Promoción de conducta empresarial sostenible y responsable en cuatro cadenas de valor agrícolas de Nepal

La promoción de empresas sostenibles en las cuatro cadenas de valor agrícolas de té, cardamomo, jengibre y productos lácteos en la situación de post-conflicto de Nepal ayudó a crear capacidades locales para promover prácticas laborales socialmente responsables. La exitosa experiencia en la cadena de valor del té tuvo un efecto dominó positivo en el fomento de una cultura de diálogo y colaboración en otras cadenas de valor agrícolas, lo que dio un impulso a la promoción de empresas sostenibles en Nepal.

En 2015, Nepal atravesaba por una etapa de recuperación de un conflicto de una década. La debilidad estructural de la economía y la falta de incentivos para la inversión constituían obstáculos para el desarrollo del sector privado y la creación de empleo. Reconociendo los roles esenciales del sector privado para la generación de empleo, el Programa de crecimiento inclusivo UNNATI en Nepal, financiado por Dinamarca, tuvo como objetivo promover el crecimiento sostenible e inclusivo para la reducción de la pobreza y la mejora de los estándares de vida del país. La OIT lideró la Promoción de los derechos y el Buen Gobierno Corporativo (Advocacy for Rights and Good Corporate Governance) (2015-2018), un subcomponente del proyecto UNNATI que promovió el desarrollo empresarial responsable.

Crecimiento inclusivo y creación de empleo en el sector agrícola: una prioridad de desarrollo

El sector agrícola es el eje económico de Nepal. Proporciona medios de subsistencia a dos tercios de la población y representa un tercio del producto interno bruto del país. Las actividades de la OIT en las cadenas de valor de las industrias del té, el jengibre, los lácteos y el cardamomo – todos sectores prioritarios identificados en los planes de desarrollo del gobierno – se centraron en concientizar sobre la dimensión laboral de la responsabilidad social empresarial (RSE) basada en los principios de la Declaración EMN de la OIT y la Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo de 1998. La Declaración EMN de la OIT sirvió especialmente como un instrumento de orientación para maximizar los beneficios que el comercio podría aportar en términos de creación de empleo y desarrollo socioeconómico a través de las cadenas de valor productivas, abordando al mismo tiempo los desafíos relacionados con el trabajo decente derivados de las operaciones comerciales y las complejidades asociadas con las estructuras de las cadenas de valor. En 2015, una conferencia nacional tripartita sobre conducta empresarial sostenible y responsable, organizada con el apoyo de la OIT, involucró a ministerios relevantes, así como a organizaciones de empleadores y de trabajadores.

Fortalecimiento de las capacidades de los actores de la cadena de valor para promover una conducta empresarial responsable


La OIT apoyó un esfuerzo conjunto del gobierno nepalés, las organizaciones de trabajadores y empleadores, las cooperativas, las ONG, las asociaciones de agricultores, los medios de comunicación, así como las asociaciones de productos básicos (commodities), para promover las empresas sostenibles y responsables. A través de un fondo para actividades de promoción sobre conducta empresarial responsable (Advocacy Challenge Fund), la OIT promovió el diálogo, basado en evidencia y datos empíricos, entre las partes interesadas de la cadena de valor, ayudando al mismo tiempo a fortalecer sus capacidades para promover y poner en práctica los principios de la Declaración EMN de la OIT, incluidos los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo. Se organizaron talleres de capacitación de facilitadores para desarrollar un grupo de expertos locales en estos temas con el fin de facilitar una mayor promoción del trabajo decente en las cadenas de valor objetivo. Un total de 821 actividades fueron organizadas con el apoyo del fondo, incluyendo 232 talleres, 208 capacitaciones y 18 diálogos público-privados.

Los expertos de la OIT proporcionaron asistencia técnica directa a los mandantes de la OIT durante los diálogos entre las múltiples partes interesadas, los seminarios de sensibilización y un programa de formación de una semana sobre la Declaración EMN. Asimismo, un especialista de la OIT en seguridad y salud en el trabajo (SST) brindó capacitación práctica en las cadenas de valor objetivo para ayudar a mejorar la seguridad y las condiciones de vida y de trabajo de los trabajadores.

Establecimiento de un Grupo de Trabajo sobre el Té para mejorar el diálogo social

En 2017 y 2018, la OIT apoyó 13 talleres y actividades de capacitación sobre la Declaración EMN para desarrollar la capacidad de las partes interesadas en el sector del té para estimular la adopción de sus principios. Teniendo en cuenta que la mejora de la seguridad y la salud en el trabajo en este sector era una prioridad de trabajo decente, se organizaron más de 60 eventos en el sector del té para ayudar a mejorar la seguridad y las condiciones de vida y de trabajo de las mujeres y los hombres agricultores.

