Seguridad y Salud en el Trabajo

Las condiciones de trabajo en Bangladesh: retos y oportunidades

El 28 de abril la Oficina de Actividades para los Trabajadores de la OIT organizó una mesa redonda para rendir homenaje a la memoria de las víctimas del Rana Plaza. La discusión se centró en la función de la OIT y sus mandantes a la hora de prevenir estas tragedias. A continuación se recogen algunas de las opiniones de los asistentes a esta mesa redonda acerca de los retos actuales para mejorar la salud y la seguridad en el trabajo en Bangladesh.

Noticia | 23 de abril de 2014
GINEBRA-Un año después del derrumbe del edificio Rana Plaza en Dakha, en el que fallecieron 1138 trabajadores y resultaron heridos más de 2000, la OIT y el movimiento sindical han hecho un llamado en pro del respeto de los derechos de los trabajadores y el mejoramiento de las condiciones de trabajo en Bangladesh. El Acuerdo sobre seguridad de los edificios y protección contra incendios, que cuenta con el apoyo de la OIT y que ha sido firmado por organizaciones de trabajadores y de empleadores, es una de las distintas medidas adoptadas para proteger a los trabajadores de las industrias de la confección en Bangladesh. Hoy por hoy, los trabajadores siguen encarando numerosos desafíos. El diálogo social y las normas internacionales del trabajo son dos elementos clave para mejorar la seguridad y la salud en los lugares de trabajo en Bangladesh.

El 28 de abril la Oficina de Actividades para los Trabajadores de la OIT organizó una mesa redonda para rendir homenaje a la memoria de las víctimas del Rana Plaza. La discusión se centró en la función de la OIT y sus mandantes a la hora de prevenir estas tragedias. A continuación se recogen algunas de las opiniones de los asistentes a esta mesa redonda acerca de los retos actuales para mejorar la salud y la seguridad en el trabajo en Bangladesh.

Gilbert Houngbo, Director General Adjunto de Programas Exteriores y Alianzas de la OIT

“En mi opinión, el principal desafío a corto plazo es, sin duda, obtener los recursos suficientes para pagar las indemnizaciones a las víctimas. Otro reto sería extraer enseñanzas de lo sucedido, de cómo cerciorarnos de que jamás vuelva a suceder y de cómo asegurarnos de que no menoscabamos la salud y la seguridad de las personas por ningún motivo. Otro desafío de cara al futuro es examinar de qué forma podemos ayudar al Gobierno de Bangladesh para que el país disponga de las capacidades institucionales mínimas para arrostrar estos problemas.

(…) Debemos asegurarnos de que los trabajadores cuenten con los medios de vida mínimos necesarios y de que ello se logre sin perjudicar a la economía ni a los negocios”.
 

Maria Helena ANDRE, Directora de la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) de la OIT

“El desarrollo de un diálogo social sostenible, serio y significativo en todos los niveles es el principal vehículo para mejorar las condiciones de trabajo y la protección de los trabajadores en Bangladesh, al igual que en los demás países del mundo. Sólo podrán lograrse efectos a largo plazo a través del compromiso compartido y de la acción conjunta del gobierno, los empleadores y los trabajadores.

El diálogo social no puede considerarse una opción que se utiliza al azar, sino un elemento del entorno institucional corriente de cada país. Para ello se necesitan organizaciones de interlocutores sociales sólidas, autónomas e independientes. Hacen falta sindicatos sólidos, autónomos e independientes, que sean capaces de promover y garantizar el respeto del derecho a la libertad sindical y a la negociación colectiva. La experiencia nos demuestra que los países con mayor densidad sindical y con una más amplia cobertura a través de los convenios colectivos son los países que están más desarrollados y donde las condiciones de trabajo son mejores”.


Sharan Burrow, Secretaria General de la Confederación Sindical Internacional (CSI)

“En el día de hoy manifestamos nuestra solidaridad con todos los familiares de las víctimas de la tragedia del Rana Plaza. Un año después de la tragedia, el Gobierno de Bangladesh todavía debe reformar la legislación laboral con miras a que se respeten las normas fundamentales de la OIT, sobre todo el derecho de sindicación, para que nunca más pueda obligarse a los trabajadores a acudir a un lugar de trabajo peligroso en contra de su voluntad.

Todas las empresas multinacionales deben sumarse al Acuerdo de Bangladesh junto con IndustriALL y UNI y pagar sus contribuciones al fondo de compensación. No se puede seguir eludiendo la obligación de ofrecer lugares de trabajo seguros y salarios mínimos decentes para que los trabajadores puedan vivir con dignidad”.

Christy Hoffman, Secretaria General Adjunta de UNI Global Union

“Un año después de la tragedia del Rana Plaza, el Acuerdo de Bangladesh sobre seguridad de los edificios y protección contra incendios sigue avanzando en favor del mejoramiento de las vidas de los trabajadores de la industria de la confección de Bangladesh. Más de 160 empresas mundiales se han comprometido con el Acuerdo, que supone un programa de una envergadura, independencia, rigor y transparencia sin precedentes. En la actualidad el Acuerdo atiende a más de 1600 fábricas en las que trabajan 2 millones de personas. El programa de inspección está plenamente operativo y se realizan 45 inspecciones a la semana, con el objetivo de que se hayan inspeccionado 1500 fábricas antes de octubre.

Hemos asumido la ardua tarea de subsanar en cinco años los efectos de 30 años de abandono para garantizar que tragedias como la del Rana Plaza nunca vuelvan a suceder”.

Monika Kemperle, Vicesecretaria General de IndustriALL Global Union

“Los sindicatos, las ONG y las empresas tienen colectivamente mucho de que enorgullecerse en cuanto a los avances registrados en Bangladesh en los últimos 12 meses. El Acuerdo sobre seguridad de los edificios y protección contra incendios de Bangladesh ha cambiado la forma de operar de todos nosotros y estipula un modelo de labor conjunta significativa en otros países y sectores. Era de prever que ocurriese un accidente industrial de gran escala en Bangladesh. Se toleró el surgimiento de un sistema en virtud del cual, en aras de mayores beneficios para todas las empresas, se hacía la vista gorda ante la externalización y el empeoramiento de la seguridad y las condiciones de trabajo.

Esperamos poder anunciar el éxito del Acuerdo, el éxito del Fondo Fiduciario Rana Plaza, el aumento del salario mínimo y el mejoramiento de la legislación laboral. Para que así sea, las empresas del Rana Plaza deben pagar sus indemnizaciones ya para que dicho Fondo cuente con los 40 millones de dólares EE.UU. necesarios”.