Questions and Answers

Reconstruir Haití a través de programas de formación y empleabilidad

Como reacción al devastador terremoto que estremeció a Haití en enero del año pasado, la comunidad internacional se ha comprometido a contribuir con muchos miles de millones de dólares para apoyar programas. Sin embargo, el país no podrá aprovechar este apoyo masivo si no encuentra personal técnico y profesional calificado para la puesta en práctica. OIT EnLínea habló con Michael Axmann, especialista en sistema de desarrollo de competencias profesionales de la OIT, en relación a una propuesta de la OIT sobre un nuevo programa a gran escala dirigido a fortalecer la empleabilidad de los trabajadores y la productividad de las empresas de Haití.

Artículo | 6 de enero de 2012

¿Dos años después del terremoto, Haití constituye aún un desafío enorme para la comunidad internacional?

Michael Axmann: Con 56 por ciento de la población viviendo en condiciones de pobreza extrema con menos de 1,25 dólar al día, Haití es el país más pobre del hemisferio occidental. Las altas tasas de desempleo en la economía formal y una economía informal extensa dominan el mercado laboral. El terremoto del 12 de enero agravó una situación que ya era difícil. Murieron cerca de 220.000 personas y un millón fueron desplazadas en el área metropolitana de la capital de Haití. El costo de los daños y la reconstrucción se estiman en 11.500 millones de dólares.

¿Cuál es el impacto sobre la educación y la formación?

Michael Axmann: El impacto del terremoto sobre la educación y la formación ha sido particularmente devastador. De acuerdo con estimaciones del gobierno, en la región oriental de Haití, que comprende más de la mitad de las estructuras escolares de todo el país, más de 80 por ciento de las escuelas fueron destruidas o muy dañadas. Los sistemas de educación y formación técnica y profesional (EFTP) también fueron afectados, 8 de cada 9 institutos de formación y los 11 organismos privados o fueron destruidos o gravemente deteriorados.

Este daño provocó un retroceso en un sistema educativo que ya era deficiente. Cerca de 40 por ciento de los niños entre 6 y 15 años de edad no van a la escuela. Con menos de 9 por ciento de jóvenes que continúan sus estudios en los institutos de formación profesional y menos de 1 por ciento en la universidad, la instrucción y desarrollo de competencias para las generaciones futuras de Haití plantean un desafío enorme.

¿Qué repercusiones tiene esta carencia de competencias en la economía de Haití?

Michael Axmann: Los niveles bajos de instrucción y formación se han traducido en una falta de trabajadores calificados para algunos sectores específicos del país. De acuerdo con estimaciones del gobierno, sólo 6 de cada 1.000 trabajadores en el mercado laboral posee un diploma o un certificado en una área técnica o profesional. El sector donde esta carencia es particularmente grave es el de la construcción. Y dado el enorme daño causado por el terremoto, las demandas del mercado laboral en ese sector han incrementado de manera considerable en los últimos dos años.

Para hacer frente a esta carencia, se han traído del extranjero trabajadores con competencias técnicas o de gerencia, en particular de la República Dominicana y Brasil. Si Haití quiere depender menos de la capacidad técnica profesional del extranjero, es necesaria una iniciativa nacional en materia de formación y empleabilidad con carácter de urgencia.

¿La OIT llevará a cabo un proyecto dirigido al sector de la construcción?

Michael Axmann: En julio de 2011, la OIT realizó una misión en Haití para evaluar la demanda del sistema de formación e identificar el potencial de empleo y las competencias necesarias en el sector de la construcción. A través de discusiones con las partes interesadas a nivel nacional y el personal regional, la misión confirmó que era pertinente escoger este sector como punto de partida dado el grave déficit de competencias y su alto potencial para la creación de trabajo.

El enfoque estratégico de este proyecto está organizado en dos grandes pilares, la formación y la empleabilidad, a fin de apoyar a los trabajadores de la economía informal a prepararse para mejores trabajos en los esfuerzos de reconstrucción, y para vincular la formación con las oportunidades de empleo, y se basa en gran medida en las experiencias, actividades y proyectos realizados por el equipo de crisis de la OIT en Haití y su coordinador, Antonio Cruciani, a partir de septiembre 2010.

En el área de la formación y empleabilidad, la OIT ha acumulado una gran cantidad de experiencia y capacidad técnica en contextos nacionales muy diversos. Esto incluye la reforma de los sistemas nacionales de formación, la mejora del aprendizaje informal, la formación de emprendedores y el desarrollo de una mejor comprensión de los servicios de empleo. La OIT se basará en esta experiencia para adaptar e integrar los conceptos pertinentes en el proyecto de cooperación técnica de Haití, y encontrar sinergias y complementariedades con proyectos de otras agencias de desarrollo.

¿El proyecto estará en sintonía con la Estrategia de Formación del G20?

Michael Axmann: Durante la Cumbre de Pittsburgh en 2009, los líderes mundiales exhortaron a colocar el empleo de calidad en el corazón de la recuperación y solicitaron a la OIT, en colaboración con otras organizaciones y los interlocutores sociales, a elaborar una estrategia de formación y someterla a su consideración. El resultado fue la Estrategia de Formación del G20: Una fuerza de trabajo calificada al servicio de un crecimiento sólido, sostenible y equilibrado destaca nueve elementos indispensables en la elaboración de las estrategias sólidas de formación y desarrollo de calificaciones: anticipación de las competencias necesarias, participación de los interlocutores sociales, enfoques sectoriales, información sobre el mercado laboral y servicios del empleo, calidad y pertinencia de la formación, igualdad entre los sexos, acceso amplio a la formación, financiamiento y evaluación del rendimiento de las políticas.

Un año más tarde, en la reunión del G20 en Seúl, Corea, se decidió identificar en cada región países piloto según criterios específicos. La OIT colabora con otras organizaciones internacionales a fin de mejorar la coordinación al responder a las solicitudes de apoyo para mejorar el desarrollo de competencias. Con el nuevo gobierno, que se estableció el 19 de octubre de 20011, la mejora de la formación y de las oportunidades de empleo se encuentran entre las prioridades de la agenda nacional. La organizaciones de trabajadores y empleadores en Haití también ha expresado su apoyo firme al fortalecimiento de las competencias y a la preparación de un nuevo crecimiento del empleo en la reconstrucción.