Senado de Chile aprueba de forma unánime el Protocolo 29 de la OIT, relativo al Convenio sobre trabajo forzoso

Con esta aprobación, el Protocolo de 2014 de la OIT queda un paso más cerca de su ratificación por parte del país.

Noticia | 2 de diciembre de 2020
Santiago de Chile.- En forma unánime, la Sala del Senado de Chile aprobó ayer el "Protocolo de 2014 relativo al Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930", adoptado por la Conferencia Internacional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el 11 de junio de 2014.

En la última sesión ordinaria, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Juan Pablo Letelier entregó antecedentes de dicho protocolo tras lo cual los legisladores respaldaron el texto.

El Protocolo relativo al Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930, es un instrumento jurídicamente vinculante que requiere que los Estados adopten medidas relativas a la prevención, protección y a acciones jurídicas y de reparación para dar efecto a la obligación de suprimir el trabajo forzoso establecida por el Convenio núm. 29.

El protocolo 29, que complementa al Convenio sobre trabajo forzoso, de 1930, establece que “cada Miembro deberá formular, en consulta con las organizaciones de empleadores y trabajadores, una política y un plan de acción nacionales a fin de lograr la supresión efectiva y sostenida del trabajo forzoso u obligatorio que prevea la adopción de medidas sistemáticas por parte de las autoridades competentes”.

Entre las medidas que contempla este instrumento para prevenir el trabajo forzoso u obligatorio se contempla:
  • Educación e información, especialmente para las personas vulnerables, así como para los empleadores.
  • Esfuerzos para garantizar que la legislación relativa a la prevención del trabajo forzoso u obligatorio y el control de su cumplimiento abarquen a todos los trabajadores y a todos los sectores de la economía y que se fortalezcan los servicios de inspección del trabajo y otros responsables de esta legislación.
  • Protección de las personas contra posibles prácticas abusivas en el proceso de contratación.
  • Apoyo a los sectores público y privado para que actúen con la debida diligencia; y
  • Acciones para abordar las causas generadoras y los factores que aumentan el riesgo de trabajo forzoso”.
En conjunto, los instrumentos de la OIT relativos al trabajo forzoso – incluidos el Protocolo y la Recomendación (núm. 203), así como el Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930 (núm. 29), y el Convenio sobre la abolición del trabajo forzoso, 1957 (núm. 105) - proporcionan a los países una estrategia general y un conjunto de herramientas para combatir todas las formas contemporáneas de esclavitud, trabajo forzoso y trata de seres humanos.

Este Protocolo complementa y fortalece las normas internacionales existentes, con inclusión de las Convenciones de las Naciones Unidas contra la esclavitud y el Protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños; así como también de los instrumentos regionales.

Estos instrumentos han contribuido a promover la prohibición de la esclavitud y del trabajo forzoso, sin embargo, la magnitud del problema sugiere la necesidad de centrarse activamente en la prevención, por ejemplo, mediante estrategias destinadas a reforzar el papel de la inspección del trabajo y de las organizaciones de empleadores y de trabajadores en esta materia.
  • Revisa aquí el texto completo del Protocolo
  • Video 1 de diciembre de 2020
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