Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

El cambio requiere de una responsabilidad colectiva hacia los más pobres.

"Las personas que viven en la pobreza suelen estar especialmente expuestas a la discriminación y la exclusión que les caracteriza por el mero hecho de ser pobres...No podemos ser indiferentes: el cambio exige una responsabilidad colectiva ante los más pobres y vulnerables", dice el Director General de la OIT en un mensaje con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

Declaración | Ginebra, Suiza | 17 de octubre de 2013
Ha llegado el momento de concentrarse en la discriminación que sufren muchas mujeres y muchos hombres sumidos en situaciones de pobreza extrema – es el tema de este día tan señalado.

Aunque el número de trabajadores pobres ha seguido mermando, lo ha hecho a un ritmo menor que antes de la crisis. Todavía son unos 870 millones los trabajadores que ganan menos de 2 dólares de los Estados Unidos al día para ellos y su familia; casi 400 millones de ellos padecen una pobreza extrema, mientras que 660 millones de trabajadores apenas superan el umbral de la pobreza, por debajo del cual bien podrían volver a caer.

Las personas que viven en la pobreza suelen estar especialmente expuestas a la discriminación y la exclusión que les caracteriza por el mero hecho de ser pobres, y la injusticia que sufren es aún más grave cuando, además, en ellas concurren varios motivos de discriminación, como el género.

Las personas que viven en la pobreza desarrollan un ingenio asombroso para adaptarse a la inmediatez de su situación. Saben qué cambios e instituciones les convienen más para mejorar su situación. No obstante, son personas a las que rara vez se toma en consideración a la hora de articular estrategias. Las políticas de lucha contra la pobreza no pueden resultar eficaces si no cuentan con la adhesión de sus destinatarios.

El desarrollo sostenible presupone combatir la pobreza y la desigualdad, además de reconocer la interacción que existe entre ambas. El empleo es el nexo de unión fundamental entre la gente, las comunidades, la sociedad y la economía, al tiempo que la calidad del trabajo condiciona la trayectoria de esa relación. En este sentido, la expansión de las oportunidades de trabajar en condiciones de libertad, seguridad, igualdad y dignidad es un objetivo capital y, desde luego, urgente para la gente que vive en la pobreza extrema. Los objetivos que deben lograrse para reducir la pobreza han de enmarcarse en un proceso de desarrollo en que se reconozcan y hagan efectivos el protagonismo del trabajo en la vida de la gente y la función del trabajo decente como vector sostenible para salir de la pobreza. ¿Cómo puede lograrse este propósito?
  • las oportunidades de empleo productivo deben convertirse en un objetivo directo que se materialice sistemáticamente en medidas concretas, como brindar un acceso no discriminatorio a recursos financieros y a políticas macroeconómicas que favorezcan el empleo, y garantizar que dichas políticas respondan de manera eficaz a la situación de las mujeres y los hombres que viven en pobreza extrema;
  • las políticas de creación de empleo deben radicar en el respeto de los principios y derechos fundamentales en el trabajo;
  • la función del diálogo social y la organización colectiva debe ser reconocida: ambos permiten crear sociedades solidarias, conferir poder a la gente que vive en la pobreza y abrirle cauces de expresión que le permita ser oída, y
  • es preciso fijar pises de protección social que garanticen una protección básica a cuantos viven situación de pobreza extrema, y contribuyan así a reducir sus vulnerabilidades y a desarrollar sus potencialidades.
No podemos ser indiferentes: el cambio exige una responsabilidad colectiva ante los más pobres y vulnerables. Aprovechemos y ampliemos las experiencias que demuestran que es posible tener un enfoque inclusivo y basado en derechos de desarrollo sostenible centrado en el empleo. Se trata, en definitiva, de un paso imperativo si queremos hacer realidad el objetivo de garantizar una vida digna a todos.