El Día Mundial para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que hunde sus raíces en el Día en Memoria de los Trabajadores, 28 de abril, que comenzaron a celebrar en 1989 los sindicatos canadienses en conmemoración de los trabajadores muertos o lesionados, y que ahora celebra el movimiento sindical en más de un centenar de países, lo organizó la OIT por vez primera en 2003 como forma de atraer un interés tripartito sobre la misión de reducir las muertes, las lesiones y las enfermedades relacionadas con el trabajo.
Este año, las oficinas de la OIT y los mandantes tripartitos en más de 60 países lo festejaron con actividades que incluyeron manifestaciones, conferencias y actos con los medios de comunicación, en tanto que en Ginebra, la OIT unió sus esfuerzos con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para llamar la atención sobre la necesidad creciente de establecer una cultura de seguridad preventiva a escala mundial. El sector de la construcción, que tiene una de las tasas de accidentes más altas, recibió una atención especial en 2005.
En Argelia, con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, se creó un sello postal que fue presentado en la ceremonia inaugural. En Yereván, Armenia, tuvo lugar un evento por el partenariado social en el que, entre otras cosas, se creó el primer comité bipartito sobre seguridad a escala empresarial, resultado de una iniciativa de ámbito local que funciona con ayuda de la OIT para mejorar la seguridad y la salud en el trabajo. Y el Primer Ministro de Tailandia grabó en vídeo un mensaje especial para celebrar este Día, que fue retransmitido por canales de radio y televisión de todo el país.
"La prevención comienza con un compromiso de colocar la seguridad y el bienestar de los trabajadores en el corazón de las políticas a todos los niveles. Éste es el punto de partida de cualquier medida encaminada a reducir el riesgo de lesiones y enfermedades profesionales", afirmó Juan Somavía, Director General de la OIT, en una declaración preparada para este Día. "Debemos proponernos como objetivo el establecimiento de una cultura de la seguridad y la salud. La seguridad debe convertirse en algo reflejo en todos los lugares de trabajo".
El número de accidentes y enfermedades relacionados con el trabajo, que se cobran aproximadamente dos millones de vidas cada año, parece ir en aumento debido a la rápida industrialización de algunos países en desarrollo, según nuevas estimaciones de la OIT. Jukka Takala, director del Programa de Seguridad y Salud en el Trabajo de la OIT, afirma que el problema está empeorando puesto ya que en los países de desarrollo reciente los trabajadores suelen proceder de zonas rurales y disponen de escasa cualificación y poca formación en prácticas de trabajo seguras. "La mayoría de ellos nunca ha trabajado con maquinaria pesada, y algunos tienen escasa o nula experiencia en peligros industriales como la electricidad, de forma que desconocen lo peligrosos que éstos pueden ser", afirmó Takala. "En todo caso, son elementos que forman parte de los tipos de trabajo que están disponibles para los trabajadores con escasas cualificaciones en los países en proceso de industrialización rápida."
Cada año se producen aproximadamente 60.000 accidentes mortales en obras de construcción, que representan el 17 por ciento de todos los accidentes mortales en el lugar de trabajo, y los trabajadores de este sector están expuestos a una serie de riesgos para la salud, como exposición a polvo cargado de amianto, sílice y productos químicos peligrosos.
Una evaluación realizada recientemente por la OIT sobre los accidentes y las enfermedades en el lugar de trabajo mostró que el riesgo de enfermedad profesional se ha convertido en el principal peligro al que se enfrentan los trabajadores, que causa cada año 1,7 millones de muertes relacionadas con el trabajo, por encima de los accidentes mortales en una proporción de cuatro a uno.
Entre esas enfermedades se encuentran el cáncer por exposición a sustancias peligrosas, las enfermedades musculosqueléticas, las enfermedades respiratorias y las enfermedades transmisibles causadas por exposición a agentes patógenos.