La OIT es una agencia especializada de lasNaciones Unidas
ILO-es-strap

86.ª reunión
Ginebra, junio de 1998


Memoria

Memoria del Director General:
Actividades de la OIT, 1996-97


3

Igualdad y protección social

La protección de los trabajadores contra los riesgos y contingencias relacionados con el trabajo, como lesiones, enfermedades y vejez, forma parte de la propia esencia del mandato de la OIT. En este capítulo se examinan las actividades que durante este bienio se han llevado a cabo para mejorar la situación de los Estados Miembros en materia de seguridad y salud en el trabajo así como la contribución de la OIT, especialmente en el terreno de la seguridad en el uso de sustancias químicas y en el seguimiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD). En este capítulo se examina también la acción de la OIT para mejorar las condiciones de trabajo y reforzar y ampliar la protección de la seguridad social.

La igualdad de oportunidades y de trato constituye un derecho fundamental de todos los trabajadores. Forma parte de todas las sociedades democráticas y resulta fundamental en la lucha contra la pobreza. La igualdad de oportunidades y de trato reviste especial importancia para la situación de las trabajadoras y de diversas categorías específicas de trabajadores, en particular, los trabajadores migrantes, los pueblos indígenas y tribales y las personas con discapacidades. En este capítulo se recogen muchas de las actividades llevadas a cabo para promover la igualdad de las trabajadoras, especialmente como parte del seguimiento de la cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995. Asimismo, se describe la acción adoptada para erradicar el trabajo infantil por medio del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC/OIT).

Igualdad para la mujer en el empleo

Aunque en la mayoría de los países del mundo el principio de igualdad de oportunidades y de trato entre trabajadores y trabajadoras es universalmente aceptado, hay indicios de que en la práctica existen todavía desigualdades muy arraigadas. Las tasas mundiales de actividad económica de las mujeres ascendieron de un 54 por ciento en 1950 a un 67 por ciento en 1996, y se espera que alcancen casi el 70 por ciento el año 2010. Los niveles de educación más elevados que han alcanzado las mujeres, junto con una disminución de las tasas de fecundidad, especialmente en los países industrializados, han contribuido en gran medida a que se produzcan estos cambios. Por otra parte, se registra también una acusada tendencia (en particular los países industrializados) a que las mujeres permanezcan más años de su vida productiva en la fuerza de trabajo y a que reduzcan sus períodos de ausencia del trabajo para dar a luz y para cuidar a sus hijos. Las estadísticas de la OIT ponen también de manifiesto que en la mayor parte de los Estados Miembros están disminuyendo las diferencias salariales entre hombres y mujeres.

 

Gráfico 2.

Tasas de actividad de las mujeres del grupo de edad de 20-54 años correspondientes a 1950, 1970, 1990 y 2010 (mundo, regiones más desarrolladas y regiones menos desarrolladas)



En Estonia, Pakistán y la República Unida de Tanzanía se ultimaron los primeros planes de acción en el marco del Programa para incrementar la cantidad y la calidad de los empleos de las mujeres :


Sin embargo, a pesar de este progreso continuo pero lento, se siguen registrando desigualdades a nivel mundial. Las mujeres siguen representando apenas un 40 por ciento de la fuerza de trabajo mundial. Según su país de residencia, ganan sólo de un 50 a un 80 por ciento de los salarios medios de los hombres, y suelen trabajar con mucha más frecuencia que los hombres en trabajos temporales o a tiempo parcial. Por otra parte, los denominados «trabajos femeninos» suelen estar menos valorados en capacidad profesional y remuneración. Las últimas investigaciones de la OIT muestran que casi la mitad de los trabajadores del mundo se dedican a actividades que corresponden a estereotipos sexuales, en las que uno de los sexos supone por lo menos el 80 por ciento de la fuerza de trabajo. Asimismo, las investigaciones ponen de manifiesto que en las actividades de los sectores no agropecuarios los hombres eran siete veces más que las mujeres1.

En este contexto, el objetivo de la acción de la OIT es incrementar la igualdad de oportunidades y de trato entre hombres y mujeres en el mundo del trabajo. La estrategia global adoptada por la OIT a ese respecto es velar por la integración de las cuestiones de género y las preocupaciones de igualdad en su programa de actividades y medios de acción.

Durante el bienio, estas actividades se centraron fundamentalmente en el seguimiento de la cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995. En marzo de 1996, se sometió al Consejo de Administración un documento en el que se describen las medidas que ha de adoptar la OIT para dar efecto a la Declaración y a la Plataforma de Acción adoptadas por la Conferencia de Beijing2. Una importante iniciativa para el seguimiento de la Conferencia de Beijing fue la puesta en marcha del Programa internacional para incrementar la cantidad y la calidad de los empleos de las mujeres. Asimismo, se emprendieron dos programas de acción, sobre Reforma económica y cambio estructural: promoción del empleo de las mujeres y su participación en los fondos sociales e Inspección del trabajo e igualdad de derechos de la mujer.

Los principios básicos de igualdad de las trabajadoras se estipulan en dos de los siete convenios fundamentales de la OIT: el Convenio sobre igualdad de remuneración, 1951 (núm.100) y el Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación), 1958 (núm. 111). De todos los convenios de la OIT, los Convenios núms. 100 y 111 eran los que contaban con mayor número de ratificaciones (135 y 129, respectivamente) a fines del bienio. En el apoyo técnico prestado a los Estados Miembros para mejorar el cumplimiento de estos convenios, cabe citar la asistencia brindada a la República Islámica del Irán para la aplicación del Convenio núm. 111 y la colaboración en una serie de seminarios celebrados en Brasil para la concepción y aplicación de un nuevo sistema destinado a tratar las quejas relativas a la discriminación. Asimismo, se prestó asistencia a Sudáfrica para la elaboración de una nueva legislación en materia de igualdad en el empleo.

Paralelamente a la evolución de las modalidades de empleo de las mujeres, se han producido profundos cambios en las prácticas del lugar de trabajo y han surgido grandes expectativas respecto de los derechos de las mujeres en edad de procrear. La cuestión de la protección de la maternidad ha suscitado preocupaciones - a veces controvertidas - sobre la protección del empleo, la igualdad y no discriminación y la protección de la salud de la madre y del hijo. En respuesta a estas preocupaciones, el Consejo de Administración ha inscrito en el orden del día de la 87. a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, en 1999, la revisión del Convenio sobre la protección de la maternidad (revisado), 1952 (núm. 103) y de la Recomendación complementaria (núm. 95). El amplio interés que despierta este tema entre los Estados Miembros se refleja en la acogida que tuvo la solicitud de información formulada por la OIT sobre la legislación y práctica nacionales, a la que respondieron 104 Estados Miembros3.

Como contribución específica al seguimiento de la Conferencia de Beijing, se elaboró y se puso en marcha un Programa internacional para incrementar la cantidad y la calidad de los empleos de las mujeres4. El Programa está concebido para actuar como catalizador de los esfuerzos de la OIT y de sus asociados tendentes a reforzar la inveterada prioridad de promover el pleno empleo, productivo y remunerativo en condiciones de igualdad de oportunidades y de trato. Se comenzó a prestar asistencia para el desarrollo de planes de acción y para el establecimiento de estructuras institucionales y de dispositivos para su aplicación en unos cuantos países y zonas, como Burkina Faso, Estonia, México, Pakistán, República Unida de Tanzanía, la Orilla Occidental y Gaza. Los planes de acción en todos los países y zonas citados se ultimarán a principios de 1998 y se presentarán a los donantes para su financiación. En cada caso, los planes de acción se centran en el desarrollo de la capacidad institucional (comprendido el fortalecimiento de los órganos representativos), del marco legislativo y de la información sobre el mercado laboral; actividades de promoción del empleo para categorías específicas de mujeres; y el acopio y difusión de información. El objetivo es demostrar, de forma práctica, que es factible conseguir un incremento de la cantidad y de la calidad de los empleos de las mujeres al brindar la oportunidad de repetir en mayor escala las actividades de la OIT cuyos resultados hayan sido satisfactorios.

El seguimiento de la Conferencia de Beijing por la OIT abarcó actividades de cooperación técnica que se centraron en la formación en cuestiones relacionadas con el género y en la difusión de información sobre los derechos de las trabajadoras. El objetivo de uno de los proyectos fue sensibilizar al personal y a los mandantes de la OIT del problema derivado de la diferencia de sexos, reforzando su capacidad de análisis y planificación en relación con las cuestiones de género. Se organizaron cursos de formación para el personal de la OIT de la sede y sobre el terreno con miras a incorporar las cuestiones relacionadas con el género de las personas en toda la labor de la OIT. Posteriormente, se organizaron actividades de formación sobre cuestiones relativas al género a nivel nacional en unos 30 países. En muchos de estos países, era la primera vez que los mandantes tripartitos se reunían para discutir la cuestión de la igualdad de los sexos en el empleo y la ocupación. Respecto a los países del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) de América Latina, después de un curso de formación subregional impartido a funcionarios y a interlocutores sociales, al que asistieron igual número de participantes de los dos sexos, se constituyeron grupos de trabajo nacionales sobre igualdad de género. Cada grupo de trabajo organizó un seminario nacional de formación en materia de género y formuló un plan de trabajo. En 1998, se estableció una red de las personas formadas en cuestiones relacionadas con el género y se desarrollaron planes para actividades subregionales.


Entre las recientes iniciativas en materia de género que se emprendieron en los países abarcados por el proyecto interregional sobre la difusión de información de los derechos de las trabajadoras , cabe citar:


Asimismo, en China, Egipto, El Salvador, Hungría, India, Malí, Suriname, Viet Nam y Zimbabwe se llevó a cabo un proyecto interregional sobre la divulgación de información de los derechos de las trabajadoras. En cada país participante se constituyó una comisión directiva tripartita de ámbito nacional, que sirvió de importante foro para el diálogo social sobre cuestiones de género relacionadas con el trabajo. Se publicó material informativo sobre el marco jurídico nacional sobre la igualdad de los sexos y la situación de las trabajadoras en el país correspondiente. Se impartió formación a los funcionarios de nivel medio y al personal de los gobiernos, a organizaciones de empleadores y de trabajadores y a organizaciones no gubernamentales de mujeres sobre la organización de actividades de sensibilización y el suministro de formación en cuestiones relacionadas con el género. Como resultado de estas actividades, a finales del bienio, se creó, en cada uno de los países, un grupo básico de instructores y especialistas sobre los derechos de las trabajadoras, y se proporcionó material didáctico adaptado a la situación nacional. La formación proporcionada por estos grupos de instructores se centró en desarrollar la capacidad de estas personas para organizar actividades de formación destinadas a sus colegas de los servicios gubernamentales, organizaciones de empleadores y de trabajadores y las organizaciones no gubernamentales. Al final del bienio, varios de estos grupos habían iniciado actividades de planificación para 1998 en sus propios países y en otros. Por ejemplo, los instructores y especialistas en Hungría programaron una reunión de trabajo para sus homólogos de Ucrania, que estaba prevista celebrar a principios de 1998.

Durante el bienio, se llevaron a cabo una serie de actividades de investigación y se publicaron estudios con miras a aclarar las cuestiones de género relacionadas con el trabajo. Entre estas actividades cabe citar un estudio sobre los motivos económicos y sociales de la prostitución en Asia sudoriental5. Asimismo, se publicó un artículo en la Revista Internacional del Trabajo sobre el acoso sexual, en el que se documentan las recientes tendencias de la jurisprudencia en esta materia6. El aumento de la sensibilización sobre este problema ha tenido como consecuencia que - desde principios del decenio de 1990 - varios países adopten una legislación al respecto, y que 36 Estados cuenten actualmente con una legislación específica. Se publicó un estudio sobre las experiencias de mujeres discapacitadas que lograron superar las dificultades con las que tropezaron en el mercado de trabajo en los países en desarrollo7. La OIT proporcionó asistencia técnica y promovió la participación de una serie de mujeres discapacitadas en el Foro Internacional de Liderazgo para Mujeres con Discapacidades, celebrado en Washington en junio de 1997. En el Foro, unas 600 dirigentes discapacitadas expresaron su enorme satisfacción por las intervenciones de la OIT en cuestiones que abarcaban desde la formación en materia de género y el desarrollo de las pequeñas empresas hasta el empleo de personas discapacitadas y cuestiones de especial interés para las mujeres en el mundo del trabajo.


En las conclusiones adoptadas por los participantes en la Reunión tripartita sobre el acceso de las mujeres a puestos de dirección se recomendaron varias estrategias para fomentar el acceso de las mujeres a los puestos de dirección, entre las que cabe citar:

Los participantes pusieron también de relieve la importancia de que las organizaciones de empleadores y de trabajadores designen a mujeres para que ocupen puestos elevados en sus propias estructuras y destacaron la importante función que desempeñan las comisiones nacionales tripartitas, cuando éstas existen, para promover la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.


En diciembre de 1997, la OIT celebró una Reunión tripartita sobre el acceso de las mujeres a puestos de dirección. La Reunión y el informe en ella presentado, que fueron ampliamente examinados por la prensa de todo el mundo, destacaron los progresos realizados por las mujeres en la reducción de diferencias respecto de los hombres en puestos profesionales y de dirección, pero hicieron hincapié en que todavía tienen muchas dificultades para pasar las llamadas «barreras invisibles» que las separan de los puestos de más alto nivel8. En la Reunión se pidió a la OIT que integrara totalmente o incorporara las cuestiones relativas al género de las personas en su política de asociación activa, y que organizara otra Reunión tripartita con el fin de elaborar un manual de prácticas óptimas sobre la promoción del acceso de las mujeres a los puestos de dirección.

Promoción de la participación de las mujeres en los fondos sociales

Hay poca concienciación de las diferentes formas en que la reforma económica y los programas de ajuste estructural afectan a mujeres y hombres. Por otra parte, se ha prestado poca atención a los aspectos relacionados con el género de los principales programas compensatorios comprendidos en las medidas de ajuste estructural, en particular, los fondos sociales que se han creado en los últimos años en unos 30 países. Con el fin de salvar estas deficiencias se llevaron a cabo actividades para promover la sensibilización acerca de la perspectiva de género en la reforma económica y en los programas de ajuste estructural. Asimismo, se llevó a cabo un programa de acción con el objetivo de promover el empleo de las mujeres y su participación en los fondos sociales.

En estas actividades se dio prioridad a la promoción de un diálogo nacional tripartito sobre las consecuencias diferentes en función del género de la persona de los programas de ajuste estructural y de reforma económica. Asimismo se prestó asistencia, merced a la formulación de programas nacionales de acción destinados a promover el empleo de las mujeres en el nuevo contexto socioeconómico. En 1997, se organizaron en la República Unida de Tanzanía y en Zimbabwe talleres tripartitos nacionales sobre la incidencia de las políticas de ajuste estructural en las mujeres, y en la India y en Sri Lanka se establecieron redes tripartitas nacionales. Las redes y reuniones tripartitas sirvieron de foro nacional para discutir las consecuencias diferentes en función del género de la persona de los programas de ajuste estructural y para formular recomendaciones sobre acciones concretas tendentes a promover la igualdad de género en las medidas adoptadas para crear empleo. Las redes tripartitas de la India y Sri Lanka encomendaron estudios para analizar en qué grado las medidas de reforma económica habían afectado al empleo de las mujeres y a las condiciones de trabajo en diversos sectores económicos. Fomentaron el desarrollo de nuevos debates mediante la organización de talleres temáticos, y en el caso de la red india, mediante la publicación de un boletín informativo. Asimismo, las redes establecieron bases de datos con las respectivas oficinas nacionales de estadísticas con el fin de controlar la incidencia, a largo plazo, de las reformas económicas en las trabajadoras.


