GINEBRA - El Grupo de Trabajo sobre la Dimensión Social de la Globalización del Consejo de Administración debatió diversas propuestas relativas al seguimiento de la OIT al informe de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización, dado a conocer en febrero de 2004. En sus conclusiones, Philippe Séguin, Presidente del Consejo de Administración, destacó que el Grupo de Trabajo había alcanzado un "consenso inequívoco y firme" en la promoción del trabajo decente como objetivo global al considerar que la OIT puede realizar una contribución específica al logro de una globalización justa.
En un discurso dirigido al Grupo de Trabajo, Vladimir Špidla, invitado especial y Comisario Europeo de Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades, subrayó el papel primordial de la OIT en la promoción del diálogo sobre políticas internacionales y en la creación de partenariados de políticas coherentes en el sistema multilateral. Subrayó asimismo la creciente convergencia de las agendas de la Unión Europea y la OIT, y afirmó que la promoción del trabajo decente como objetivo global, así como el interés por la dimensión social de la globalización y la acción a este respecto se han convertido en parte integral de la estrategia de la UE, tanto en el seno de la Unión ampliada, como en sus relaciones con el resto del mundo.
Manifestando sus propios comentarios al Grupo de Trabajo, Juan Somavía, Director General de la OIT, señaló que la contribución de la OIT a una globalización plenamente inclusiva y equitativa se basa en el programa de trabajo decente, y añadió que para llevar tal contribución a la práctica, la Organización debe colaborar con otros organismos multinacionales. En este sentido, destacó la adopción el año pasado de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas relativa al informe de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización.
"Somos más eficaces cuando actuamos juntamente con otros que comparten nuestras opiniones", dijo el Sr. Somavía. "Pero sobre muchas cuestiones clave existen visiones diferentes y si queremos lograr soluciones duraderas, será necesario dialogar sobre tales diferencias. Construir esos puentes es nuestra fuerza en una OIT tripartita."
El Grupo de Trabajo convino en que la OIT debe reforzar sus alianzas con otros organismos multilaterales para formular políticas más coherentes, en particular con el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y otros interlocutores, en el marco de los mandatos de cada institución, y solicitó la presentación de un informe sobre los vínculos entre crecimiento, inversión y trabajo decente al Consejo de Administración en noviembre.
Con respecto a la situación del trabajo forzoso en Myanmar, el Consejo de Administración revisó los informes preparados por el oficial de enlace de la OIT en Yangón y por parte de un Equipo de Muy Alto Nivel (EMAN), nombrado por el Director General de la OIT, que visitó este país del 21 al 23 de febrero. La misión estuvo integrada por Sir Ninian Stephen, antiguo Gobernador General de Australia, Ruth Dreifuss, antigua Presidenta de la Confederación Suiza, y Eui-yong Chung, ex presidente del Consejo de Administración de la OIT y miembro de la Asamblea Nacional de la República de Corea.
Las conclusiones de consenso adoptadas al final de los debates señalaban que numerosos delegados comparten una opinión de "condena por la incapacidad de las más altas autoridades de Myanmar para aprovechar la oportunidad única que la visita del EMAN brindó para reanudar un diálogo creíble sobre las cuestiones conflictivas, así como una grave preocupación por la situación general que esta actuación pone de manifiesto". Aunque se señala que "para algunos de nosotros", ciertos acontecimientos en Myanmar "parecen ir en la dirección correcta, en concreto, el procesamiento y castigo de las autoridades que han recurrido al trabajo forzoso", los autores de la declaración también subrayan que "la evaluación global de la situación no responde a nuestras expectativas".
A pesar de que el Gobierno de Myanmar declaró que existe voluntad política para abordar el trabajo forzoso, el Consejo de Administración expresó sus serias dudas respecto a la credibilidad de estas afirmaciones, debido a la actitud adoptada por las autoridades en relación con el EMAN, y a los recientes comentarios de altos funcionarios del Gobierno reproducidos en la prensa.
