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Tripartismo en tiempos de neoliberalismo

Durante gran parte de los años 90 y de la primera mitad de la década actual, muchos países en desarrollo al perseguir la integración a la economía mundial adoptaron el tipo de medidas orientadas al mercado impulsadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Mucho se ha escrito sobre el impacto de estas medidas (conocidas como el Consenso de Washington) sobre gobiernos, empleadores y trabajadores del mundo en desarrollo. Un nuevo libro, publicado por la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), profundiza sobre este tema y analiza cómo el proceso de negociación entre estos tres interlocutores – en otras palabras, tripartismo – modificó el ritmo, la secuencia y el contenido de estas reformas. OIT EnLínea habló con Lydia Fraile, editora de "Blunting neoliberalism: Tripartism and economic reform in the developing world" (Atenuar el neoliberalismo: Tripartismo y reformas económicas en el mundo en desarrollo).

Artículo | 18 de diciembre de 2009

¿De qué manera el tripartismo influyó sobre las reformas económicas neoliberales actuadas en el mundo en desarrollo durante los años 90 y la primera mitad de la década actual?

Lydia Fraile: Este libro (Nota 1) establece comparaciones entre países con fuerte y débil tripartismo en cuatro regiones del mundo en desarrollo (África al sur del Sahara, Asia Oriental, Europa Central y Oriental y América Latina). La conclusión general es que, en los países donde el tripartismo era relativamente fuerte, el impacto social de las reformas económicas fue menor, al hacerlas más justas y políticamente sostenibles. En otras palabras, si bien el tripartismo no alteró el contenido básico de las reformas orientadas al mercado, ayudó a limar sus puntas más afiladas al mismo tiempo se apoyaba la eficacia económica y el empleo. Los mecanismos variaron de región en región, pero incluyeron una combinación de los siguientes: esfuerzos por reducir la deslocalización, moderar el ritmo o limitar el alcance del cambio estructural; medidas para compensar a los perdedores y promover ajustes a través de políticas de formación e industriales; políticas que sostienen los derechos de los trabajadores y la protección social; y esfuerzos por reducir las desigualdades de ingresos.

¿Puede darnos ejemplos concretos de cómo el tripartismo promovió la justicia social?

Lydia Fraile: Las discusiones sobre políticas de ingresos en Eslovenia y Singapur son dos buenos ejemplos de cómo el tripartismo ayudó a reconciliar la eficiencia y la equidad. En el caso de Eslovenia, la fijación de salarios a través de la negociación tripartita es utilizada desde mediados de los años 90, para reducir la inflación y limitar la dispersión de los salarios, mientras pasaba a una economía de mercado manteniendo al mismo tiempo bajo el desempleo. Singapur utiliza desde los años 70 la fijación de salarios a través de la negociación tripartita para promover el crecimiento moderado de los salarios y la flexibilidad salarial, desplazar la economía hacia sectores con mayor valor agregado y responder a los embates externos. Además de las políticas de ingresos, ambos países tienen amplios programas de formación, que son resultado del tripartismo. Esto ha sido integrado con políticas industriales e intervención activa del Estado en Singapur, y en Eslovenia con una fuerte legislación a favor de la protección del empleo y un enfoque de reestructuración gradual para facilitar la adaptación económica a un bajo costo social.

¿Por qué el tripartismo hace más sostenible las reformas económicas desde el punto de vista político? ¿Puede darnos algunos ejemplos?

Lydia Fraile: El tripartismo, cuando es fuerte genera la participación de los interlocutores sociales. En otras palabras, facilita y promueve el diálogo social entre las partes interesadas. Esto puede verificarse aún en casos de tripartismo débil como en Chile, donde el Acuerdo Marco de 1990 señaló la aceptación por parte del mundo laboral de la economía liberalizada, herencia de los años de Pinochet, así como la aceptación empresarial de un aumento del gasto social en democracia. El contraste entre Eslovenia y Polonia también ayuda a ilustrar este punto: mientras que el unilateralismo en Polonia con frecuencia ha ocasionado protestas por parte de los grupos descontentos, como el caso de los mineros, que tuvieron que ser calmadas mediante medidas muy costosas; los sindicatos en Eslovenia lograron, a través del tripartismo, una participación en la negociación de las reformas que aumentó su sostenibilidad.

¿Puede el tripartismo ser útil durante períodos de crisis económicas profundas, como la que atravesamos en la actualidad?

Lydia Fraile: La evidencia demuestra que el tripartismo en ocasiones ha desempeñado un importante papel estabilizador durante las crisis. Por ejemplo, el pacto social negociado en la República de Corea en 1998 ayudó a asegurar al FMI y a los mercados de capital que el gobierno emprendería acciones firmes contra la crisis financiera de Asia, reduciendo la incertidumbre y contribuyendo a una recuperación rápida. De manera similar, el consenso tripartito ayudó a Uruguay en 2002 a restablecer la confianza pública en el sistema bancario y evitar el trastorno social y político que había desencadenado la crisis financiera de la vecina Argentina. El tripartismo ayudó también a reducir la incertidumbre y garantizar la gobernabilidad durante las transiciones democráticas en Sudáfrica, Chile y Uruguay. Finalmente, como indica el Pacto Mundial para el Empleo de la OIT , el diálogo social es una base sólida para forjar el compromiso de empleadores y trabajadores para acciones coordinadas con gobiernos, necesarias para superar la crisis y una recuperación sostenible.

¿Cómo puede ser comparado el tripartismo de la actualidad con el tipo de tripartismo que existía en el modelo corporativista del período Keynesiano de la posguerra?

Lydia Fraile: Desde una perspectiva laboral, el tripartismo de nuestros días está en gran medida al servicio de un propósito defensivo. En este sentido, es muy diferente de la experiencia corporativista clásica de Europa del período Keynesiano de la posguerra, en la cual los sindicatos canjearon el compromiso de moderar las demandas de salario por políticas de pleno empleo, y el desarrollo de estados de bienestar extensos.


Nota 1 - Blunting neoliberalism: Tripartism and economic reform in the developing world (Atenuar el neoliberalismo: Tripartismo y reformas económicas en el mundo en desarrollo). ISBN: 978-92-9014-896-8: Una publicación conjunta con Palgrave Macmillan. 110 Frs.; 100 $; 65 £; 75 €.