Cambio climático y financiamiento de una transición justa

Una transición justa hacia una economía verde es más urgente que nunca. La comunidad internacional reconoce cada vez más el papel que desempeñan las empresas a la hora de afectar tanto al medio ambiente como a la sociedad. Para garantizar una transición justa, los resultados ambientales y sociales deben considerarse en igual medida.

El cambio climático y la degradación ambiental plantean desafíos importantes para el crecimiento económico y el empleo en la actualidad, y los riesgos serán mayores a mediano y largo plazo. Por el contrario, la acción contra el cambio climático y el cambio a una economía verde pueden generar más y mejores empleos. Tanto la adaptación al cambio climático como las medidas para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) ofrecen oportunidades para crear nuevos puestos de trabajo y, al mismo tiempo, asegurar los existentes. Sin embargo, esto debe gestionarse con cuidado mediante políticas y procesos de transición justa, para evitar que los cambios económicos provoquen un aumento de la desigualdad social, la desilusión de los trabajadores, huelgas o disturbios civiles y reducción de la productividad, así como negocios y mercados menos competitivos en los sectores afectados.

Una transición justa significa ecologizar la economía de una manera que sea lo más justa e inclusiva posible para todos los interesados, creando oportunidades de trabajo decente y sin dejar a nadie atrás. Una transición justa implica maximizar las oportunidades sociales y económicas de la acción climática, al tiempo que se minimiza y se gestiona cuidadosamente cualquier desafío, incluso mediante un diálogo social eficaz entre todos los grupos afectados y el respeto de los principios y derechos laborales fundamentales. Las Directrices de Política para una transición justa hacia economías y sociedades ambientalmente sostenibles para todos de la OIT, adoptadas en 2015 por consenso tripartito, brindan orientación detallada a este respecto.

El sector financiero es fundamental para permitir esta transición porque puede proporcionar capital y mecanismos eficientes de distribución de riesgos. La integración de una lógica de transición justa en las operaciones del sector financiero puede generar resultados sociales y ambientales positivos, al tiempo que se minimizan y abordan las posibles consecuencias negativas, como activos inmovilizados, pérdida de empleos y una economía local en declive.

Como intermediario clave de las actividades económicas y la transferencia de riesgos, el sector financiero es fundamental para garantizar que una respuesta al cambio climático no ignore los impactos y resultados sociales.

