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Frenar la fuga de cerebros: Reforzar las competencias de migrantes y refugiados

Una iniciativa de la OIT ayuda a migrantes y refugiados a obtener el reconocimiento de sus competencias y a adquirir nuevas calificaciones, lo que les permite obtener una "ganancia de cerebros” para ellos mismos y para los países de acogida.

Reportaje | 7 de diciembre de 2018

AMMAN (OIT Noticias) - En una obra de construcción, Aboud al Masoud supervisa sus colegas. Con un bloc de notas, un casco y un chaleco fluorescente, recorre la obra controlando los progresos y la calidad de los trabajos.

Este hombre canoso de 45 años llegó a Jordania como refugiado debido a los enfrentamientos en Siria. Aunque tenía experiencia como solador en la industria de la construcción, en un primer momento, al igual que tantos refugiados, tuvo que trabajar en el sector informal, una posición precaria que hace difícil encontrar un trabajo decente y seguro, sobre todo en una actividad en sí tan peligrosa como la de la construcción.

“Pero después, gracias al apoyo de la OIT, el proceso para obtener permisos de trabajo se hizo más fácil”, dijo. “Pudimos regularizar nuestra situación y ser competitivos [en el mercado de trabajo oficial], ya que utilizamos las competencias y la experiencia que ya habíamos adquirido”.

De hecho, Aboud se benefició de una iniciativa apoyada por la OIT para el Reconocimiento del aprendizaje previo, un programa que permite acceder al mercado de trabajo más formal en Jordania. El programa está dirigido a refugiados sirios y jordanos para evaluar y reconocer oficialmente las competencias y la experiencia que han adquirido, aún si han trabajado en el sector informal.

Además, el programa incluye un componente de formación dirigido a los trabajadores de la construcción, como Abud, una breve formación adicional tanto práctica como teórica, que les permite perfeccionar sus competencias y mejorar sus conocimientos en materia de salud y seguridad en el trabajo.

“Gracias a este programa pudimos aprender nuevas competencias que nos ayudaron a ser competitivos en el mercado de trabajo”, agregó Aboud.

La migración afecta a todas las categorías de trabajadores y el número de migrantes internacionales y de refugiados aumenta con rapidez. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que 164 millones de personas eran trabajadores migrantes en 2017, un aumento de 9 por ciento desde 2013, cuando la cifra era de 150 millones.

Es necesario garantizar que los beneficios incrementen al máximo para los países de origen y de destino así como para los mismos migrantes."

Srinivas B. Reddy, jefe del Servicio de Conocimientos Teóricos y Prácticos y Empleabilidad de la OIT
“Es necesario garantizar que los beneficios incrementen al máximo para los países de origen y de destino así como para los mismos migrantes, para que sea una ‘ganancia de talentos’ y no una ‘fuga de cerebros’ cuando las personas están empleadas por debajo de su nivel de competencias”, afirmó Srinivas B. Reddy, jefe del Servicio de Conocimientos Teóricos y Prácticos y Empleabilidad de la OIT.

“La integración exitosa de migrantes y refugiados en las sociedades y los mercados de trabajo es beneficiosa para todos, porque previene la descualificación, reduce las vulnerabilidades, capitaliza los talentos y apoya el desarrollo de las economías y de las empresas locales”, explicó.

Para lograrlo, agregó Srinivas Reddy, es necesario reforzar la educación y la formación de los migrantes. Esto significa que las instituciones de formación deben conocer los mercados laborales de los países de origen y de destino, de manera que puedan comprender mejor las calificaciones requeridas y puedan orientar sus programas de formación de manera eficaz. Esto no solo facilita la movilidad internacional, contribuye además al crecimiento del empleo en los países de origen.

También es importante el reconocimiento de las calificaciones extranjeras. Con frecuencia, las competencias adquiridas en un país no son suficientes para acceder al mercado de trabajo de otro país. La falta de reconocimiento de las competencias de los trabajadores puede incrementar la vulnerabilidad y la discriminación y hacer más difícil la entrada en el mercado de trabajo formal.

Existe, además, la necesidad de un mayor número de asociaciones trasfronterizas en materia de competencias. Este tipo de asociaciones no solo ayudan a los trabajadores migrantes, también maximizan los beneficios de la migración tanto para los países de origen como para los países de destino.

Además, a escala mundial, es necesaria una amplia cooperación internacional para unir los esfuerzos nacionales y formular políticas migratorias que tomen en cuenta y anticipen las necesidades de competencias, mejoren el acceso de los migrantes a la educación y la formación, y fortalezcan el reconocimiento mutuo y multilateral de las competencias.

El Pacto Mundial para una migración segura, ordenada y regular propuesto por las Naciones Unidas, un marco de cooperación no jurídicamente vinculante, representa un paso en esta dirección. Su objetivo es mejorar la cooperación internacional en materia de migración, reconoce que ningún Estado puede abordar esta cuestión por sí solo. El Pacto Mundial reconoce que es necesario un enfoque integral para optimizar los beneficios globales de la migración y, a la vez, hacer frente a los riesgos que enfrentan los individuos y los desafíos planteados a las comunidades en los países de origen, de tránsito y de destino.

Una Conferencia Intergubernamental a fin de adoptar el Pacto Mundial para una migración segura, ordenada y regular tendrálugar en Marrakech, Marruecos el 10 y 11 de diciembre 2018.