El Consejo de Administración señaló que, dadas las circunstancias, y en esta fase, existe una sensación generalizada respecto al hecho de que la actitud de "esperar y ver" que ha prevalecido desde 2001 no puede continuar. Se decidió por unanimidad transmitir su declaración de consenso a los representantes gubernamentales, de empleadores y de trabajadores, así como a otros organismos internacionales, con vistas a que emprendan las acciones pertinentes en el marco de la resolución aprobada en 2000, con arreglo al artículo 33 de la Constitución de la OIT, en la que se exige a los mandantes de la Organización y a otros interlocutores que revisen sus relaciones con Myanmar y lleven a cabo las actuaciones que consideren apropiadas.
No obstante, el Consejo de Administración insistió en que la puerta sigue abierta para que se produzca una evolución positiva de la situación tal como se había solicitado, y que cualquier cambio en esta dirección deberá tenerse en cuenta objetivamente como parte de cualquier revisión de las relaciones con Myanmar. En junio se presentará a la Comisión de Aplicación de Normas de la Conferencia Internacional del Trabajo un documento que refleje cualquier avance.
Por lo que se refiere a los acontecimientos recientes en Nepal, el Consejo de Administración emitió una declaración denunciando que "las actividades sindicales han sido severamente restringidas, y todas las reuniones sindicales tienen que ser autorizadas previamente por representantes estatales, lo cual es contrario a las normas fundamentales de la OIT".
En febrero, el Director General de la OIT se dirigió por escrito a Su Majestad el Rey Gyendra, y le expresó su enorme preocupación por la suspensión de derechos civiles y sindicales, en especial por el hecho de que varios sindicalistas hubieran sido detenidos.
El Consejo de Administración recomendó también un programa provisional y un nivel presupuestario de 568,6 millones de dólares de Estados Unidos para el bienio 2006-2007, estimado al tipo de cambio del presupuesto de 2004-2005 de 1,34 francos suizos por dólar de Estados Unidos. En dólares constantes, en el presupuesto de 2006-2007 propone un crecimiento moderado del 1,1% para afrontar las necesidades de inversión institucionales y las partidas extraordinarias.
El tipo de cambio definitivo, el nivel presupuestario en dólares de Estados Unidos y la valoración en francos suizos serán determinados por la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de 2005.
Los elementos básicos de los nuevos programas y del presupuesto se basan en la prioridad otorgada al trabajo decente como objetivo global, y las acciones interrelacionadas necesarias a escala local, nacional, regional e internacional para su consecución, incluidos los Programas de Trabajo Decente Nacionales.
El programa refuerza y consolida los cuatro objetivos estratégicos de la OIT: promover los principios y derechos fundamentales en el trabajo, generar para hombres y mujeres mayores oportunidades de lograr un empleo y una renta decentes, potenciar la cobertura y la eficacia de la protección social para todos, y fortalecer el tripartismo y el diálogo social. Propone también iniciativas en materia de trabajo decente para los jóvenes, responsabilidad social corporativa, zonas francas industriales y economía informal.
Nota 1: El Consejo de Administración es el órgano ejecutivo de la Oficina Internacional del Trabajo (la Oficina es el secretariado de la Organización). Se reúne tres veces al año (marzo, junio y noviembre) y adopta decisiones sobre la política de la OIT, el orden del día de la Conferencia Internacional del Trabajo y los proyectos de Programa y Presupuesto de la Organización antes de su presentación a la Conferencia.
El Consejo está compuesto por 56 miembros titulares (28 Gobiernos, 14 Empleadores y 14 Trabajadores) y 66 miembros adjuntos (28 Gobiernos, 19 Empleadores y 19 Trabajadores). Diez de los puestos gubernamentales quedan reservados a los Miembros de mayor importancia industrial (Alemania, Brasil, China, Francia, India, Italia, Japón, Federación de Rusia, Reino Unido y Estados Unidos). Los demás miembros gubernamentales, así como los miembros representantes de trabajadores y de empleadores, son elegidos por la Conferencia cada tres años.