De acuerdo a estimaciones, más de la mitad de estos niños están expuestos a las peores formas de trabajo infantil, como trabajo en ambientes peligrosos, esclavitud, y otras formas de trabajo forzoso, actividades ilícitas incluyendo el tráfico de drogas y prostitución, así como su participación involuntaria en los conflictos armados.
América Latina no escapa de esta realidad. La Oficina de la OIT para América Latina y el Caribe recordó hoy que en la región aún hay unos 14 millones de niños y niñas trabajando, lo que es equivalente a alrededor del 10 por ciento de la población infantil y adolescente. De ese total, 9 millones de niños y niñas realizan trabajos peligrosos, equivalente a 7 por ciento de la población infantil y adolescente.
El Día Mundial de este año está dedicado al tema de los niños en el trabajo doméstico infantil. Un informe global de la OIT ha estimado que en el mundo hay 10,5 millones de niños afectados. De estos niños y niñas trabajadores, 6,5 millones tienen entre cinco y 15 años, y más del 71 por ciento son niñas.
Elizabeth Tinoco, Directora Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, hizo notar que el trabajo doméstico infantil, realizado con frecuencia detrás de las puertas de las casas en forma “invisible” es difícil de medir, pero destacó que según estimaciones, en América Latina y el Caribe podría haber al menos unos 2 millones de niños involucrados en esta práctica, de los cuales 90 por ciento serían niñas.
El trabajo infantil afecta a niños y niñas que tienen menos de la edad mínima permitida para trabajar de acuerdo a las legislaciones nacionales, a aquellos que aún teniendo la edad permitida realizan actividades peligrosas para su salud y seguridad, y a los que son víctimas de formas delictivas de trabajo, como tráfico de estupefacientes, trabajo forzoso, comercio sexual, trata o conflictos armados.
La OIT comenzó a coordinar acciones en la región a través del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) a comienzos de los años ‘90. Desde entonces ha habido también una clara voluntad política para hacer frente a la situación, lo que ha determinado el surgimiento de diversos programas nacionales.
“Cuando las niñas y niños trabajan en vez de ir a la escuela se está hipotecando su futuro al impedir que tengan acceso a las herramientas que necesitarán para conseguir un empleo productivo cuando tengan la edad suficiente, y para ayudar a sus familias a salir de la pobreza”, dijo Tinoco.
Una realidad en Chile
De acuerdo a la única encuesta realizada en el país sobre este tema –que data del año 2003 – en Chile hay más de 200 mil niños, niñas y adolescentes que trabajan. De ellos, 107 mil lo hace en condiciones inaceptables, es decir, no cumplen la edad mínima de admisión legal al empleo de 15 años, no asisten a la escuela, trabajan en la calle, de noche o por más tiempo que la jornada legalmente establecida para todos los trabajadores.
Para conmemorar este Día Mundial, diversas entidades tanto del ámbito público como privado del país han preparado una serie de actividades para poner de relieve esta realidad. Es así como a través del Comité Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, instancia que coordina el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, se están impulsando una serie de actos en diversas regiones del país, que incluyen: seminarios, conferencias de prensa, reuniones, concursos y marchas simbólicas.
En Santiago, la Fundación Telefónica, a través de su programa Proniño, presentará hoy, el documental “Trabajo pa’ la casa”, que registra la vida de 4 niños trabajadores de las comunas de San Antonio y Lo Prado. Esta obra tiene como fin visibilizar el peligro de deserción que tienen los niños trabajadores y cómo los Directores de sus colegios pueden ayudar para que eso no pase. (Ver tráiler del documental)


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