Bajo el impulso de las actividades del programa de acción, se prestó una mayor atención a los aspectos de los fondos sociales que están relacionados con el género en:


El programa de acción denominado Reforma económica y cambio estructural: Promoción del empleo de las mujeres y su participación en los fondos sociales fue concebido para dar respuesta a dos cuestiones importantes planteadas por la Conferencia de Beijing: la lucha contra la feminización de la pobreza y la incorporación de una perspectiva de género en el debate y acción sobre reformas macroeconómicas. En Bolivia, Egipto, Honduras, Madagascar, México, Perú y Zambia se reunieron datos y se llevaron a cabo investigaciones9. Los estudios de caso que se llevaron a cabo en los países citados sirvieron de base para iniciar un diálogo de ámbito nacional y para sensibilizar sobre la necesidad de mejorar los resultados de los fondos sociales existentes por lo que se refiere a los aspectos relacionados con el género. La cooperación de las instituciones encargadas de los fondos sociales y la discusión de los resultados de esta tarea con los principales participantes prepararon el terreno para la adopción de una acción concreta. Los resultados de este programa de acción fueron examinados en una reunión técnica de intercambio y perfeccionamiento de ideas que se celebró de septiembre a octubre de 1997, y se publicarán en 1998.

La aplicación del programa de acción coincidió con un serie de reuniones regionales e internacionales organizadas con miras a examinar diez años de funcionamiento de la nueva generación de fondos sociales. Estos acontecimientos sirvieron de marco para una colaboración más estrecha entre el Banco Mundial y la OIT en la preparación de los estudios de caso y la reunión de intercambio y perfeccionamiento de ideas antes mencionada, así como en el curso práctico internacional sobre fondos sociales organizado por el Banco Mundial en mayo de 1997. En este curso práctico, la OIT señaló a la atención dos dimensiones de los fondos sociales que no se tenían debidamente en cuenta, en concreto: las inversiones en programas específicos y descentralizados para la generación de empleo; y el alcance limitado de los fondos sociales destinados a las mujeres y la ausencia de un marco general de política que tenga en cuenta el género de las personas. El curso práctico consideró este último aspecto como una de las cuatro esferas prioritarias de acción en relación con los fondos sociales. La OIT y el Banco Mundial convinieron en colaborar para formular unas directrices comunes destinadas a la creación de fondos sociales y llevar a cabo evaluaciones conjuntas de los resultados obtenidos. Asimismo, se ha solicitado asesoramiento a la OIT, por ejemplo, por parte de Uzbekistán, sobre la integración de una perspectiva de género en la fase de estructuración de los fondos sociales.

Administración del trabajo e igualdad de derechos para la mujer

La elaboración, aplicación y control de políticas y medidas destinadas a proteger a los trabajadores, incluidas las trabajadoras y sus derechos fundamentales, forman parte de la misión fundamental de las administraciones del trabajo. Se aplicó un programa de acción destinado a poner a disposición de las administraciones nacionales del trabajo una serie de recomendaciones sobre instrumentos de política y medidas prácticas tendentes a garantizar la igualdad de derechos para las mujeres en el lugar de trabajo. Se llevaron a cabo estudios para analizar la situación en lo que respecta a la igualdad de las trabajadoras en Chile, China, Francia, Ghana y Rumania. En los estudios se examinaron las diferencias y similitudes entre las estructuras de la administración del trabajo de diversos países y el papel que desempeñaron los principales participantes en la promoción de la igualdad, entre otros, los responsables de la formulación de políticas y administraciones, organizaciones de empleadores y de trabajadores, las organizaciones no gubernamentales y demás actores de la sociedad civil. En los estudios se señalaron las repercusiones trascendentales que tuvieron las conferencias mundiales organizadas por las Naciones Unidas sobre cuestiones relativas a la mujer, entre ellas la Conferencia de Beijing, para fomentar el establecimiento de estructuras y planes destinados a promover la igualdad a nivel nacional. Asimismo, se evaluaron los resultados de medidas específicas adoptadas para promover la igualdad de oportunidades entre trabajadores y trabajadoras.

Los resultados sirvieron para preparar un proyecto de guía metodológica para las administraciones del trabajo, que se sometió al examen de una reunión de especialistas celebrada en diciembre de 1997. En la guía, se destaca la importante función de las administraciones del trabajo en el acopio y análisis de datos sobre el empleo de la mujer y en la aplicación de una legislación igualitaria. Asimismo, se señala la necesidad de coordinación dentro y fuera de las administraciones del trabajo, y entre los distintos ministerios, para la elaboración y aplicación de medidas destinadas a promover la igualdad de oportunidades y de trato. En algunos países, a las administraciones del trabajo se les encomienda que ejerzan una función rectora en la promoción de la igualdad, como ocurre en Chile, en donde una comisión tripartita especializada ha elaborado un plan para la igualdad de oportunidades en colaboración con el Ministerio de Trabajo. En otros casos, la función rectora la desempeñan organismos distintos de los de la administración del trabajo, como por ejemplo, el Consejo Nacional para la Mujer y el Desarrollo de Ghana. A principios de 1998, se publicará un documento recapitulativo basado en los estudios de caso y en las conclusiones a las que llegaron los expertos10.

Erradicación del trabajo infantil

La erradicación del trabajo infantil, en particular las formas más graves que constituyen explotación, es uno de los ámbitos de acción prioritarios de la OIT y se ha convertido rápidamente en los últimos años en centro de atención internacional. Durante el bienio, una serie de conferencias internacionales consiguieron incrementar la sensibilidad respecto del problema. La OIT prestó asistencia técnica a la Conferencia de Amsterdam sobre el trabajo infantil, que tuvo lugar en febrero de 1997, a las consultas regionales preparatorias llevadas a cabo en Brasilia, Lahore y Pretoria, y a la Conferencia Internacional sobre el Trabajo Infantil, celebrada en Oslo en octubre de 1997.


El IPEC/OIT adopta una estrategia por etapas y multisectorial en cada país participante , en la que han de darse los siguientes pasos:


Las actividades destinadas a resolver los problemas derivados del trabajo infantil siguieron concentrándose en torno al Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC/OIT), que ha experimentado un rápido desarrollo desde que se puso en marcha por primera vez en 1992. Asimismo, se llevó a cabo un programa de acción destinado a sintetizar los resultados obtenidos en la lucha contra el trabajo infantil con miras a facilitar su reproducción por los mandantes. El programa IPEC/OIT, que está financiado por donantes procedentes de 18 países, es operativo en unos 40países de Africa, Asia, América Latina y los Estados árabes. Veintinueve de estos países han reafirmado su compromiso en la lucha contra el trabajo infantil al firmar los Memorandos de Entendimiento sobre el Trabajo Infantil con el IPEC/OIT. En los últimos cinco años, se han iniciado a nivel nacional unos cien programas de acción y miniprogramas. Hacia finales del bienio se publicó un informe de síntesis sobre la labor del IPEC/OIT11.

El objetivo del programa IPEC/OIT es conseguir la erradicación progresiva del trabajo infantil mediante el fortalecimiento de las capacidades nacionales para abordar el problema y la contribución a una acción mundial tendente a luchar contra el trabajo infantil. Los grupos prioritarios a los que va dirigido el programa son los niños que trabajan en condiciones de servidumbre, los niños que trabajan en ocupaciones y en condiciones de trabajo peligrosas y los niños que son especialmente vulnerables, en particular los niños y niñas trabajadores menores de doce años. El punto de partida de la acción IPEC/OIT es la voluntad y compromiso político de los gobiernos individuales para solucionar el trabajo infantil, en colaboración con las organizaciones de empleadores y trabajadores, otras organizaciones no gubernamentales y demás asociados, tales como las universidades y los medios de comunicación. Desde el principio, se introduce en esta acción el concepto de sustentabilidad, a través de la importancia que se da a la «responsabilización» de los países.


A continuación se citan algunos ejemplos de países participantes en el programa IPEC/OIT que han conseguido importantes progresos en la promoción de una amplia alianza social y en la elaboración de políticas y programas nacionales de acción:


En el plano internacional, el IPEC/OIT ha contribuido a que el trabajo infantil sea una cuestión prioritaria en el programa de desarrollo mundial, y a nivel nacional, el compromiso político y la amplia alianza social establecida en la mayor parte de los países participantes han dado lugar a que se incremente el interés y la acción por esta cuestión. Muchos países han definido sus prioridades nacionales en lo que respecta al trabajo infantil y están aplicando programas nacionales de acción. Algunos países han empezado a invertir importantes recursos financieros y humanos para remediar las causas en que se basa el trabajo infantil y a aplicar medidas directas y programas en pro de la infancia. En estos casos, los recursos asignados superan, con creces, los consignados en el IPEC/OIT. Algunos nuevos países participantes están pasando de la concienciación y sensibilización a la aplicación de programas globales destinados a cambiar las vidas de los niños trabajadores.

Los programas de acción en los países participantes que reciben el apoyo del IPEC/OIT se están centrando cada vez más en las formas más intolerables de trabajo infantil. Aproximadamente dos tercios de estos programas están destinados a niños que trabajan en ocupaciones y en condiciones de trabajo peligrosas, y un 20 por ciento se destina a la lucha contra el trabajo forzoso. Por sectores de actividad, los programas de acción se dividen en partes sustancialmente iguales entre el sector de servicios, la manufactura y la agricultura. Por lo que se refiere a los tipos de intervención, se ha producido un importante cambio de orientación de la acción directamente destinada a los niños, a principios del decenio de 1990, hacia una alianza más amplia entre la acción directa (un 32 por ciento de los programas de acción), sensibilización (un 30 por ciento), desarrollo institucional y de políticas (un 21 por ciento) y desarrollo de programas, investigación y evaluación (un 17 por ciento). En el capítulo 1 se describen los programas de acción llevados a cabo en colaboración con las organizaciones de empleadores y de trabajadores, y en el capítulo5 se facilita información sobre algunos de los programas de acción llevados a cabo en cada región.

La acción a nivel nacional se reforzó con actividades a nivel regional y subregional. Entre estas actividades cabe citar un programa de acción sobre el trabajo infantil en la agricultura comercial que se puso en marcha en países africanos de expresión inglesa12 y un estudio sobre trabajo infantil en el sector manufacturero realizado en Asia sudoriental13. En ocho países asiáticos se inició otro programa destinado a combatir el tráfico de niños, su explotación en la prostitución y otras formas intolerables de trabajo infantil. Durante la primera fase del programa, se llevaron a cabo investigaciones orientadas a la acción con el fin de lograr comprender mejor el problema, encontrar soluciones, desarrollar una estrategia de acción y elaborar programas, que se llevarán a cabo durante la segunda fase del programa, para la prevención del tráfico de niños y la rehabilitación de los niños víctimas de esta práctica. Asimismo, se prestó asistencia técnica para la elaboración de políticas y programas por parte de organismos regionales, en particular:


Las nuevas normas sobre las formas más graves del trabajo infantil que se discutirán por primera vez en la Conferencia en 1998 tienen por objetivo la eliminación inmediata en todo el mundo de las siguientes prácticas intolerables:


Normas y directrices internacionales sobre trabajo infantil

El Convenio sobre la edad mínima (núm. 138) y la Recomendación (núm. 146), 1973 estipulan las directrices fundamentales para las políticas nacionales e internacionales. El IPEC/OIT ha servido de instrumento operativo de la OIT para asistir en la formulación de políticas nacionales que estén en consonancia con estas normas. El IPEC/OIT promueve la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y al fomentar sus actividades tiene en cuenta el Programa de Acción para la eliminación de la explotación del trabajo infantil adoptado por la Comisión de Derechos Humanos.

En respuesta a las peticiones de los Estados Miembros, la OIT ha tomado la iniciativa de hacer un llamamiento mundial para que se dé prioridad a la acción contra las formas intolerables de trabajo infantil mediante la publicación de su informe El trabajo infantil: Lo intolerable en el punto de mira14. En el orden del día de la Conferencia para 1998 se inscribe la primera discusión de las nuevas normas internacionales del trabajo sobre este tema, en forma de un proyecto de convenio y un proyecto de recomendación, con miras a su adopción en 1999. Las nuevas normas tienen por objetivo complementar y reforzar los convenios existentes de la OIT. Entre los convenios que revisten mayor importancia se encuentra el Convenio núm. 138, que establece la edad mínima de acceso al empleo en todos los sectores económicos, y el Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930 (núm. 29), que es aplicable a ciertas formas brutales de trabajo infantil, tales como la servidumbre por deudas, la prostitución, la esclavitud y las prácticas análogas a la esclavitud.

Durante el bienio se elaboraron distintos tipos de material de orientación para facilitar la integración en las políticas y programas nacionales de los resultados obtenidos de la acción de la OIT sobre el trabajo infantil en los últimos años. El proyecto interregional IPEC/OIT sobre la movilización de profesores, educadores y las organizaciones correspondientes dio lugar a la elaboración de una carpeta de material informativo y de un informe de síntesis sobre el trabajo infantil y la educación15. Asimismo, se llevó a cabo un programa de acción titulado Manual sobre planes de acción para la eliminación progresiva del trabajo infantil con el fin de reunir la información y orientación útiles adquiridas mediante la experiencia de la OIT en este ámbito16. El propósito del manual es reforzar las capacidades de los gobiernos, de las organizaciones de los empleadores y de los trabajadores, organizaciones no gubernamentales y demás asociados para elaborar un programa nacional cabal y escalonado sobre el trabajo infantil. En el capítulo 2 se describen las actividades llevadas a cabo para asistir en la recopilación de datos fiables sobre trabajo infantil.

Desde su inicio en 1992, se han llevado a cabo una serie de evaluaciones independientes de las actividades IPEC/OIT. Sin embargo, desde 1997, se ha adoptado un enfoque más sistemático merced a la realización de siete exámenes por países destinados a evaluar los progresos realizados por los países en la lucha contra el trabajo infantil. Los exámenes, que abarcaron Brasil, Indonesia, Kenya, Filipinas, Tailandia, República Unida de Tanzanía y Turquía, fueron realizados por equipos nacionales independientes de evaluación y de investigación, y a finales del bienio se estaban terminando. En líneas generales, las evaluaciones han sido positivas y han confirmado que la estrategia del IPEC/OIT representa una solución creíble y viable al problema del trabajo infantil. Sin embargo, también han puesto de relieve la dificultad de evaluar la incidencia del programa desde el punto de vista cuantitativo. Es tentador utilizar como indicativo de sus logros el número de niños a los que se ha sacado de situaciones de trabajo, pero éste pudiera no ser necesariamente un método idóneo. La prevención ha resultado ser la solución más rentable al problema. Por consiguiente, el éxito podría medirse no tanto en función del número de niños a los que se ha sacado del trabajo sino más bien en función del desarrollo de la capacidad de los mecanismos y procedimientos nacionales para tratar eficazmente el problema del trabajo infantil de forma sostenida. A nivel de la comunidad y de la sociedad, la incidencia desde el punto de vista cualitativo incluye:

Para los niños, los beneficios consisten en la eliminación de las condiciones de trabajo peligrosas, una reducción de las horas de trabajo, el suministro de una educación más amplia y mejor, mejores perspectivas de trabajo, una mayor disciplina personal, mayores períodos de descanso y esparcimiento, un incremento de la capacidad de comunicación y concentración, una mejor salud, una mayor confianza en sí mismos y aspiraciones para el futuro.

Trabajadores migrantes

La mundialización de la economía está acentuando la complejidad y problemas que entraña la gestión del incremento del volumen de los movimientos transfronterizos de mano de obra. La eficacia de las políticas nacionales en materia de trabajadores migrantes se ha visto progresivamente minada por la migración no autorizada, que ha dado lugar a la xenofobia en el norte, a inquietudes sobre las presiones de la emigración en las regiones menos adelantadas y a un incremento de la comercialización de los procesos migratorios. Las disposiciones para la gestión de la migración que habían resultado eficaces, tales como la conclusión de acuerdos bilaterales, apenas se aplican a la migración actual. En realidad, gran parte de la migración actual está organizada por agentes comerciales que actúan con ánimo de lucro y se desarrolla en condiciones de clandestinidad con el fin de eludir las crecientes restricciones que se aplican respecto de la admisión y empleo legal de trabajadores extranjeros.

