Conferencia Regional de la OIT examinará desafíos de la industria marítima en las Américas

En momentos en que la industria mundial del transporte marítimo atraviesa una incierta etapa caracterizada por una aguda competencia en el mercado y apremiantes desafíos tecnológicos, laborales y medioambientales, delegados de gobiernos de 35 países americanos y representantes de los empresarios y los trabajadores del sector naviero se reunirán del 28 al 30 de abril en Río de Janeiro para deliberar sobre las posibles formas de mejorar las condiciones laborales y sociales en la industria marítima del continente americano.

Comunicado de prensa | 25 de abril de 2003

En momentos en que la industria mundial del transporte marítimo atraviesa una incierta etapa caracterizada por una aguda competencia en el  mercado y apremiantes desafíos tecnológicos, laborales y medioambientales, delegados de gobiernos de 35 países americanos y representantes de los empresarios y los trabajadores del sector naviero se reunirán del 28 al 30 de abril en Río de Janeiro para deliberar sobre las posibles formas de mejorar las condiciones laborales y sociales en la industria marítima del continente americano.Viernes 25 de abril de 2003.

22 de noviembre 2003

Los delegados a la Conferencia Regional Marítima para las Américas de la Organización Internacional del trabajo (OIT) centrarán sus debates en el  impacto regional de los cambios que se están produciendo en la estructura internacional de la industria naviera, poniendo el acento en aquello que atañe a las condiciones de vida y de trabajo de la gente de mar.

Según se desprende de una serie de informes* preparados por la OIT para ésta y otras reuniones del sector, los cambios sufridos en la industria marítima en las últimas dos décadas equivalen a una transformación verdaderamente revolucionaria de lo que posiblemente constituya la primera industria auténticamente mundial.

Hoy existen  unos 50,000 buques dedicados al comercio internacional, de los que las dos terceras partes son cargueros, una quinta parte buques cisterna y el resto transbordadores, buques de pasajeros y barcos dedicados al cabotaje. A lo largo de la década pasada el número de buques de la flota mundial ha aumentado casi un 10 por ciento y su tonelaje un 35 por ciento. A bordo de esos buques trabajan 1,25 millones de marinos, de los que un tercio son oficiales. Estas cifras excluyen al personal de restauración y servicios de hotel empleado en los barcos de pasajeros así como aquellos que trabajan en pequeñas embarcaciones de pesca y otras actividades costeras. Entre la serie de cambios estructurales que están afectando la naturaleza de la industria, la OIT destaca:

  • El uso de contenedores en el tráfico de línea regular;
  • La aparición de grandes flotas operadas por compañías independientes de gestión naviera;
  • La creación de libres matrículas a las que usualmente se hace referencia como banderas de conveniencia
  • El impacto de las cuestiones medioambientales en la gestión de la industria 
  • La emergencia de mano de obra mucho más barata originaria de Asia y de Europa Oriental
  • La amplia flexibilización de las condiciones de trabajo y una baja reglamentación laboral. 

Es en el marco de ese contexto internacional que el informe de la OIT para la Conferencia pasa revista al estado de la industria marítima en la región americana señalando que en el año 2001 “la flota regional de América latina y el Caribe estaba compuesta por buques tanque en un 23,8%, por graneleros secos en un 30,3%, por portacontenedores en un 10,9%, por buques de carga general en un 26% y por otros en un 8,8%”.

El informe llama la atención sobre el hecho de que la región hospeda dos de los más grandes registros del mundo, “a saber, Panamá, que cuenta con la más grande flota del mundo con más de 123 millones de tonelaje métrico y Bahamas, tercera flota del mundo después de Liberia, con más de 33 millones de tonelaje métrico.” Sin embargo, el informe expresa su preocupación por la avanzada edad promedio de las diferentes flotas nacionales de la región, un factor que, según la OIT, podría ir en perjuicio de un ambiente de trabajo seguro para la gente de mar. Así, en el año 2000, de los 35 países de la región tan sólo uno, Antigua y Barbuda, tenía una flota de edad inferior (12 años) a la edad promedio de la flota mundial (13,4 años en aquel momento). Sólo las flotas de Panamá, Bermuda y las Bahamas, con 16 años de edad promedio, se acercaban al promedio mundial, mientras que las flotas más antiguas tenían más de 35 años. “En el año 2000 -concluye el informe- las flotas latinoamericana y caribeña de buques graneleros y de carga general estaban clasificadas como las más viejas del mundo."

Entre los desafíos importantes para la región que plantea la información contenida en el informe se destaca la paradoja de que el tamaño de la flota regional, aproximadamente un 31% del tonelaje mundial, no guarda proporción con el número de gente de mar empleada a bordo de buques registrados en la región. Según estadísticas relevadas por el informe, la región proporciona aproximadamente el 10,86% de los oficiales de la flota mundial mientras que en el caso de los marineros este porcentaje se acerca al 12,76%. Todo esto indica “un recurso sistemático de parte de estas flotas a la contratación internacional donde la región no está bien representada  por razones que van desde el hecho de que las agencias de contratación cuentan con circuitos bien establecidos en otras regiones (Asia y Europa Central y Oriental), hasta el idioma (…el inglés es la lengua internacional de facto del sector).”  

El bajo número de gente de mar nacional empleada por las flotas de la región ha privado a los sindicatos nacionales del sector de una mayor fuerza organizativa y ha disminuido su peso político. De la lectura del informe se desprende que la carencia de representación de la gente de mar, sobre todo en los Estados de abanderamiento más importantes de la región, impiden la existencia de un dispositivo efectivo para un diálogo social o un proceso de negociación que pueda dar lugar a la aplicación real y eficiente de las normas internacionales sobre cuestiones sociales en la industria marítima.

El informe de la OIT se detiene en el caso particular de la industria de cruceros en la medida que 135 de los 345 buques de crucero que navegan por el mundo llevan pabellones de la región de las Américas y que estas naves emplean cada una una dotación no inferior a las 700 personas. Los sindicatos y otras organizaciones han expresado preocupación por las condiciones laborales en este sector, llamando la atención sobre los horarios demasiado largos, los salarios demasiado bajos, las remuneraciones basadas en las propinas de los pasajeros, la falta de seguridad en el trabajo, el pago a destajo, el alojamiento en espacios reducidos, la interferencia en la libertad de asociación y la discriminación laboral.

Finalmente el informe subraya la necesidad de aumentar el número de inspecciones con el objeto de corregir deficiencias en el área de las condiciones laborales al tiempo que invita a los participantes a la Conferencia a volcar la discusión sobre las cuestiones prioritarias de la seguridad de los puertos, la seguridad en los documentos de identidad de los marinos y la necesidad de ratificar y aplicar los convenios internacionales de la OIT allí donde fuera necesario.


Informe para el debate de la 29a reunión de la Comisión Paritaria Marítima.  Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra
Conferencia Marítina Regional de la Región Americana.  Río de Janeiro, 28-30 de abril de 2003.  Cuestiones Laborales del Transporte Marítimo en la Región Americana.

El Informe será incluido próximamente en el sitio Web de la OIT:  www.ilo.org