En ruta hacia un transporte marítimo decente

Cuando en febrero 2006 la OIT adoptó el Convenio sobre trabajo marítimo, el Director General Juan Somavia dijo “estamos haciendo historia del trabajo”. Tras la ratificación de Rusia y Filipinas, el Convenio entrará en vigor dentro de 12 meses. ¿Qué significa esto para los 1,2 millones de gente de mar del mundo?

Reportaje | 20 de agosto de 2012
"Y M Orchid”, un barco mercante de 275 metros
GINEBRA (OIT Noticias) – Hace cuatro años, cuando el fotógrafo de la OIT visitó el puerto de Génova en Italia, conoció a una joven marinera de nombre Wang Chung-Hai. La joven cadete rompe con muchos estereotipos.

No sólo porque forma parte del 1 ó 2 por ciento de marineras que existen en el mundo y porque sueñe con algún día convertirse en oficial o capitán, lo cual sería aún más raro.

Wang Chung-Hai nos mostró con orgullo su camarote, espacioso y ordenado. En los viajes más cortos por la región asiática, hasta le es permitido compartir el camarote con su pareja. Su salario es casi cinco veces superior al salario mínimo establecido por la OIT para la gente de mar.

Cuando su barco, el “YM Orchid”, un buque mercante de 275 metros recién construido que viajaba bajo la bandera de Panamá, fue inspeccionado por el oficial de control de puerto italiano, estaba en perfectas condiciones.

No toda la gente de mar es tan afortunada y no todos los barcos están en tan buenas condiciones. Muchos marinos enfrentan una realidad más difícil, peligrosa y sucia, al trabajar en buques inseguros que no están en condiciones de navegar.

Srta. Wang Chung-Hai
En el mismo puerto de Génova, el fotógrafo de la OIT vio un barco que había sido abandonado por su propietario con la tripulación a bordo. Hacía meses que no recibían sus salarios y no sabían cómo pagar el viaje de regreso a casa.

Aunque éste es un caso extremo, la base de datos de la OIT sobre los casos de abandono de gente de mar contiene más de cien casos similares desde que fue lanzada en 2004.

El Convenio sobre trabajo marítimo de la OIT, 2006 (CTM, 2006) establece que los propietarios de los barcos deben continuar pagando el salario a los marineros hasta que estos son repatriados.

Una carta de derechos para la gente de mar


EL CTM, 2006 va mucho más allá de abordar la cuestión de los salarios en el mar. Establece el derecho de la gente de mar a condiciones de trabajo decente en una diversidad de ámbitos, incluyendo los derechos básicos de empleo, un mejor control de las condiciones de trabajo y de vida a bordo, y el derecho a presentar reclamos tanto a bordo como en tierra.


Según el CTM, 2006 toda la gente de mar tiene derecho a:
  • un lugar de trabajo seguro y protegido en el que se cumplan las normas de seguridad.
  • condiciones de empleo justas.
  • condiciones decentes de trabajo y de vida a bordo.
  • protección de la salud, atención médica, medidas de bienestar y otras formas de protección social.
Visto que el Convenio se aplica a todos los barcos, incluso a aquellos pertenecientes a los Estados miembros que no lo han ratificado, tendrá vigencia a nivel mundial y su cumplimiento puede ser exigido de manera uniforme.

El CTM entrará en vigor después de 12 meses de su ratificación por parte de 30 Estados miembros de la OIT, que representan una cuota de al menos 33 por ciento del arqueo bruto de la flota mercante del mundo. Con la ratificación de Filipinas y Rusia ambas condiciones han sido satisfechas.

Con frecuencia definida como la “Carta de derechos” de la gente de mar, el Convenio también contribuye a alcanzar igualdad de condiciones para todos los armadores, al garantizar la competencia justa y marginando la actividad de los buques de calidad inferior.

El Convenio promueve un sistema rígido de aplicación y cumplimiento a fin de garantizar que las normas del trabajo sean observadas de igual manera que los Convenios de la Organización Marítima Internacional (OMI) sobre seguridad a bordo y protección del medio ambiente (SOLAS/MARPOL), tanto por parte de los Estados de abanderamiento como por los Estados rectores del puerto.

Más poder para reglamentar

Bajo el CTM, 2006 los Estados deben inspeccionar todos los buques que enarbolen su bandera, además de expedir un certificado de trabajo marítimo y una declaración de cumplimiento de trabajo marítimo si los barcos tienen un arqueo bruto de 500 o más toneladas y realizan viajes internacionales.

Teniente Vincenzo Paolo Leone, guardacostas y oficial del puerto de Estado
Si la inspección por parte del Estado de abanderamiento resulta insatisfactoria, el inspector no expedirá el certificado, se rehusará a avalarlo o, en casos muy graves, lo retirará.

Los motivos para detener un buque también cambiarán una vez que el CTM, 2006 entre en vigor. En la actualidad, la detención se limita a cuestiones relacionadas con la seguridad. El nuevo Convenio abarca también la seguridad social de la gente de mar. Esto significa que un inspector podrá detener un buque o impedir que zarpe si son violados los derechos sociales y laborales, por ejemplo, si los salarios no son pagados o los registros de empleo no están actualizados.

“Aún podemos ver marinos que navegan en buques peligrosos, barcos que contaminan, condiciones de trabajo y de vida que están muy por debajo de las normas internacionales mínimas. Confío que el CTM, 2006 pueda contribuir a superar estos desafíos y trace una ruta segura y decente para el futuro”, declaró Cleopatra Doumbia-Henry, Directora del Departamento de Normas Internacionales del Trabajo de la OIT.

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