La acción de la OIT relativa a la migración tiene por objetivo conseguir que los mandantes formulen y apliquen políticas y medidas que prevean una protección efectiva para los trabajadores migrantes, combatan la discriminación y mejoren la gestión de los flujos migratorios, en particular por lo que se refiere a la reducción de irregularidades y a la integración de los trabajadores migrantes establecidos en las sociedades de los países de acogida. Entre las actividades llevadas a cabo en prosecución de este objetivo cabe citar el análisis y asesoramiento sobre políticas, la formación y la investigación en cuestiones relativas a la migración. En particular, en abril de 1997 (véase recuadro) se celebró una Reunión tripartita de expertos con el fin de proporcionar orientación sobre la acción nacional e internacional que habrá de adoptarse en el futuro en el ámbito de la migración, especialmente en relación con dos cuestiones de creciente importancia que no están suficientemente tratadas en las normas existentes de la OIT, a saber: la protección de los trabajadores contratados con arreglo a mecanismos de migración temporaria; y la protección de los trabajadores de un país contratados por agencias de empleo privadas para trabajar en otro país. La reunión tuvo ante sí un informe elaborado por la OIT sobre la situación de estas categorías vulnerables de migrantes17.
 

La Reunión tripartita de expertos sobre las actividades futuras de la OIT en el campo de las migraciones, que se celebró en abril de 1997, recomendó que:

  • en el caso de los trabajadores migrantes que llevan a cabo actividades temporales (trabajadores de temporada, trabajadores vinculados a un proyecto, trabajadores de cometido especial, proveedores de servicios en el extranjero, estudiantes y personas en formación), su empleo vinculado a un proyecto deberá estar estrictamente limitado en el tiempo; los trabajadores de que se trate no deberán quedar sin protección en materia de seguridad social por el carácter temporal de su empleo; los empleadores deberán encargarse de facilitar un alojamiento que reúna las debidas condiciones, y las personas en formación deberán poder beneficiarse de los mismos salarios y condiciones de empleo que se aplican a los trabajadores nacionales cuando lleven a cabo una actividad regular;
  • para proteger a los trabajadores migrantes contratados por agencias privadas , los países emisores y receptores deberían considerar la concertación de convenios de trabajo bilaterales, los servicios públicos de empleo deberían desempeñar una función más importante en la contratación y colocación de los trabajadores, y deberían establecerse unas sanciones adecuadas contra los abusos y prácticas indebidas de contratación;
  • debería adoptarse una legislación adecuada y mecanismos de aplicación para la concesión de licencias de contratación;
  • debería haber una colaboración más estrecha entre los Estados para controlar la contratación y tráfico ilícito de los trabajadores migrantes, y
  • como nuevo medio de acción de la OIT, debería establecerse un procedimiento para llevar a cabo estudios en el territorio de un Estado bajo cuya jurisdicción se supone que se están produciendo prácticas de explotación generalizadas y persistentes: los gobiernos afectados serían informados de los resultados con miras a encontrar remedios y soluciones.

Las orientaciones de la Reunión de expertos fueron aprobadas por el Consejo de Administración en noviembre de 1997, y la OIT está tomando las disposiciones oportunas para poner en marcha el nuevo procedimiento anteriormente mencionado.

Durante el bienio, se prestaron diferentes tipos de asistencia a los mandantes con miras a reforzar su capacidad para tratar cuestiones relativas a la migración, analizar la situación, formular políticas adecuadas, establecer la legislación y procedimientos pertinentes, y elaborar programas que beneficien a los trabajadores migrantes. Se organizaron seminarios de formación para altos funcionarios en Belarús, Georgia y Kirguistán sobre las mejores prácticas en la gestión de la emigración y de la inmigración, las funciones de las administraciones de trabajo extranjeras y el papel desempeñado por los agentes privados en la contratación y colocación. Asimismo, la OIT ayudó al Ministerio de Trabajo de Kenya a organizar un taller nacional sobre la contratación privada. Dentro de las labores analíticas cabe citar un estudio sobre las crecientes presiones de que fue objeto la emigración durante la pasada década y las perspectivas futuras en la región del Magreb18. Se llevaron a cabo estudios de caso para evaluar los factores que contribuyen a las presiones de la emigración en cuatro grandes países asiáticos, en concreto, en China, Filipinas, Indonesia y Viet Nam19. Asimismo, se prestó asistencia a las administraciones nacionales, a las organizaciones de trabajadores y a las organizaciones no gubernamentales para el desarrollo de servicios destinados a ayudar a las trabajadoras migrantes que trabajan en ocupaciones vulnerables. La Federación Panpakistana de Sindicatos, en colaboración con la OIT, está estableciendo mecanismos por conducto de los cuales los sindicatos puedan desempeñar un mayor papel en la protección de los trabajadores migrantes contra los abusos en materia de contratación.


La asistencia de la OIT contribuyó a la formulación y adopción de medidas y programas relativos a los trabajadores migrantes en diversos países, en particular:


La formulación de políticas en el ámbito de las migraciones continuó apoyándose mediante la publicación de los resultados de actividades analíticas y de investigación. Se publicó un libro sobre la función que pueden desempeñar los gobiernos de los países de emigración para proteger a los trabajadores emigrantes y hacer frente a las repercusiones de la migración de mano de obra en la economía nacional20. Asimismo se publicó un documento sobre la migración temporal de los proveedores de servicios, entre otros, directores, profesionales, trabajadores técnicos y empleados de contratistas internacionales, por ejemplo en el sector de la construcción21. Sin embargo, las actividades de investigación se centraron principalmente en la lucha contra la discriminación en los países de inmigración. Se ultimaron estudios sobre ocho países de Europa oriental, los Estados Unidos y el Canadá22. En estos estudios se pone de manifiesto que la discriminación en el mundo del trabajo contra los trabajadores migrantes y contra los migrantes de segunda generación es generalizada y persistente, y que gran parte de la legislación destinada a prevenir este tipo de discriminación tiene sólo un valor limitado. Se están divulgando los resultados de estos estudios mediante seminarios con miras a formular recomendaciones sobre dónde y cómo pueden realizarse mejoras. Estas recomendaciones se expondrán en un proyecto de manual sobre la consecución de la igualdad para los trabajadores migrantes, que será examinado por un seminario interregional en 1998.


Los países de Europa central y oriental han experimentado grandes dificultades a la hora de hacer frente al continuo incremento del número de trabajadores migrantes no autorizados desde que se suprimieron las restricciones sobre la libertad de movimiento que existían en muchos países hasta 1989. Con el fin de ayudar a los países afectados a examinar la situación e identificar las opciones de política general existentes, la OIT puso en marcha en 1995 la «Red oficiosa sobre la mano de obra extranjera en Europa central y oriental». La Red oficiosa se reunió anualmente durante el bienio y a las reuniones (que se celebraron en Budapest en 1996 y en Bratislava en 1997) asistieron representantes de 11 y 13 países, respectivamente. También se organizaron talleres nacionales en una serie de países para ayudar a analizar la situación del país interesado.

Esta Red oficiosa ha contribuido a mejorar la cooperación entre los países de la región en cuestiones relativas a la emigración, ha logrado que los funcionarios responsables comprendan mejor lo que es, en muchos casos, un problema relativamente nuevo para ellos, y ha contribuido a mejorar la capacidad para la elaboración y aplicación de las políticas y medidas adecuadas.


La labor de la OIT en este ámbito ha hecho que se la reconozca como uno de los organismos principales en la lucha contra la discriminación de los trabajadores migrantes y de minorías étnicas. La OIT participó en muchas reuniones internacionales sobre la cuestión, y trabajó estrechamente con el Consejo de Europa, la Unión Europea, los interlocutores sociales europeos y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Por otra parte, en el seguimiento a la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, la OIT fue designada coordinadora de un coloquio técnico sobre migración internacional, que tendrá lugar en 1998.

Pueblos indígenas y tribales

El Convenio sobre pueblos indígenas y tribales, 1989 (núm. 169) y el Convenio anterior sobre poblaciones indígenas y tribuales, 1957 (núm. 107) son los dos únicos convenios internacionales que se ocupan de esta categoría desfavorecida y vulnerable de trabajadores. Tras las ratificaciones de Dinamarca y Guatemala en 1996, el Convenio núm. 169 ha sido ratificado por diez Estados Miembros, y el Convenio núm. 107 (que fue revisado por el Convenio núm. 169) continúa en vigor para otros 21 países.

El objetivo de la acción de la OIT en este ámbito es que los Estados Miembros adopten políticas y programas tendentes a reducir la pobreza entre los pueblos indígenas y tribales, incrementar su acceso a las oportunidades de empleo, mejorar sus condiciones de empleo y reforzar sus capacidades de negociación y de organización. Se difundió información para incrementar el conocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y tribales y se prestó asesoramiento en materia de política a las autoridades nacionales sobre cuestiones indígenas. Se llevaron a cabo actividades de desarrollo de la capacidad para reforzar las organizaciones de pueblos indígenas y tribales y se fomentó el establecimiento de redes con otros participantes sociales. En el capítulo 2 se describen las actividades llevadas a cabo para promover el empleo de los pueblos indígenas y tribales mediante el desarrollo de cooperativas y de empresas asociativas.


Durante el bienio se realizaron importantes progresos en el marco jurídico y normativo respecto de los pueblos indígenas y tribales en:


La acción encaminada a reforzar las organizaciones de pueblos indígenas y tribales se centró en una serie de pequeños países, a saber: Bolivia, Camboya, Costa Rica, Guatemala, Perú y Filipinas. En Guatemala, tras la firma del Acuerdo de Paz Firme y Duradera, que contiene disposiciones sobre los pueblos indígenas, se llevó a cabo un programa de formación a nivel nacional para las organizaciones indígenas de base sobre el contenido y las repercusiones del acuerdo y del Convenio núm. 169. Asimismo, se proporcionó formación al personal de la Oficina del Mediador de Guatemala. En Bolivia, se impartió formación durante el servicio a oficiales jurídicos indígenas sobre la legislación vigente relativa al uso de tierras, territorios y recursos. A petición del comité interministerial para el desarrollo de los pueblos de montaña del noreste de Camboya, la OIT inició actividades de desarrollo de la capacidad para las organizaciones indígenas y funcionarios gubernamentales y prestó asesoramiento en materia de política general para la integración de los principios enunciados en el Convenio núm. 169 en el proyecto de política nacional sobre pueblos indígenas. Asimismo, se llevaron a cabo investigaciones sobre el perfil socioeconómico y la protección jurídica de 63 grupos indígenas que viven en la región amazónica peruana y los resultados de estas investigaciones se presentaron en una reunión nacional de representantes de organizaciones indígenas y funcionarios públicos que se celebró en marzo de 199723. Las conclusiones de la reunión servirán para formular recomendaciones para la elaboración de un programa a gran escala sobre el desarrollo sostenible local que tendrá en cuenta las necesidades de los más pobres y de las comunidades desplazadas por la violencia política.

En Filipinas, se organizaron discusiones de grupo con el fin de reunir a los organismos gubernamentales y a las compañías mineras y de energía controladas por el Estado. Las discusiones dieron lugar a firmes compromisos de modificar los procedimientos de las compañías en relación con las consultas a nivel de la comunidad y a programas de compensación y de rehabilitación. Asimismo, se prestó asistencia técnica, previa petición, a una serie de compañías petroleras y mineras privadas y paraestatales que solicitaron información sobre medidas destinadas a reducir al mínimo los efectos sociales perjudiciales de sus operaciones sobre las comunidades indígenas y sobre la elaboración de planes adecuados de compensación y de rehabilitación. En apoyo a esta labor, se documentaron las experiencias de las comunidades indígenas de América del Norte en la negociación a distintos niveles con la administración pública y compañías privadas en ámbitos tales como la pesca, energía, conservación de la fauna y flora silvestres y la extracción de madera24. Asimismo, se elaboró una guía sobre el alcance y repercusiones del Convenio núm. 16925. En Costa Rica se realizó un programa por radio sobre el Convenio núm. 169 en colaboración con organizaciones indígenas y fue emitido en lenguas indígenas. Se están proyectando actividades similares en otros países.

Muchas de las actividades de la OIT en pro de los pueblos indígenas y tribales se llevan a cabo en estrecha colaboración con otros organismos de las Naciones Unidas. Además de su participación en el grupo de trabajo de las Naciones Unidas encargado del proceso de paz de Guatemala, la OIT trabajó en estrecha colaboración con el PNUD en el programa nacional para los pueblos indígenas en Bolivia y en el programa para los pueblos de montaña en Camboya. Se celebran periódicamente reuniones interinstitucionales para coordinar la acción de los organismos de las Naciones Unidas y los donantes para los pueblos indígenas y tribales. La OIT y el Centro de Derechos Humanos de las Naciones Unidas organizan las reuniones anualmente.

Personas con discapacidades

Se estima que 600 millones de personas (un 10 por ciento de la población mundial) están afectadas por discapacidades físicas o mentales. Un número desproporcionadamente elevado de personas con discapacidades que pueden trabajar están subempleadas o se ven obligadas a aceptar empleos precarios o por debajo de las normas. En muchos casos, estos trabajadores no pueden competir eficazmente con los demás porque no tienen oportunidades para desarrollar sus destrezas y competencias. En estas circunstancias, muchos Estados Miembros están revisando las políticas y medidas que han adoptado, con vistas a conseguir un mejor equilibrio entre la protección de las personas con discapacidades y el respeto del principio de igualdad de oportunidades y de trato.


En marzo de 1997, se publicó en Namibia un Libro Blanco que establecía una política nacional en relación con la discapacidad , al objeto de conseguir una plena integración social de los discapacitados. Las principales características de esta política son:


El objetivo de las actividades de la OIT en este ámbito es fomentar un mayor respeto por los derechos de las personas con discapacidades y contribuir al desarrollo de un ambiente favorable para intensificar su integración social y económica. La asistencia que se ha brindado a los mandantes para fomentar la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidades en la formación y en el empleo comprendía el apoyo técnico para el diseño y aplicación de políticas, complementadas por la investigación y el intercambio de informaciones. Durante este bienio, han sido en total 18 los países que han solicitado asesoramiento de la Oficina sobre el proyecto de políticas a seguir y otros documentos afines. Las medidas adoptadas por los Estados Miembros (con frecuencia con asistencia de la OIT) para proteger los derechos de las personas con discapacidades y para fomentar su acceso a las oportunidades de formación y empleo incluían el desarrollo o revisión de la legislación nacional sobre el trabajo en Albania, Bosnia y Herzegovina, Moldova y Togo, así como la formulación de una legislación sobre la equidad del empleo en Namibia y Sudáfrica. En Barbados, Costa Rica, Ghana, Namibia y Sudáfrica se han formulado unas políticas nacionales sobre la discapacidad, al tiempo que en China y Polonia se ha examinado el establecimiento de unos sistemas nacionales de cuotas e impuestos.

Las orientaciones destinadas a los mandantes en relación con las medidas legislativas que se han adoptado sobre las personas con discapacidades se brindaron en forma de una publicación que examina cómo se contemplan las cuestiones relativas a la discapacidad en la legislación nacional del trabajo26. En este terreno, las principales orientaciones se contienen en el Convenio sobre la readaptación profesional y el empleo (personas inválidas), 1983 (núm.159), complementado por la Recomendación núm. 168. A fines del bienio, el Convenio núm. 159 ha sido ratificado por 59 Estados Miembros. La situación respecto a la aplicación de estas normas se examinó en un Estudio general de las memorias sobre la aplicación de los Convenios y Recomendaciones preparado por la Comisión de Expertos en virtud del artículo 19 de la Constitución de la OIT, a fines de 199727. La Comisión de Expertos advirtió una tendencia general en la práctica nacional en el sentido de utilizar las orientaciones relativas a la formación profesional, la formación en general y los servicios de colocación y empleo para la rehabilitación de personas con discapacidades, tal como se propugna en el Convenio núm. 159. Se observó también que en un número cada vez mayor de países, especialmente cuando las personas con discapacidades han formado sus propias organizaciones para obtener reconocimiento e influir en las decisiones pertinentes, se han producido unos progresos muy importantes en la integración y reintegración social y profesional de las personas con discapacidades. Se señala que la aplicación de lo dispuesto en el Convenio no requiere necesariamente grandes recursos, sino sobre todo la determinación de conseguir los objetivos correspondientes y extender gradualmente los sistemas establecidos a este objeto. Finalmente, expresó la esperanza de que el Convenio recibiese un gran número de ratificaciones en un próximo futuro.

