Producir chocolate sin recurrir al trabajo infantil: un reto que debemos afrontar

Más de 250.000 niños trabajan en las plantaciones de cacao de África Occidental. Éste es un trabajo peligroso en el que los niños están expuestos a pesticidas altamente tóxicos. He aquí un reportaje de la Televisión de la OIT rodado en Camerún, donde la Organización Internacional del Trabajo está abocada a la eliminación del trabajo infantil en la producción de cacao y la escolarización de los niños retirados de las plantaciones.

Fecha de la publicación: 11 de junio de 2008 | Tamaño o duración: 00:02:16 (9.2 MB)
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Transcripción:

Un nuevo día comienza en la escuela. Etienne se está esmerando para ponerse al nivel del resto de la clase después de dos años de ausencia.

Cuando Etienne tenía doce años, sus padres lo retiraron del colegio. Su padre estaba enfermo y tuvo que ponerse a trabajar para mantener a su familia. Así fue como, al igual que miles de otros niños de Camerún, comenzó a trabajar en una plantación de cacao.

La mayor parte del chocolate consumido en el mundo es producido con cacao proveniente de África del Oeste. Según las estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo, alrededor de 300.000 niños en edad escolar trabajan en condiciones peligrosas para productores de cacao.

Julius Fomboh, Resource Development Foundation, Camerún

Éste es un problema grave, todos estos niños que trabajan en plantaciones,¡es muy grave! Para mí, es peor incluso que la trata de esclavos, porque un adulto al menos puede protegerse, pero un niño no reacciona como un adulto.

Cuando trabajaba en la plantación, Etienne ganaba hasta tres dólares diarios, pero, sin educación, no hubiera podido hacer otra cosa en su vida... siempre que hubiese sobrevivido a las picaduras de serpiente, las heridas de machete y la exposición a los pesticidas altamente tóxicos que pulverizaba sobre las bayas de cacao.

Julius Fomboh, Resource Development Foundation, Camerún

¿Cuándo comenzaste a trabajar con un machete?

Etienne Babila

Cuando tenía doce años.

Para que Etienne pueda volver al colegio, sus padres tuvieron que encontrar otra fuente de ingresos. Con la ayuda del proyecto de la OIT, decidieron abrir su propio restaurante familiar y ésta es la comida que proponen para el almuerzo del día.

Gracias a este proyecto, 650 familias de Camerún lograron montar su propio pequeño negocio y así compensar la pérdida de los ingresos que solía brindarles el trabajo de sus hijos en las plantaciones.

Tan sólo en este pequeño pueblo, cincuenta niños han vuelto al colegio y otros once mil hicieron lo mismo en toda África del Oeste.

Béatrice Bime, Proyecto de la OIT contra el trabajo infantil, Camerún

Invertir en un niño hoy es lo mejor para el futuro, pero impedir a un niño acudir a la escuela es hipotecar su futuro y perpetuar el ciclo de la pobreza.

Etienne ya es el capitán del equipo de fútbol del colegio y sus profesores están impresionados por la rapidez con la que está recuperando su retraso escolar.

Para Etienne y sus compañeros de clase, la educación es la respuesta acertada al trabajo infantil.