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Después de la erupción: una persona desplazada se convierte en empresaria

Una mujer indonesia desplazada a causa de una erupción volcánica fundó una empresa exitosa después de recibir una formación impartida por la OIT sobre iniciativa empresarial y educación financiera.

Reportaje | 18 de agosto de 2016
Susiyanti Br Sembiring
DISTRITO KARO, Indonesia (OIT Noticias) – En su pequeña tienda, Susiyanti Br Sembiring está ocupada sirviendo café negro a sus clientes.

Ubicada en el centro para refugiados del Monte Sinabung, en el Distrito Karo en el norte de Sumatra, su pequeña tienda suministra productos de consumo diario, como bebidas y verduras. Gracias a ello puede mantener a su familia y ya no depende de las ayudas sociales.

Sembiring además logra ahorrar un poco de dinero. Hoy día, tiene una cuenta de ahorros en la Cooperativa de crédito Sondang Nauli con una cantidad mensual obligatoria de al menos 300.000 rupias indonesias.

“Hasta consigo ahorrar para la educación de mis tres hijos. Cada mes, ahorro 300.000 rupias indonesias para asegurarles una educación en el futuro”, declaró con orgullo.
Susiyanti es una de las 15.000 personas del distrito Karoque tuvieron que abandonar su aldea – Gurukinayan – a causa de la erupción del Monte Sinabung en 2013.
El Monte Sinabung todavía tiene una intensa actividad volcánica.

“La erupción destruyó toda la aldea. Perdí ocho hectáreas de terreno cultivable que era la principal fuente de ingresos de mi familia”, dijo al recordar el día que ella y su familia tuvieron que abandonar la aldea.

Destruction to Gurukinayan village caused by the eruption of Mt. Sinabung
La erupción obligó a su familia a vivir en el campo de Kabanjahe, la capital del distrito Karo.

Durante el período de permanencia en el campo, Susiyanti trabajaba como obrera agrícola para mantener a su familia, y su esposo encontró empleo como chófer de transporte público. Ella recibía por su trabajo 60.000 rupias indonesias al día, pero no trabajaba todos los días, sólo cuando la llamaban.

En 2015, escuchó hablar del programa conjunto OIT-FAO-PNUD, financiado por la Agencia de asistencia y desarrollo internacional de Nueva Zelanda y dirigido a ayudar a las comunidades locales a recuperar sus medios de subsistencia. Inmediatamente se inscribió para participar en la formación sobre educación financiera e iniciativa empresarial utilizando el módulo GET Ahead (Impulsar a las mujeres en las empresas).

“Ahora sé cómo llevar la contabilidad, priorizar gastos y administrar mi dinero con cautela, sobre todo en tiempos difíciles como estos”, explicó.

“La OIT seleccionó cursos de formación que se adaptasen al contexto y las necesidades locales de manera que los participantes se apropien y apliquen los conocimientos que han aprendido para recuperarse de la catástrofe y tener una vida mejor”, explicó Aidil Azhari, Responsable de proyecto de la OIT para el proyecto conjunto “Sinabung Recovery Support Programme” (SIRESUP, Programa de apoyo a la recuperación del Monte Sinabung).

“Estos módulos de formación no sólo se concentran en habilidades para la vida o la generación de ingresos, también en el cambio de mentalidad y de conducta. Esperamos que las personas de Sinabung se beneficien de las competencias empresariales básicas y que se dediquen a actividades más sostenibles a largo plazo”, declaró.

Una nueva tienda en el área del centro de acogida

En julio 2015, la familia de Susiyanti recibió una subvención del gobierno para la vivienda y el alquiler de un terreno agrícola por una suma de 3.800.000 rupias indonesias. Después de recibir la subvención, ella se mudó a un alojamiento temporal proporcionado por la ONG local Jenggala a seis kilómetros del Monte Sinabung y cerca de la aldea Gurukinayan.

Ahora sé cómo llevar la contabilidad, priorizar gastos y administrar mi dinero con cautela, sobre todo en tiempos difíciles como estos"

Basándose en lo que aprendió en la formación de la OIT, utilizó el dinero no sólo para alquilar el terreno agrícola sino también para establecer su propia empresa, una pequeña tienda ubicada en la zona del centro de acogida. La formación GET Ahead mejoró los conocimientos de Susiyanti sobre cómo administrar su pequeña empresa. Ahora, ella puede calcular las ganancias de su actividad cada semana/mes, algo que antes no hacía.

“Antes no hacía otra cosa que comprar y vender. No sabía exactamente cuánto ganaba. Pero ahora, con la partida de gastos semanal o mensual, puedo calcular la ganancia de cada producto que vendo”, dijo.

Desde que abrió su pequeña tienda, su ganancia diaria es de aproximadamente 150.000 rupias indonesias. Esto le hace sentirse más segura acerca de su futuro, sobre todo el de su familia y sus tres hijos.

“La erupción me hizo perder mi negocio y mi tierra; sin embargo, también me dio la oportunidad de aprender sobre empresas y finanzas y me ha hecho una mejor empresaria”, concluyó con una gran sonrisa.