Rana Plaza, dos años después

Inspectora de fábricas, un trabajo desafiante pero honrado

Desde que colapsó el edifico Rana Plaza se han realizado esfuerzos continuos para mejorar la capacidad y eficiencia de la Inspección del Trabajo. La OIT apoya este proceso a través de su Programa Condiciones de Trabajo en el Sector de la Confección financiado por Canadá, los Países Bajos y el Reino Unido. Entre los nuevos inspectores contratados que recibieron formación de la OIT, se encuentra Farzana Islam de 27 años.

Artículo | 22 de abril de 2015
Farzana Islam de 27 años, inspectora en las fábricas en Dhaka.
DHAKA (OIT Noticias) - “Presenté la solicitud para este trabajo cuando leí el anuncio del Ministerio de Trabajo y Empleo en el periódico y me incorporé el 24 de diciembre 2013. Principalmente, me inspiró el Rana Plaza. Quería hacer algo para ayudar a los trabajadores. Muchos no conocen sus derechos o responsabilidades, fue por eso que solicité el empleo.


Recibí una gran cantidad de formación de la OIT, por ejemplo, sobre seguridad y salud en el trabajo. Necesité al menos seis meses para saber cómo llevar a cabo mi trabajo, pero la formación fue muy útil.

Cuando visitamos las fábricas, llevamos una lista de control que completamos con el número de registro de la fábrica, el número de trabajadores, los nombres del equipo de dirección, etc. Después, durante la inspección recorremos todos los pisos de la fábrica. Controlamos la seguridad contra incendios, la distribución del espacio y nos aseguramos que todo esté en orden.


Tal vez, las trabajadoras prefieran conversar conmigo. Si durante una inspección, uno de mis colegas masculinos le pregunta '¿Cuándo fue la última vez que tomaste vacaciones?' ella no responde. Pero si yo le pregunto: '¿Qué hace tu esposo?, ¿A qué escuela van tus hijos?, ¿Cuándo fue tu última vacación?'. Entonces, me contestará: 'Mi última vacación no fue una vacación porque tuve que trabajar hasta altas horas de la noche'.

Cuando el Rana Plaza se derrumbó, existían normas sobre donde debería estar situado el generador, pero no se habían cumplido. Si tengo que renovar una licencia, es evidente que la caldera o el generador tienen que estar en la planta baja o en una estructura externa. Si la caldera está en el segundo o tercer piso, no les renuevo la licencia. Hoy día la conformidad con las normas es mucho más estricta.

En 2013, cuando me incorporé era diferente. La capacidad de trabajo y la eficiencia no eran tan altas. Pero las cosas han cambiado mucho. Recién comencé, si les preguntaba a mis colegas con más antigüedad '¿Cuándo fue tu última formación?', ellos no podían recordarlo. Si les pregunto ahora, me contestan '¡Estoy cansado de tanta formación!'.

Cuando un trabajador me llama para decirme: 'Farzana recibí mi salario' me siento muy feliz. Si la dirección cometé una infracción y la enmienda, sé que al menos resolví un problema."