TURÍN - Los altos funcionarios de la Oficina Internacional del Trabajo (ILO) y la Comisión Europea (CE) se reunieron en el Centro de Turín (Italia) en el mes de mayo para buscar nuevas formas de dar un mejor acceso a los trabajadores de todo el mundo a las ventajas del comercio internacional. Entre los principales oradores se encontraban Juan Somavía, Director General de la OIT, Peter Mandelson, Comisario responsable de comercio de la CE y J. K. Adda, ministro de Mano de Obra, Juventud y Empleo de Ghana.
La celebración del foro tuvo como telón de fondo la creciente brecha entre el desempleo y el crecimiento de la producción. En 2004, un crecimiento relativamente sólido, del 5 por ciento, en la producción mundial superó holgadamente el crecimiento del empleo, del 1,7 por ciento, lo que confirma una proporción decreciente entre el empleo y el crecimiento de la producción en la pasada década. Aunque la producción y la mano de obra mundiales aumentaron en 55 y 24 por ciento, respectivamente, entre 1991 y 2005, el empleo creció sólo un 22,8 por ciento. En consecuencia, las cifras de desempleo aumentaron en un 45 por ciento y continuó la tendencia sostenida hacia un aumento del empleo en la economía no estructurada.
Una de las cuestiones fundamentales que se abordó fue la necesidad de inversión y consolidación de capacidades en apoyo de las políticas e instituciones nacionales de índole económica y social, en ámbitos como la valoración del impacto de las políticas comerciales en el empleo y las condiciones de trabajo, el aumento de la intensidad de crecimiento del empleo y la adaptación al cambio a través de políticas activas del mercado laboral. Sin tales medidas, se corre el riesgo de dejar a los más débiles y los más pobres al margen de la globalización.
"Necesitamos un paquete de políticas en materia económica, social y medioambiental que potencien al máximo las ventajas de la ampliación del comercio, que reduzcan al mínimo los costes y que garanticen que las cargas y los dividendos de la integración internacional se compartan equitativamente, tanto dentro de los países como entre ellos", dijo Somavía.
El Comisario Mandelson se mostró de acuerdo con lo anterior: "La política comercial no sustituye a la política social, pero si se maneja correctamente, la liberalización del comercio multilateral puede fomentar el crecimiento económico a largo plazo, combatir la pobreza y elevar los niveles de vida y de trabajo", afirmó.
Presidió el foro Enrique Barón-Crespo, presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo y anterior presidente del Parlamento. Los dos interlocutores sociales que intervinieron fueron John Monks, secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), y Francois Perigot, presidente de la Organización Internacional de Empleadores.