Contratación directa abre nuevos horizontes en el sector palmero de Colombia

Nuestro impacto, sus historias

Trabajadores de la agroindustria del aceite de palma en Colombia logran acuerdos de formalización tras una compleja negociación tripartita. Para José Guarín, es una oportunidad de cumplir sus sueños. Aún queda mucho por hacer en el sector pero este logro es un buen comienzo.

Sueños hechos realidad



Minas, Colombia

Al llegar al corregimiento de Minas, en la zona colombiana del Cesar, las palmeras colman la vista. En los caminos abiertos en medio de estas plantaciones se mueve un contingente de trabajadores encargados de cortar y recolectar los frutos de los cuales se obtendrá el producto final: el aceite.

Colombia es el cuarto productor de aceite de palma del mundo, con una producción cerca de 1,3 millones de toneladas al año. La industria genera entre 35 mil y 40 mil empleos directos.
“Cada día yo corto en promedio de 250 racimos. En promedio unas tres toneladas”, contó José Guarín. Equipado con una cuchilla colocada al extremo de una vara que permite alcanzar los frutos, se mueve debajo de las palmeras hasta el lugar elegido. “Ser cortador significa que debo evaluar dentro de un lote los racimos que están maduros para cosechar, cortarlos, y bajarlo de la palma donde están para procesarlos”.

“Debes de ubicarte en una posición segura sabiendo que vas a bajar las hojas que estén por debajo del racimo y por último el racimo”, explicó. Los frutos caen estrepitosamente a tierra, donde otro trabajador los recoge y coloca en un carro jalado por un caballo. Cerca de mediodía la temperatura es demasiado alta y la faena de cosecha se da por terminada. Los racimos van hacia la zona de producción del aceite de palma, al otro lado de la plantación.



Guarín es uno de los 225 trabajadores la empresa Palmas del Cesar S.A. que a fines del año pasado recibieron una buena noticia: como resultado de un acuerdo tripartita habían conquistado la contratación directa con la empresa de palma de aceita, tras años de haber estado trabajando bajo una figura de tercerización o de intermediación.
 
La contratación fue posible por la firma de un Acuerdos de Formalización Laboral promovido por el Ministerio del Trabajo colombiano que implicó una intensa negociación con la empresa propietaria y con el sindicato Sintrainagro, que se había movilizado para terminar con fórmulas que se consideran como relaciones laborales “ambiguas o disfrazadas”.

El proceso contó con el apoyo de OIT a través de un programa que promueve los acuerdos de formalización laboral en esta zona de Colombia y que forma parte del Proyecto de Cooperación Técnica “Promoción del Cumplimiento de las Normas Internacionales del Trabajo en Colombia”, que cuenta con el financiamiento del Departamento del Trabajo de Estados Unidos (USDOL).

Para mí la formalización es donde yo tengo la posibilidad de que los sueños que he tenido durante años comiencen a hacerse realidad... Ya hoy puedo empezar a trabajar en un proyecto de vida."

José Guarín, Cortador de palmeras y presidente de SINTRATERCERIZADOS
Guarín es también presidente de SINTRATERCERIZADOS, el sindicato que agrupa a trabajadores tercerizados. Vive con su esposa, hijos, hermanos y padres en la localidad de San Alberto, a pocos kilómetros de la plantación.

Explicó que “para mí la contratación directa es un éxito. Desde 2006 que comencé a trabajar mi contrato era en cooperativa y otras modalidades de tercerización donde nunca tenia oportunidad de afiliarme a un sindicato, nunca tenía oportunidad de discutir mis beneficios laborales. Yo no podía discutir garantías laborales. No existía la posibilidad de que me pudiera organizar de una manera que pudiera ejercer la defensa de derechos. Hoy ya puedo decir que me afilio a un sindicato y a través del sindicato defender los derechos de cada uno de los trabajadores”.

Un logro importante

El Acuerdos de Formalización Laboral es un logro importante en un sector palmero con una larga historia de conflictividad laboral. Estuvo precedido por una huelga de tres meses y por negociaciones difíciles. La empresa también fue multada por el Ministerio del Trabajo precisamente debido a la existencia de relaciones laborales ambiguas y  disfrazadas y eso contribuyó a acelerar la negociación.

