Líderes latinoamericanos pidieron corregir el rumbo actual de la globalización

Los presidentes de Brasil, Perú, Chile y Uruguay apoyaron en la ONU las conclusiones del informe de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización establecida por la OIT.

Noticia | 21 de septiembre de 2004

Los presidentes de Brasil, Perú, Chile y Uruguay apoyaron en la ONU las conclusiones del informe de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización establecida por la OIT.

21 de setiembre 2004

El Presidente de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva subrayó en las Naciones Unidas que una globalización que sea socialmente justa y políticamente sostenible debe comenzar por el derecho de toda persona a un empleo. Lula y los presidentes de Perú, Alejandro Toledo, de Chile, Ricardo Lagos y de Uruguay, Jorge Batlle expusieron el punto de vista latinoamericano en una reunión convocada en la sede de las Naciones Unidas el 20 de septiembre, en la que más de una docena de jefes de Estado y de Gobierno debatieron en torno al informe final de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización establecida por la OIT.

El informe elaborado por la Comisión Mundial propone como objetivo mundial lograr que todas las personas tengan un trabajo decente. Además, hace un llamamiento para alcanzar mayores niveles de equidad global y alerta que el desequilibrio en los modelos actuales de inversión, comercio internacional y mercado de trabajo, podrían constituir las causas principales de la inestabilidad política y de vulnerabilidad de los sistemas democráticos.

“Ya sabemos que las fuerzas de mercado estimulan la producción y la asignación eficiente de los recursos”, dijo el mandatario brasileño en la reunión. “Pero estas fuerzas de mercado no son suficientes por si solas para terminar con la desigualdad y la injusticia. En algunos casos, las profundizan. Es por ese motivo que necesitamos un compromiso de los líderes del mundo con el progreso social”, agregó.

“Debemos tomar a la globalización y transformarla en una fuerza positiva para todos los habitantes del mundo”, dijo, y añadió que “otra globalización, una que sea socialmente justa y políticamente sostenible, debe comenzar por el derecho de todos al trabajo, a un empleo que dignifique a los trabajadores. El acceso al trabajo decente es esencial para cumplir con la primera y la más esencial de las Metas de Desarrollo del Milenio: la reducción de la pobreza y del hambre”.

El presidente de Perú, Alejandro Toledo, reclamó de los países industrializados mayor coherencia y acciones prácticas a efectos de alcanzar mayor equidad en el comercio internacional.

“¿Qué pasó con los beneficios de la globalización?” insistió el jefe de estado peruano al señalar que hay 188 millones de personas en América Latina sin trabajo, es inaceptable añadió, que mientras se habla de los beneficios, se desconoce por ejemplo que la pobreza se ha incrementado en la región en la década de 1990 al 2000.

Según Toledo para 1990 había en Latinoamérica 48 millones de personas que vivían en la extrema pobreza, y para el año 2000 se incrementó a 58.

Toledo criticó a los países ricos por no asumir el reto de ayudar a construir una sociedad incluyente que se preocupe por erradicar el analfabetismo, que los pobres tengan acceso a los adelantos de la tecnología, a la salud y que se construyan vías en las areas rurales, en definitiva, dijo que los beneficios de la globalización se distribuyan de manera más equitativa y propuso un “comercio internacional más equitativo” y una “autopista comercial internacional de doble vía”.

El presidente de Chile, Ricardo Lagos, dijo que la "globalización es importante para que el mundo crezca, pero hay que tomar medidas políticas" para asegurar que la riqueza llegue a todos por igual.

Lagos destacó que el informe propone una "globalización justa", pero dijo que lo más importante es que pretende establecer unas metas, para que los gobiernos de los países las cumplan, encaminadas a buscar una igualdad total entre la población.

Tenemos que "discriminar positivamente" y destinar más recursos en donde hay más carencias y en donde la población es más vulnerable.  Sin esta discriminación positiva no es posible que haya igualdad", resaltó Lagos.

Por otro lado, el presidente manifestó que el trabajo de la OIT debería ser un ejemplo de cómo se trabaja a escala global. “Ello se debe-dijo- a que en el organismo participan en las discusiones tres niveles en representación del gobierno, empleadores y trabajadores.”

Por su parte, el presidente de Uruguay, Jorge Batlle, lanzó la idea de crear un fondo que gestione la ONU para ayudar los países subdesarrollados que no tienen capacidad financiera para la construcción de servicios básicos y de infraestructura.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, al inaugurar el evento citó que la gobernabilidad global adolece de un “serio déficit democrático” por no permitir a los países en desarrollo tener una voz justa para que expresen sus puntos de vista.

Por esta razón según Annan “todavía mucha gente en el mundo, especialmente en los países en desarrollo, se sienten excluidos y amenazados por la globalización. Se sienten como si fueran los sirvientes de los mercados, cuando los mercados deberían prestarles servicios a ellos”.

El Secretario General resumió su apoyo al informe señalando que “después de todo, la globalización es un producto de la acción humana y no de las fuerzas de la naturaleza y está en nuestro poder gestionarla mejor que hasta ahora, y es nuestro deber hacerlo”.

Kofi Annan destacó que el informe de la Comisión Mundial hizo notar cómo “los beneficios de la globalización han sido distribuidos de tal manera que la mayor parte de sus cargas pesan más sobre aquellos que tienen menos capacidad de protegerse”.

La reunión especial convocó gran cantidad de personas en una sala de la sede de las Naciones Unidas en Nueva York y fue moderada por el Director general de la OIT, Juan Somavía quien destacó que el objetivo del informe es intentar buscar "un denominador común para una globalización justa", en el que converjan actores y políticas encaminadas a buscar una igualdad de oportunidades para todos.

Los copresidentes de la Comisión Mundial, los Presidentes de Finlandia, Tarja Halonen, y de Tanzania, Benjamín Mkapa, acompañaron desde el podio central a los Presidentes de Francia Jacques Chirac y de Brasil Luiz Ignacio Lula da Silva.

El Presidente de Francia, Jacques Chirac, dijo que en países como China, India y Brasil, así como en otras naciones grandes, “la globalización ha mejorado la vida de cientos de millones de hombres y mujeres mediante la liberalización de la producción y el comercio y la apertura a las inversiones”..

Chirac añadió que “...no hay riqueza sin iniciativa y libertad, pero tampoco debemos olvidar que el precio del egoísmo es la rebelión. Antes que sea demasiado tarde tenemos que encontrar nuevos equilibrios entre el capital y el trabajo, entre los intereses del individuo y los del colectivo”.

El Presidente de Francia estuvo de acuerdo con que las recomendaciones de la Comisión Mundial sean presentadas a las Naciones Unidas, a las instituciones financieras internacionales y a la Organización Mundial de Comercio, en el marco de las reformas que estas organizaciones requieren, y con miras a la reunión convocada para 2005 sobre el cumplimiento de las Metas del Desarrollo del Milenio.