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86.a reunión
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Memoria I
Memoria del Director-General:
Actividades de la OIT, 1996-97
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Lucha contra el desempleo y la pobreza |
En este capítulo se describen las actividades llevadas a cabo por la OIT para prestar asistencia a sus mandantes para mitigar el desempleo y la pobreza mediante la creación de oportunidades de empleo y la mejora de los empleos existentes. La OIT, que en todas sus labores se inspira en las normas internacionales del trabajo y en los principios de la democracia, presta a sus mandantes asesoramiento y orientación sobre las políticas de empleo y de mercado de trabajo que conviene aplicar, así como sobre los sistemas estadísticos y de información relativos al mercado de trabajo. Se insiste mucho en la promoción de políticas a nivel internacional para conseguir una mayor aceptación de los principios y políticas de la OIT, en particular - aunque no exclusivamente - por parte de las instituciones de Bretton Woods.
Un elemento que tiene cada vez más importancia en las actividades de la OIT destinadas a promover el empleo es brindar asistencia a los mandantes para alentar y promover el espíritu empresarial, con miras a mejorar los resultados de las empresas y a fomentar el empleo y los ingresos por medio de la creación de cooperativas, pequeñas empresas y microempresas, sobre todo por parte de los grupos vulnerables. Las actividades afines tienen por objeto incrementar la productividad y mejorar el marco normativo de las empresas del sector no estructurado. La labor de la OIT para el fomento de la adopción de técnicas y métodos en los que se utiliza un elevado coeficiente de mano de obra en proyectos de inversión a gran escala ha seguido obteniendo amplio reconocimiento durante el bienio y ha contribuido a elevar el nivel de vida de sus beneficiarios, que suele ser inicialmente muy bajo.
Este capítulo trata también de las actividades desarrolladas por la OIT en el campo del desarrollo de los recursos humanos, con especial insistencia en la adopción de políticas de formación y en la necesidad de responder a los nuevos requisitos de capacitación y a las necesidades especiales de los grupos vulnerables de la población, como los pobres y los trabajadores de zonas rurales. Durante el bienio se prestó especial atención a las necesidades de los países afectados por conflictos armados.
Estrategias de e mpleo
Pese a los profundos cambios políticos y económicos que han tenido lugar en el último decenio, muchas economías nacionales - y toda la comunidad internacional - tienen aún sin resolver el problema de la promoción de un empleo pleno, productivo y libremente elegido. En los últimos años, los Estados Miembros han obtenido en general grandes progresos, que se han podido constatar al llevar a cabo los exámenes y evaluaciones de las políticas macroeconómicas, sectoriales y de mercado de trabajo que afectan a la situación del empleo de dichos Estados. La Conferencia Internacional sobre Política Social y Actuación Económica, celebrada en Amsterdam en enero de 1997 bajo los auspicios del Gobierno de los Países Bajos (en la que intervino el Director General de la OIT), y la «Cumbre del Empleo», organizada por la Unión Europea en Luxemburgo en noviembre de 1997, son buenos ejemplos del creciente interés de los países industrializados por adoptar medidas activas de fomento del empleo. En muchos países en desarrollo, las recientes reformas económicas y los programas de ajuste estructural (que se aplican por iniciativa de las instituciones de Bretton Woods) han incorporado medidas para prestar asistencia a los grupos más afectados, teniendo así más en cuenta los principios e inquietudes de la OIT, tanto en el plano nacional como en el internacional. Pero pese a las medidas que se han adoptado para resolver los problemas sociales, hay que prestar más atención al problema de la participación de los interlocutores sociales en la formulación y aplicación de estos programas, y en las correspondientes políticas a seguir (véase el recuadro).
