Combatir el trabajo infantil en Sri Lanka

El camino de regreso a la escuela

La madre de Saddis Kumar trabaja en una plantación de té en Sri Lanka. Su padre no trabaja debido a un problema de salud. Saddis estuvo a punto de caer en el trabajo infantil, pero la OIT intervino a tiempo. Lea su historia.

Reportaje | Colombo | 31 de mayo de 2015
Saddis Kumar se está preparando para ir a la escuela.
DISTRITO DE RATNAPURA (OIT Noticias) – Todas las mañanas Saddis Kumar se pone su uniforme, se peina, se arregla la corbata, llena la botella de agua y saluda a sus padres. Cuando termina, este muchacho de 13 años, está listo para ir a la escuela.

No fue siempre así. Saddis regresó al colegio hace poco, después de dos años de interrupción.

“Iré a la escuela otra vez, quiero seguir estudiando. Me gusta la escuela”, dice convencido.

Saddis y su familia viven en Rilhena Estate, una extensa plantación de té en el distrito Ratnapura, en la Provincia Sabaragamuwa de Sri Lanka. Más de 500 personas trabajan en la hacienda, que produce el té Dilmah, conocido en todo el mundo.

Ambiga Kumar Meena, la madrastra de Saddis, trabaja recogiendo las hojas de té. Ella es el único miembro de la familia que recibe un salario. Hace dos años, su esposo sufrió una operación quirúrgica importante y no pudo regresar al trabajo. Desde entonces, esta mujer de 39 años tuvo que trabajar aún más para pagar los gastos médicos y cuidar de la hermana menor de Saddir. Sin suficiente apoyo familiar, el niño comenzó a faltar a clases y finalmente abandonó la escuela por completo.

Lamentablemente, el de Saddir no es un caso aislado.

“Los indicadores de rendimiento escolar y de salud en las plantaciones son inferiores a la media nacional”, señaló Hiroshi Gunatilake, Auxiliar de programa del Proyecto Trabajo Infantil y Protección Social de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). “Hemos observado muchos casos de niños que no van a la escuela con regularidad y luego terminan en trabajo infantil, y nosotros queremos prevenir que esto suceda.”

El Proyecto Trabajo Infantil y Protección Social comenzó en junio 2014, con el apoyo del Programa Multi-bilateral OIT/Japón. Los especialistas de la OIT impartieron formación sobre protección social y los derechos de los niños al personal de Rilhena Estate. Además, les enseñaron a recopilar y analizar los datos para que pudiesen mantener un registro de la situación del trabajo infantil.

Los asistentes sociales recién formados no demoraron mucho en identificar a Saddir. Durante una visita a su familia, hablaron con sus padres y concluyeron que el niño era muy susceptible de caer en trabajo infantil. Era necesario actuar.

“Matriculamos a Saddir en nuestra escuela hace dos meses. Le hacemos un seguimiento y nos proponemos llevarlo al mismo nivel que los muchachos de su edad”, explicó Wilma Perera, Asistente social de la Rilhena Estate.

Saddir Kumar regresó a la escuela gracias al Proyecto Trabajo Infantil y Protección Social de la OIT.
En la escuela, Saddir recibe un desayuno gratis. En el aula, responde a las preguntas de sus profesores con entusiasmo. Ha vuelto a sonreír.

El proyecto sobre trabajo infantil ostenta ya un buen número de historias exitosas como la de Saddis. Además de apoyar a los niños trabajadores a través de educación y la atención médica, el proyecto se centra en la prevención. Por ejemplo, enseñando a las familias a administrar mejor su presupuesto para que los niños no tengan que ganar dinero.

El regreso de los niños a la escuela resuelve sólo una parte del problema. La mayor dificultad de Hiroshi Gunatilake y de sus colegas es garantizar que los niños finalicen los estudios.

Para abordar este problema, el equipo del proyecto comenzó a trabajar con los interlocutores sociales de Sri Lanka – organizaciones de trabajadores y de empleadores – y la asociación ya ha producido resultados positivos. La Cámara de Comercio e Industria de Sabaragamuwa pidió a sus miembros que no emplearan a niños, patrocina reuniones y talleres sobre temas relacionados con el trabajo infantil y proporciona a los niños mochilas y artículos escolares.

Niños en la plantación
“Si logramos reunir a todos los socios, como el sector privado, el gobierno y otros interlocutores sociales, podremos ofrecer a los niños de las plantaciones una educación adecuada”, afirmó Hiroshi Gunatilake. “Si les damos una buena educación, seguramente no serán vulnerables al trabajo infantil.”

Con la ayuda de la OIT, Balangoda Plantations PLC, otra plantación en la Provincia de Sabaragamuwa, abrió un centro de actividades en Pettiagalla. El centro ofrece a los trabajadores de las plantaciones cursos de costura, corte de papel y encuadernación de libros, para ayudarlos a ganar un dinero extra y así mantener a sus hijos fuera del trabajo infantil.

“Gracias a esa formación, establecí mi propia empresa”, explicó Selvaraj Selvamalar de 29 años. “Fueron muchos los beneficios que me aportó el proyecto, quisiera agradecer a la OIT por ello. La OIT debe continuar su trabajo en nuestra plantación.” Su negocio ha crecido tanto, que ella se mudó a la ciudad y sus hijos van a una escuela mejor.

Según Anil de Mel, Gerente General de Balangoda Plantations PLC, además de ayudar a los hogares de los trabajadores a administrar mejor sus presupuestos “tratamos que las familias generen mayores ingresos. Esta iniciativa también está respaldada por el nuevo programa que hace poco emprendimos con la OIT.”

En 2010, el Gobierno de Sri Lanka se comprometió a eliminar las peores formas de trabajo infantil en el país para 2016. Desde entonces, el Gobierno y la OIT trabajan juntos para lograr ese objetivo y el nuevo proyecto sobre trabajo infantil pretende basarse en los progresos alcanzados. El proyecto ha reforzado la confianza en que el Gobierno cumplirá con la meta de 2016.

“Emprendimos, con el apoyo de la OIT, las nuevas iniciativas, que llamamos 'zonas libres de trabajo infantil'. Significa que integramos o incorporamos las cuestiones relativas al trabajo infantil en los planes de desarrollo sectoriales o de distrito”, declaró Ananda Wimalaweera, Secretaria General Adjunta del Trabajo y Relaciones Laborales de Sri Lanka.

“Nos sentimos optimistas, gracias al apoyo de la OIT, alcanzaremos nuestro objetivo.”