La formación fomenta la capacidad para resolver los propios problemas, incita a verificar los conocimientos que tenemos acerca de nuestro trabajo y a poner en práctica las soluciones que concebimos. La prueba: 70% del personal formado en la sede fue capaz de resolver sus propios problemas después de la formación. El 50% del personal de las oficinas regionales no pudo resolver ciertos problemas porque se requería la compra de material.