especiales. Por ello, nuestro objetivo principal debe seguir siendo el fomento de un crecimiento sustantivo del empleo en general", concluyó el Sr. Hansenne.

Nota 1:
Youth, older workers and social exclusion: Some aspects of the problem in G-7 countries. G7/1997/1. Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra. Octubre de 1997.