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Líderes tradicionales de Zimbabwe pasan a ser activistas de género

Un proyecto de la OIT sobre igualdad de género en Zimbabwe ha permitido a líderes tradicionales comprender las ventajas que conlleva la participación de la mujer en actividades económicas y sociales.

Reportaje | 12 de septiembre de 2018
Madamombe, jefe y líder tradicional
HARARE (OIT Noticias) – Líderes tradicionales masculinos desempeñan un papel primordial en las comunidades rurales de Zimbabwe. A demás de dirigir sus comunidades, están facultados para asignar tierras, solucionar controversias y velar por el mantenimiento de normas y valores culturales heredados de sus antepasados.

Dada la influencia que ejercen en sus comunidades, en el marco de un proyecto de la OIT sobre igualdad de género se organizaron diversas sesiones de capacitación destinadas a ellos.

No obstante, ésta capacitación se vio dificultada por el hecho de que la opinión de la mayoría de los líderes tradicionales de Zimbabwe a nivel social se basa en el dominio masculino.

Según Hopolang Phororo, Directora de la Oficina Nacional de la OIT para Zimbabwe y Namibia, "el cambio de actitud con respecto a la mujer exige la participación de hombres en nuestros programas sobre género".

Opiniones encontradas

Madamombe es jefe y líder tradicional en la Comarca 1 del Distrito de Murewa, situada a unos 75 km al noreste de Harare, la capital del país. A su parecer, las mujeres de su comunidad siempre han recibido un nivel de trato inferior al de los hombres y han estado subordinadas a estos.

Así mismo , Madamombe siempre consideró que, con independencia de lo que dijera, las mujeres siempre debían obedecerle incondicionalmente, sin tener derecho siquiera a participar en debates.

No obstante, la situación comenzó a cambiar a raíz de su participación en las sesiones de capacitación organizadas por la OIT en el marco del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre Igualdad de Género.

La capacitación trató sobre autoestima, fomento de la confianza y liderazgo; medios de subsistencia y seguridad alimentaria; desarrollo empresarial; igualdad de género; derechos de la mujer; condiciones laborales de las mujeres; salud sexual y reproductiva, incluyendo los casos de matrimonio infantil; y violencia doméstica y de género, así como VIH y SIDA.

Si bien el objetivo más amplio del proyecto era fomentar el empoderamiento económico de la mujer, era necesario impartir antes sesiones de capacitación sobre el cambio de actitud en relación con las funciones desempeñadas por ambos géneros como punto de partida.

Cambio de mentalidad

Al principio fue difícil para Madamombe asumir su participación en el programa de capacitación. Estaba convencido de que iba a ser una pérdida de tiempo y de recursos, debido a su firme convencimiento de que la mujer no era capaz de llevar a cabo actividad económica alguna.

"Al principio la capacitación me resultó muy difícil, pues tenía la impresión de que intentaban tratarme con arreglo a un nivel tan bajo como el de la mujer", señaló.

No obstante, a medida que el programa avanzaba se percató de que el objetivo era muy distinto.

"Comencé a darme cuenta de que el objetivo de la formación era ayudarme a entender que la mujer es capaz de hacer lo mismo que yo".

La participación de la mujer ha contribuido a transformar radicalmente la comunidad."

Mugariwa Gonese, líder tradicional
Desde ese momento Madamombe comenzó a reflexionar sobre la aportación de la mujer al hogar.

"Me di cuenta de que, por lo general, los hombres pasaban el tiempo sin hacer nada, o en la comuna (en el centro comercial local), divirtiéndose con sus amigos, mientras las mujeres trabajaban en casa, salían a recoger leña o buscaban trabajo en explotaciones agrícolas a cambio de alimento para la familia", agregó.

La actitud de Mugariwa Gonese, líder tradicional del Distrito de Gutu que participó asimismo en el programa de capacitación, también cambió. Al igual que Madamombe, era encargado de asignar la tierra en la que tenían lugar los proyectos de jardinería del Programa Conjunto de la ONU; actualmente elogia la participación de la mujer.

"La participación de la mujer ha contribuido a transformar radicalmente la comunidad. Las mujeres escogidas en este programa eran de las más pobres de nuestra comunidad, pero en la actualidad han comprado ganado y han construido casas y baños, y pueden pagar las tasas escolares de sus hijos", afirma.

En el Distrito de Murewa, Madamombe constató incluso una reducción de casos de violencia contra la mujer, a raíz de los resultados del programa de capacitación y de los ingresos que las mujeres obtienen actualmente por medio de los proyectos de jardinería.

Participación de la mujer en procesos de decisión

"Probablemente la mayor transformación ha tenido lugar en mi familia", señala Madamombe.

"Al tomar decisiones y mediar en casos que afectan a mi comunidad solicito ahora la opinión de mi esposa, que tengo muy en cuenta antes de adoptar una decisión", añadió.

Madamombe ha pasado a ser un "campeón masculino" en la comunidad, abogando por la igualdad de género entre sus homólogos y subordinados. Ha implantado un sistema de cuotas en sus comités. A raíz de ello, las mujeres constituyen el 50% de los miembros de los comités, y se garantiza la toma de decisiones sobre la base de los aspectos de género. En las reuniones que preside como líder tradicional también dedica tiempo a hablar sobre la importancia de la igualdad de género. Forma parte del comité directivo del Distrito de Murewa sobre cuestiones de género y colabora con organizaciones del distrito en calidad de activista de género.

"Al poner en marcha este programa tuvimos que hacer frente a una enquistada oposición masculina. Nos es grato constatar que actualmente el proyecto ha contribuido a erradicar normas sociales de base que dificultaban la igualdad de género. Los avances logrados por líderes como Madamombe a la cabeza de sus comunidades son muy favorables", señala Hopolang Phororo, Directora de la Oficina Nacional de la OIT para Zimbabwe y Namibia.