Kirguistán, programas de empleo y formación profesional ayudan a frenar el éxodo rural

Ofrecer a los jóvenes trabajo decente en la agricultura es un desafío enorme, pero la migración masiva de las zonas rurales a las urbanas produce pobreza en y alrededor de las ciudades. Programas de empleo y formación adecuados pueden ayudar a regular la tasa de emigración y aliviar la presión sobre los centros urbanos, dice un nuevo informe de la OIT sobre empleo rural y reducción de la pobreza presentado durante la Conferencia Internacional del Trabajo de este año que se lleva a cabo en Ginebra. OIT EnLínea informa desde Kirguistán.

Artículo | 16 de junio de 2008

KYZYL KYA, Kirguistán (OIT EnLínea) – Las aldeas alrededor de esta ciudad del sur de Kirguistán tienen un aspecto extraño. Al cabo de un tiempo se entiende el motivo: casi no hay jóvenes, sólo abuelos y nietos.

“Nuestros jóvenes están todos trabajando en Rusia o Kazajstán, ganando dinero para sus familias, y nosotros cuidamos a sus niños”, dijo Urpasha Tashpakova cuyos tres hijos trabajan en Moscú.

Gounash de trece años es una de las pocas personas jóvenes que aún viven en su aldea, pero piensa abandonarla pronto. “Aquí no hay trabajo serio”, dijo. “No es posible ganar dinero suficiente para alimentar a la familia”.

Kyzyl Kya es una de las típicas zonas rurales de la actual Kirguistán. Los jóvenes de la zona rural suman 62 por ciento de la población entre 15 y 29 años, pero para ellos es más difícil el acceso a la educación y la formación profesional que para los jóvenes de las zonas urbanas. Para las niñas y las muchachas la situación es aún peor.

La educación en las zonas rurales se ha deteriorado. La pobreza está muy extendida e impide que los padres tengan la posibilidad de proporcionar una adecuada educación y formación profesional a sus niños. A esto se suma la falta de información sobre las oportunidades y demandas del mercado laboral.

Según el informe de la OIT, la mayoría de los jóvenes de Kirguistán (60 por ciento) sigue el consejo de sus padres al decidir acerca de su futuro trabajo y 30 por ciento confía en sus amigos o vecinos. Gounash no recibió ninguna orientación en la escuela local. No ha ido al servicio de empleo porque desconoce su existencia. Para ella, como para muchos otros, la migración laboral parece ser la única opción.

Pero Walter Verhoeve, consejero técnico principal del proyecto de la OIT financiado por el gobierno de Holanda “Fomentar el empleo juvenil” en Kirguistán, cree que la migración laboral no debería ser la única opción para el empleo.

“Todos sabemos que la migración tiene aspectos positivos, pero también negativos que, con frecuencia, son subestimados”, dijo. “Deben crearse las condiciones para que una generación de jóvenes con adecuada formación profesional y empresarial tenga la posibilidad de permanecer y trabajar en sus aldeas, y obtener un ingreso decente para si mismos y sus familias”.

“60 por ciento de nuestros estudiantes proviene de las zonas rurales, y cerca de 90 por ciento de los que se gradúan probablemente dejará el país para trabajar en el exterior”, dijo Mamaturay Issakov director de una escuela profesional de Kyzyl Kya. “Estoy en total desacuerdo con la opinión de que no hay oportunidades de empleo en el sector agrícola nacional. El problema es que nuestro sistema de formación profesional es obsoleto y que la formación es demasiado larga. Necesitamos cursos más breves y mejor orientados hacia la demanda actual del mercado de trabajo local”.

Kyzyl Kya fue seleccionada como región piloto para el proyecto Fomentar el empleo juvenil, y se lograrán avances positivos en la formación profesional y empresarial en un futuro cercano. Además del desarrollo de políticas y estrategias sobre empleo juvenil, el proyecto ofrece la introducción de herramientas prácticas, como el programa de formación profesional por etapas basado en la capacitación (MST) de la OIT, que ayuda a asociar la demanda y la oferta de trabajadores con una formación adecuada en el mercado del trabajo. Ventiseis paquetes MST, incluso algunos sobre profesiones agrícolas, ya están a disposición de los socios del proyecto, y los educadores de las escuelas profesionales elegidas reciben formación sobre la tecnología MST. Se están desarrollando otros paquetes basados en los resultados de los estudios sobre mercado laboral realizados en Kyzyl Kya.

“Un curso de formación profesional tradicional en Kirguistán dura entre 2 y 3 años. Comienza con lecciones teóricas en el aula de clase y sólo al final se realizan ejercicios prácticos. La tecnología MST es diferente, en un breve período las personas adquieren competencias prácticas que dan la posibilidad a él o a ella de encontrar un empleo o de trabajar por cuenta propia en el mercado laboral. Es por este motivo que los MST son muy estimados por los estudiantes”, dijo Masuma Bashorova, experta local de MST.

El informe de la OIT para la 97a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo sobre Promover el trabajo rural para reducir la pobreza destaca la necesidad de “estimular la iniciativa empresarial en particular entre las mujeres y los jóvenes, a través de programas de formación como Inicie y Mejore su Negocio (SIYB)”. En Kyzyl Kya, el programa SIYB para operadores de pequeñas empresas nuevas y existentes ya está en marcha. Lo complementan otras herramientas de orientación profesional y el programa Conozca su Negocio (KAB) para escuelas secundarias especializadas y de formación profesional, que tiene el objetivo de influenciar de manera positiva la actitud de los estudiantes hacia la iniciativa empresarial.

“Un factor fundamental para reducir la pobreza rural es la calidad y el acceso a las oportunidades de formación y aprendizaje para las personas que viven en esas zonas, así como la importancia de una formación que responda a las necesidades del mercado del trabajo”, dijo Michael Henriques, Director del Departamento de Creación de Empleos y Desarrollo de la Empresa de la OIT. “En este sentido la formación empresarial y la relación de las empresas con mercados locales y otros más extendidos es de importancia fundamental. Nuestro proyecto de empleo juvenil en Kysyl Kya ha abordado con éxito estos temas. Se espera que las metodologías y los enfoques allí desarrollados y experimentados puedan replicarse en todo Kirguistán y en otros países”.

Con la creación de nuevas oportunidades de empleo, jóvenes de las zonas rurales como Gulnash tienen la oportunidad de estar bien formados e informados en el momento que deben decidir sobre su futuro trabajo, bien sea un empleo asalariado o creando su propia empresa, trabajando en el exterior o en su país.