Discapacidad y formación profesional

Los champiñones constituyen una oportunidad para las personas con discapacidad en Bangladesh

El cultivo de los hongos ofrece una valiosa fuente de ingresos para las personas con discapacidad en Bangladesh y contribuye a dales más confianza y control sobre su futuro.

Reportaje | 16 de febrero de 2016
Kajal se ocupa con dedicación a su cultivo.
Cuando Kajal era un bebé, un ataque repentino de fiebre que no fue atendida a tiempo, le dejó paralizadas las piernas. Su padre, incapaz de hacer frente a esta situación sumada a la pobreza extrema en la que vivían, se marchó. Kajal creció totalmente aislada.

“Sentía que era una carga para mi madre”, contó. “Abandoné la escuela después del segundo grado porque mis compañeros eran crueles conmigo. No tenía confianza en mí misma. No podía imaginar una manera de salir de esta situación.”

Debido a la falta de oportunidades en su pequeño mundo, Kajal aceptó casarse, esperando que esto confortara un poco a su madre. Son pocas las oportunidades que tienen las muchachas pobres con discapacidad, así que ella terminó casándose con un hombre mucho mayor que ella, quien además era muy pobre y analfabeta y, aun así, su madre tuvo que pagar una dote.

Kajal ahora tiene 30 años y dos hijos. Su esposo es un albañil que no consigue empleo fijo. Afortunadamente, Kajal pudo ingresar a la Fundación Access Bangladesh, donde aprendió a coser y así ganar un poco de dinero. Más tarde se enteró que la Fundación, con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ofrecía apoyo técnico para las actividades de formación prácticas dirigidas a las personas con discapacidad. Ella decidió intentarlo.

Access Bangladesh estaba buscando ocupaciones que pudiesen realizarse desde el hogar para las personas con discapacidad física. Realizaron un estudio de mercado y descubrieron que el cultivo de los champiñones podía ser el camino a seguir.

Ellas ven que tengo un ingreso regular y contribuyo al sostén de la familia y esto ha hecho que me respeten. Ahora a muchas mujeres de la aldea Shadhapur les gustaría cultivar champiñones. Espero que todas las mujeres aprendan a hacer algo que les proporcione un ingreso. De otra manera dependemos de otras personas. Con dinero, podemos abrirnos un camino en nuestra vida, para realizar nuestros propios sueños."

El Instituto Nacional de Hongos de Savar, un socio de la iniciativa, explicó que las setas son muy beneficiosas para la salud: reducen el colesterol, refuerzan la inmunidad, ayudan a mantener la piel saludable, mejoran el metabolismo, contienen antioxidantes, inhiben el cáncer, diluyen la sangre y son ricas en zinc.

Además los hongos pueden ser cultivados ecológicamente, no requieren de pesticidas o fertilizantes químicos. Más interesante aún, los hongos pueden ser cultivados en el hogar, proporcionando un empleo significativo a las mujeres con niños y a las personas con discapacidad cuya movilidad está comprometida.

Con la asistencia del proyecto de la OIT B-SEP, financiado por el Gobierno de Canadá, el Instituto Nacional de Hongos proporcionó un día de formación a un grupo de mujeres con discapacidad, les enseñó a construir una 'casa para los hongos', una estructura de bambú donde sembrar y regar las semillas de los champiñones, para que crecieran.

Actualmente, Kajal gana entre 2.500 y 3.000 taka al mes. Ella dice que la demanda por sus hongos es alta. El cultivo de los hongos le exige sólo de 10 a 15 minutos al día para regarlos con una cuchara. Esto le deja libre todo el tiempo necesario para hacer sus otras actividades y cuidar de sus hijos y de su esposo. Kajal es muy feliz con esta segunda fuente de ingresos y quiere continuarla todo el tiempo que sea posible.

“La vida ahora es mejor”, afirmó Kajal.

“Puedo mandar a mis hijos a la escuela. Los puedo alimentar bien. ¡A veces nosotros también comemos hongos! Ya no dependo de mi esposo y por eso me trata de manera diferente, con más respeto. Me hubiese gustado que mi mamá conociese el cultivo de hongos cuando yo era pequeña”.

“Entonces, quizás las cosas habrían sido diferentes, como serán ahora. Tengo más confianza y estoy orgullosa, porque me gusta contribuir con la familia y satisfacer las necesidades de mis hijos. Mi discapacidad ha dejado de ser un impedimento. Mis vecinos vienen a visitarme para ver los hongos.”

El cultivo de hongos parece ser el modelo perfecto de una empresa verde que puede ser establecida a bajo costo y replicada fácilmente a fin de empoderar a aquellos que tienen comprometida la movilidad para ganar un ingreso desde su hogar.

Access Bangladesh tiene planes de formar una cooperativa y una marca comercial para promover este producto en los supermercados, hoteles y restaurantes locales. Este tipo de iniciativa debería ser ampliada para beneficiar a las personas con discapacidad y al país en general.

El Proyecto Competencias para el Empleo y la Productividad de Bangladesh (B-SEP) es una iniciativa del Gobierno de Bangladesh financiada por el Gobierno de Canadá y ejecutada por la Organización Internacional del Trabajo con el apoyo del Gobierno de Bangladesh. El objetivo del proyecto es acelerar los esfuerzos que otras organizaciones, donantes y el gobierno están realizando para hacer que las competencias en el país sean reconocidas a nivel nacional, accesibles a todos, de mayor calidad y vinculadas directamente a los empleos.