Este tipo de acuerdo permite a los empleadores evitar sanciones por violaciones a la normatividad laboral correspondiente, y los trabajadores pueden gozar los beneficios de tener un contrato directo con su verdadero empleador.



Fabio González, gerente de la empresa Palmas del Cesar, explicó que “la formalización claramente es una mejora, es una mejora integral, que significa que hay nuevos retos que se deben gestionar, pues claro, pero la primera gran ganancia es la paz laboral”.

En una entrevista en las oficinas de la empresa en la cercana ciudad de Bucaramanga, González destacó que “fue un poco difícil la negociación. Pero tenemos que entender que eso no solo ha sido difícil para la compañía, sino ha sido difícil para el mismo Ministerio del Trabajo, los trabajadores, las organizaciones sindicales, porque hay que cuadrar muchas cosas en esa ecuación, se tiene que ajustar muchas cosas, todo proceso de cambio genera resistencia”.

A nosotros eso obviamente nos causó conflicto pero el conflicto termina siendo parte de la solución."

Fabio González, Gerente de la empresa Palmas del Cesar
Los sindicatos, por su parte, consideran que en el sector de palmero las empresas son tradicionalmente renuentes a avanzar en la formalización, y que la decisión del gobierno de multar las infracciones ha ayudado a lograr acuerdos.


“En el sector de la agroindustria de la palma la situación trabajadores es bastante precaria, porque podríamos decir con certeza que de los trabajadores de palma de aceite en Colombia un 80 por ciento están intermediados a través de diferentes modalidades”, afirmó René Morales, Cortador de palmeras y secretario del Comité de Quejas y Reclamos de SINTRAINAGRO.

“Eso equivale a por lo menos unos 30 mil trabajadores intermediados ilegalmente”, agregó Morales.

Al mismo tiempo destacó la importancia del Acuerdos de Formalización Laboral en la zona del Cesar, no sólo porque garantiza estabilidad laboral a los trabajadores, sino porque promueve la libertad de asociación.

Aquí en Colombia trabajador que no esté con contrato directo no se puede afiliar a una organización sindical."

René Morales, Cortador de palmeras y secretario del Comité de Quejas y Reclamos de SINTRAINAGRO
Asimismo Morales destacó el papel cumplido por el Programa de la OIT ya que “ellos mismos han visitado la zona, han recibido testimonio de los trabajadores intermediados y en las condiciones precarias en que se encuentran trabajando”.

El apoyo del gobierno


El Acuerdo de Formalización Laboral en Palmas del Cesar fue informado por el Ministerio del Trabajo de Colombia, que apoyó las negociaciones entre empleadores y trabajadores.

“Vamos a tener un nuevo panorama para esos trabajadores que es el de la formalidad, es decir contratación directa.”, dijo el Viceministro de Relaciones Laborales e Inspección, Enrique Borda.

De esa forma podemos decir que con la cooperación directa de OIT en este proyecto específico tenemos una historia de éxito que contar en materia de formalización."

Enrique Borda, Viceministro de Relaciones Laborales e Inspección
Borda agregó que “esa experiencia de Palmas del Cesar nos gustaría replicarla y lo estamos haciendo en ese mismo sector de la palma de aceite en todo el territorio donde se cultiva y también en otros sectores como puertos e hidrocarburos”. Hasta el momento el Ministerio ha conseguido la firma de 100 acuerdos de formalización laboral y espera suscribir 50 más en los próximos meses, según contó Borda.

Los beneficios de la formalización laboral

En esta experiencia hemos aprendido que sin contratación directa no hay trabajo decente."

Valkyrie Hanson, encargada del proyecto de cooperación técnica de la OIT
"Con la contratación directa los trabajadores cuentan con buen salario, piso protección social y cumplimiento de los derechos laborales, inclusive la libertad de asociación y negociación colectiva”, explicó Valkyrie Hanson, encargada del proyecto de cooperación técnica sobre Promoción del Cumplimiento de las Normas Internacionales del Trabajo, que cuenta con el financiamiento del Departamento del Trabajo de Estados Unidos (USDOL).

“Teniendo un contrato directo con una estabilidad laboral la cosa cambia”, dijo José Guarín.