Asimismo, se brindó asistencia técnica en muchos Estados Miembros para fortalecer la capacidad de los gobiernos y de los interlocutores sociales para brindar oportunidades de formación y empleo a los jóvenes y adultos discapacitados, y muy particularmente a las mujeres con discapacidades. Se brindó apoyo a las políticas y la formación destinadas a la integración de alumnos con discapacidades en los institutos ordinarios de formación profesional en Bolivia, Brasil, Colombia, México y Uruguay, así como en seis países del Caribe. Se prestó apoyo a los proyectos gubernamentales destinados a establecer unos programas de rehabilitación basados en la comunidad en Jordania, la República Arabe Siria, el Yemen, Gaza y la Orilla Occidental. Siguieron aplicándose proyectos de demostración y formación en Mongolia, Namibia y Pakistán, así como en los países de América Central, para apoyar los esfuerzos nacionales basados en la comunidad para incrementar el acceso de las personas con discapacidades a la formación y a las oportunidades de empleo, especialmente en las zonas rurales. También se prestó asistencia a los programas que se llevan a cabo en Chile para potenciar la integración económica de las personas con discapacidades.

Dos medidas se han adoptado en muchos países (y se están considerando en otros) para promover el empleo de personas con discapacidades, que son los fondos nacionales de rehabilitación y los sistemas de cuotas e impuestos relacionados con ellos. Se han redactado unos resúmenes de estas medidas, y se ha preparado una guía internacional28. Esta actividad culminó con la celebración de una conferencia internacional sobre políticas y gestión de los fondos nacionales de rehabilitación en Varsovia, en febrero-marzo de 1997 (información en inglés en: http://www.ilo.org/public/english/60empfor/dis/meet1.htm). En esta conferencia, los representantes de los gobiernos, de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, de las organizaciones de personas con discapacidades y de los fondos nacionales de rehabilitación de los países en que estos fondos y los sistemas de cuotas son operativos (Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Hungría, Japón, Países Bajos y Polonia) compartieron informaciones con los representantes de los países que están examinando la posibilidad de introducir estos métodos (Belarús, Bulgaria, China, Croacia, República Checa, Estonia, Lituania, Federación de Rusia y Ucrania). Los participantes discutieron acerca de las repercusiones y complejidades de diversas combinaciones de incentivos, requisitos legales y sistemas de impuestos, así como de su aplicabilidad en relación con los diversos sectores económicos y tipos de discapacidad.

Como respuesta a las solicitudes de asistencia y de orientación que se han recibido por parte de los mandantes, se ha llevado a cabo una investigación para identificar las políticas, estrategias y medidas que fomentan que los trabajadores con discapacidades se mantengan en los empleos, así como su vuelta al trabajo. Se ha iniciado un estudio sobre la situación en Alemania, Canadá, Francia, Países Bajos, Nueva Zelandia, Reino Unido, Suecia y Estados Unidos, que examina las políticas de empleo y de mercado de trabajo, los programas de prestaciones y de indemnización, los servicios de apoyo al empleo y a la rehabilitación, los servicios para la adaptación del trabajo y de los lugares de trabajo, y las estrategias empresariales para gestionar la discapacidad. Se está pidiendo a los informadores nacionales que faciliten más informaciones, que se compilarán en un documento temático que se discutirá en una reunión internacional que será acogida por el Gobierno de los Estados Unidos en mayo de 1998. Este documento temático identificará las medidas políticas que motivan a las personas con discapacidades para volver al trabajo, y examinará la eficacia en función del costo de las diversas medidas. Analizará también diversas dificultades prácticas, como aquellas en que las personas implicadas pueden perder sus derechos a las prestaciones de un seguro médico si vuelven al trabajo, o la falta de servicios de rehabilitación a su debido tiempo.

Aunque las normas de la OIT piden que se fomente un empleo abierto y competitivo para las personas con discapacidades, cada vez hay en el mundo más servicios que brindan un empleo protegido. Se ha emprendido un estudio para examinar las relaciones laborales y las condiciones de trabajo en los empleos protegidos de más de 20 países, industrializados y en desarrollo29. Aunque este estudio llegó a la conclusión de que muchas iniciativas de empleo protegido eran eficaces para brindar oportunidades de empleo a los trabajadores con discapacidades, en ciertos casos observó también que no se respetaban los derechos fundamentales de los trabajadores en relación con los salarios mínimos, la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva. Los empleos protegidos no suelen ofrecer muchas oportunidades de carrera y, aun en los casos que tienen más éxito, sólo un 5 por ciento de los trabajadores son capaces de pasar de un empleo protegido a otro ordinario.

Para fomentar la investigación y el intercambio de informaciones sobre cuestiones relacionadas con el empleo y la formación de las personas con discapacidades, la Oficina siguió dando apoyo a la Red Mundial de Investigación Aplicada e Información sobre Empleo y Formación de Personas con Discapacidad (GLADNET) que iniciara en 1995. Esta red engloba 100 centros de investigación sobre política social, entre ellos diversas universidades y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, y se convirtió en una entidad plenamente independiente en junio de 1997 con la creación de la Asociación GLADNET. La Oficina contribuye (junto con 12 organizaciones asociadas) a mantener la base de datos y el sitio Internet (http://www.gladnet.org). La base de datos contiene legislación actual, informes de investigación, artículos de prensa e informaciones no publicadas, y está reconocida como una fuente de información en línea muy destacada y consultada habitualmente por investigadores, instancias decisorias y personal de la OIT.

Lucha contra el abuso de drogas y alcohol

Se estima que más de 50 millones de personas de todo el mundo están discapacitadas por el abuso de drogas y alcohol, abuso que se ha convertido en causa de grave preocupación en la mayoría de los países. En particular, los empleadores están adquiriendo rápidamente conciencia del elevado costo que supone el abuso de drogas y alcohol, que suele tener como consecuencia absentismo, enfermedades y lesiones relacionadas con el trabajo. Por ejemplo, se estima que las lesiones relacionadas con drogas y alcohol suponen entre un 15 y un 30 por ciento del total de los accidentes relacionados con el trabajo. No es, pues, de extrañar que en todo el mundo se esté registrando un creciente interés por la aplicación de los programas de prevención, y concretamente los que están vinculados al lugar de trabajo. Las evaluaciones han puesto de manifiesto que tales programas son muy efectivos para reducir los accidentes profesionales, las enfermedades y el pago de prestaciones por accidente, absentismo, quejas y acciones disciplinarias en el lugar de trabajo, que a veces bajan en un 50 por ciento o más.

Como parte de una estrategia internacional más amplia para reducir la demanda de drogas y alcohol, los objetivos de la acción de la OIT en este terreno consisten en una estrategia doble: prevención en el lugar de trabajo y rehabilitación en la comunidad. Las actividades que se llevan a cabo para conseguir este objetivo siguieron comprendiendo seminarios de formulación de políticas, cursos de formación del personal, programas empresariales e investigación en más de 40 países.

El marco político y conceptual de la labor de la OIT en este ámbito se establece en el Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT titulado Tratamiento de cuestiones relacionadas con el alcohol y las drogas en el lugar de trabajo, que se publicó en 199630. Las actividades de promoción encaminadas a aumentar la concienciación sobre las materias tratadas por el Repertorio comprenden tres reuniones regionales y subregionales en Chile, Senegal y Zimbabwe, en las que se discutió con todo detalle la aplicación del mencionado repertorio. Este fue también el centro de atención del grupo de trabajo sobre las políticas a seguir de la Tercera Conferencia Internacional del Sector Privado ante los Problemas de Drogas en la Comunidad Laboral, que fue organizada por el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID) en colaboración con la OIT en octubre de 1997 en Malasia. Los participantes en esta conferencia hicieron un llamamiento en favor de una acción coordinada en el plano nacional e internacional. Pusieron de relieve que todas las empresas deberían disponer de unas políticas de seguridad y salud, que incluyesen la prevención del abuso de drogas y alcohol y unos programas de asistencia en los que dicho abuso fuese tratado como un problema de salud, sin discriminaciones.


En virtud de uno de los proyectos de cooperación técnica, unas 40 empresas (cuya fuerza de trabajo asciende a unas 125000 personas) han estado adaptando a su propio uso el programa modelo de la OIT para la prevención de drogas y alcohol . Las empresas participantes han llevado a cabo un acusado cambio de sus políticas en favor de la prevención primaria. Entre estas empresas están:

En cada uno de esos países se ha brindado la correspondiente asistencia para establecer unas juntas consultivas tripartitas y unos equipos nacionales para la aplicación de los proyectos. Se organizó la formación para la dirección y para los representantes sindicales. Estas actividades fueron apoyadas por la adaptación de afiches, folletos, vídeos y manuales de formación, así como por el establecimiento de una base de recursos para el desarrollo del proyecto.


Con la asistencia de la OIT, durante este bienio más de 100 empresas han estado desarrollando unos programas de prevención y asistencia para su fuerza de trabajo. Los resultados del proyecto, que se obtuvieron en Egipto, México, Namibia, Polonia y Sri Lanka, fueron difundidos por una serie de seminarios subregionales celebrados en 1996 y 1997 para fomentar su duplicación. Otro proyecto sigue actualmente promoviendo unos programas similares en un total de 36 empresas de Eslovenia, Hungría, Letonia, Rumania, Federación de Rusia y Ucrania. En 1996 se puso en marcha un proyecto interregional que abarca Egipto, India, Malasia, Sudáfrica y Zimbabwe, para movilizar y desarrollar los programas de prevención destinados a las pequeñas empresas. La experiencia adquirida a partir de la adaptación del programa modelo de la OIT para la prevención de drogas y alcohol será compilada en forma de un compendio de los programas de prevención en el lugar de trabajo, que se publicará en 1998 para brindar nuevas orientaciones a los mandantes.


En este bienio se finalizó un proyecto de prevención de drogas y alcohol en Filipinas (país que es uno de los principales suministradores de marinos de todo el mundo). La OIT ayudó al Instituto Politécnico Naval (National Maritime Polytechnic) a integrar los programas de prevención de drogas y alcohol en los currículos de formación de las academias navales del país, en las que se forman los marinos calificados filipinos. El apoyo que se brindó incluía asistencia para la adaptación de los correspondientes módulos y para el desarrollo de manuales destinados a los formadores.


En la región de Asia y el Pacífico se llevó a cabo un programa de actividades de formación para la rehabilitación de los casos de adicción. En la primera fase de este programa, que terminó en 1997, recibieron formación más de 200 trabajadores sociales, consejeros y funcionarios que se ocupan de la rehabilitación. Ahora ya se han elaborado los planes para una segunda fase, que se centrará en una serie de cursos especializados sobre temas como las actividades de generación de ingresos para personas con adicciones en fase de recuperación, así como sobre la prevención en el lugar de trabajo. En la India se está llevando a cabo un proyecto a gran escala, en virtud del cual 18 organizaciones no gubernamentales de diez ciudades están recibiendo asistencia para el desarrollo de programas de rehabilitación, y se está brindando apoyo a 12empresas de seis ciudades para el establecimiento de programas de prevención.

En una actividad específica de un sector determinado, un programa general (emprendido a solicitud de la Comisión Paritaria Marítima de la OIT) siguió fomentando las iniciativas de prevención de la industria marítima. Se preparó un manual sobre los programas de prevención de drogas y alcohol en la industria marítima con la colaboración de dos empresas internacionales de navegación31. Este programa, pensado para los armadores y los directivos de las empresas de navegación, se centra en el establecimiento y aplicación de un programa de prevención que insiste en el compromiso de los capitanes y oficiales en la prevención de los problemas de drogas y alcohol. Este manual respondía evidentemente a las necesidades que se perciben, puesto que cerca de 800 compañías de navegación de todo el mundo solicitaron ejemplares en un período de pocos meses.

La reconocida experiencia de la OIT en este terreno le confirió un gran protagonismo a nivel internacional. Además de colaborar estrechamente con el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID) y otras organizaciones internacionales, la OIT actuó como elemento directivo del grupo de trabajo que elabora el Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre la Prevención del Abuso de Drogas en el Lugar de Trabajo, que forma parte del Plan de Acción para todo el sistema de las Naciones Unidas sobre fiscalización del uso indebido de drogas (SWAP). Durante el bienio, la Oficina participó también en la redacción de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los principios directivos de la reducción de la demanda de drogas. Esta Declaración se someterá a la aprobación de una sesión especial de la Asamblea General en junio de 1998, que se dedicará a la lucha contra la producción ilícita, la venta, demanda, tráfico y distribución de drogas narcóticas, sustancias sicotrópicas y actividades afines.

Seguridad y salud en el trabajo

En 1992, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, y también en las subsiguientes conferencias importantes, los Estados Miembros pusieron repetidas veces de relieve el vínculo entre la salud, el medio ambiente y la calidad del empleo. Sin embargo, las principales tendencias de los últimos años, entre ellas la mundialización, el rápido desarrollo de la tecnología y la mayor libertad de movimientos de bienes y personas, traen consigo una mayor responsabilidad en el aprovechamiento de sus beneficios potenciales y en la prevención de sus efectos negativos. Esto se aplica concretamente a cuestiones relacionadas con la seguridad y salud profesional y medioambiental. En este terreno, el objetivo de la acción de la OIT es aumentar la capacidad de los Estados Miembros para prevenir o reducir de manera significativa la incidencia de los accidentes profesionales y de las enfermedades relacionadas con el trabajo así como mejorar el medio ambiente de trabajo. Esta acción siguió centrándose en desarrollar normas y orientaciones, impartir formación a los mandantes y difundir informaciones sobre los riesgos profesionales.


Algunos ejemplos de los resultados de las actividades de cooperación técnica en materia de seguridad y salud profesionales de la OIT son:


Durante el bienio, se llevaron a cabo diversas labores preparatorias del nuevo Programa mundial sobre seguridad, salud y medio ambiente en el ámbito del trabajo, de la OIT, con la vista puesta en llevar a cabo las mejoras que todavía quedan por hacer en materia de seguridad y salud profesionales. La prioridad de este programa mundial será garantizar que los valores positivos de una cultura decidida en favor de la seguridad, salud y el medio ambiente se integren a todos los niveles en el proceso de mundialización, como un elemento urgente y de importancia fundamental para la estabilidad social y el desarrollo económico sostenible. Las actuales actividades de cooperación técnica en América Central, Asia y los países africanos de expresión francesa, así como los países de Africa meridional, se integran en el nuevo programa. Se preparó un documento marco para este programa, que dará comienzo a sus actividades en 199832.

Una información fiable sobre el ámbito de aplicación y las repercusiones de los accidentes profesionales y de las enfermedades relacionadas con el trabajo es de fundamental importancia si se quiere que las cuestiones que subyacen en todo ello se traten con eficacia. Para prestar asistencia a los mandantes en la compilación de los datos que se necesitan, en 199633 se publicó el Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT, titulado Registro y notificación de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, que desde entonces ha sido ampliamente distribuido. Las actuales estimaciones de la OIT indican que más de un millón de muertes anuales pueden atribuirse a causas relacionadas con el trabajo, de las que un cuarto son resultado de accidentes y tres cuartos de enfermedades profesionales. El peso de los factores profesionales de riesgo es aún mayor cuando se tienen en cuenta los años de vida perdidos, los años que se viven con discapacidad y los años de vida ajustados a la discapacidad. Se lanzó una iniciativa en colaboración con la OMS y los países bálticos para desarrollar mejores indicadores de las repercusiones generales de la seguridad profesional y de las medidas de salud. Asimismo, se llevó a cabo una encuesta sobre los riesgos profesionales en el sector no estructurado de Zimbabwe, con vistas a brindar datos indicativos sobre un sector en que la información general no suele estar disponible34.


Se sabe bastante poco de la situación de la seguridad y salud en el trabajo en el sector no estructurado , que normalmente queda fuera de los sistemas nacionales de estadística e información. Para contribuir a colmar esta laguna, se llevó a cabo una encuesta en Zimbabwe sobre una muestra de 1500 trabajadores rurales del sector no estructurado. Los resultados de la encuesta (que detectan 131 lesiones relacionadas con el trabajo por cada 1000 trabajadores, 116 enfermedades relacionadas con el trabajo por cada 1000 trabajadores y una tasa de mortalidad en el trabajo de un 12,49 por 100000) son todos perfectamente comparables con las cifras correspondientes a los trabajadores del sector estructurado de los que disponemos de informaciones fiables.

