Esta historia fue escrita por la Sala de Noticias de la OIT. Para ver las declaraciones y discursos oficiales de la OIT, por favor visite nuestra sección "Declaraciones y Discursos".

PRESIDENTE DEL BANCO MUNDIAL PRONUNCIA UN DISCURSO ANTE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO

GINEBRA (Noticias de la OIT) - "La idea de que existen dos mundos carece de sentido. Hablamos del mundo desarrollado y del mundo en desarrollo como si fueran universos distintos, pero en realidad están íntimamente imbricados. Solo tenemos un mundo desde el punto de vista de la economía, el medio ambiente, la salud, las migraciones, los delitos, el tráfico de drogas, la guerra (...). La cuestión de la equidad y la justicia social se plantea allí donde estemos", dijo el Sr. James Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial en una alocución pronunciada la mañana de hoy ante los delegados asistentes a la 85.a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo.

Comunicado de prensa | 12 de junio de 1997

GINEBRA (Noticias de la OIT) - "La idea de que existen dos mundos carece de sentido. Hablamos del mundo desarrollado y del mundo en desarrollo como si fueran universos distintos, pero en realidad están íntimamente imbricados. Solo tenemos un mundo desde el punto de vista de la economía, el medio ambiente, la salud, las migraciones, los delitos, el tráfico de drogas, la guerra (...). La cuestión de la equidad y la justicia social se plantea allí donde estemos", dijo el Sr. James Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial en una alocución pronunciada la mañana de hoy ante los delegados asistentes a la 85.a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo.

"En nuestro mundo de hoy, 3.000 millones de personas tienen que arreglárselas para subsistir con menos de dos dólares diarios cada una. De entre ellas, 1.300 millones disponen de menos de un dólar diario (...). El 56 por ciento de la población del planeta recibe menos de 5 por ciento del ingreso total. Es un mundo marcado por grandes diferencias entre los países: de un lado están los ricos, del otro, los pobres. Y tales diferencias siguen ahondándose, día tras día".

Comentando la evolución de las corrientes de inversiones, el Sr. Wolfensohn precisó que "hace siete años, las inversiones del sector privado equivalían a la mitad de las del sector público. Hoy, con un total de 240.000 millones de dólares, el volumen de inversiones privadas es cinco veces mayor que el del sector público. El cambio no es únicamente cuantitativo, sino también sustancialmente cualitativo. Pero también en esta esfera predomina la desigualdad (...). De aquel total de 240.000 millones, el 75 por ciento se reparte entre 12 países. En cambio, 140 países tienen que contentarse con menos del 5 por ciento de las inversiones. El África subsahariana recibe cerca de 1 por ciento.

El desarrollo es un desafío de enormes proporciones, pero "a menos que se tengan y apliquen políticas de gran eficacia, no se lograrán políticas económicas eficaces", recalcó el Sr. Wolfensohn. "Es evidente que a menos que uno disponga de una sólida base de apoyo popular, que se preocupe por los derechos inviduales y por diversos aspectos de la responsabilidad y la justicia sociales, resulta imposible tener la paz, y sin paz no hay seguridad para las inversiones. Esta es una conclusión extremadamente simple que guía las actividades del Banco Mundial".

"(...) Respetamos la pericia y las competencias profesionales de la OIT, que hemos aprovechado en nuestras actividades. Hemos colaborado con la OIT. Sin embargo, debo decirles con toda franqueza que no me parece que en el pasado esta relación haya tenido la suficiente profundidad, o bastado para encontrar soluciones al tipo de problemas que se nos plantean. Me enorgullece que en el curso del último año hayamos avanzado a una nueva etapa por este camino de cooperación. Tenemos que fijar prioridades y definir objetivos viables; tenemos que establecer un marco de referencia para medir nuestra eficacia. Es hora de pasar de los ejercicios teóricos y las manifestaciones recíprocas de buena voluntad al establecimiento de objetivos, la realización de evaluaciones y la ejecución de proyectos que podamos asumir conjutamente (...). Deberíamos actuar con audacia y avanzar, experimentar, abordar cuestiones que son nuevas para todos".

"Los lazos que nos unen son numerosos, y los objetivos de la OIT y del Banco coinciden", dijo el Sr. Wolfensohn al concluir su alocución. "Si bien las modalidades de nuestras actividades son diferentes, su complementariedad es patente".

Al presentar al Sr. Wolfensohn ante las delegaciones de los 174 Estados Miembros de la OIT, la Presidenta de la Conferencia, Sra. Olga Keltosová, Ministra de Trabajo, de Asuntos Sociales y de la Familia de la República de Eslovaquia, dijo: "Nos consideramos muy afortunados de que, en este período crucial de la historia, la dirección del Banco Mundial se encuentre en manos de una persona que ha demostrado, tanto de palabra como en la acción, su compromiso moral y social de colocar al ser humano en el centro del desarrollo y de emprender la edificación de un mundo mejor para todos".

Más tarde, respondiendo a la intervención del Sr. Wolfensohn, la Sra. Keltosová agregó: "(...) Como usted sabe, el fomento de la justicia social ha sido desde 1919 el mandato primordial de nuestra Organización. Tras haberle escuchado, nos abriga la confianza de que el Banco Mundial contribuirá en forma significativa al cumplimiento de este mandato. Estamos convencidos de que la cooperación entre el Banco Mundial y la OIT será provechosa para todos nuestros mandantes".