Advierte informe de la OIT: El crecimiento económico sólo no basta para superar el problema del empleo en los países andinos

El estudio de la Organización Internacional del Trabajo será debatido en la Conferencia Regional Andina del Empleo que se inauguró hoy en Lima con la presencia de Ministros de Trabajo y Hacienda o Finanzas de los países andinos.

Noticia | 22 de noviembre de 2004

El estudio de la Organización Internacional del Trabajo será debatido en la Conferencia Regional Andina del Empleo que se inauguró hoy en Lima con la presencia de Ministros de Trabajo y Hacienda o Finanzas de los países andinos.

22 de noviembre 2004

LIMA (Noticias de la OIT) -  El problema del empleo en los países andinos no podrá ser solucionado solamente con el crecimiento económico, advierte un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo que insta a identificar la creación de empleos de calidad como la principal prioridad política de las estrategias de desarrollo en la región.

“Un país puede exhibir un excelente manejo macroeconómico- como es el caso por ejemplo de Colombia y Perú-pero aún así registrar un atraso considerable en materia de competitividad a nivel micro-económico y de generación de empleos”, dice el informe de la OIT  “Crecimiento, Competitividad y Empleo” (5Mb, ver nota al pie)  que será examinado por los delegados a la Conferencia Regional Andina sobre Empleo que se inauguró hoy en Lima.

“Dicho de otra manera- subrayó Daniel Martínez, Director Regional de la OIT para América latina y el Caribe-una buena política macroeconómica es una condición necesaria para crear empleos de calidad, pero está lejos de ser suficiente”.

Martínez presentó una síntesis del informe de la OIT en la sesión inaugural de la Conferencia Regional Andina sobre Empleo que tuvo lugar en el edificio sede de la Comunidad Andina y que contó con la presencia de los  Ministros de Trabajo y de Finanzas o Hacienda de los países andinos así como la de representantes de organizaciones sindicales y empresariales de toda la región.

El documento de la OIT contiene un diagnóstico en materias económica, social y laboral y una batería de propuestas  orientadas a impulsar una estrategia de desarrollo cuyos objetivos sean la aceleración del crecimiento, la mejora de la competitividad, el aumento de la inversión y la creación de empleos de calidad en los países andinos.

Al trazar un panorama sobre la situación del empleo en los cinco países de la Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) el informe advierte que ya sea por un alto índice de desocupación, una elevada dosis de informalidad y trabajo precario o por una creciente proporción del empleo en actividades rurales muy atrasadas, más del 65  por ciento de la Población Económicamente Activa de los países andinos está afectada por el desempleo abierto o se encuentra ocupada en labores de bajísima productividad.  Según la OIT, el principal problema que enfrenta hoy la población de los países andinos, junto con la seguridad personal, es la falta de oportunidades de empleo.

 “Las situaciones críticas vividas en los años 90 en materia de empleo fueron acumulativas y no es de extrañar- dijo Daniel Martínez- que la confianza de una parte de la población de los países andinos en la democracia, se haya debilitado con el transcurso del tiempo.”

El informe pasa revista al contexto externo en el cual se desenvuelven las economías de la región y observa que en la última década los países andinos, a pesar de las significativas tasas de crecimiento de sus exportaciones, van quedando a la zaga de los flujos más dinámicos del comercio exterior, caracterizado por un desplazamiento mundial hacia productos intensivos en conocimientos y tecnologías alta e intermedia y un alejamiento de productos primarios extractivos o de origen agropecuarios, con la excepción del petróleo y el gas. “Hacia el 2003- constata el informe- más de un 60 por ciento de las exportaciones de Bolivia, Ecuador y Perú, y casi un 50 por ciento de las de Colombia, corresponden a productos primarios (extractivos, mineros o de origen agropecuarios) intensivos en recursos naturales.”  Según el análisis de la OIT, esta especialización en producción primaria no sólo desalienta la inversión generadora de empleo de calidad sino que provoca además una menor y más volátil capacidad de crecimiento. “En consecuencia, uno de los principales desafíos enfrentados por los países andinos es como reorientar gradualmente su oferta exportable para insertarse en las franjas más dinámicas del comercio mundial e ingresar a mercados que aseguren un alto crecimiento de sus exportaciones.”

Sin embargo, el informe aclara que la diversificación de la oferta exportable no debe entenderse como el abandono de la explotación de los recursos naturales, que seguirá siendo importante y contribuirá a financiar con recursos domésticos y divisas el proceso de desplazamiento hacia una oferta de bienes y servicios con mayor valor agregado.

Competitividad y productividad débiles restringen el crecimiento de la inversión y el empleo.

Para la OIT, la debilidad de la base exportadora de los países andinos forma parte de un problema mayor: su baja capacidad  en materia de competitividad micro-económica y el crecimiento insuficiente de la productividad a nivel de las empresas. La ausencia de un esfuerzo potente y decidido en estas materias –con la excepción de Colombia- coloca a los países andinos en una posición vulnerable ya que muchos de los países con quienes deberá competir, no sólo poseen niveles de productividad mucho más elevados sino que han desarrollado conductas y políticas institucionales que estimulan el aumento de la productividad.

El insuficiente crecimiento de la productividad se explica según el informe por factores que hacen al entorno para la inversión, tales como una insuficiente infraestructura productiva, la debilidad de los sistemas de formación y capacitación, la virtual inexistencia de un sistema de innovaciones o los problemas de seguridad jurídica. Pero el informe identifica también insuficiencias en la forma de operar y la estrategia de las empresas, como una escasa difusión de los criterios de gestión por productividad y calidad, la ausencia de entrenamiento gerencial adecuado en vastos segmentos de las pequeñas y medianas industrias, la debilidad en materia de tipificación de productos y normas de calidad necesarias para adecuarse a  la demanda externa, y la muy baja proclividad exportadora de las actividades  comerciales no extractivas.

El informe de la OIT analiza las políticas económicas aplicadas en la mayoría de los países andinos en los últimos quince años, “consistentes principalmente en  mantener una estabilidad de precios que permitiera el funcionamiento libre y estable de los mercados.” Un mercado con precios estables – se argumentaba- asignaría eficientemente inversión y trabajo a aquellos sectores y actividades que ofrecieren ventajas comparativas, lo que induciría un crecimiento económico competitivo e inserto en las corrientes mundiales del comercio. El informe considera que existen otros cursos de acción posibles en política económica que descansan en suponer que el libre juego de los mercados no conduce  automáticamente al pleno empleo de los recursos ni a la plena adaptación de la economía a un contexto externo cambiante.  Al identificar al empleo como objetivo explícito de las políticas económicas y al no apoyarse en el ajuste espontáneo de los mercados para lograrlo, en informe de la OIT plantea una visión que “pone el énfasis en orientar y guiar el funcionamiento de los mercados hacia los objetivos considerados prioritarios de una sociedad: la adaptación a los cambios en el entorno externo, el trabajo decente con empleos de calidad, la satisfacción de las necesidades básicas, la justicia, la equidad y la libertad.


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(*) El Informe completo (5Mb) puede consultarse en el sitio web de la OIT: http://10.2.53.9/crecimiento_competitividad_y_empleo_en_los_paises_andinos.pdf