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Desde principios del decenio de 1990, los programas de ajuste estructural suelen contener medidas destinadas a paliar las consecuencias sociales que se derivan de su aplicación, y recogen las preocupaciones expresadas por la OIT y otros organismos de las Naciones Unidas. A menudo, estas medidas revisten la forma de fondos sociales. Así, en Nicaragua y Guatemala los fondos sociales se destinaron a los más desfavorecidos, mientras que en El Salvador y en Chile se orientaron más hacia la clase media, que había quedado empobrecida a consecuencia de las políticas de reforma. En Bolivia, Honduras y Perú, los fondos permitieron que se crease una cantidad importante de empleos, que equivalen a más de un 1 por ciento de la fuerza de trabajo. En Zambia se creó un Crédito de Ajuste Económico y Social, y en Camerún, Congo, Gabón y Senegal se aplicaron subvenciones especiales a los precios para proteger a los trabajadores pobres tras la devaluación del franco CFA. En varios de estos países, la OIT participó directamente en los servicios de asesoramiento relacionados con los fondos sociales. Sin embargo, el objetivo de estas medidas es prestar asistencia urgente a las familias pobres, mientras que el principal objetivo de los programas de reforma consiste en promover un crecimiento económico que redunde en beneficio de un mayor número de personas, en especial de los pobres, los mal remunerados y los grupos sociales desfavorecidos. Por lo tanto, la OIT propugna actualmente una nueva generación de programas de ajuste, en los que pretende que personas e instituciones se conviertan en protagonistas, fomentando con ello la participación y las consultas entre los interlocutores sociales. Una de las preocupaciones fundamentales de la Cumbre Social fue que los programas de ajuste deberían volver a formar parte de la formulación de las políticas nacionales, y que deberían tener por objetivo la consecución de un desarrollo económico y social no sólo para el pueblo, sino también por medio del pueblo, en lugar de estar dominados por los bancos centrales, los ministerios de finanzas y otras instituciones afines. Estas cuestiones fueron objeto de discusión en un seminario que se celebró en Kampala en septiembre de 1996, en el que la OIT, el PNUD, las instituciones de Bretton Woods, los círculos académicos y los gobiernos discutieron la situación de cinco países de Africa oriental y meridional. Actualmente, se aconseja a las misiones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial en estos países que consulten con los interlocutores sociales. Por otra parte, el Banco Mundial está prestando ayuda financiera al Consejo de Desarrollo Económico de Zimbabwe, en el que los interlocutores sociales tienen que discutir las iniciativas en materia de política económica. |
La publicación preparada para el seminario celebrado en Kampala (véase el recuadro) se basó en las conclusiones de cinco seminarios nacionales que tuvieron lugar en Kenya, República Unida de Tanzanía, Uganda, Zambia y Zimbabwe1. Las discusiones que se celebraron en el seminario muestran que los gobiernos están decididos a desarrollar unas políticas de empleo para reducir la pobreza como parte integrante de los programas de ajuste. También se apoyó la celebración de consultas periódicas sobre la incidencia del ajuste estructural en el mercado de trabajo entre los gobiernos y las organizaciones de trabajadores y de empleadores.
La adecuada comprensión de los factores externos, de la mundialización de las tendencias y de la situación económica y social concreta de los países son criterios importantes, que deberían servir de base a los mandantes para la formulación de las correspondientes políticas de empleo. La OIT contribuye a esta mayor comprensión por medio del control, análisis y documentación de la evolución mundial del empleo, a través de una serie de informes sobre la situación del empleo en el mundo, el segundo de los cuales, titulado El empleo en el mundo 1996/97: Las políticas nacionales en la era de la mundialización, se publicó en noviembre de 19962.
El informe tuvo amplio eco en los medios de comunicación en el momento de su publicación, y desde entonces ha seguido despertando un interés constante en periódicos y revistas; constantemente se reciben invitaciones para presentarlo en seminarios de política nacional e internacional y en determinados medios universitarios. Fue la base de las contribuciones de la OIT a las reuniones de la Conferencia del G7 sobre el empleo en Lille (abril de 1996) y en Kobe (noviembre de 1997), así como de la Comisión de Desarrollo Social de las Naciones Unidas, que se reunió en febrero de 1997. La resonancia del informe contribuyó a consolidar el papel de la OIT como organización puntera en cuestiones de empleo, especialmente durante el seguimiento de la Conferencia Mundial sobre Desarrollo Social (la «Cumbre Social») de 1995.