No obstante, las actividades que se llevan a cabo en el sector no estructurado suelen estar mal organizadas, casi nunca se alude al medio ambiente de trabajo, y éste tiene lugar muchas veces al aire libre. Las labores rurales incluyen varias tareas relacionadas con la agricultura y que son dos o tres veces más peligrosas que la media. Por lo tanto, las cifras tienden a confirmar las posibilidades de mejora en la situación de los trabajadores del sector no estructurado por medio de unas medidas sencillas y económicas.


La OIT está dirigiendo los enfoques innovadores para la mejora de la seguridad y la salud en la agricultura y en el sector no estructurado. La seguridad y la salud en la agricultura suelen recibir de las autoridades nacionales menos atención que los problemas que se plantean en otros sectores. Esto se debe en parte a la mayor importancia que con frecuencia se da al desarrollo industrial, y también a las dificultades que traen consigo las cuestiones relacionadas con la seguridad y salud en un sector tan complejo, que abarca las más variadas actividades.

A ello se une que en muchos países la agricultura queda fuera de la legislación laboral y de las disposiciones reglamentarias sobre seguridad y salud profesionales. En América Central se elaboró y ensayó una estrategia modelo sobre ello en un proyecto de cooperación técnica. Se fomentó la coordinación entre los diversos ministerios e instituciones responsables y los interlocutores sociales, con unos comités nacionales tripartitos que se establecieron en cada país participante para el desarrollo de un programa nacional de seguridad y salud en la agricultura, que comprende la puesta al día de la legislación correspondiente. Sirviéndose de actividades de concienciación, información y formación como principales instrumentos, se puso de especial relieve la extensión de los servicios de salud profesional a los trabajadores agrícolas por medio de una estructura primaria de atención a la salud. Asimismo, se desarrollaron y pusieron a prueba las correspondientes orientaciones sobre las medidas ergonómicas destinadas a los trabajadores agrícolas en el curso de unos seminarios nacionales que se celebraron en Costa Rica y Panamá35. En la República Unida de Tanzanía se experimentaron diversos métodos de mejora de la seguridad y salud en el sector no estructurado, en un proyecto que se basaba en conjuntos de microempresas, y también se experimentaron algunos programas de acción en Filipinas. La experiencia adquirida por medio de esos programas de acción condujo a lanzar un programa regional que cubre Filipinas, Nepal y Malasia. La metodología adoptada en este programa combina los planteamientos que se utilizan en el programa Inicie y Mejore su Negocio (SIYB) y en el Programa sobre las mejoras del trabajo en las pequeñas empresas (véase el capítulo 5).


En Dar es-Salam se aplicó un proyecto piloto sobre la seguridad y la salud en el sector no estructurado . Iniciado en virtud del proyecto interdepartamental de 1994-1995 sobre el sector no estructurado, se establecieron 11 comités de fomento de la salud que abarcaban 11 conjuntos de microempresas. Más de 60 miembros de estos comités fueron formados y recibieron unos instrumentos básicos de información, entre ellos listas de referencia, pósters e historietas gráficas en swahili, que se editaron para su uso. La formación consistía sobre todo en técnicas de aprendizaje participativo en el lugar de trabajo que conducían a la integración de unas medidas correctoras a bajo costo, como medidas de seguridad básicas, reestructuración del lugar de trabajo, modificación de la altura de las mesas y los asientos, cambios en las prácticas de trabajo y una utilización adecuada de las herramientas.

Diez de los miembros de los comités fueron formados en una colaboración de primera ayuda con la Cruz Roja. Su formación incluía la provisión de servicios de cuidado de la salud, el mantenimiento de unos expedientes básicos de salud y unas actividades de promoción de la salud. Asimismo, cerca de 30 agentes municipales de salud fueron formados en cuestiones de salud profesional y visitaron los conjuntos una vez al mes para llevar a cabo actividades de fomento de la salud, entre ellas saneamiento básico, campa-ñas de inmunización y contactos con los socorristas. Cinco de estos conjuntos están también cubiertos por el plan de seguros de salud UMASIDA (que se describen más adelante, en la parte que trata de la seguridad social).

A finales del bienio se llevó a cabo una evaluación del proyecto y se pudo constatar que había aumentado entre los trabajadores la concienciación de los problemas de seguridad y salud, que las prácticas de mantenimiento en el lugar de trabajo eran mucho mejores y que había disminuido la incidencia de pequeñas lesiones.


Las normas internacionales del trabajo que tratan de la seguridad y salud profesionales brindan un importante punto de referencia para las políticas y la acción nacional, al tiempo que definen el entorno internacional en que operan esas compañías. Las normas fundamentales a ese respecto son el Convenio sobre seguridad y salud de los trabajadores, 1981 (núm. 155) y el Convenio sobre los servicios de salud en el trabajo, 1985 (núm. 161). Durante el bienio, se registraron 12 nuevas ratificaciones de los convenios de seguridad y salud. El Convenio sobre la prevención de accidentes industriales mayores, 1993 (núm. 174) entró en vigor en 1997 y - ahora que ha recibido cuatro ratificaciones - el Convenio sobre seguridad y salud en las minas, 1995 (núm. 176) entrará en vigor en 1998.

La mejor aplicación de estas normas se persiguió brindando apoyo técnico a varios países. Se ayudó a los mandantes de Bulgaria y la Federación de Rusia en la aplicación de las políticas de seguridad y salud profesionales, al tiempo que se llevó a cabo un seminario para mujeres sindicalistas en Filipinas con vistas a formarlas para que sean instructoras en materia de seguridad y salud. Las actividades de construcción de la capacidad incluían el desarrollo de materiales de orientación sobre elementos importantes de las políticas de seguridad y salud profesionales, como los consejos de seguridad nacional y los comités bipartitos de seguridad y salud profesional, los servicios de salud profesional y la supervisión de la salud de los trabajadores36. La función de los servicios de salud profesional en la protección de la salud nacional, así como en sus estrategias de promoción, fue examinada en dos cursos prácticos internacionales que se celebraron en Singapur y en Francia, en colaboración con la OMS.

La supervisión de la salud de los trabajadores ha sido siempre un elemento importante de la atención preventiva a la salud. Sin embargo, en opinión de todos, convenía volver a evaluar la supervisión de la salud de los trabajadores dentro del marco de una estrategia mundial de salud profesional y a la luz de la nueva definición de salud profesional adoptada por el Comité Mixto OIT/OMS de Salud en el Trabajo en 1995. Por lo tanto, en septiembre de 1995 se celebró una Reunión de expertos para examinar la práctica actual y preparar directrices. Estas directrices, que están pensadas para los gobiernos, las organizaciones de empleadores y de trabajadores y los profesionales de la salud profesional y de la salud pública, brindan asistencia en el diseño y aplicación de los sistemas generales de supervisión de la salud de los trabajadores, en el plano nacional y de la empresa37.

Las enfermedades respiratorias de origen profesional constituyen un problema importante en este terreno. Las enfermedades causadas por la respiración de determinados polvos (especialmente los polvos de silicio y de amianto) siguen siendo un tema grave en la salud profesional de muchos países, al tiempo que la incidencia de enfermedades alérgicas respiratorias y de asma profesional está aumentando rápidamente. Las actividades de establecimiento de la capacidad para combatir este problema comprendieron la formación por especialistas en el uso de la Clasificación Internacional de Radiografías de Neumoconiosis de la OIT, por medio de cursos prácticos de formación en China, Costa Rica e Indonesia. Los expertos de todo el mundo, reunidos en la Novena Conferencia Internacional sobre las Enfermedades Respiratorias Ocupacionales (ICORD), celebrada en Kyoto en octubre de 1997, examinaron una versión revisada y más simple de la Clasificación. Asimismo, durante este bienio se ha elaborado un proyecto de repertorio de recomendaciones prácticas sobre la seguridad en el uso de lana aislante, que será revisado por una reunión de expertos que está previsto celebrar en 1998. A raíz de una recomendación efectuada por la duodécima reunión del Comité Mixto OIT/OMS de Salud en el Trabajo en abril de 1995, la OIT y la OMS prepararon un programa internacional común encaminado a la erradicación mundial de la silicosis. La silicosis es una enfermedad que se puede prevenir, y la experiencia en muchos países ha mostrado de manera convincente que es posible reducir significativamente su incidencia por medio de unos programas efectivos en función del costo. El programa conjunto de la OIT y la OMS está pensado para movilizar la comunidad científica internacional y para incitar a los países a que adopten sus propios programas nacionales. A ese respecto, los cursos prácticos nacionales de China e Indonesia, antes mencionados, recomendaron ambos la adopción de unos programas nacionales para combatir la silicosis.

Asimismo, se prosiguió la elaboración de unas orientaciones internacionales que hagan autoridad en otros muchos ámbitos, entre ellos la ergonomía, la seguridad en la utilización de agentes biológicos, los factores ambientales y la protección contra las radiaciones profesionales. En 1996 se publicó un manual sobre puntos de referencia ergonómicos38. El manual fue presentado en los seminarios celebrados en Mauricio, la República Unida de Tanzanía, Tailandia y Sudáfrica. Se ha previsto su traducción, que en algunos casos se ha empezado ya, a los idiomas árabe, bahasa de Indonesia, chino, farsi, francés, japonés, coreano, polaco, portugués y tai. Se preparó también un proyecto de repertorio de recomendaciones prácticas sobre factores ambientales en el lugar de trabajo, que trataba de los ruidos, vibraciones, temperaturas, humedades, iluminaciones y radiaciones39. Este repertorio de recomendaciones prácticas está pensado para brindar orientaciones generales sobre la aplicación del Convenio sobre el medio ambiente de trabajo (contaminación del aire, ruido y vibraciones), 1977 (núm. 148), y se presentará a una reunión tripartita de expertos para su examen y aprobación en el bienio de 1998-1999. En respuesta a la resolución adoptada por el Consejo de Administración en 1993 sobre la exposición y seguridad en la utilización de los agentes biológicos en el trabajo, se ha iniciado la preparación de orientaciones sobre este tema, para uso de organismos gubernamentales, organizaciones de empleadores y trabajadores y otros grupos interesados. Además, la OIT ha colaborado con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para elaborar una guía de seguridad sobre la protección contra las radiaciones profesionales40.

Los congresos mundiales sobre seguridad y salud profesionales son los jalones habituales de la cooperación nacional e internacional en el plano de la seguridad y salud profesionales. El XIV Congreso Mundial celebrado en Madrid en abril de 1996 (organizado por la OIT, la Asociación Internacional de Seguridad Social - AISS y el país anfitrión) reunió a unos 2500 participantes de 110 países que - entre otras actividades - discutieron el documento de la OIT sobre las repercusiones de la mundialización para la seguridad y salud profesionales41. Ahora ya han empezado las labores preparatorias del XV Congreso Mundial, que se celebrará en São Paulo en 1999. En el plano internacional, la OIT ha seguido ampliando su cooperación con la OMS, en especial por medio de su participación en la formulación de los planes de acción regionales de salud profesional de la OMS en Europa y el Caribe.

Servicios de información sobre seguridad y salud

Una gran proporción de las bajas por muerte o lesión que sufren los trabajadores cada año puede atribuirse a una información inadecuada sobre la seguridad y salud. La compilación y difusión de informaciones sobre la seguridad y salud, en forma utilizable e internacionalmente comparable, constituye un instrumento fundamental para la prevención de los accidentes profesionales y de las enfermedades relacionadas con el trabajo. En este terreno, los objetivos de la acción de la OIT son:

La columna vertebral de todas estas actividades es el Centro Internacional de Información sobre Seguridad y Salud en el Trabajo (CIS), que constituye el punto de convergencia de una red de unos 120 centros nacionales y colaboradores.


La Red Regional de Seguridad y Salud para Asia y el Pacífico pone a disposición de las instituciones que participan en ella y de las autoridades nacionales de la región una gran cantidad de información, tanto por medios convencionales como por métodos electrónicos. El sitio Internet en la Red está situado en Tailandia (http://www.nectec.or.th/bureaux/un/asia-osh/index.html). Como ejemplos de la utilización de esta Red durante el bienio, podemos citar:


En este bienio se utilizó plenamente el potencial de Internet para mejorar el acceso a la información y a la conexión en red entre los centros CIS. Se puede obtener una descripción de los servicios que brinda el CIS e información completa sobre una selección de sus productos en materia de seguridad y salud profesionales, así como acceder a la base de datos CISDOC, del CIS, e hipervínculos en las direcciones de correo electrónico y de los sitios en red de los centros CIS, a través de la página de acceso del CIS, a la que se puede acceder a través del sitio de la OIT en la Red. El Tesauro del CIS, inglés-francés-español, que sirve como base para los índices de los boletines del CIS y de la base de datos CISDOC, también estará disponible por Internet durante el bienio 1998-1999.

Las actividades de cooperación técnica (que abarcaron unos 40 países) contribuyeron a desarrollar y fortalecer las interconexiones entre la seguridad profesional y las instituciones de salud, especialmente en los países asiáticos. El desarrollo de sitios Internet, la organización de cursos prácticos de formación sobre la información en materia de seguridad y salud profesionales y el suministro de referencias de seguridad y salud a través de los centros CIS han servido para mejorar el flujo de información sobre las cuestiones relacionadas con la seguridad y salud en el lugar de trabajo. Las actividades de asistencia fueron especialmente intensas en Mongolia, Tailandia y Viet Nam. Se mejoraron los vínculos entre las instituciones de seguridad y salud profesionales en Benin, Burkina Faso, República Centroafricana, Malí y Níger y la red mundial de centros de seguridad y salud. También se estableció una red entre las instituciones de seguridad y salud profesionales en algunos países de Africa meridional, al tiempo que se organizaban actividades de formación para fortalecer la participación de los representantes de los trabajadores en cuestiones relacionadas con la seguridad y salud de la región. Se suministraron informaciones sobre las actividades regionales en el African newsletter on occupational safety and health y en el Asian-Pacific newsletter on occupational safety and health, que en ambos casos se publicaron seis veces durante el bienio.


Como ejemplos del fortalecimiento de las capacidades para la difusión de informaciones sobre materias relacionadas con la segu-ridad y salud profesionales durante el bienio, se pueden citar:


La labor de compilación sobre seguridad y salud profesionales que ha llevado a cabo el CIS se ha centrado en torno a la recopilación de más de 100000 publicaciones recientes, de las que unas 4000 han sido resumidas e indexadas. Estos resúmenes aparecen en la publicación bimensual Safety and health at work: ILO/CIS Bulletin, disponible en francés en edición normal; se publica también una versión española de distinta periodicidad con el título de Boletín Bibliográfico de la Prevención, Seguridad y Salud en el Trabajo, editado por el Instituto Nacional de Medicina y Seguridad del Trabajo. La información completa se almacena y difunde por medio de la colección de microfichas CISDOC. En esta labor se da la prioridad a la legislación publicada en el plano nacional e internacional, a los materiales de formación y a las publicaciones que responden a las preocupaciones expresadas por los mandantes. Por vía de ejemplo, en respuesta a la resolución adoptada por el Consejo de Administración en 1993 sobre la exposición y seguridad en el uso de los agentes biológicos en el trabajo, se revisaron más de 100 documentos sobre este tema y se incluyeron en la base de datos CISDOC, y los resúmenes se publicaron en el Bulletin.
 


La Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo de la OIT

La cuarta edición de la Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo de la OIT , una obra de referencia de alcance mundial, se finalizó durante el bienio para su publicación en una edición impresa de cuatro volúmenes de la que existe una versión en CD-ROM.

La Enciclopedia está escrita pensando en un público mundial de especialistas y no especialistas, entre ellos los trabajadores, los líderes sindicales, los directivos, abogados, médicos, enfermeras, ingenieros, higienistas laborales, toxicólogos y responsables de las disposiciones reglamentarias. A todos ellos brinda una información muy completa de las materias de su ámbito, unida a la información que necesitan en relación con otras disciplinas.

