Día Internacional de la Juventud 2018

Crear espacios seguros para los jóvenes en el mundo del trabajo

"Con ocasión del Día Internacional de la Juventud, si trabajamos todos unidos podremos intensificar las acciones para promover la creación de espacios seguros para los jóvenes que aumenten sus oportunidades de acceder al trabajo decente," afirma el Director General de la OIT, Guy Ryder.

Declaración | 10 de agosto de 2018
© Monty Rakusen/Cultura Creative
Recientemente, en el marco de una encuesta de la OIT sobre los jóvenes y el futuro del trabajo, se preguntó a los jóvenes cómo se imaginaban su vida laboral en los próximos 10 a 15 años. Muchos dijeron que veían el futuro "con temor" o "con incertidumbre", y esta respuesta fue más frecuente en los países desarrollados.

Casi 64 millones de jóvenes están desempleados, y uno de cada cuatro jóvenes no tiene empleo, no cursa estudios o no sigue una formación. En estos datos no se tienen en cuenta ni el subempleo ni los desafíos que plantea sobrevivir en la economía informal, situaciones en las que viven muchos de ellos.

Los jóvenes quieren empleos con salarios decentes que les ofrezcan a la vez oportunidades de tener una vida mejor, una formación que les abra las puertas para acceder a esas oportunidades y una protección social que les permita alcanzar sus objetivos. De igual manera, los jóvenes también quieren hacer oír su voz.

Si bien hay muchos jóvenes que tienen éxito y prosperan, también hay muchísimos más que están estancados y no tienen oportunidades ni orientación ni posibilidades de crecer.

Los jóvenes deberían poder encauzar y expresar su energía y su creatividad, y sería una gran pérdida para todos si no los apoyamos para alcanzar este objetivo. Es necesario crear espacios seguros para los jóvenes en el mundo del trabajo. Este sería un paso importante para ayudarnos a desarrollar un entorno en el que los jóvenes puedan afrontar diversos desafíos, que van desde la empleabilidad hasta la iniciativa empresarial, pasando por la posibilidad de organizarse y el respeto de sus derechos.

Esos lugares seguros deben ser incluyentes y garantizar un trato digno y respetuoso para todos los jóvenes, sin importar las diferencias de raza, género, religión, nacionalidad o ideología. Esto requiere espíritu de innovación, compromisos renovados, acciones concertadas y, por encima de todo, una participación involucrada de los jóvenes.

Los gobiernos, los sindicatos, los empleadores y sus organizaciones, así como las comunidades y otros actores pueden aportar mucho para apoyar y desarrollar los espacios que ofrezcan a los jóvenes las condiciones físicas y psicológicas para aprender, perfeccionar sus competencias y compartir ideas y experiencias en una atmósfera constructiva. A través del diálogo social, pueden involucrarse con los jóvenes para abordar cuestiones que son fundamentales para sus circunstancias presentes y sus perspectivas futuras, con el fin de encontrar soluciones que se adapten a sus necesidades.

Con ocasión del Día Internacional de la Juventud, si trabajamos todos unidos podremos intensificar las acciones para promover la creación de espacios seguros para los jóvenes que aumenten sus oportunidades de acceder al trabajo decente.