Swazilandia

El lugar de trabajo, una ámbito de información sobre el VIH y la circuncisión

Tras participar de unas sesiones de información organizada por la OIT, muchos hombres en Swazilandia decidieron someterse a la circuncisión para reducir el riesgo de contraer el VIH.

Reportaje | 14 de marzo de 2013
SWAZILANDIA (Noticias OIT) – Themba Malinga necesitó tiempo para armarse de valor y someterse a la circuncisión, pero este guardia de seguridad de 24 años está contento de haberlo hecho.


“Estaba asustado por la cirugía, pero la información que recibí me convenció de someterme a la operación”, declaró. “Me siento más tranquilo y estoy feliz, porque gracias a esta decisión me hice la prueba del VIH y ahora conozco mi estado serológico”.

Swazilandia tienen la tasa de prevalencia del VIH más alta del mundo, estimada en 26 por ciento de los adultos en una población de 1,2 millones.

Debido a que la circuncisión masculina reduce en 60 por ciento el riesgo de contagio de los hombres, el Gobierno decidió lanzar un programa nacional en junio de 2011 para sensibilizar y estimular la circuncisión voluntaria.

Dos años más tarde, 10.000 hombres han sido circuncisos y los funcionarios estiman que 90 por ciento de los hombres del país están conscientes del problema. No fue una tarea fácil en un país donde la circuncisión no es una práctica tradicional.

El lugar de trabajo es un punto de entrada eficaz para suministar a los hombres sexualmente activos la información necesaria sobre la circuncisión."
Themba Malinga comenzó a considerar la circuncisión después de asistir a una sesión formativa sobre VIH/SIDA en la empresa donde trabaja, Gridlock Security. El curso fue organizado por la OIT, que apoya la campaña del gobierno a través del programa nacional sobre VIH en el lugar de trabajo. El programa fue puesto en práctica en las cuatro regiones de Swazilandia en colaboración con 26 empresas y 26 ministerios gubernamentales.

“El lugar de trabajo es un punto de entrada eficaz para suministar a los hombres sexualmente activos la información necesaria sobre la circuncisión”, afirmó Khombi Nkonde, Coordinadora nacional de proyecto de la OIT en Swazilandia. “Puesto que asisten todos los días al trabajo, podemos llegar a ellos con mensajes que ponen de manifiesto los beneficios y ayudan a disipar los mitos y las ideas falsas. Colaboramos con especialistas de la salud y acompañamos a los hombres en su proceso de toma de decisiones”. Los beneficios de la circuncisión incluyen la reducción de las tasas de transmisión del VIH por las mujeres infectadas; la disminución de infecciones ulcerosas de transmisión sexual; una menor incidencia del papiloma humano en los hombres, lo cual protege a las mujeres del cáncer del cuello uterino; además de mayor higiene y, en algunos casos, un aumento de la satisfacción sexual.

Luchando contra mitos


Las sesiones de formación dan espacio a la discusión sobre las preocupaciones o malentendidos relacionados con la circuncisión. Algunos de los mitos más difundidos son que el prepucio, una vez que es eliminado, es utilizado para preparar una especia; que su eliminación reduce la libido y que la operación es muy dolorosa. También preocupa lo que se dice en la Biblia al respecto de la circuncisión.

Nkonde reconoce que la idea puede ser difícil de vender en una cultura que no está acostumbrada a la circuncisión. “Nosotros abordamos estas cuestiones de manera muy detallada, explicamos los hechos científicos y utilizamos personalidades y deportistas fiables como jugadores de fútbol o líderes tradicionales que han sido circuncisos y han tenido una experiencia positiva”, explicó.

Previniendo el VIH/Sida en Swazilandia: el rol del mundo del trabajo

Los lugares de trabajo que participan en el proyecto instauraron un comité sobre VIH/SIDA, tienen una red de trabajadores que educan a los colegas, y políticas y programas en el lugar de trabajo. Estos factores son útiles para proporcionar apoyo e información continua, ya que con frecuencia las sesiones de formación logran convencer a los participantes sobre los beneficios de la circuncisión, pero necesitan tiempo para tomar la decisión. Los empleadores son incitados a mostrar flexibilidad y apoyar a los trabajadores que deciden hacerlo adoptando una planificación que se adapte a las exigencias médicas.

Las operaciones se realizan en lugares equipados adecuadamente, como hospitales públicos o clínicas privadas, por médicos calificados y enfermeras formadas que se encargan del cuidado de seguimiento.

“Para 2015, se prevé que Swazilandia – un país con una epidemia de VIH generalizada y una baja incidencia de circuncisión masculina médica – habrá ofrecido circuncisión voluntaria a al menos 80 por ciento de los hombres adultos”, indicó Vusi Maziya, Director del programa para la circuncisión masculina en Swazilandia.

Si bien los resultados son muy prometedores, Cloepas Sibanda, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, destacó que la circuncisión no sustituye el uso del preservativo. “Existe el riesgo de que los hombres circuncisos se sientan invencibles ante el VIH, por eso es necesario insistir en la necesidad del uso correcto y constante del preservativo, aún después de la circuncisión”, explicó.

La OIT promueve la circuncisión como parte de una serie de medidas de prevención que comprenden asesoría y prueba de detección del VIH; tratamiento de las infecciones de transmisión sexual; prácticas sexuales más seguras, y el uso correcto y constante de los preservativos masculinos y femeninos.