TRABAJO FORZOSO EN TAILANDIA

Fecha de la publicación: 20 de diciembre de 2005 |

El tráfico de hombres y mujeres para la explotación laboral o sexual constituye un grave problema en el sudeste de Asia. Mientras muchos dejan sus países en busca de un trabajo decente, no pocas veces son forzados o engañados hasta terminar atrapados en las redes del comercio sexual o la explotación laboral. El gobierno de Tailandia y la Organización Internacional del Trabajo, la OIT, se esfuerzan por rescatar a las víctimas del trabajo forzoso, tal como lo muestra este informe de la televisión de la OIT.

Cuesta imaginar que apenas unas semanas atrás, los niños de este minishow en esta escuela en Bangkok, estaban abandonados en la calle y mendigando, robando o prostituyéndose para poder sobrevivir. Recién rescatados, hoy tratan de olvidar su pesadilla bajo techo seguro en este centro de rehabilitación.

Trabajadora social, Baan Kettakan

Son tan jóvenes. Deberían estar en el colegio o de regreso en sus países, pero no trabajando en la calle.

El Trabajo Forzoso está estrictamente prohibido por la Declaración Internacional de Derechos Fundamentales de la OIT pero constituye una realidad para muchos, niños y adultos en el mundo entero. Bebés que mendigan obligados a veces por sus proipios padres; jóvenes encadenadas a una vida de prostitución. Forman parte de esta dramática realidad.

Anne Trebilcock, Organización Internacional del Trabajo

Tráfico humano y trabajo forzoso van de la mano. Muchas personas piensan ingenuamente que van a ir a un país a realzar trabajos legítimos. Pero luego descubren que su pasaportre les es retirado por personas inescrupulosas y se ven atrapados sin salida en un círculo criminal.

Muchos escapan, pero el trauma persiste. El rescate, la rehabilitación y cuando ello fuera posible la repatriación, es el objetivo del centro Tred Trakam del gobierno de Tailandia y el programa IPEC de la OIT. Recientemente el Director General de la OIT Juan Somavia visitó el Centro para ofrecer apoyo moral e institucional a la lucha contra el trabajo infantil.

Juan Somavia, Director General de la OIT

El cambio sólo se producirá si existe conciencia al nivel de la comunidad. Es la comunidad de cada país la que debe decidir e implementar el cambio. Las organizacioines internacionales tenemos que apoyar y acompañar esa voluntad. Si no es pura burocracia.

Para estos niños, hoy por hoy, el escenario de la vida luce diferente, y mejor.