La nueva presentación y el más amplio contenido de la cuarta edición se desarrollaron por medio de un proceso intensivo de consulta con expertos e instituciones de renombre en seguridad y salud en todo el mundo. Redactada y editada por personas de reconocida autoridad, cada artículo ha sido revisado por otra de igual competencia para garantizar su autoridad y pertinencia. Una red de más de 2000 especialistas de más de 60 países, procedentes de prácticamente todas las organizaciones profesionales y las principales universidades, así como por las instituciones gubernamentales y de fines no lucrativos que se ocupan de la seguridad y salud en el trabajo, han contribuido a concebir, redactar y revisar esta obra, ya clásica internacionalmente.

Con vistas a la producción de informaciones sobre seguridad y salud en forma que sea especialmente apropiada para su utilización en las pequeñas empresas, se lanzó un proyecto para la producción de hojas de datos sobre riesgos profesionales. Sobre la base de las frases normalizadas para garantizar su coherencia y facilitar su traducción mecánica, se partió de la producción de unas 20 hojas de datos, que fueron revisadas por los organismos colaboradores.

El principal acontecimiento del bienio en relación con la compilación de informaciones sobre seguridad y salud fue la publicación de la cuarta edición de la Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo42.

El medio ambiente y el mundo del trabajo

En el seguimiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992, así como de otras conferencias importantes que la siguieron y que se dirigían a promover un desarrollo sostenible basado en la justicia social y un empleo significativo y sano, las cuestiones medioambientales se han convertido en parte integrante de muchas de las actividades de la OIT, comprendida la asistencia que brindan a las administraciones del trabajo, a las organizaciones de empleadores y de trabajadores, al desarrollo de las empresas y a todo lo que se refiere a la seguridad y salud en el trabajo. Además, la OIT ha intensificado su colaboración con otras organizaciones de las Naciones Unidas en muchos terrenos, entre ellos el de la seguridad química, y ha participado en varias conferencias y reuniones internacionales que tratan del medio ambiente y el mundo del trabajo. Entre ellas cabe citar la sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se celebró en junio de 1997, para examinar los logros obtenidos cinco años después de la CNUMAD, y a la que la OIT presentó una exposición general de sus aportaciones al objetivo común del desarrollo sostenible.


Un buen ejemplo de colaboración entre los interlocutores sociales en el terreno del medio ambiente y del mundo del trabajo es la elaboración de un mapa que refleja los peligros del trabajo y del medio ambiente en Chile . Cartografiar los peligros es una técnica que se debe a los sindicatos italianos y que más tarde fue adoptada por las instituciones de seguridad y salud en España y algunos países de América Latina. Supone identificar los peligros potenciales que acechan a los trabajadores y a los empleadores, evaluarlos y adoptar soluciones.

Este proyecto (puesto inicialmente en marcha en Chile por la Federación de Mineros, con el apoyo de la OIT y de los especialistas de la inspección de minas, del Instituto Nacional de la Salud y de la Inspección del Trabajo) ha conseguido obtener la plena colaboración de varias compañías mineras para cartografiar conjuntamente los peligros y adoptar medidas de prevención en plantas y minas. En un clima muy tenso de relacionales laborales, brindó una oportunidad de abrir contactos y diálogo entre los representantes de los empleadores y de los trabajadores. La Federación de Mineros continuó organizando con éxito sucesivas conferencias nacionales sobre el tema en 1996 y 1997, a las que asistió el Ministro de Trabajo y los directivos de varias compañías. El proyecto está muy bien considerado en Chile y tiene posibilidades de ser duplicado en otros lugares.


Como resultado de las actividades de la OIT (en particular las que tienen por objeto fortalecer las organizaciones de empleadores y de trabajadores) se ha entablado un diálogo bipartito y tripartito en muchos países, entre ellos Chile, Filipinas y Sri Lanka, para discutir cuestiones de formación medioambiental en el lugar de trabajo, servicios sociales y protección medioambiental. En Chile se ha desarrollado una iniciativa para cartografiar los peligros de la industria minera (véase el recuadro), y una comisión nacional tripartita adoptó un repertorio de recomendaciones prácticas para la silvicultura. En Sri Lanka, la dirección y los trabajadores de muchas empresas han llegado al acuerdo de colaborar para determinar e introducir unos métodos más limpios de producción.

La principal aportación a las cuestiones medioambientales durante el bienio estuvo en relación con la seguridad ante los productos químicos. No siempre se tiene debidamente en cuenta la importancia de la seguridad química y el hecho de que los productos químicos sean responsables de cerca de las cuatro quintas partes de los riesgos laborales. En la promoción de la seguridad química en todo el mundo, conviene atribuir la mayor importancia al desarrollo de etiquetas y señales normalizadas que todos puedan entender. Conviene también disponer de un instrumento eficaz y claro para la difusión de la información básica sobre los riesgos químicos en el lugar de trabajo, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. En las actividades que se han llevado a cabo en ese terreno, la OIT ha trabajado en estrecha colaboración con otros organismos especializados y organizaciones internacionales, especialmente en el marco del Programa Internacional OIT/OMS/PNUMA de Seguridad de las Sustancias Químicas (IPCS), el Foro Intergubernamental de Seguridad Química (IFCS), creado en 1994 para conseguir un consenso entre los países sobre las prioridades generales de acción y el Programa Interorganismos para la Gestión Ecológicamente Racional de los Productos Químicos (PIGPQ). En todas estas actividades se insistió en la plena participación de los expertos de las organizaciones de empleadores y de trabajadores.
 


Símbolos de peligro inicialmente propuestos por la OIT en el decenio de 1950 y que han sido desde entonces casi universalmente adoptados, con pequeñas variantes, como los avisos sobre las sustancias explosivas, inflamables y tóxicas.

 


En esta situación mundializada en que los productos químicos y los trabajadores cruzan las fronteras nacionales cada vez con más frecuencia, es de gran importancia desarrollar un sistema armonizado y universalmente reconocido de clasificación y etiquetado de los productos químicos. En estrecha colaboración con el Comité de Expertos en Transporte de Mercancías Peligrosas del ECOSOC de las Naciones Unidas y con la OCDE, se llevó a cabo la formulación de una serie de criterios de clasificación y experimentación para 14 categorías de riesgo. Paralelamente al desarrollo, previsto para fines de 1999, de una serie de instrumentos armonizados de comunicación de riesgos químicos, entre ellos el etiquetado, las fichas internacionales de seguridad química y las actividades de formación, el sistema armonizado mundial para la clasificación y etiquetado de productos químicos (Globally Harmonized System for the Classification and Labelling of Chemicals - GHS) debería estar disponible y en uso el año 2000, tal como recomendó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD). Con el paso de los años, la labor de la OIT en relación con el etiquetado de los productos químicos ha tenido unas repercusiones muy amplias, y muchos de los signos y símbolos diseñados por la OIT han sido incorporados a los sistemas de etiquetado internacional y regional, como el que ha desarrollado la Unión Europea. Estos símbolos tienen una gran visibilidad para la vida cotidiana, desde el lugar de trabajo a los supermercados, pasando por los contenedores químicos y los servicios de transporte.

Bajo los auspicios del Programa Internacional de Seguridad de las Sustancias Químicas, la OIT sigue gestionando el desarrollo, traslado y difusión de las Fichas Internacionales de Seguridad Química (FISQ) para la comunicación de una información clara y normalizada sobre las propiedades de las sustancias químicas en el lugar de trabajo43.
 


Las Fichas Internacionales de Seguridad Química

Las Fichas Internacionales de Seguridad Química (FISQ) recopilan de forma clara la información esencial de seguridad y salud en relación con las sustancias químicas, y no sólo están destinadas a un uso directo de los trabajadores en planta sino también de empleadores y funcionarios responsables de la seguridad y salud. Concretamente, constituye un medio práctico de ofrecer esta importante información a las pequeñas y medianas empresas.

Aunque las FISQ no tienen un estatuto jurídico definido, las informaciones que contienen se ajustan al Convenio sobre los productos químicos, 1990 (núm.170) y a la Recomendación que lo complementa (núm. 177), así como a las correspondientes directivas de la Unión Europea. Las FISQ están sujetas a revisión colectiva por parte de las instituciones especializadas de los Estados Miembros, que tienen en cuenta las opiniones manifestadas por los fabricantes, los interlocutores sociales y otras instituciones especializadas.

Las FISQ han sido creadas y puestas al día utilizando frases normalizadas que, una vez han sido fijadas en los distintos idiomas, se traducen directamente por medio de un programa informático especial. Las FISQ están disponibles en inglés, francés, español y alemán, y en otras muchas lenguas como el japonés, el chino y el swahili. La traducción de las FISQ al ruso, coreano, urdú, cingalés, árabe y vietnamita está ya prevista o en curso. Actualmente, las fichas están disponibles por Internet en japonés, y pronto lo estarán también en inglés, francés, español y otros idiomas. Durante el bienio, se publicó un CD-ROM sobre seguridad química con más de 1000 FISQ en inglés, finés y swahili, así como unos módulos de formación en seguridad química, un manual sobre la seguridad en la utilización de pesticidas y los correspondientes convenios, recomendaciones y repertorios de recomendaciones prácticas de la OIT.

Un gran número de empresas están suscritas a la versión en CD-ROM de las fichas, producida por el Canadian Centre for Occupational Health and Safety. La versión española de las fichas ha sido llevada a cabo por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo de Barcelona, que lo difunde en España y en América Latina. La versión en swahili ha sido distribuida a las empresas de Kenya, República Unida de Tanzanía y Uganda a través de los proyectos de cooperación técnica de la OIT.

Durante el bienio se puso en marcha un Programa de acción sobre la seguridad en la utilización de productos químicos en el trabajo, con el objetivo de fortalecer la capacidad nacional, comprendida la de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, para diseñar y aplicar los programas nacionales para una gestión ecológicamente racional de los productos químicos y de sus desperdicios y subproductos. Se preparó cierto número de materiales de orientación, entre ellos una guía de evaluación de los riesgos químicos en las pequeñas y medianas empresas44, un libro de texto para los institutos de segunda enseñanza sobre la seguridad en el uso de los productos químicos45 y unas páginas de seguridad química para 20 productos químicos prioritarios, a las que se puede acceder por Internet. Esta labor se presentó en una serie de seminarios de formación nacionales y subregionales que se celebraron en Bahrein, Bangladesh, Líbano y Mauricio.

Una de las claves del éxito para mejorar la seguridad química a nivel nacional e internacional es garantizar una coordinación adecuada entre las autoridades y las instituciones que son competentes en cuestiones laborales, desarrollo económico e industrial, salud pública y agricultura, todas las cuales tienen cierta responsabilidad en la seguridad en la utilización de los productos químicos. Sin esta coordinación, no es raro encontrar que se han formulado disposiciones reglamentarias y directrices que no están bien coordinadas y que en algunos casos son contradictorias. Por lo tanto, se puso de relieve la necesidad de una coordinación interministerial en las actividades que se llevan a cabo en el marco del programa de acción, así como la conveniencia de mejorar la coordinación a nivel internacional. Estas cuestiones se examinaron en un estudio sobre la legislación en la práctica en el terreno de la seguridad química en Asia46 y en un análisis comparativo de las actividades de seguridad química de la OIT, la OCDE, el PNUMA y la FAO47.


Un estudio de la OIT sobre la legislación y la práctica en relación con la seguridad química en Asia llegó a la conclusión de que existe una gran coordinación interministerial para la aplicación de la política de seguridad química en Bahrein , Jordania , Kuwait , Omán y la República Arabe Siria . Asimismo, observó progresos en el terreno de la seguridad química en:


Condiciones de trabajo

Las presiones competitivas que están sufriendo las economías mundializadas, las restricciones de recursos que se producen en el sector público y la privatización de las empresas estatales suponen que los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores están ante un dilema cada vez más apremiante en relación con las condiciones de trabajo. En muchos casos, se ha llegado a un incómodo compromiso entre las estrategias que dan importancia a los imperativos económicos y a la conveniencia de reaccionar con flexibilidad, y las que se centran en las inversiones para el desarrollo de los recursos humanos. No sólo hay que fortalecer la protección básica de los trabajadores, sino que conviene además proceder al desarrollo de unos tipos de protección que se adapten a las nuevas formas de trabajo, de relaciones laborales y de medio ambiente de trabajo en general.

En este contexto, la OIT ha puesto en ejecución un programa de actividades dirigido a la mejora de las condiciones de trabajo en el que está implícita la idea de que las condiciones de trabajo y la organización del mismo son elementos clave de la fórmula competitiva de cualquier lugar de trabajo. Los principales objetivos de las actividades de la OIT en este terreno son: concienciar a los mandantes de que es necesario brindar una protección básica a los trabajadores; aumentar la aceptación de que unas buenas condiciones de trabajo conducen a una mayor eficiencia y productividad; y que los mandantes adopten unas políticas y programas que se dirijan a proteger la dignidad de los trabajadores y a mejorar sus condiciones de trabajo.
 

Normas sobre el trabajo a domicilio

El Convenio sobre el trabajo a domicilio (núm. 177), que fue adoptado por la Conferencia en 1996, contiene una definición del trabajo a domicilio. Las principales exigencias que este Convenio plantea a todo Miembro que lo ratifique son:

  • adoptar, aplicar y revisar periódicamente una política nacional en materia de trabajo a domicilio destinada a mejorar la situación de los trabajadores a domicilio, en consulta con la organizaciones de empleadores y de trabajadores más representativas y, cuando las haya, con las organizaciones que se ocupan de los trabajadores a domicilio y las organizaciones de los empleadores que recurren a trabajadores a domicilio;
  • promover, por medio de la política nacional en materia de trabajo a domicilio y en la medida de lo posible, la igualdad de trato entre los trabajadores a domicilio y los otros trabajadores asalariados, en particular respecto de:
    • --el derecho de los trabajadores a domicilio a constituir o a afiliarse a las organizaciones que escojan y a participar en sus actividades;
    • la protección de la discriminación en el empleo y en la ocupación;
    • la remuneración;
    • la protección por regímenes legales de seguridad social;
    • el acceso a la formación;
    • la edad mínima de admisión al empleo o al trabajo;
    • la protección de la maternidad;
  • la legislación nacional en materia de seguridad y salud en el trabajo deberá aplicarse al trabajo a domicilio teniendo en cuenta las características propias de éste;
  • cuando esté permitido el recurso a intermediarios en el trabajo a domicilio, las responsabilidades respectivas de los empleadores y de los intermediarios deberán determinarse mediante la legislación o decisiones judiciales, de conformidad con la práctica nacional, y
  • el establecimiento de un sistema de inspección del trabajo a domicilio.

La Recomendación sobre el trabajo a domicilio (núm. 184) complementa estas disposiciones con nuevas orientaciones en ámbitos como el control del trabajo a domicilio, la edad mínima, la remuneración, la seguridad y salud en el trabajo, las horas de trabajo, la seguridad social y la protección de la maternidad, la protección en los casos de terminación de la relación de trabajo, la solución de conflictos y los programas relativos al trabajo a domicilio.

Como los modelos y pautas tradicionales de empleo están en plena evolución, la protección correspondiente tiene que adaptarse a ella. En 1994, la Conferencia adoptó el Convenio sobre el trabajo a tiempo parcial (núm. 165) y la Recomendación que lo complementa (núm. 182) para brindar una protección adecuada al creciente número de trabajadores a tiempo parcial. Para extender la protección a otra categoría de trabajadores que está en plena expansión, en 1996 la Conferencia adoptó el Convenio sobre el trabajo a domicilio (núm. 177) y la Recomendación correspondiente (núm. 184). Las normas sobre el trabajo a domicilio están siendo ampliamente utilizadas por las asociaciones de trabajadores a domicilio y por los sindicatos para defender a sus afiliados y para diseñar unas medidas que presten asistencia y protejan a los trabajadores a domicilio.

El programa sobre las mejoras del trabajo en las pequeñas empresas (Programa WISE) sigue siendo un importante foco de actividades para mejorar las condiciones de trabajo. En Costa Rica, Cuba, Honduras, Indonesia, Mauricio, México, Nepal, Seychelles, Swazilandia y Zimbabwe se celebraron cursos prácticos de formación que utilizaban esta metodología. Además se prepararon proyectos de cooperación técnica para Kenya, Seychelles y Uganda. El manual del Programa WISE, que está disponible en inglés, francés, español, bahasa de Indonesia, húngaro, portugués y tai, se tradujo también al vietnamita48. Este manual se adaptó en Filipinas para ayudar a los trabajadores a realizar mejoras en las pequeñas empresas49. Basándose en el marco del Programa WISE, se preparó también un manual para la industria del vestido, que emplea un gran número de mujeres y que constituye una importante industria de exportación en muchos países en desarrollo50.


