Programa de Inversiones intensivas en empleo

Más de 1000 millones de personas en el mundo carecen de acceso a caminos y casi 1000 millones no tienen acceso a un camino utilizable en todo tiempo; 884 millones no tienen agua potable; 1600 millones no cuentan con fuentes de energía confiables; 2400 millones carecen de servicios de saneamiento y 4000 millones no tienen acceso a los servicios de comunicación modernos. La infraestructura constituye la porción más grande de las inversiones públicas y, en los últimos años, se ha convertido en un componente en crecimiento de la cartera de inversiones de los organismos de desarrollo. Si bien las inversiones en infraestructura tienen el potencial de mitigar la pobreza de muchas personas dado que crean empleo, desgraciadamente, muchas veces se ignora este potencial, ya que muchos proyectos se basan en la utilización de equipos y suelen confiar en contratistas extranjeros. Los estudios han demostrado que si se utiliza más mano de obra y recursos locales los costos pueden reducirse en un 20 por ciento, ahorrándose hasta un 50 por ciento de requisitos de moneda extranjera, además de crear entre tres y cinco veces más de puestos de trabajo. Asimismo, existe un efecto multiplicador de beneficios indirectos, creándose un aumento de entre 1,6 y 2,0 en los puestos de trabajo.

Además, con la crisis financiera y económica hay incluso una mayor necesidad de recurrir a este tipo de intervenciones, y cada vez es más evidente que se debe actuar en este sentido. El reto ahora es aprovechar esta oportunidad y ayudar a los mandantes a darse cuenta del potencial de empleo que existe y se genera a partir de un desarrollo social y económico incluyente.

Con treinta años de experiencia vinculando el empleo con el desarrollo de infraestructura en más de setenta países, el Programa de Inversión Intensiva en Empleo (PIIE) cuenta con un repertorio único y amplio para la creación de empleo productivo en pro del desarrollo económico. Además de tender redes de seguridad social y tomar medidas para la rehabilitación y la gestión de recursos naturales, el PIIE brinda asesoramiento y herramientas que facilitan la formulación de políticas y el establecimiento de normas que promuevan la generación de empleo, el desarrollo de competencias y del espíritu empresarial, así como la creación de diálogo social y protección a través de las obras de infraestructura. Esto se realiza tanto en ámbitos rurales como urbanos, durante períodos de crisis y también como parte de estrategias de desarrollo local a largo plazo, contribuyendo a crear ámbitos institucionales y económicos sostenibles. El potencial de empleo de las inversiones en infraestructura es amplio, sin embargo, no siempre se advierte su magnitud, ya que tradicionalmente muchos proyectos se han basado en la utilización de equipos.

El PIIE promueve la orientación de las inversiones en infraestructura hacia la creación de mayores niveles de empleo productivo y un mejor acceso a los bienes y servicios básicos para los pobres, tanto en las zonas rurales como en las urbanas. Esto se inserta dentro de los procesos de reconstrucción y recuperación en tiempos de crisis, a fin de que la recuperación inmediata después de la crisis conduzca a un desarrollo más duradero, contribuyendo así a la creación de políticas nacionales de empleo a más largo plazo de las siguientes maneras:

  • A nivel macro, mediante el asesoramiento a los gobiernos solicitantes en materia de elaboración y evaluación de la incidencia de la inversión en infraestructura en el empleo, el mercado laboral activo y las políticas de empleo. A nivel nacional, contribuyendo a crear un ámbito propiciador, que incluya actividades de sensibilización, promoción de políticas y legislación adecuadas y desarrollo de la capacidad.
  • A nivel medio, el Programa trabaja en el desarrollo institucional y de la capacidad, colaborando con el sector privado y la sociedad civil para garantizar la ejecución efectiva de programas de infraestructura intensivos en empleo.
  • A nivel micro, se trabaja en los municipios y las comunidades mediante la planificación local activa y la contratación comunitaria, a fin de generar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo productivos y utilizando tecnologías intensivas en empleo. A nivel comunitario, el PIIE trabaja en la mejora de la capacidad organizativa y de negociación de las comunidades para llevar a cabo proyectos en condiciones de trabajo decentes.