Durante un taller tripartito ampliado sobre empresas responsables en el sector del té de Ilam, en el este de Nepal, realizado con el apoyo de la OIT en mayo de 2016, las partes interesadas identificaron los principales retos en materia de trabajo decente en sus cadenas de valor, lo que resultó en el establecimiento del "Grupo de trabajo sobre té de calidad mediante la promoción de conducta empresarial responsable y sostenible en el sector del té”. El objetivo del grupo de trabajo fue promover la producción del té de alta calidad basada en la mejora de las condiciones de trabajo en su producción. Esta iniciativa se convirtió en una iniciativa nacional cuando la OIT organizó en julio de 2017 una reunión tripartita ampliada del grupo de trabajo sobre el té en Katmandú. Representantes del gobierno, organizaciones de trabajadores y empleadores y otras partes interesadas se reunieron para discutir e identificar los desafíos para el avance de prácticas empresariales responsables, así como acciones conjuntas concretas para abordarlos en toda la cadena de valor del té. Este diálogo tripartito ampliado, en el cual participaron socios tanto a nivel nacional como de los distritos, condujo a la elección unánime del representante de la Federación de la Cámara de Comercio e Industria de Nepal (FNCCI) como Presidente del Grupo de Trabajo y a la adopción de los Términos de Referencia para el grupo de trabajo.

En 2018, el Grupo de Trabajo sobre el Té abogó con éxito para que el gobierno tomara medidas contra las fábricas de té que se mostraban reacias a pagar el salario mínimo a los trabajadores según la Nueva Ley Laboral de 2017. El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MoLESS) anunció la creación de un Grupo de Trabajo de Alto Nivel en septiembre de 2018 para abordar los problemas y desafíos más amplios existentes en la cadena de valor del té, incluida la cuestión del salario mínimo. El MoLESS coordinó este Equipo de Trabajo de Alto Nivel, compuesto por representantes del gobierno, el Centro de Coordinación Sindical Conjunta (JTUCC), la Federación de Cámaras de Comercio e Industria de Nepal (FNCCI) y la Asociación de Productores de Té de Nepal.

Hoy en día, el Grupo de Trabajo sobre el Té actúa como una entidad autónoma y el diálogo entre los actores de la cadena de valor continua incluso después del cierre del programa UNNATI. El Grupo ha seguido funcionando como un grupo de defensa de los derechos de las partes interesadas de la industria y de negociación de sus intereses comunes con los demás actores. Por ejemplo, ha iniciado propuestas políticas con los gobiernos locales, provinciales y federales para mejorar la competitividad del sector del té. Entre las propuestas presentadas se encuentran el registro y la promoción de un logotipo de marca de té (Té de Nepal: Calidad del Himalaya); la revisión de los impuestos sobre la tierra y las políticas relacionadas con el té; y la implementación y difusión de buenas prácticas de SST en el sector. Como resultado de estos esfuerzos de promoción, el gobierno federal revisó su política sobre el té, y desarrolló y distribuyó directrices para evitar múltiples impuestos a nivel provincial y local. Además, el gabinete provincial declaró la Provincia n.1 como zona prioritaria para el té, y el Municipio de Suryodaya, uno de los principales centros de producción de té, logró fijar una tasa base para las hojas de té con el fin de proteger los ingresos de los pequeños agricultores.

Efecto dominó en las cadenas de valor de Nepal

Las intervenciones de la OIT permitieron que se produjeran efectos dominó beneficiosos en las prácticas empresariales responsables, tanto dentro de las diferentes cadenas de valor como entre ellas. El éxito de los esfuerzos del Grupo de Trabajo sobre el Té en la revisión al alza de los salarios mínimos en las plantaciones y fábricas de té inspiró a los actores de los sectores del jengibre y el cardamomo a instalar una plataforma de diálogo industrial similar para la acción conjunta. Se estableció un Grupo de Trabajo sobre el Cardamomo y una Red de Jengibre. Ambas plataformas tienen como objetivo promover el trabajo decente mediante la divulgación de buenas prácticas, una mejor competitividad y un mayor dialogo en sus cadenas de valor.

Además, el proceso produjo un efecto positivo entre las cooperativas que fueron socios cruciales del proyecto. En primer lugar, la Confederación de Industrias Nepalesas, la Federación Nacional de Cooperativas (NCF) y la Unión de Cooperativas de Distrito Limitada (DCUL) desarrollaron, con el apoyo técnico de la OIT, un "código de conducta" sobre prácticas empresariales responsables para las cuatro cadenas de valor agrícolas. Más de 500 líderes de cooperativas y miembros de la NCF y la DCUL participaron en talleres de sensibilización para la implementación del código de conducta. En segundo lugar, la capacitación de la OIT sobre gestión contable ayudó a las cooperativas del sector lácteo a gestionar mejor su negocio mediante la elaboración de planes de negocio. El 75% de las cooperativas lecheras participantes prepararon el plan empresarial y comunicaron su plan a los actores de la cadena de valor de los productos lácteos, y posteriormente compartieron su experiencia y aprendizaje con sus pares. Claramente, las intervenciones de la OIT contribuyeron a fomentar una cultura de colaboración y diálogo entre las cooperativas y los diferentes actores locales que operan a lo largo de las cadenas de valor.

El camino a seguir
A través de actividades concretas y de apoyo del proyecto, la OIT pudo reunir a numerosas organizaciones para entablar un diálogo informado que contribuya a avanzar en el objetivo común de generar más y mejores empleos mediante prácticas laborales responsables en cuatro cadenas de valor clave en Nepal. Los actores de la cadena de valor continúan colaborando entre sí para promover empresas sostenibles y responsables, y están buscando formas de ampliar aún más sus plataformas de diálogo para la acción conjunta.