El trabajo de Social Finance sobre cambio climático y transición justa

  • Inversión de impacto: Los inversores están cada vez más interesados en abordar los problemas del cambio climático a través de sus inversiones específicas. Los ejemplos incluyen inversiones en acceso a energía limpia, silvicultura sostenible y agricultura sostenible. El Fondo de Inversión en Agricultura y Comercio de África (AATIF), una de los colaboraciones de larga data de la OIT con inversores de impacto, busca financiar empresas agrícolas que consideren actividades de adaptación y mitigación del cambio climático. Como parte de este compromiso, AATIF ha actualizado su marco de medición de impacto para incluir una dimensión ambiental que contenga indicadores de mitigación y adaptación al cambio climático. A través de la asistencia técnica, AATIF apoya a sus participadas para comprender y gestionar los riesgos climáticos en sus negocios. Por ejemplo, AATIF ayuda a las instituciones financieras a realizar un análisis de riesgo climático de sus libros de préstamos para comprender los impactos potenciales del cambio climático en su cartera de préstamos. El objetivo es desarrollar soluciones para identificar, adaptar y mitigar los riesgos potenciales, de acuerdo con las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Relacionadas con el Clima. Otro ejemplo es un estudio de factibilidad realizado por AATIF (página 21) para explorar incentivos financieros innovadores. El estudio exploró las posibilidades de ofrecer tasas de interés más bajas como incentivo para que los productores de cacao y maíz de Ghana adopten prácticas agrícolas que aumenten la resiliencia del hogar frente al cambio climático.
  • Financiamiento de una transición justa: El sector financiero desempeña un papel crucial para permitir la transición a una economía neta cero y tiene una gran influencia en los resultados sociales y relacionados con el clima, lo que va mucho más allá de la propia huella operativa del sector. Este impacto proviene tanto de las prácticas comerciales del sector como de las actividades que facilita proporcionando capital y acceso a servicios financieros en un sentido más amplio. La OIT, por medio de su trabajo en curso para poner en práctica las directrices de transición justa y la Iniciativa de Acción Climática para el Empleo, colabora con los actores del sector financiero para generar conocimientos prácticos y orientación y para ayudar con una prueba sobre el terreno y una medición del impacto de las inversiones y los servicios financieros de transición justa. Un ejemplo es el documento de aportes de la OIT a las discusiones del G20 sobre las finanzas de transición. Además, se establecerá un servicio de asistencia técnica y de conocimientos "Innovaciones en la financiación de una transición justa" para compartir conocimientos y proporcionar orientación sobre cómo incorporar de forma coherente a los inversores del sector público y privado en un ecosistema de financiación de la transición justa.
  • Restauración de medios de vida: La OIT también brinda asistencia a los hogares cuyos medios de vida se han visto afectados por el cambio climático. Por ejemplo, en Pakistán (2013-2016) la OIT participó en una iniciativa conjunta con ONU Mujeres, la FAO y la OIT para proteger a las comunidades rurales dependientes de la agricultura de los ciclos repetidos de inundaciones y sequías. El proyecto brindó apoyo en especie para restaurar y proteger la capacidad de producción agrícola y las actividades generadoras de ingresos no agrícolas. Junto con el crédito, los beneficios del seguro médico proporcionaron acceso a instalaciones de salud organizadas para evitar que los beneficiarios volvieran a la pobreza.
  • Seguro por interrupción del negocio: El seguro es una herramienta de mitigación importante para ayudar a las empresas a permanecer operativas o reanudar sus operaciones poco después de los desastres naturales. En asociación con la Iniciativa de Seguros Climáticos de Munich, el proyecto de Adaptación al riesgo climático y seguros en el Caribe (CRAIC, por sus siglas en inglés) ayuda a los países a adaptarse al cambio climático mediante la incorporación de seguros contra riesgos climáticos en sus estrategias de reducción del riesgo de desastres. El proyecto trabaja con las agencias gubernamentales para inculcar comportamientos de reducción de riesgos en las comunidades y vincular los seguros con las medidas de gestión del riesgo de desastres que pueden ayudar a reducir el riesgo y aumentar la resiliencia a las amenazas climáticas. Un nuevo producto, el "Plan de protección de los medios de vida", actúa como una herramienta de continuidad empresarial para las pequeñas empresas y las personas al cubrir los riesgos de interrupción del negocio debido a vientos de alta velocidad y lluvias extremas.
  • Seguro agrícola: La agricultura es la columna vertebral de muchas economías en desarrollo, sin embargo, depende en gran medida del clima. Por ejemplo, en la India, solo el 40 por ciento de las tierras agrícolas se riegan, mientras que el 60 por ciento restante está sujeto a patrones climáticos impredecibles. Existe evidencia de que las mujeres rurales sufren más eventos relacionados con el clima que los hombres, ya que el 75 por ciento de sus ingresos depende de la agricultura. Apoyado por la Fundación Ford, la OIT y los socios locales están utilizando una variedad de metodologías para promover estrategias de seguros en políticas y programas de desarrollo rural. Es parte de un enfoque holístico para el desarrollo agrícola y la gestión de riesgos contra el cambio climático. Asimismo, la OIT colabora con IFAD para promover el seguro climático como herramienta transversal en las iniciativas de desarrollo rural. La alianza promueve los seguros en las políticas y estrategias de desarrollo rural, aumenta el acceso sostenible a los planes de seguros holísticos por parte de los hogares rurales y aumenta el conocimiento y la capacidad sobre el uso sostenible y el desarrollo de los seguros climáticos. Se ha completado una evaluación de los mercados de seguros climáticos en tres niveles: micro (individual), meso (organizativo) y macro (gobierno y políticas).