En Filipinas , un proyecto de tres años para mejoras del trabajo en las pequeñas empresas (Programa WISE) quedó terminado en 1997. Considerado por el Ministerio de Trabajo como un proyecto puntero entre sus actividades de asistencia a las pequeñas empresas, se ha adoptado el compromiso de institucionalizar el Programa WISE en todo el país, de modo que los planteamientos WISE constituyan parte integrante de los objetivos y actividades del Ministerio.

Una publicación del Ministerio de Trabajo ilustra las mejoras en las condiciones de trabajo que trae consigo el Programa WISE, entre las que cabe destacar:


La OIT ha seguido estando a la vanguardia de la protección de la dignidad de los trabajadores y de la igualdad en el lugar de trabajo, especialmente con motivo de sus recientes labores sobre la vida privada de los trabajadores y sobre la violencia en el lugar de trabajo. La Reunión de expertos sobre la protección sobre la vida privada de los trabajadores, celebrada en octubre de 1996, adoptó el Repertorio de recomendaciones prácticas titulado Protección de los datos personales de los trabajadores, para tratar de las nuevas posibilidades que ofrece la nueva tecnología para la recopilación, utilización y transferencia de los datos personales de los trabajadores y para el control y supervisión en el lugar de trabajo51. Este Repertorio de recomendaciones prácticas ha despertado mucho interés en varios países. En la Argentina se han elaborado proyectos de ley basados en este Repertorio, que ha sido traducido al finés por el Comité Tripartito Nacional Finlandés de la OIT y ha sido utilizado como material de antecedentes para el Foro sobre cuestiones relacionadas con la vida privada (Privacy Issues Forum), celebrado en Nueva Zelandia, que ha merecido gran atención por parte de la prensa. Sobre el tema de la violencia en el lugar de trabajo, un estudio que está previsto publicar a principios de 1998 examina los métodos eficaces de prevención y pone de relieve las mejores prácticas52; pensada especialmente para los profesionales de la seguridad de salud, los jefes de personal y las organizaciones de empleadores y de trabajadores, esta publicación llama la atención sobre un problema que tiene un elevado costo social y económico.


Los siguientes ejemplos ilustran claramente el elevado costo social y económico de la violencia en el trabajo :


Seguridad social

Muchos sistemas nacionales de protección social están sufriendo una evolución espectacular. Los países industrializados están revisando la eficacia, la eficiencia y - en definitiva - si pueden seguir costeando sus sistemas de seguridad social habida cuenta de la persistencia de un nivel muy elevado de desempleo, de que la pobreza ha vuelto a hacer su aparición, de la mundialización de sus economías, del envejecimiento de su población, de los nuevos modelos de trabajo y vida, y de la evolución de los valores sociales. En los países asiáticos de reciente industrialización se están poniendo a punto diversas adaptaciones de los modelos clásicos de seguridad social, y en muchos países en desarrollo la simple transferencia de conceptos de seguridad social del mundo industrializado ha entrado en crisis en el decenio, de modo que ahora se están buscando unos sistemas nuevos, más modestos y adecuados para brindar algún tipo de protección a la población. Estas preocupaciones y las propuestas de reformas que se han hecho en varios países han conducido a la OIT (y a otras organizaciones internacionales) a reflexionar sobre unas nuevas orientaciones en materia de política de pensiones.

Los objetivos de la acción de la OIT en relación con la seguridad social son:


Entre los progresos obtenidos en el terreno de la seguridad social por algunos Estados Miembros , con asistencia de la OIT, cabe citar:


Las actividades llevadas a cabo en prosecución de estos objetivos consistieron en la asistencia prestada al establecimiento y desarrollo de planes y leyes de seguridad social, apoyo actuarial para el funcionamiento de los sistemas de seguridad social y la recopilación y difusión de una información sobre metodologías cuantitativas sobre el funcionamiento de los planes nacionales de protección social. Además, se llevaron a cabo tres planes de acción, sobre los temas siguientes: un marco operativo para la reforma de las pensiones; la mejora de la administración de los programas de seguridad social; y la extensión de su cobertura a los grupos de población que actualmente no están protegidos por los planes tradicionales de seguridad social. Estas actividades estaban pensadas para hacer frente a las cuestiones fundamentales en relación con las normas de seguridad social, suministrar unas orientaciones prácticas para las reformas de los sistemas de seguridad social y convertir la posición de la OIT en una fuerza importante en las discusiones nacionales e internacionales sobre el futuro de las políticas de protección social.

En este bienio, más de 40 países se han beneficiado de los servicios consultivos y de cooperación técnica en el terreno de la seguridad social. Se suministró asistencia técnica para el desarrollo de proyectos de ley sobre diversas cuestiones de seguridad social en Armenia, Bosnia y Herzegovina, Brasil, República Checa, República Dominicana, El Salvador, México, Ucrania, Uruguay y Venezuela. Asimismo, se suministraron servicios consultivos sobre acuerdos multilaterales de seguridad social en los países de la Comunidad Económica de los Estados del Africa Occidental (CEDEAO), y están también planificados para los países de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y de Africa meridional. A pesar de algunas diferencias en cuanto a las políticas a seguir, la OIT colaboró estrechamente con el Banco Mundial y con el Fondo Monetario Internacional sobre la labor a desarrollar en materia de asesoría técnica en determinados países, entre ellos Azerbaiyán, Filipinas, Turquía, Ucrania y Zambia.

Como respuesta a las solicitudes procedentes de muchas instituciones de seguridad social, especialmente en los países en desarrollo, se preparó una serie de cinco manuales de formación, que abarcan las pensiones, la financiación, la atención a la salud y los principios y gestión de la seguridad social53. Acompañados de una guía para los formadores y de diapositivas, estos manuales constituirán la base de los cursos de formación sobre seguridad social. Se seguirán desarrollando materiales de formación en francés, al tiempo que las guías e informes fundamentales sobre seguridad social se traducirán al chino y al ruso. En colaboración con el Centro de Turín, se llevaron a cabo unos cursos destinados a funcionarios de seguridad social de lengua rusa y china. Asimismo, se llevó a cabo un programa de formación para concienciar acerca de los conceptos de seguridad social a los representantes de los trabajadores de Bangladesh, Eritrea y Viet Nam.

Con el objetivo de mejorar el acceso de los mandantes a las evaluaciones financieras, actuariales y cuantitativas que se requieren para la planificación de los programas de seguridad social y para su dirección y puesta en funcionamiento eficaces, la OIT siguió brindando asistencia técnica sobre metodologías cuantitativas a los sistemas nacionales de protección social y a los planes específicos de seguridad social. En Turquía se llevó a cabo un proyecto de presupuesto combinado (actuarial y social) y en Bulgaria se emprendió un proyecto sobre el presupuesto institucional del recientemente independiente Instituto Nacional de Seguridad Social. En 20 países se brindaron servicios técnicos consultivos, y se impartió apoyo técnico en el contexto de 11 proyectos de cooperación técnica. Asimismo, se organizó la formación de los funcionarios responsables de la seguridad social en Bulgaria, Letonia, Turquía, Ucrania y Viet Nam, así como la de los especialistas procedentes de los países del Caribe de habla inglesa, de los países del Africa subsahariana y de los países africanos de expresión inglesa. En septiembre de 1997, se celebró en Santiago de Chile un curso de formación sobre técnicas de presupuesto social. Para apoyar las actividades de formación de la OIT, se prepararon libros de texto sobre los aspectos actuariales de las pensiones de la seguridad social54 y las técnicas cuantitativas para la financiación de los programas reglamentarios de atención a la salud55. La eficacia del apoyo brindado a través de estas actividades queda ilustrado por la continuidad de los procesos de consulta que se han establecido con los mandantes y por el seguimiento de las actividades de cooperación técnica o de formación en Benin, Bulgaria, Senegal, Tailandia y Ucrania. Durante el bienio se editó una publicación breve para informar a los mandantes de los servicios disponibles para ellos en el Servicio Financiero y Actuarial Internacional de la OIT56.

Como base para esta labor, se han llevado a cabo importantes mejoras en el modelo actuarial de la OIT. El modelo de presupuesto social siguió desarrollándose, y ahora sirve como marco para todos los modelos de ramas específicas de los sistemas nacionales de protección social. Vincula los gastos generales nacionales de carácter social con el desarrollo demográfico y económico y muestra el impacto del gasto social y su financiación en el presupuesto del Estado. Constituye por lo tanto un instrumento de la mayor importancia para la gestión financiera y macrofiscal de todo el sector social. En 1996 se puso en circulación una primera guía técnica, que se desarrolló más ampliamente en 199757. Se desarrollaron modelos de pensiones, salud y distribución salarial58, que se pueden conseguir en disquete, consultar en las computadoras personales corrientes y que se consideran de libre acceso para los gobiernos y las instituciones de seguridad social de los Estados Miembros. Durante el bienio, se transfirieron estos modelos a los países en que su utilización podía servir de base para organizar la formación. Entre los países beneficiarios estaban Bahamas, Bulgaria, Burundi, Turquía, Viet Nam y Zambia, que fueron seguidos por Colombia, Panamá, Tailandia y Ucrania. Sobre la significación de estos modelos dan algunas indicaciones las solicitudes recibidas del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Interamericano de Desarrollo para que se les haga una presentación del planteamiento de modelización del presupuesto social, así como la colaboración de la OIT con el Banco Mundial en el desarrollo de modelos en Ucrania y en las actividades de cooperación técnica en Bulgaria.

La disponibilidad de informaciones puestas al día e internacionalmente comparables sobre los gastos en seguridad social se está haciendo cada vez más importante para la formulación de una política social nacional. Se siguieron suministrando las correspondientes informaciones y orientaciones a las instancias decisorias, planificadores y expertos por medio de una encuesta de la OIT sobre el costo de la seguridad social59. Los resultados de la última de estas encuestas, cuyo ámbito cronológico terminaba en 1993, se publicaron en el sitio Internet de la OIT a principios de 1997. Se desarrolló un nuevo concepto para hacer que esta serie fuese compatible con la base de datos EUROSTAT, destinada a los países europeos. Aunque es difícil evaluar la eficacia del suministro de información a los mandantes a través de esta base única de datos, la buena disposición de EUROSTAT y de la OCDE para colaborar con la OIT sirve de indicador de la importancia que sus mandantes dan a esta fuente de información.

Asimismo, se llevó a cabo toda una serie de actividades analíticas y de investigación como base previa a la difusión de información y al suministro de orientaciones sobre temas específicos en el terreno de la protección social. Se publicaron documentos de investigación sobre la financiación de la seguridad social, los gastos y las técnicas de modelización. La OIT participó en el debate político sobre la viabilidad futura de la protección social en todas las regiones por medio de la presentación de documentos en diversas conferencias y reuniones y por medio de la publicación de sus documentos de discusión60. Los tres programas de acción antes mencionados contribuyeron también de manera importante a reforzar la constante defensa que la OIT lleva a cabo en estos debates sobre las políticas a seguir.

La reforma y el desarrollo de los sistemas de protección social: un marco para la planificación

Se llevaron a cabo dos programas de acción con vistas a brindar a los mandantes un marco para la planificación de reformas y mejoras en el funcionamiento de sus sistemas de seguridad social. Estos programas de acción llevaban por título La reforma y el desarrollo de los sistemas de protección social: un marco para la planificación y Mejora de la dirección, la gestión, la administración y la ejecución de los programas de seguridad social. La experiencia de muchos países en la reforma de sus sistemas de protección social, y los propios resultados de estas reformas, fueron analizados en una serie de informes sobre los diversos aspectos de la planificación de las reformas de la seguridad social. Estos informes se utilizaron luego como base para la consulta de los mandantes en una serie de seis seminarios sobre la vejez y otras pensiones que se celebraron en Abidján, Bangkok, Budapest, Harare, Lima y París. A cada uno de estos seminarios acudieron cinco participantes que representaban a los gobiernos, a los empleadores y a los trabajadores y otros cinco participantes procedentes de instituciones de la seguridad social. Las discusiones reflejaban las preocupaciones de los participantes en relación con la extensión de la cobertura, la mejora de la dirección y de la gestión, y los acontecimientos recientes en relación con los planes de pensiones multiestratificados, que pueden incorporar una financiación consolidada o no, y componentes públicos y privados. Las discusiones y documentos que se presentaron a los seminarios constituirán la base de una publicación importante, que aparecerá en 1998. Las opiniones que se han expresado en las reuniones quedarán reflejadas en un informe al Consejo de Administración en 1998.

Este proceso de investigación y consulta conduce a la identificación de unas alternativas viables para la reforma de los sistemas nacionales de protección social. Los resultados de esta labor serán directamente aplicables a las actividades futuras de cooperación técnica, y se aquilatarán mejor en el programa de acción titulado Un marco operativo para la seguridad social, que se emprenderá en el bienio 1998-1999.

La eficacia de muchos programas de seguridad social (sobre todo en los países en desarrollo) se ve frenada por la ineficacia de su dirección y gestión. El proceso de consulta antes descrito está pensado también para que comprenda medidas encaminadas a la mejora de la eficacia y de la buena administración de los programas de seguridad social. Este proceso conduce a la elaboración de dos buenos manuales de prácticas que se completarán en 1998. Uno de estos manuales abarcará las cuestiones institucionales y la función de los interlocutores sociales, mientras que el otro analizará los principales problemas que se han encontrado en la administración de los programas de seguridad social y brindará orientaciones prácticas para superarlos.

Las redes de seguridad social, la asistencia social y la prevención de la pobreza

En los países en desarrollo hay mucha gente que no tiene acceso a los programas convencionales de seguridad social, o que es demasiado pobre para ingresar en los planes voluntarios, y también en los países industrializados se da un número significativo de estos casos. El problema consiste en desarrollar unos medios viables para brindar seguridad social a estas categorías de la población, o en ayudarlas a desarrollar sus propios mecanismos. Por lo tanto, se llevó a cabo un programa de acción con el objetivo de desarrollar una base sólida para el diseño y aplicación y de medidas de protección social en favor de las categorías de población que actualmente están desprotegidas o mal protegidas.
 

El programa de seguros de salud UMASIDA se estableció en diciembre de 1995, cuando cinco asociaciones del sector no estructurado de Dar es-Salam formaron una organización general coordinadora para el suministro de cuidados de salud a sus miembros. Unos 1500 trabajadores y unos 4500 familiares están afiliados a este programa. Cubre todos los servicios de atención primaria de salud que necesitan sus miembros y que acuden a los servicios de atención a la salud del Gobierno para la atención secundaria y terciaria, así como en el caso de investigaciones médicas complicadas.

Este programa se autofinancia, y las tasas de contribución equivalen a 20 chelines tanzanianos por día y persona, y a 40 chelines por familia (estas dos cifras equivalen a menos de un cinco por ciento de los ingresos diarios medios de los trabajadores del sector no estructurado). Las contribuciones las hacen las asociaciones del sector no estructurado en nombre de sus miembros. Existen varios modos de funcionamiento y contribución, según la asociación. Pueden ser honorarios por persona (una tasa fija de contribución por persona a cambio de atención gratuita a la salud en un centro local) o una empresa clínica para una cooperativa que agrupe unos 1000 trabajadores. La empresa clínica ha conseguido rebajar mucho el costo de la atención primaria de la salud a los beneficiarios, reduciendo los accidentes y las enfermedades relacionadas con el trabajo por medio de seminarios de educación de la salud para los afiliados.

En 1998 está previsto ampliar este programa a otras cinco asociaciones del sector no estructurado de Dar es-Salam. También se han llevado a cabo preparativos para la duplicación de este programa en otros puntos de la República Unida de Tanzanía, Benin, El Salvador y la India.

