Esta historia fue escrita por la Sala de Noticias de la OIT. Para ver las declaraciones y discursos oficiales de la OIT, por favor visite nuestra sección "Declaraciones y Discursos".

Capacidad empresarial

El precio de no saber evaluar los costos

La formación sobre gestión de empresas permite contribuir con el empoderamiento de las mujeres, la creación de empleo y el crecimiento económico en Uganda.

Reportaje | 25 de febrero de 2014
Pamela Tumwikirize, empresaria
KABALE, Uganda (OIT Noticias) – Durante cuatro años, Pamela Tumwikirize luchó para mantener su empresa a flote.

Aprendió por sí misma a tejer y a coser, habilidades que consideraba suficientes para confeccionar uniformes escolares y venderlos en el mercado de Kabale, una aldea situada en el oeste de Uganda.

Pero Tumwikirize no poseía los conocimientos en administración de empresa necesarios para que su negocio fuese sostenible. “Solía confeccionar un par de pantalones cortos, exhibirlos en la tienda y esperar por los clientes. No me preocupaba por las necesidades de los clientes”.

Eso cambió cuando la Asociación de pequeñas empresas de Uganda la seleccionó para participar en la formación Mejora tu empresa, que es apoyada por el proyecto para la iniciativa empresarial y el empoderamiento económico de la mujer de la OIT (ILO-WED-EE).

“Durante la formación aprendimos a calcular los costos y a fijar precios. Antes establecía los precios sin calcular los costos, directos e indirectos”, explicó. “Cuando calculé los costos me dí cuenta que tenía pérdidas”. Después de la formación, aumentó los precios. Por ejemplo, ella incrementó el precio de un pantalón corto de niños de dos dólares a tres dólares.

La historia de Pamela, una empresaria en Uganda




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Pamela Tumwikirize también adquirió conocimientos sobre mercadeo y atención al cliente. Gracias a sus nuevos conocimientos en mercadeo, confeccionó modelos y los llevó a las escuelas para promocionar sus productos. Además, diversificó su línea de productos y comenzó a elaborar camisas, vestidos, suéteres y medias para ofrecer el uniforme escolar completo. “Ahora, cuando un cliente viene a mi tienda, se lleva todo lo necesario para que su niño vaya a la escuela al día siguiente”.

Una de las empleadas de Pamela Tumwikirize
Su nueva estrategia comercial ha tenido buenos resultados. Ahora ella emplea a otras tres mujeres para satisfacer la creciente demanda. Además, formó a tres mujeres jóvenes y les enseñó a utilizar las máquinas de tejer y las subcontrata cuando tiene que cumplir con grandes pedidos.

Esta mujer de 40 años, madre de cinco niños, pidió prestado 1,5 millones de chelines ugandeses – 584 dólares – a su esposo para comprar una nueva máquina de tejer. “Fue difícil convencer a mi esposo que podía recuperar el dinero para devolvérselo”. Pero pronto pudo pagar su deuda. “Estoy feliz porque él ahora cree en mi empresa”, dice sonriendo con orgullo.

Ella espera que su empresa siga creciendo y a la vez mantener la calidad de sus productos.

Como Pamela Tumwikirize, alrededor de otras 700 mujeres empresarias de Uganda se han beneficiado, por un período de un año, de los servicios de desarrollo de empresas suministrados por el proyecto WED-EE.

El proyecto, al ofrecer capacidades prácticas de administración de empresas así como oportunidades para establecer contactos y una plataforma para el intercambio de ideas, contribuye con el empoderamiento económico de las mujeres, la creación de empleos y el crecimiento económico de Uganda.