Desarrollo e Inversiones (DEVINVEST)
Hay más de 2.000 millones de personas que se ganan la vida en la economía informal, lo que hoy en día representa el 62 por ciento de la población activa. En los países de bajos ingresos, el 90 por ciento del empleo es informal, mientras que en los países de ingresos medios es del 67 por ciento y en los de altos ingresos del 18 por ciento.
Se estima que el empleo informal en situaciones de fragilidad asciende al 84,3 por ciento del empleo total. En 2018, alrededor de 1.800 millones de personas vivían en entornos frágiles y afectados por conflictos, donde los riesgos crecientes de pobreza y desigualdad persisten a causa del cambio climático, la escasez de recursos naturales, la larga duración de los conflictos y los bajos niveles de desarrollo humano. Se estimó que esa cifra aumentaría a 2.300 millones en 2030. A 30 de junio de 2020, se calcula que las medidas de contención de la COVID-19 acarrearon la pérdida de 400 millones de empleos a tiempo completo.
En todo el mundo, 1.200 millones de trabajadores de 41 países afrontan déficits de trabajo decente. Se necesitan soluciones sostenibles que creen trabajo decente y aborden las causas fundamentales de las desigualdades económicas, sociales y ambientales. La transformación estructural puede lograrse mediante un análisis basado en datos empíricos sobre el impacto del comercio y las inversiones en el empleo, la productividad y el medio ambiente. Para contribuir a este discurso, es preciso identificar los sectores prometedores y prestar asistencia a nivel nacional a quienes más lo necesitan. Las inversiones intensivas en empleo pueden ofrecer un punto de entrada para fortalecer la capacidad y la resiliencia nacionales para salir adelante afianzando el vínculo entre el desarrollo de infraestructuras y la creación de empleo con mano de obra y recursos locales.
El Servicio de Desarrollo e Inversiones (DEVINVEST) apoya a los Estados miembros de la OIT a hacer frente a estos desafíos de la siguiente manera:
Se estima que el empleo informal en situaciones de fragilidad asciende al 84,3 por ciento del empleo total. En 2018, alrededor de 1.800 millones de personas vivían en entornos frágiles y afectados por conflictos, donde los riesgos crecientes de pobreza y desigualdad persisten a causa del cambio climático, la escasez de recursos naturales, la larga duración de los conflictos y los bajos niveles de desarrollo humano. Se estimó que esa cifra aumentaría a 2.300 millones en 2030. A 30 de junio de 2020, se calcula que las medidas de contención de la COVID-19 acarrearon la pérdida de 400 millones de empleos a tiempo completo.
En todo el mundo, 1.200 millones de trabajadores de 41 países afrontan déficits de trabajo decente. Se necesitan soluciones sostenibles que creen trabajo decente y aborden las causas fundamentales de las desigualdades económicas, sociales y ambientales. La transformación estructural puede lograrse mediante un análisis basado en datos empíricos sobre el impacto del comercio y las inversiones en el empleo, la productividad y el medio ambiente. Para contribuir a este discurso, es preciso identificar los sectores prometedores y prestar asistencia a nivel nacional a quienes más lo necesitan. Las inversiones intensivas en empleo pueden ofrecer un punto de entrada para fortalecer la capacidad y la resiliencia nacionales para salir adelante afianzando el vínculo entre el desarrollo de infraestructuras y la creación de empleo con mano de obra y recursos locales.
El Servicio de Desarrollo e Inversiones (DEVINVEST) apoya a los Estados miembros de la OIT a hacer frente a estos desafíos de la siguiente manera:
- Apoyando políticas centradas en el empleo para países con contextos frágiles y afectados por conflictos o desastres, a fin de propiciar la recuperación y potenciar la resiliencia
- Promoviendo la diversificación económica y el cambio estructural para mejorar el crecimiento del empleo y la productividad y desarrollando programas para aprovechar al máximo los efectos de las políticas comerciales y sectoriales en el empleo
- Elaborando enfoques de mejora del empleo y la productividad en la economía rural y facilitando la transición hacia la economía formal
- Apoyando la planificación y la puesta en marcha de inversiones intensivas en empleo