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De un puesto en el mercado al ciberespacio

Un nuevo programa de la OIT ayuda a niñas y mujeres a tener acceso a empleos de calidad en los sectores relacionados con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática (STEM en inglés) en Filipinas, Indonesia y Tailandia. En un reportaje desde Filipinas, una participante en el programa explica cómo decidió apostar por un nuevo futuro profesional.

Feature | 07 February 2019
Ms Veronica Panganiban
RIZAL, Filipinas (OIT Noticias) – Durante más de 17 años, Veronica Panganiban, de 39 años, madre soltera de dos hijos, tuvo un puesto en el mercado público de Taytay, en la provincia de Rizal. Un trabajo que le daba apenas lo suficiente para mantener a su familia hasta que en 2018 un incendio destruyó su puesto y la dejó sin empleo.

“Lo único que sabía hacer era trabajar en el puesto de mercado y era todo lo que tenía para comprar comida, pagar las facturas y los gastos escolares de mis dos hijos. Cuando lo perdí, por un tiempo me sentí descorazonada, pero después pensé en el futuro de mis hijos y me di cuenta que tenía que adquirir nuevas competencias para encontrar un empleo decente”, explicó Veronica Panganiban.

Veronica solicitó una beca financiada por la Fundación J.P. Morgan Chase, en el marco de un programa que promueve la preparación y el desarrollo de las mujeres en las ciencias, la tecnología, la ingeniería y la matemática (STEM) (Women in Science, Technology, Engineering and Mathematics (STEM) Readiness and Development), dirigido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Después de superar una entrevista y un examen (que ella pensó no haber aprobado), finalmente fue seleccionada para participar en la formación práctica sobre comercio digital, organizada conjuntamente con el Departamento de Tecnologías de Información y Comunicación y la Municipalidad de Taytay.

Competencias para el futuro: #WomenCanDoIT

“Era una oportunidad que se presenta una sola vez en la vida, pero no fue fácil. Ser madre soltera y estudiante a la vez… nadie me había preparado para este tipo de dificultades. La presión era grande y pasaba muchas noches sin dormir. Pero las mujeres como yo, nunca deben rendirse. Vale la pena”, dijo Veronica Panganiban.

Veronica Panganiban en la ceremonia de graduación
“Antes de la formación no tenía idea de cómo trabajar con una computadora. Mírenme ahora, después de la formación, soy capaz de hacer marketing en los medios sociales, diseño gráfico y de sitios web. Puedo hacer una presentación, diseñar logotipos y procesar imágenes”, explicó.

Más de 25 mujeres finalizaron la misma formación en noviembre 2018. A lo largo de ese año, la OIT, J.P. Morgan y la Autoridad de Desarrollo de la Educación y las Capacidades Técnicas (TESDA) ofrecieron 175 becas #WomenCanDoIT en Filipinas, a fin de empoderar, crear redes y apoyar el desarrollo profesional de las mujeres en el sector de las tecnologías de la información.

El programa Women in STEM de la OIT opera en tres países, dirigido a sectores de actividad diversos para cada uno de ellos: la industria eléctrica y electrónica en Tailandia; la tecnología de la automoción, de la información y la comunicación en Indonesia; y la industria de la tecnología de la información y gestión de procesos de negocio en Filipinas.

Reducir la brecha de género, avanzar en los ODS

Los progresos tecnológicos, como la computación en la nube, la automatización y los procesos robotizados, ya están transformando los mercados laborales en todo el mundo, la OIT estima que 49 por ciento del empleo en Filipinas (más de 18 millones de puestos de trabajo) están amenazados por la automatización. Si consideramos que las mujeres, con más frecuencia que los hombres, ocupan empleos poco cualificados con mayor riesgo de automatización, ellas también tienen mayores probabilidades que los hombres de perder el empleo.

Las ciencias y la igualdad de género son esenciales para la realización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) acordados a nivel internacional. A lo largo de los últimos 15 años, la comunidad mundial ha desplegado grandes esfuerzos para motivar a las mujeres y las niñas a interesarse en las disciplinas científicas. Lamentablemente, todavía están excluidas de la plena participación en las ciencias.

“Debemos formar y emplear a las mujeres, prepararlas para el futuro del trabajo, porque ellas están más expuestas a la pérdida del empleo a causa de la automatización. Ellas deben obtener la parte que les corresponde cuando el mundo avanza hacia más empleos altamente cualificados en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática”, explicó Khalid Hassan, Director de la Oficina de País de la OIT para Filipinas. “Es hora de reducir la diferencia entre los sexos a través de la educación de las niñas y el empoderamiento de las trabajadoras para permitirles progresar profesionalmente y ayudarlas a acceder a empleos decentes”.

Para Veronica Panganiban, los conocimientos en informática le abrieron una nueva perspectiva profesional. Ella encontró un trabajo en la economía de las plataformas digitales e inició una actividad por cuenta propia. Gracias a estos nuevos ingresos, reconstruyó su puesto en el mercado de Taytay y lo promueve en internet. Ahora, junto a sus compañeras de graduación, planea crear una cooperativa de trabajadoras independientes para permitirles aunar recursos y crear más y mejores oportunidades de trabajo.

En 2015, la Organización de las Naciones Unidas proclamó el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia con el fin de lograr el acceso y la participación plena y equitativa de las mujeres y las niñas en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática, tanto en la escuela como en el trabajo.