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La igualdad de remuneración en los restaurantes portugueses

Independientemente de su edad, nivel de experiencia y formación y la naturaleza de su trabajo, en todo el mundo las mujeres siguen percibiendo salarios inferiores a los de los hombres. Y los empleos considerados tradicionalmente como “femeninos” siempre han estado subevaluados. Pero ¿qué pasaría si existiera una herramienta que permita evaluar los puestos de trabajo según los requisitos exigidos para desempeñarlos, sin tener en cuenta el hecho de que los ocupe un hombre o una mujer? Tal herramienta ya existe y se está utilizando en un lugar inesperado: algunos de los restaurantes más frecuentados de Portugal. (en inglés)

Fecha de la publicación: 8 de octubre de 2008 | Tamaño o duración: 00:03:16

Transcripcíon:

En Lisboa, tanto los turistas como los habitantes de la ciudad acuden masivamente al Pasteis de Belém. Este restaurante, fundado en 1837, es tan famoso por sus pasteles de nata que hay que hacer cola para conseguir una mesa. Hay otra cosa que no se consigue fácilmente aquí: personal de sala femenino.

Pero en la parte de atrás del restaurante, lejos del público, las mujeres no faltan. Maria Olivia Pinto es lo que aquí llaman una “copeira”, es decir una auxiliar de cocina que también limpia. En los restaurantes portugueses, es el empleo de nivel más bajo, tradicionalmente reservado para las mujeres.

Maria Olívia Pinto, Jefe de auxiliares de cocina, restaurante Pasteis de Belém

Es una tradición, nada más. No me gusta este trabajo, pero es el único que nosotras, las mujeres, podemos hacer. No me gusta contar lo que hago, no es interesante.

Sin embargo, Maria Olivia no es una simple copeira: a los 58 años, ha trabajado toda su vida en la restauración y es ahora jefe de servicio, encargada de supervisar a otras ocho mujeres.

Éste es el lugar donde un equipo de cinco personnas prepara las deliciosas tartaletas rellenadas con crema. El responsable de este servicio, Vítor Hugo Duarte, 27 años, gana más que Maria Olivia.

Vítor Hugo Duarte, Jefe de servicio, restaurante Pasteis de Belém

Espero poder quedarme aquí: este restaurante me gusta y me siento bien en mi trabajo. Talvez, algún día, logre conocer el secreto de la receta de los pastelitos de nata...

El sector de la restauración es muy dinámico en Portugal, pero en todas partes se observa el mismo modelo: los hombres ocupan los empleos visibles, en contacto con el público, mientras que las mujeres se encuentran en la parte de atrás, confinadas en empleos menos cualificados y menos remunerados.

Según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo, en Portugal las mujeres perciben en promedio el 79 por ciento del salario que reciben los hombres.

De acuerdo con el convenio núm. 100 de la OIT, adoptado hace 57 años, se debe garantizar la igualdad de remuneración entre la mano de obra masculina y la mano de obra femenina por un trabajo de igual valor. Pero ¿cómo podemos aplicar este principio en el siglo 21?

Manuela Tomei, Directora, Programa sobre las condiciones de trabajo y del empleo, OIT

Los hombres y las mujeres que realizan el mismo trabajo o tareas de la misma índole deben recibir el mismo salario, pero esto también significa que los hombres y las mujeres que ocupan empleos diferentes en cuanto a su contenido, pero de igual valor, tienen derecho a la misma remuneración.

Gracias a un método innovador de evaluación de puestos de trabajo, conocido bajo el acrónimo JEM, el sector portugués de la restauración ya dispone de una herramienta para implementar la igualdad de remuneración.

El método JEM, elaborado con la participación de la asociación local de empleadores, el sindicato y la OIT, permite establecer un perfil detallado de las competencias del empleado y del nivel de exigencia de las tareas que realiza, incluyendo los riesgos físicos y el estrés.

En el restaurante Pasteis de Belém, Vítor Domingues ha aprendido, gracias al método JEM, una nueva manera de manejar a su personal.

Vítor Domingues, Director general, restaurante Pasteis de Belém

Hoy en día, no importa que un empleado sea hombre o mujer. Esta estigmatización ya no existe aquí. Ya no tenemos empleos reservados para hombres y otros para mujeres. Así como encontramos a mujeres trabajando en la construcción, las vemos ahora atendiendo a los clientes en restaurantes y pastelerías.

Las tortitas con crema del Pasteis de Belém son una tradición portuguesa que perdurará, pero no ocurrirá lo mismo con la desigualdad de remuneración. Esta práctica, común en Portugal, es cada vez más escasa a medida que los empleadores entienden que “trabajo diferente” no va necesariamente a la par con ‘salario diferente”, especialmente para las mujeres.