LA OIT INSTA A IDENTIFICAR AL EMPLEO COMO UN OBJETIVO EXPLICITO DE LAS ESTRATEGIAS DE DESARROLLO

El Director Regional de la OIT, Daniel Martínez, se dirigió a los delegados de la I Conferencia Interparlamentaria de Trabajo y Empleo en Sao Paulo, “Al identificar el empleo como objetivo explícito, y al no descansar en el ajuste espontáneo de los mercados para lograrlo, el enfoque y articulación de las políticas que integran una estrategia de desarrollo cambia substantivamente”, afirmó el Director Regional de la OIT para América latina y el Caribe Daniel Martínez.

Noticia | 15 de octubre de 2004

El Director Regional de la OIT, Daniel Martínez, se dirigió a los delegados de la I Conferencia Interparlamentaria de Trabajo y Empleo en Sao Paulo“Al identificar el empleo como objetivo explícito, y al no descansar en el ajuste espontáneo de los mercados para lograrlo, el enfoque y articulación de las políticas que integran una estrategia de desarrollo cambia substantivamente”, afirmó el Director Regional de la OIT para América latina y el Caribe Daniel Martínez.

Martínez participó en la apertura de la I Conferencia Interparlamentaria de Trabajo y Empleo organizada por la OIT y el Parlamento Latinoamericano (Parlatino), que tuvo lugar en Sao Paulo el 14 y 15 de octubre. La OIT dijo -piensa que se debe poner el nfasis en orientar y guiar el funcionamiento de los mercados hacia los objetivos considerados prioritarios de una sociedad: la adaptacin a los cambios en el entorno externo, el trabajo decente con empleo de calidad, la satisfaccin de las necesidades bsicas, la justicia, la equidad y la libertad.

La I Conferencia Interparlamentaria de Trabajo y Empleo reunió durante dos días a los Presidentes de las Comisiones de Asuntos Laborales o equivalentes de los Parlamentos miembros del Parlamento Latinoamericano, junto con otros participantes de diversos ámbitos, con el fin de analizar las estrategias más adecuadas para que el medio parlamentario pueda apoyar de manera más efectiva a la generacin de trabajo y empleo en la región, en condiciones dignas y justas desde todo punto de vista: económico, jurídico-institucional y socio-cultural.

Al trazar un balance sobre el panorama laboral de América Latina durante las últimas dos décadas, el Director Regional de la OIT constató no solo un estancamiento del cuadro sociolaboral sino también un retroceso en muchos indicadores. El promedio de desempleo de la región, que hace 20 años era del 5%, actualmente es del 11%.... el salario real de los trabajadores se mantiene en los niveles de los años 80.

Agregó que ante la falta de oportunidades, el empleo informal, que hace veinte años representaba al 35% de la masa laboral total, ahora equivale al 46%, y que de cada 100 empleos creados en la década del 90 en América Latina y el Caribe, el 85% fue en el sector informal.

Eso incide no solo en la calidad de los salarios sino también en las condiciones laborales, razón por la cual el número de ocupados sin acceso a la seguridad social, que a mediados de los años 80 equivalía al 40% del total, se redujo muy poco y ahora es del 36%.

""Pasaron veinte años y no hemos avanzado en nada. No somos ni menos pobres ni más equitativos, ni más justos"", expresó.

Hacia una estrategia de desarrollo diferente

En su discurso ante la Conferencia, Martínez pidió a los delegados considerar el enfoque de una estrategia de desarrollo articulada en cuatro niveles: políticas macro-económicas; políticas meso-económicas; políticas micro-económicas; y políticas activas hacia el mercado laboral y de gasto social focalizado.

En el primer nivel explicó la política macro, se basa, esencialmente, en un régimen de tipo de cambio real competitivo y estable, que sirve de marco para el esquema de crecimiento. Obviamente, esta propuesta admite excepciones en aquellos pases que han adoptado el dólar como su moneda y en aquellos otros con un alto grado de dolarización de su economía.

La política meso-económica -dijo- desarrolla acciones para facilitar la inversión, particularmente en sectores comerciables; por ejemplo, políticas para desarrollar la infraestructura productiva; establecer un marco de seguridad jurídica, lograr un funcionamiento eficaz del sistema financiero y del mercado de capitales; mejorar las relaciones laborales; desarrollar acciones específicas hacia las redes productivas, cadenas y conglomerados; establecer una política de promoción de exportaciones y de convenios comerciales..

En el tercer nivel, las políticas micro económicas inciden en facilitar decisiones en las empresas para aumentar la productividad total (de todos los recursos, incluyendo la mano de obra). Entre ellas las políticas de formación y capacitación, la de acceso a innovaciones, la articulación de la pequeña y microempresa y el acceso a recursos para las mismas; la institucionalidad laboral compatible con un aumento de la productividad total; la difusión de estrategias de aumento de la productividad a nivel de la empresa, etc.

En el cuarto nivel se definen las políticas de gasto social focalizado, orientadas a transferir ingresos y asegurar el acceso a nutrición, salud, educación, vivienda, etc., para los más necesitados. Estas políticas, además de constituir un objetivo en sí mismo, contribuyen a dinamizar la demanda. También se incluyen en este cuarto nivel las políticas activas de empleo, orientadas a promover un mejor funcionamiento del mercado laboral, y a establecer programas de empleo en diversas áreas prioritarias.

Un elemento clave en este enfoque que propone la OIT es la integración de las políticas económicas y sociales. En el caso específico del empleo, este debe ser un objetivo explícito y centra de la misma y no solo un mero efecto residual de la misma. Esta integración de políticas debe incorporar, además de la generación de empleo de calidad, la clara voluntad de que todas las polticas en aplicación tiendan a afirmar el efectivo ejercicio de los derechos de los empleadores y los trabajadores, al desarrollo de una protección social sistémica y al recurso al dialogo social como la mejor vía para disear y aplicar políticas de estado, y no sólo de gobierno, con la mayor legitimidad social posible, concluyó el Director Regional de la OIT.