Chernóbil 20 años después: Una nueva cultura de la seguridad

Cuando el reactor No. 4 de la planta de energía nuclear de Ucrania explotó la noche del 26 de abril 1986, los trabajadores sufrieron las peores consecuencias, muchos perdieron salud, casa, trabajo y hasta sus vidas. Desde entonces, se han logrado progresos significativos en el desarrollo de la seguridad y la salud en el trabajo, pero aún no ha sido escrito el último capítulo del peor desastre nuclear civil del mundo, dijo el especialista en Trabajo Seguro de la OIT, Shengli Niu, en una entrevista a OIT EnLínea.

Artículo | 26 de abril de 2006

OIT EnLínea: El accidente de Chernóbil despertó mucho interés en cuanto a sus efectos inmediatos. ¿Pero en qué media ha influenciado la salud y la seguridad laboral en el mundo?

Shengli Niu: Chernóbil contribuyó de manera muy significativa al desarrollo de la seguridad y la salud en el trabajo, no sólo en lo que se refiere a los aspectos directamente vinculados como la protección a la radiación. Un concepto general de "cultura de la seguridad" surgió después del accidente de Chernóbil, con el fuerte apoyo de la OIT. Por ejemplo, en 2003 desarrollamos una estrategia global para la seguridad y la salud laboral que fue adoptada en la Conferencia Internacional del Trabajo. Esta estrategia hace énfasis en la cultura de la seguridad basada en la prevención y la participación de los trabajadores. Las lecciones de Chernóbil no sólo tuvieron un impacto en la industria nuclear sino también en otros sectores, y motivaron un ciclo virtuoso de mejoras en cada uno de ellos.

OIT EnLínea: ¿Puede darnos un ejemplo concreto del impacto de Chernóbil en la formación de esta nueva cultura?

Shengli Niu: Chernóbil tuvo un fuerte impacto desde el punto de vista legal. Antes, muchos países no tenían leyes ni normas para proteger a la mano de obra ni a la población, y más importante aún, para prevenir este tipo de accidente. Después de Chernóbil adoptaron reglamentos sobre seguridad nuclear, accidentes, asistencia, etc. Al mismo tiempo, la OIT y otras agencias internacionales adoptaron normas y directrices de seguridad, que incluyen las Normas Básicas Internacionales en materia de protección radiológica ionizante y las Normas de Seguridad sobre Fuentes de Radiación (BSS-1996). Y, en cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) y otras organizaciones internacionales, realizaron una publicación en 2002 sobre "Preparación y reacciones ante una emergencia nuclear y radiológica". El Convenio sobre la protección contra las radiaciones de la OIT, 1960 (No. 115) fue adoptado mucho antes de Chernóbil. Además, en 2001 la OIT adoptó las Directrices relativas a los sistemas de gestión de la seguridad y la salud en el trabajo (OSH).

OIT EnLínea: ¿Cuál ha sido el impacto de estas medidas?

Shengli Niu: Un número significativo de países adoptó de manera voluntaria las reglas de seguridad en relación a la radiación y las normas básicas de seguridad. No sólo fueron adoptadas más directrices a nivel nacional desde 1986, sino también se fortaleció su cumplimiento, lo cual significa que el historial de seguridad ha mejorado mucho.

OIT EnLínea: ¿Cuál es el más importante aprendizaje del desastre?

Shengli Niu: Hay dos factores clave que contribuyeron al desastre, y son las causas más frecuentes de lesiones y enfermedades en el trabajo: primero, una gerencia pobre o inexistente del sistema de seguridad y salud laboral y, segundo, un inadecuado diseño y un proceso técnico inseguro. Como consecuencia del desastre de Chernóbil, hay un cambio radical en el control del diseño del proceso de plantas nucleares y sus operaciones gracias a la aplicación de las leyes y a los sistemas de inspección en las economías de mercado.

Otra de las grandes lecciones se refiere a la necesidad de involucrar a los trabajadores en los procesos de seguridad a través de la formación, educación, información y participación. Es necesario poner énfasis en la cooperación entre empleadores y operadores ya que en muchos casos los propietarios no son los operadores. Así que tenemos que fortalecer la cooperación entre diferentes copartícipes y asegurarnos que cada uno se haga cargo de sus responsabilidades. Esto es muy importante.

OIT EnLínea: ¿En cuáles áreas no se ha registrado este progreso?

Shengli Niu: Depende del país y del sector de la industria. En general, educación y formación en el campo de la seguridad y protección a la radiación son aún un reto importante debido a que los trabajadores necesitan conocer los riesgos a los que están expuestos, y deben además tener conciencia de las medidas que pueden tomar para protegerse. Entonces, empleadores y operadores tendrán que asegurarse de que todas estas medidas están presentes y son puestas en práctica de manera adecuada. Las autoridades locales deberían garantizar su cumplimiento con una legislación pertinente. Todavía es posible aportar mejoras en términos de un enfoque más integrado basado en una estrecha colaboración entre los tres grupos de interlocutores de la OIT: gobiernos, empleadores y trabajadores. Se ha logrado un progreso significativo en los últimos 20 años, pero el último capítulo sobre Chernóbil aún no ha sido escrito.

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