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La industria de la construcción de Kenia fomenta los empleos verdes y las viviendas ecológicas

Un proyecto innovador de la OIT tiene el objetivo de reducir la vulnerabilidad de Kenia a los riesgos climáticos y mejorar los medios de subsistencia de las comunidades tradicionales de pastores.

Reportaje | 26 de mayo de 2017
NAIROBI, Kenia (OIT Noticias) – Magdalene Saitoti, keniana de 40 años, es una de las beneficiarias de un proyecto dirigido a crear empleos verdes en la industria de la construcción, reducir la pobreza de las comunidades de pastores y fortalecer la resiliencia del país al cambio climático.

En asociación con el Departamento de Desarrollo Internacional (DFID) del Reino Unido, ONU Medio Ambiente, ONU-Hábitat y los gobiernos de los condados de las comunidades de pastores masáis de Narok y Kajiado, la OIT desarrolló un prototipo de vivienda ecológica manyatta durante un período de 15 meses. A diferencia de otras viviendas tradicionales de madera masáis, esta es construida con materiales y recursos disponibles a nivel local, con tecnología alimentada con energía solar y biogás y la capacidad de recoger y almacenar el agua de lluvia.

La casa más estable, construida con ladrillos y arena y equipada con un inodoro ecológico, está diseñada para promover la conservación de los bosques y mejorar la calidad de vida de las comunidades que se dedican a la ganadería.

Saitoti ya había comenzado su actividad de construcción en enero 2016, antes de participar más tarde ese mismo año en un curso de construcción de manyatta organizado por la OIT. El curso no sólo le enseñó a Saitoti, madre de tres niños del condado de Kajiado, nuevas técnicas ecológicas de construcción, además le permitió emplear a más trabajadores. Tradicionalmente, en las comunidades de pastores, son las mujeres las que construyen las viviendas para sus familias. La construcción de la manyatta moderna demora de tres a cuatro semanas. Tres empresas y 59 empleos fueron creados durante los primeros 12 meses de la fase piloto del proyecto.

“El nuevo diseño utiliza ladrillos y un techo moderno hecho con cemento y tierra, en lugar de estiércol de vaca. Esto significa que ahora cuando llueve podemos recolectar agua del techo. Además es más espaciosa que las tradicionales y en la noche se puede utilizar la energía solar,” explico Saitoti.

Un rápido incremento de empleos verdes estimularía la demanda laboral, incentivaría la innovación y permitiría que el país fuese más competitivo en la economía global."

Mary Kawar, Directora de la Oficina de la OIT para Tanzania, Kenia, Uganda, Ruanda y Burundi
“Desde que participé en el curso, mi empresa ha crecido, otras personas me han comisionado trabajos y también les he enseñado a construir manyattas modernas. Hoy día tengo cuatro ayudantes y puedo emplear a otros diez si es necesario cuando obtenga un contrato grande,” agregó.

Según el informe 2017 sobre Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, la tasa de desempleo en Kenia es la más alta de la región de África Oriental, alcanzando la cifra de 39,1 por ciento. El desempleo juvenil ha permanecido elevado por más de 20 años. De una población en edad de trabajar de 24 millones de personas, uno de cada seis jóvenes kenianos está desempleado. Las comunidades de pastores son particularmente vulnerables a la pobreza, el desempleo y el subempleo.

“Para Kenia, los empleos verdes son una parte fundamental del crecimiento económico. Un rápido incremento de empleos verdes estimularía la demanda laboral, incentivaría la innovación y permitiría que el país fuese más competitivo en la economía global, lo cual daría lugar a una mayor productividad y a una prosperidad económica a largo plazo,” declaró Mary Kawar, Directora de la Oficina de la OIT para Tanzania, Kenia, Uganda, Ruanda y Burundi.

El proyecto aspira a liberar el potencial de creación de empleos verdes de la industria de la construcción de Kenia, a través del incremento de la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas (MPYME), en base a los principios de las empresas sostenibles que equilibran los objetivos económicos, sociales y medioambientales.

Mejores empleos y más verdes

El proyecto, al estar dirigido a las MPYME de la cadena de valor de la construcción de viviendas ecológicas, crea empleos verdes decentes y al mismo tiempo mejora la calidad de los empleos existentes en el mercado laboral y en el sector de las MPYME, en particular para las mujeres y los jóvenes.

El proyecto creó sinergias y colaboraciones con el sector privado, los gobiernos de los condados y otros proveedores de servicios de apoyo empresarial a fin de promover las capacidades para los empleos verdes, el acceso a la financiación, a los mercados, a vínculos comerciales y a servicios de desarrollo de empresas.

Los tipos de empleos y de trabajo por cuenta propia que han sido creados en la construcción ecológica y los procesos de acondicionamiento incluyen la fabricación de ladrillos y bloques, la instalación de unidades de energía solar y de biogás y su manutención, la instalación de tanques de agua y tuberías y la construcción en general.

“Estas experiencias laborales, entre otras, abrirán una vía hacia el empleo gracias al desarrollo de competencias y la formación práctica,” declaró Alice Mwaisaka, Coordinadora nacional del Programa Empleos verdes en Kenia.

“Estos empleos no sólo son creados durante el período inicial de inversión o construcción, también en el mantenimiento, y serán especialmente beneficioso para los países destinatarios para abordar el problema del alto desempleo de los jóvenes y las mujeres. El proyecto dividirá a los participantes en grupos de edad y sexo a fin de garantizar que se cumplan los objetivos de empleo para los jóvenes y las mujeres.”

La OIT tiene previsto aprovechar los logros del proyecto, instaurado en 2014 y financiado por el DFID como parte del programa Una ONU, al explorar el potencial de reproducción a través de la colaboración con diversos socios del desarrollo.

Otros potenciales proyectos de empleos verdes de la OIT en Kenia están siendo examinados para ser implementados a finales de 2017 o principios de 2018. Se trata de ampliar la primera fase de este proyecto piloto, así como en el desarrollo de competencias y creación de empleos en otros sectores como la industria geotérmica y la gestión de los desechos.