Preguntas y respuestas sobre el impacto de la crisis sobre las personas con discapacidad

Para cerca del 10 por ciento de la población mundial que vive con alguna discapacidad, la actual crisis económica global es motivo de preocupación. Las personas con discapacidad suelen ser excluidas y marginadas, y son especialmente vulnerables en tiempos de crisis. Esta semana, la actriz ganadora del Oscar Marlee Matlin su sumará a un panel de expertos para discutir */ sobre el impacto de la crisis sobre las personas con discapacidad y qué se puede hacer al respecto. OIT EnLínea habló con Barbara Murray, especialista principal en temas de discapacidad de la OIT, sobre la importancia de incluir a las personas con discapacidad en las medidas para superar la crisis.

Artículo | 11 de noviembre de 2009

¿Cuál ha sido el impacto de la crisis sobre las personas con discapacidad?

Barbara Murray: Existe poca cantidad de datos confiables a nivel mundial sobre la crisis y las personas con discapacidad, por lo tanto debemos basarnos en informes de prensa recientes. Estos informes señalan que el número de trabajadores con discapacidad empleados está disminuyendo, así como el gasto público en programas para promover la empleabilidad y el empleo de estas personas; también la demanda de productos de empresas que emplean a personas con discapacidad podría disminuir. Esta situación se produce en momentos en que los hombres y mujeres con discapacidad ya estaban en desventaja, pues se veían afectados por un mayor nivel de desempleo y una menor participación en la fuerza de trabajo que las personas sin discapacidad. La actual crisis económica mundial resalta las barreras que las personas con discapacidad enfrentan y pone de relieve la necesidad de contar con un desarrollo que sea inclusivo y sostenible.

¿Puede darnos algunos ejemplos concretos?

Barbara Murray: En Japón, el año pasado las empresas eliminaron cerca de 2.800 empleos para personas con discapacidad, lo que representa el nivel más alto en los últimos seis años. En Australia, la disminución del PIB llevó a un recorte de 52 millones de dólares del gasto público destinado a preparar a las personas con discapacidad para acceder a un trabajo. Un estudio reciente con base en Estados Unidos sobre el Seguro de Incapacidad del Sistema de Seguridad Social muestra que el número de personas con discapacidad que reclamaron este seguro alcanzó un tope de más de 2,3 millones en 2008, lo cual seguramente refleja una caída en los ingresos de estas personas provenientes del empleo. Estos son algunos de los ejemplos que hemos podido recopilar; es posible que existan muchos más.

¿Existe entonces un vínculo estrecho entre discapacidad y pobreza?

Barbara Murray: La discapacidad es tanto una causa como una consecuencia de la pobreza. Los vínculos entre pobreza y discapacidad son bien conocidos. La ONU estima que el 80 por ciento de las personas con discapacidad en los países en desarrollo vive en la pobreza. De acuerdo con el Banco Mundial, cerca del 20 por ciento de los pobres del mundo tiene discapacidad. Es más, muchas personas con discapacidad en los países en desarrollo viven en zonas rurales donde el acceso a la formación, las oportunidades de trabajo y los servicios son limitados. Las personas con discapacidad tienen mayores probabilidades de estar desempleadas que las personas sin discapacidad. Y es más probable que reciban un sueldo más bajo.

¿Cuáles son los principales puntos que deben ser tratados a la hora de promover la inclusión de las personas con discapacidad?

Barbara Murray: Subyacente al patrón de pobreza, bajos índices de participación laboral y empleo, y desigualdad de ingresos que existe alrededor del mundo, otros temas cruciales deben ser abordados, como el acceso a la educación y a la formación en habilidades relevantes para el mercado de trabajo. Según la UNESCO, en los países en desarrollo más del 90 por ciento de los niños con discapacidad no asiste a la escuela, lo cual los pone en desventaja a la hora de acceder a programas de desarrollo de conocimientos, de competir por un puesto de trabajo o de emprender un pequeño negocio. Además, la dificultad de acceso físico y la tecnología de la comunicación no les permiten a las personas con discapacidad participar en igualdad de condiciones con los demás. Y, lo que resulta fundamental, los preconceptos erróneos sobre sus capacidades laborales y habilidades, y las consiguientes actitudes negativas, hacen que por lo general se los discrimine a la hora de postularse a un trabajo, de ser promovido o de mantener un trabajo cuando surge una discapacidad.

¿Además del impacto sobre los niños, cuál es el impacto sobre las mujeres con discapacidad?

Barbara Murray: Entre las personas con discapacidad, los hombres tienen casi el doble de probabilidades de tener un trabajo que las mujeres. Por ejemplo, en los países de la Unión Europea, el 49 por ciento de las mujeres con discapacidad y el 61 por ciento de los hombres con discapacidad están empleados, comparado con el 64 por ciento de las mujeres sin discapacidad. En la República de Corea, el 20,2 por ciento de las mujeres con discapacidad y el 43,5 por ciento de los hombres con discapacidad están empleados, comparado con el 49,2 por ciento y el 71,1 por ciento para las mujeres y hombres sin discapacidad, respectivamente.

¿Cuál es el papel de la OIT en relación a la crisis y la discapacidad en el trabajo?

Barbara Murray: El Pacto Mundial para el Empleo de la OIT, adoptado a través del consenso de trabajadores, empleadores y gobiernos en la Conferencia Internacional del Trabajo en junio 2009, ofrece un plan de trabajo para la recuperación –a nivel local, nacional y mundial– de esta crisis y un nuevo empuje hacia una globalización justa y equitativa. El Pacto se basa en el Programa de Trabajo Decente de la OIT, que abarca empleo, derechos, protección social y diálogo. El Pacto también ayudará a reducir las diferencias entre mujeres y hombres con discapacidad y las personas sin discapacidad durante estos tiempos de crisis, y contribuirá a la cohesión social y la estabilidad.

¿Qué pasos concretos está dando la OIT para reducir las diferencias entre personas con discapacidad y personas sin discapacidad?

Barbara Murray: La manera más sencilla de responder a esta pregunta es decir que necesitamos un enfoque de doble vía. La primera vía tiene que ver con programas o iniciativas específicas para personas con discapacidad a nivel nacional, orientadas a superar las desventajas u obstáculos particulares que experimentan algunas personas con discapacidad. La segunda vía tiene el objetivo de garantizar que las personas con discapacidad sean parte de los servicios y programas convencionales sobre formación profesional, empleo, desarrollo de la iniciativa empresarial y micro finanza.

Hasta tanto la inclusión plena y la igualdad de oportunidades y trato no sean una realidad para las personas con todo tipo de discapacidad, el enfoque de doble vía seguirá siendo necesario. En ambos enfoques, trabajamos a través de la investigación, el desarrollo del conocimiento sobre buenas prácticas, las actividades de concienciación, el fomento de la capacidad y los servicios de cooperación técnica. Nuestro trabajo también incluye el contacto con los medios de comunicación, especialmente a través de la difusión de los resultados de nuestras experiencias producto de la investigación y las lecciones que vamos aprendiendo. Tenemos un largo camino por recorrer, pero estamos convencidos de que junto con los gobiernos, nuestros mandantes, la sociedad civil y las organizaciones de personas con discapacidad alrededor del mundo, podemos lograr un cambio.

El encuentro tendrá lugar el jueves 12 de noviembre de 2009, de 14:00 a 15:30, en la Sala del Consejo de Administración de la OIT, situada en el nivel R-3 Sur. El encuentro estará abierto al público. Para ingresar a la OIT, es necesario presentar un documento de identidad con fotografía. Durante el encuentro se ofrecerá interpretación de lengua de señas en francés.