La protección de la maternidad en la industria textil camboyana

En Camboya, muchas mujeres temen perder su empleo cuando descubren que están embarazadas. Sin embargo, la mayoría de las fábricas textiles asociadas al programa de la OIT Better Factories Cambodia (Mejores fábricas para Camboya) ya han adoptado medidas de protección de la maternidad a favor de sus empleadas. Gracias a este avance social, Ros Kimsreng puede conservar su empleo de calidad y velar por el futuro de su familia. (en inglés)

Fecha de la publicación: 14 de julio de 2008 | Tamaño o duración: 00:03:33 (10.4 MB)

Transcripción:

Ros Kimsreng mantiene a su familia gracias a su empleo en una fábrica textil de Camboya. Es un buen empleo, ya que gana tres veces el salario medio nacional. Pero cuando supo que estaba embarazada, Ros se angustió porque, en Camboya, las mujeres embarazadas suelen encarar la dura realidad del despido.

Ros Kimsreng, trabajadora de una fábrica textil:

Cuando descubrí que estaba embarazada, me preocupé mucho por mi salud y mi trabajo.

Ros trabaja en el taller de acabado de una fábrica textil de Phnom Penh. Para las familias que dependen de un salario femenino como la suya, la pérdida de un empleo bien remunerado es una catástrofe. Afortunadamente, las condiciones laborales de las mujeres, en especial de las madres, están mejorando en la industria camboyana.

Ésta es la guardería de la empresa PCCS Garments donde Ros trabaja. Allí las empleadas pueden dejar a su bebé a partir de los dieciocho meses mientras ellas trabajan para mantener a su familia.

Ros Kimsreng, trabajadora de una fábrica textil:

La guardería de la empresa atenderá a mi hijo mientras trabaje hasta que cumpla tres años.

Al igual que otras empresas del país, PCCS Garments se ha dado cuenta de la importancia de preservar la capacidad productiva de su mano de obra exclusivamente femenina. Para tal efecto, no sólo garantiza la estabilidad laboral de las mujeres embarazadas, sino que también les paga un subsidio especial durante los últimos meses del embarazo y el primer año del niño. Las empleadas de la empresa se benefician de una licencia de maternidad remunerada, que se extiende hasta 90 días después del parto y durante la cual reciben la mitad de su salario. PCCS Garments también adoptó medidas para aliviar la carga de trabajo de las mujeres embarazadas, como lo explica Chong Chin Siong, directora adjunta de la empresa.

Chong Chin Siong, PCCS Garments Ltd:

Nos organizamos para colocar a las empleadas embarazadas en puestos menos penosos transfiriéndolas, por ejemplo, del taller de costura o planchado al taller de acabado o empaquetado. De manera general, velamos por que las mujeres embarazadas no estén expuestas a vibraciones y no tengan que permanecer mucho tiempo de pie. Las mismas medidas se aplican cuando la mujer regresa al trabajo después de la licencia de maternidad.

Cuando se reincorporan a sus labores después de la licencia de maternidad, las empleadas de PCCS tienen derecho a una hora diaria remunerada para amamantar a su bebé y, durante todo el período de lactancia, trabajan en puestos menos penosos.

PCCS Garments no es ninguna excepción en Camboya: desde 2001, más del ochenta por ciento de las fábricas textiles asociadas al programa Better Factories Cambodia de la Organización Internacional del Trabajo brindan a sus empleadas alguna forma de licencia de maternidad remunerada. Tres cuartas partes de estas empresas, entre ellas PCCS Garments, observan escrupulosamente las recomendaciones del programa: las empleadas reciben la mitad de su salario durante la licencia de maternidad y, cuando regresan al trabajo, pueden contar con la guardería de la empresa para cuidar a su bebé y tienen derecho a pausas para el amamantamiento. Cabe esperar que otras empresas camboyanas sigan el ejemplo de la industria textil adoptando, ellas también, medidas encaminadas a mejorar las condiciones laborales de las mujeres, lo cual permitiría elevar las normas laborales para todos los trabajadores del país.

Tuomo Poutiainen, Programa de la OIT "Better Factories Cambodia":

Quisiéramos que las empresas camboyanas pongan mayor énfasis en las condiciones laborales de las mujeres y la protección de la maternidad, de tal forma que las mujeres de este país puedan beneficiarse a la vez de un empleo decente y una vida familiar equilibrada.

De ahora en adelante, las mujeres jóvenes como Ros pueden tener hijos sin perder su empleo, gracias a la política de su empleador en favor de la protección de la maternidad.

Lo que alguna vez fue motivo de angustia para Ros y su familia ya es fuente de alegría: poder tener hijos y seguir trabajando en condiciones que permitan asegurar el futuro de su familia.