Zimbabwe

Buscar una salida de la marginación a través del aprendizaje

Un proyecto de la OIT en Zimbabwe contribuye a mejorar la calidad del aprendizaje práctico en la economía informal. El programa ayuda a los jóvenes, en especial aquellos que viven con discapacidad, a encontrar un trabajo decente y así escapar del círculo vicioso de la marginación y la pobreza.

Reportaje | 4 de abril de 2014
MUTARE, Zimbabwe (OIT Noticias) – Annisa Matandike, de 30 años, pensaba que tenía pocas opciones en la vida y que la discriminación la marginaría por ser albina. Pero hoy día, está por realizar el sueño de toda su vida: crear su propria empresa de catering.

Como en muchos otros países, las percepciones, la discriminación y las barreras estructurales hacen difícil que una persona con albinismo gane un ingreso y ocupe su lugar en la sociedad. El albinismo es una condición que causa deficiencia visual, desde una reducción de la visión a la ceguera, así como sensibilidad de la piel y lesiones en la piel.

El año pasado, Matandike se inscribió en el proyecto (QIA) un programa de la OIT para mejorar la calidad del aprendizaje informal, y participó en un curso de orientación sobre gestión de restaurantes y repostería en un centro de formación profesional.

Matandike actualmente es una aprendiz en “Granny’s Kitchen” un restaurante en el distrito central de negocios de la ciudad de Mutare, en Zimbabwe.

“Ahora soy capaz de preparar una comida de tres platos, hacer porciones con facilidad, así como preparar pasteles de carne y otros productos de repostería. Todo esto parecía un sueño imposible antes de mi formación”, comentó.

Aprender a través de la práctica


El programa se basa en el sistema de aprendizaje tradicional, ampliamente practicado en Zimbabwe, en el cual los jóvenes que no reciben enseñanza formal se arriman a maestros artesanos calificados para aprender un oficio a través del aprendizaje en el trabajo y experiencias en talleres.

“Fue una agradable sorpresa encontrar a otras dos personas con discapacidad en mi grupo en el centro de formación”, confesó. “Es notorio que la mayoría de las personas sólo quieren relacionarse con personas sin discapacidad, pero el programa QIA superó mis expectativas.”. Matandike considera que la experiencia contribuirá en gran medida a demostrar a la comunidad que los jóvenes con discapacidad pueden vivir vidas productivas.

En Zimbabwe, el desempleo juvenil es alto y las dificultades que enfrentan los jóvenes con alguna forma de discapacidad son particularmente graves. Las percepciones y las barreras estructurales dificultan aún más que las personas con discapacidad ganen un ingreso y ocupen su lugar en la sociedad.

El número relativamente bajo de personas con discapacidad económicamente activas con frecuencia trabajan en la economía informal, ganan menos que sus colegas sin discapacidad y enfrentan condiciones de trabajo precarias. A fin de resolver este problema, el Gobierno de Zimbabwe y la OIT se están centrando en la inclusión de las personas con discapacidad al mejorar sus competencias para la empleabilidad.

El Programa Skills for Youth Employment and Rural Development Programme (Competencias para el Empleo Juvenil y el Desarrollo Rural) es el producto de una asociación de cinco años de duración entre la OIT y la Comisión Danesa para África que apoya a los interlocutores sociales en Zimbabwe. Su objetivo es fortalecer los sistemas de desarrollo de competencias que mejoran la empleabilidad, promueven el acceso a las oportunidades de trabajo e incrementan los ingresos para un crecimiento inclusivo y sostenible.