Los análisis que se han emprendido en el marco de los programas de acción han tenido como resultado la preparación de una publicación sobre la función presente y futura de la imposición fiscal para suministrar protección social para la vejez, salud y otras contingencias61. También se ha terminado un estudio sobre la protección social de los trabajadores pertenecientes al sector no estructurado de Colombia62 como parte del proyecto interdepartamental del bienio 1994-1995 sobre el sector no estructurado, al tiempo que otro estudio prestaba atención a la seguridad social en la India63. Como ampliación de este proyecto interdepartamental, se puso en marcha un proyecto en Dar es-Salam para establecer una sociedad de socorros mutuos para el suministro de atención a la salud a los trabajadores del sector no estructurado (véase el recuadro). Los resultados de esta labor se utilizaron para elaborar un documento de proyecto para un proyecto interregional de seguridad social con destino al sector no estructurado, apoyado en estudios de viabilidad, para Benin, El Salvador, la India y la República Unida de Tanzanía64. La labor de los programas de acción incluía la preparación de una bibliografía sobre la seguridad social en relación con el sector no estructurado65 y un documento de políticas a seguir de la OIT sobre la seguridad social en el sector no estructurado66. Por lo tanto, se puede concluir que el programa de acción desempeñó un papel de la mayor importancia para identificar y desarrollar formas viables de protección social para los trabajadores del sector no estructurado. Ello no obstante, ahora conviene poner el acento en concienciar a los mandantes y alentar a los donantes a un apoyo decidido a la repetición generalizada de estos mecanismos.

Notas

1. R. Anker: Gender and jobs: Sex segregation of occupations in the world, 1998.

2. Documento GB.265/4.

3. La protección de la maternidad en el trabajo: Revisión del Convenio sobre la protección de la maternidad (revisado), 1952 (núm. 103) y de la Recomendación sobre la protección de la maternidad, 1952 (núm. 95), InformeV(1), Conferencia Internacional del Trabajo, 87.a reunión, 1999 (129 págs.).

4. Programa internacional de la OIT para incrementar la cantidad y la calidad de los empleos de las mujeres (folleto), 1997; y Lin Lean Lim: More and better jobs for women: An action guide, 1996.

5. Lin Lean Lim: The sex sector: The economic and social bases of prostitution in South-East Asia (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

6. J. Aeberhard-Hodges: «Jurisprudencia reciente sobre el acoso sexual en el trabajo», Revista Internacional del Trabajo, vol. 115 (1996), núm. 5 (págs. 543-581).

7. S. Epstein: We can make it: Stories of disabled women in developing countries, 1997.

8. El acceso de las mujeres a puestos de dirección, Informe para el debate de la Reunión tripartita sobre el acceso de las mujeres a puestos de dirección, Ginebra, 1997.

9. Programa de acción - Reforma económica y cambio estructural: Promoción del empleo de las mujeres y su participación en los fondos sociales. M. Contreras: Estudio de caso 1, Bolivia, 1997; H. Kheir-El-Din: Estudio de caso 2, Egipto, 1997; J.R. Del Cid: Estudio de caso 3, Honduras, 1997; E. Raparson: Estudio de caso 4, Madagascar, 1997; N. Samaniego Breach: Estudio de caso 5, México, 1997; APOYO: Estudio de caso 6, Perú, 1997; J. Milimo y P. Chibuye: Estudio de caso 7, Zambia, 1997; y A. Berar Awad: Social funds revisited: An overview with a particular focus on employment and gender dimensions, 1997.

10. L. Hantrais y M. Sineau, en colaboración con B. Lust: Labour administration: Key actor in a policy of sexual equality in employment: Summary report on actions undertaken in Chile, China, France, Ghana and Romania (con seis fichas sobre las prácticas administrativas óptimas) (de próxima publicación).

11. Action against child labour: Lessons and strategic priorities for the future - A synthesis report, Ginebra, octubre de 1997.

12. Child labour in commercial agriculture in Africa, Informe del curso práctico técnico sobre el trabajo infantil en la agricultura comercial africana, Dar es-Salam, 27-30 de agosto de 1996.

13. M. Falkus: A survey of child labour in South-East Asian manufacturing industries: Summary and reflections, documento del IPEC para Asia, núm. 2, 1996.

14. El trabajo infantil: Lo intolerable en el punto de mira, Informe VI(1), Conferencia Internacional del Trabajo, 86.a reunión, 1998.

15. Child labour and education, Informe de síntesis y conjunto informativo (de próxima publicación).

16. Manual on action planning for the progressive elimination of child labour (de próxima publicación).

17. Protección de las categorías de trabajadores más vulnerables, documento de base para la Reunión tripartita de expertos sobre las actividades futuras de la OIT en el campo de las migraciones, Ginebra, 1997.

18. D. Giubilaro: Migration from the Maghreb and migration pressures: Current situation and future prospects, 1997.

19. A. Saith: Emigration pressures and structural change: Case study of the Philippines, 1997; y D.Nayyar: Emigration pressures and structural change: Case study of Indonesia, 1997.

20. M. Abella: Sending workers abroad: A manual for low- and middle-income countries, 1997.

21. P. Garnier: «International trade in services: A growing trend among highly skilled migrants with special reference to Asia», Asian and Pacific Migration Journal, vol. 5, núm. 4, 1996, págs. 367-397.

22. Zegers de Beijl: Combatting discrimination against migrant workers: International standards, national legislation and voluntary measures - the need for a multi-pronged strategy, 1997; Discrimination against job applicants of migrant origin (de próxima publicación); y A manual on achieving equality for (im)migrant and ethnic minority workers (de próxima publicación); P. Arryn, S. Feld, A. Nayer y B. Smeesters: Discrimination against migrants and ethnic minorities in access to employment in Belgium; B. Smeesters y A.Nayer: Protecting migrants and ethnic minorities from discrimination in employment: The Belgian experience; F. Castelain y H. Delagrange: Anti-discrimination training in Belgium ; N. Hansen: Report on Danish experiences with anti-discrimination legislation; K. Vuori y R. Zegers de Beijl: Protecting (im)migrants and ethnic minorities from discrimination in employment: Finnish and Swedish experiences, 1996; K. Vuori: Anti-discrimination training activities in Finland, 1997; A. Goldberg, D. Mourinho y U. Kulke: Labour market discrimination against foreign workers in Germany, 1996; U. Kulke: Antidiskriminierungsgesetzgebung zum Schutz der Migranten: Erforderlichkeit und ein Gesetzesvorschlag für Deutschland, 1996; D. Addy: The quest for anti-discrimination policies to protect migrants in Germany: An assessment of the political discussion and proposals for legislation, 1997; J. Abell, A. Havelaar y M. Dankoor: The documentation and evaluation of anti-discrimination training activities in the Netherlands, 1997; M. Angel de Prada, W. Actis, C. Pereda (Colectivo IOE) y R. Pérez Molina: La discriminación laboral a los trabajadores inmigrantes en España, 1996; Miguel Angel de Prada, Carlos Pereda y Walter Actis (Colectivo IOE): Actividades de formación antidiscriminatoria en España, 1997; P. Taylor, D. Powell y J. Wrench: The evaluation of anti-discrimination training activities in the United Kingdom, 1997; Is anti-discrimination training effective?, Informe de un curso práctico celebrado en el Departamento de Educación y Empleo, Londres, 1997; M.Bendick Jr.: Discrimination against racial/ethnic minorities in access to employment in the United States: Empirical findings from situation testing, 1996; y Documentation and evaluation of anti-discrimination training in the United States.

23. Pueblos indígenas de la Amazonía Peruana y desarrollo sostenible, documento de trabajo, 1997.

24. Lawrence Barsh y Krisma Bastien: Negociaciones eficaces por parte de los pueblos indígenas: Guía de acción, con especial referencia a América del Norte, 1997 (está ya en prensa la versión en lengua inglés: Effective negotiation by indigenous peoples: An action guide with special reference to North America).

25. Indigenous and tribal peoples: A guide to ILO Convention No. 169, conjunto informativo publicado conjuntamente por la OIT y el Centro Internacional para los Derechos Humanos y el Desarrollo Democrático, Montreal, 1996.

26. Disability issues in national labour codes: Some pointers and examples on how to deal with them (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

27. Readaptación profesional y empleo de personas inválidas, Estudio general de las memorias relativas al Convenio (núm. 159) y a la Recomendación (núm. 168) sobre la readaptación profesional y el empleo (personas inválidas), 1983, Informe III (Parte 1B), Conferencia Internacional del Trabajo, 86.a reunión, 1998.

28. Employment quotas, levies and national rehabilitation funds for persons with disabilities: Pointers for policy and practice (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

29. Les relations de travail en milieu protégé, 1997 (de próxima publicación en inglés y español).

30. Tratamiento de cuestiones relacionadas con el alcohol y las drogas en el lugar de trabajo. Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT, 1996.

31. Drug and alcohol prevention programmes in the maritime industry (A manual for planners), 1996.

32. Global Programme on Occupational Safety, Health and the Environment: Summary Description, 1997.

33. Registro y notificación de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales. Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT, 1996.

34. Dr. R. Loewenson: Health impact of occupational risks in the informal sector in Zimbabwe (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

35. V. Forastieri: Guidelines on ergonomics in agriculture (proyecto).

36. Principios directivos técnicos y éticos relativos a la vigilancia de la salud de los trabajadores, 1997.

37. Informe de la Reunión de expertos sobre la observación de la salud de los trabajadores (Ginebra, 2-9 de septiembre de 1997), 1997.

38. Ergonomic checkpoints: Practical and easy-to-implement solutions for improving safety, health and working conditions, 1996.

39. Proyecto de repertorio de recomendaciones prácticas sobre los factores ambientales en el lugar de trabajo, 1997.

40. S. Niu: Safety guide on occupational radiation protection (publicación conjunta OIT/OIEA), 1998.

41. A. Taqi: «Globalization of economic relations: Implications for occupational safety and health. An international view», publicado en las Actas del Congreso, del XIV Congreso, Mundial sobre Seguridad y Salud en el Trabajo, Madrid, 1997.

42. J. Stellman (director de la publicación): Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo (cuarta edición). Volumen 1 (Parte I, Salud y Cuidado de la Salud, trata del cuerpo humano y de la protección de la salud; Parte II, Gestión y Dirección, trata diversos temas y recursos), Volumen 2 (Parte III, Medios de Trabajo y Enfoques; Parte IV, Riesgos, su reconocimiento y control: riesgos generales, accidentes y directrices en seguridad por electricidad, fuego, violencia, etc., factores psicosociales y de organización y medio ambiente), Volumen 3 (Parte V, Sustancias Químicas; Parte VI, Industrias y Profesiones: agricultura e industrias basadas en recursos naturales, industrias químicas, industrias de manufacturación, industria textil y confección, industrias de equipos de transporte, industria de la construcción, industrias de pequeño comercio y de servicios, profesiones liberales), Volumen 4 (Indices). La Enciclopedia (de próxima publicación) [publicado posteriormente] tendrá una versión en CD-ROM, con la misma información y organización lógica que la versión escrita.

43. Las Fichas Internacionales de Seguridad Química (FISQ) están disponibles por Internet en inglés (http://www.cdc.gov/niosh/ipcs/icstart.html) y en japonés (http://www.nihs.go. jp/ICSC). También están disponibles en inglés, finés y swahili en el CD-ROM sobre Seguridad Química, que puede obtenerse en la OIT y en el Instituto Finlandés de Salud en el Trabajo, y en inglés en el IPCS INCHEM CD-ROM, que se puede obtener en el CCOHS (Canadian Centre for Occupational Health and Safety). Las FISQ han sido traducidas y publicadas en francés por el Instituto de Higiene y Epidemiología de Bélgica, y estarán disponibles por Internet en 1998. La edición española ha sido publicada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo de Barcelona (España). La versión alemana de las FISQ es distribuida por el Bundesinstitut für gesundheitlichen Verbraucherschutz und Veterinärmedizin de Berlín. La versión china se puede obtener a través de la publicación International Chemical Safety Cards, 1995 (ISBN 7-5025-1493-7/TQ).

44. N. Watfa y S. Awan: Chemical risk assessment and occupational hygiene preventive measures in small and medium-sized enterprises (SMEs): A contribution to the ILO Action Programme on safety in the use of chemicals (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

45. N. Watfa, S. Awan y R. Goodson: Safety in the use of chemicals (for secondary schools education) (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

46. N. Watfa y S. Machida: Chemical safety in Asia: Law and practice: A contribution to the ILO Action Programme on safety in the use of chemicals at work, 1998.

47. F. Schulberg y N. Watfa: ILO, OECD y UNEP/FAO: Chemical safety activities: A comparative analysis: A contribution to the ILO Action Programme on safety in the use of chemicals at work, 1997.

48. J.E. Thurman, A.E. Louzine y K. Kogi: Mayor productividad y un mejor lugar de trabajo. Ideas prácticas para propietarios y gerentes de pequeñas y medianas empresas industriales: Guía para la acción, primera edición, 1988, tercera edición (revisada), 1997; y J.E. Thurman, A.E. Louzine y K. Kogi: Mayor productividad y un mejor lugar de trabajo. Ideas prácticas para propietarios y gerentes de pequeñas y medianas empresas industriales: Manual para formadores, 1988.

49. A better place to work: Safety, health and productivity, publicación conjunta de la OIT y el Ministerio de Trabajo de Filipinas, 1996.

50. J.C. Hiba (director de la publicación): Improving working conditions in the garment industry (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

51. Protección de los datos personales de los trabajadores. Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT, 1997.

52. D. Chappell y V. Di Martino: Violence at work (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

53. Se trata de un conjunto de materiales de formación: No. 1: Social security principles; No. 2: Administration of social security; No. 3: Social security financing; No. 4: Pension schemes; No. 5: Social health insurance; y Trainers guide (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

54. Actuarial mathematics of social security pensions (de próxima publicación).

55. Modelling in health care finance (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

56. The International Financial and Actuarial Service of the International Labour Office (ILO Facts): A brief portrait, 1997.

57. The ILO Social Budget Model, 1996.

58. The ILO Pension Model: A technical guide (último proyecto, 1997).

59. El costo de la seguridad social: Decimocuarta encuesta internacional, 1987-1989 (Cuadros comparativos), Ginebra, OIT, 1996.

60. M. Nitsch y H. Schwarzer: Recent developments in financing social security in Latin America, Issues in Social Protection Discussion Paper núm. 1, 1996; Denis Latulippe: Effective retirement age and duration of retirement in the industrial countries between 1950 and 1990, Issues in Social Protection Discussion Paper núm. 2, 1996; M. Cichon: Are there better ways to cut and share the cake? The European Welfare States at the crossroads, Issues in Social Protection Discussion Paper núm. 3, 1997; Protecting retirement incomes: Options for reform, Studies and research series núm. 37, 1996; D. Latulippe: Modus operandi de las reformas de los sistemas de pensiones: Modelos cuantitativos integrales para una mejor estrategia del régimen de pensiones, 1997; y los artículos: A. Drouin y W. Scholz: «Regular adjustments of financial parameters of social protection systems in volatile inflationary environments» (de próxima publicación en la International Social Security Review); y M.Cichon: «Can Europe afford the future financing of the welfare states?», en A. Bosco y M. Hutsebant (directores de la publicación): Social protection in Europe: Facing up to changes and challenges, European Trade Union Institute, Bruselas, 1997.

61. W. van Ginneken (director de la publicación): Basic social security for all: Case studies of developing countries (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

62. E. Hernández y W. van Ginneken (directores de la publicación): Seguridad social para los trabajadores informales en Colombia, 1997 (ciclostilado).

63. W. van Ginneken (director de la publicación): Social security for all Indians, Nueva Delhi, Oxford University Press (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

64. W. van Ginneken (director de la publicación): Social security for the informal sector: Investigating the feasibility of pilot projects in Benin, India, El Salvador and Tanzania, Issues in Social Protection Discussion Paper núm. 5, 1997.

65. A. Jesse y W. van Ginneken: Bibliography on social security for the informal sector (de próxima publicación) [publicado posteriormente].

66. W. van Ginneken: Social security for the informal sector: Issues, options and tasks ahead, documento de trabajo para el proyecto interdepartamental sobre el sector urbano no estructurado, 1996.

Puesto al día por VC. Aprobada por RH. Ultima actualización: 26 de febrero de 2000.