Día mundial contra el trabajo infantil 2008 – Dar voz a la educación en vez que al trabajo infantil

La educación es percibida con frecuencia como un derecho de emancipación, que puede elevar económica y socialmente de la pobreza a los niños y a los jóvenes marginalizados. Sin embargo, en muchos países en desarrollo, la educación aún es más un lujo que una realidad para muchos niños pobres, quienes en cambio se ven forzados a trabajar. El Día mundial contra el trabajo infantil de este año promueve la educación como la respuesta acertada al trabajo infantil. OIT EnLínea informa desde Bolivia.

Artículo | 10 de junio de 2008

EL ALTO, Bolivia (OIT EnLínea) – Leidi tiene 13 años, pero piensa como una persona de 40 cuando muy seriamente recuerda que es sábado y podrá “salir a veinticuatrear todo el día para ganar más dinero y ayudar a mi familia”, es decir trabajar como voceadora anunciando la ruta del microbús a los pasajeros que no pueden leer, y saltando fuera del vehículo para dejarlos entrar.

“Voceadores” es sólo uno de los trabajos que tientan a los niños y jóvenes de esta empobrecida ciudad en las afueras de la capital, La Paz. Otros trabajan como vendedores en la calle, lustradores de zapatos o en la construcción, hasta 10 horas al día, siguiendo los pasos de sus padres quienes, en muchos casos, eran a su vez niños trabajadores.

El Alto es una ciudad relativamente nueva que creció de manera considerable en los últimos 20 años. Casi 40 por ciento de su población está en edad escolar, pero muchos no han ido nunca a la escuela.

Niños como Leidi comienzan a trabajar durante los fines de semana o en los días de fiesta nacional. Cuando se dan cuenta de que con su trabajo pueden ayudar a mejorar las condiciones económicas de sus familias, abandonan la escuela. Una vez que llegan a este punto, es muy difícil hacerlos regresar.

Durante más de 30 años, el Centro Boliviano de Investigación y Acción Educativas (CEBIAE) ha promovido la educación en las regiones más pobres del país. Hace algunos años, el CEBIAE se unió al Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT para promover la lucha contra el trabajo infantil en los programas de las escuelas utilizando la metodología SCREAM.

SCREAM es un programa de la OIT elaborado para defender los derechos de los niños a través de la educación, las artes y los medios de comunicación. El proceso de educación en el programa SCREAM se basa en informar a los jóvenes y ofrecerles instrumentos, calificación profesional y confianza para que puedan realizarse e informar a sus comunidades sobre lo que aprenden.

Cerca de 220 estudiantes y 37 maestros de 18 escuelas en El Alto experimentaron un proceso de información y exposición al trabajo infantil, con el objetivo de mantener a los niños en la escuela y ayudar a los maestros a ampliar sus conocimientos sobre el tema.

“En algunas escuelas, el trabajo infantil no es un tema que se aborde con frecuencia”, dijo Marisabel Paz, jefe del CEBIAE. “Algunos directores de escuela piensan que mejorando la infraestructura del edificio mejoran la calidad de la educación, pero fallan en reconocer e identificar problemas tan complejos como el trabajo infantil”.

“Pero no todos los educadores son iguales”, agregó Marisabel Paz. Gracias a los maestros y a las escuelas involucradas, y a la metodología utilizada, muchos niños que nunca antes habían percibido el trabajo infantil como un problema, ahora se dan cuenta de que la escuela es la mejor manera para alcanzar un futuro prometedor.

“No fue fácil asistir a los talleres, tenía que dejar de trabajar los sábados y mi familia y yo tuvimos algunas dificultades”, dijo Leidi, con la misma expresión seria que tenía minutos antes cuando reflexionaba sobre el minibus. “Pero ahora estoy contenta de haberlo hecho. Sé que no debo abandonar la escuela porque es la mejor manera de tener un trabajo y una vida mejor en el futuro”.

En los últimos años, la comunidad internacional ha realizado importantes progresos en vincular la lucha contra el trabajo infantil con la educación. Desde el año 2000, un grupo interinstitucional en el cual participan diversas agencias como OIT, UNESCO, UNICEF, el Banco Mundial y la Marcha Global contra el Trabajo Infantil, se ha reunido todos los años, y en la reunión de alto nivel realizada en noviembre 2005 en Beijing se estableció el Grupo de trabajo mundial sobre trabajo infantil y educación para todos (GTF).

“Las competencias que se adquieren en la escuela pueden ser el camino correcto hacia un empleo remunerado que ayude a los niños a salir de la pobreza en la cual nacieron. Además, cuando los niños que reciben los beneficios de la educación – las niñas en particular - crecen, es más probable que decidan educar a sus hijos, y de esta manera ayudar a reducir el número de niños trabajadores del futuro”, dijo Patrick Quinn, Especialista técnico principal del programa IPEC de la OIT.

La OIT celebra el Día mundial contra el trabajo infantil de este año con una serie de actividades en el mundo que tienen por objetivo aumentar la concientización de que la educación es la respuesta acertada a este problema.

“Los Objetivos de Desarrollo del Milenio buscan garantizar, entre otras cosas, que todos los niños y niñas completen la escuela primaria para 2015. Se han logrado progresos en mejorar el acceso a la educación primaria, pero también existen desigualdades, y los más pobres, con frecuencia en zonas rurales, han sido dejados atrás”, concluyó Patrick Quinn.