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El empleo en el mundo 1996/97 refleja una situación del empleo que no mejora, y que engendra una exclusión social cada vez mayor en muchos países industrializados, unida a una creciente desigualdad salarial y al aumento de los «trabajadores pobres» en algunos Estados Miembros. En las economías en transición se ha producido un brusco aumento de la desigualdad de los ingresos, pero en cambio el aumento del desempleo ha sido relativamente moderado. Por lo que respecta a los países en desarrollo, en la mayor parte de ellos la fuerza de trabajo sigue atrapada en un empleo de baja productividad que no brinda demasiado alivio a la pobreza. Pero el informe no está de acuerdo con la idea de que la creciente mundialización de la economía vaya a tener como resultado ineluctable un empeoramiento de la situación, y mantiene que a nivel nacional sigue habiendo una gran autonomía en las políticas a seguir. Lo que hacen los mercados financieros mundiales es penalizar las políticas macroeconómicas inadecuadas, que en cualquier caso son poco deseables. No obstante, el informe admite que, si bien la liberalización económica arroja unos beneficios mucho mayores en comparación con la alternativa del proteccionismo, generará costos sociales a corto o medio plazo. Por lo tanto, es de la mayor importancia saber administrar la transición a una economía de mercado libre, de manera progresiva y que reduzca al mínimo los costos sociales, y asegurarse de que se introduzcan unas políticas correctoras enérgicas para con los más perjudicados. Se refiere además a ciertas previsiones pesimistas sobre la «desaparición del trabajo» y pone de relieve que, a pesar del desempleo creciente, no se ha producido una mengua generalizada del coeficiente de empleo correspondiente al crecimiento económico. El desempleo creciente tiene su origen en una disminución del índice de crecimiento más que en una explosión de desempleo. Por lo tanto, el informe mantiene que el pleno empleo no sólo no es una reliquia del pasado sino que sigue siendo viable y muy deseable, a pesar del aumento de las formas no convencionales de trabajo y otros cambios recientes que se han producido en el mercado de trabajo. El informe subraya la necesidad de invertir el continuo empeoramiento de la situación del empleo volviendo a unas tasas de crecimiento económico elevadas y duraderas de la economía. En los países en desarrollo esto depende de la buena aplicación de las reformas económicas para conseguir la estabilidad macroeconómica y una economía más rentable, abierta y competitiva. Pero ello no excluye una función activa del Estado en determinados ámbitos, como la corrección de las imperfecciones del mercado y del fuerte grado de desigualdad en la distribución de los ingresos y de los activos. Además, las reformas voluntarias del mercado serán débiles si no van acompañadas de programas de fortalecimiento de la capacidad productiva de los pobres, comprendido el desarrollo de una infraestructura rural, de planes de concesión de créditos y de un mejor acceso a los servicios de educación y sanidad. |
Otra oportunidad internacional que ha tenido la OIT para insistir en la interrelación que existe entre las políticas económicas, sociales y de empleo se produjo con motivo de la presidencia y coordinación del Grupo de Trabajo sobre el pleno empleo y los modos de vida sostenibles, establecido por el Comité Administrativo de Coordinación (CAC) de las Naciones Unidas. Compuesto por representantes del FMI, del Banco Mundial, de las Naciones Unidas y de sus organismos especializados, el Grupo de Trabajo decidió dar seguimiento a la Cumbre Mundial mediante cierto número de evaluaciones de las políticas nacionales sobre pleno empleo y a los modos de vida sostenibles, lo que se llevó a cabo con pleno consentimiento de los países interesados y por medio de una estrecha colaboración con las autoridades públicas y los interlocutores sociales. La OIT preparó tres de las siete evaluaciones por país, dejando que otras organizaciones especializadas asumiesen la responsabilidad de las demás. Las evaluaciones que llevó a cabo la OIT se refirieron a Chile, Hungría y Nepal (véase el recuadro y el capítulo 4 para una información más detallada sobre las evaluaciones relativas a Chile y Hungría), y cada una de ellas fue presentada a una cumbre nacional tripartita sobre el empleo. Como seguimiento de este proceso, el Consejo de Administración decidió que la OIT llevase a cabo más evaluaciones nacionales de la política de empleo. Estas evaluaciones se iniciaron hacia fines del bienio en Brasil y Ucrania, y se estaban discutiendo nuevas evaluaciones en Barbados, Côte d'Ivoire, Kenya y Pakistán, a las que seguirán las de Austria, Dinamarca, Irlanda y los Países Bajos.
Los principales resultados de la evaluación de la política de empleo en el plano nacional de Nepal fueron que la economía de ese país se caracteriza por unos niveles muy elevados de desempleo y de pobreza. Las condiciones de trabajo son con frecuencia insanas e inseguras, y el sector organizado de la economía tiene un ámbito limitado. Sigue existiendo la servidumbre por deudas en las zonas rurales y se produce una incidencia elevada del trabajo infantil en las labores familiares, aunque es cierto que pocos niños son trabajadores asalariados. Además, hay pocas estadísticas que puedan orientar la formulación de las políticas a seguir. La evaluación señala la necesidad de unas políticas decididas en materia laboral, así como de fortalecer las organizaciones de empleadores y trabajadores. A pesar del decidido compromiso para hacer frente al problema del trabajo infantil, todavía se está elaborando una estrategia coherente en este sentido.
Se dio gran importancia política a este ejercicio de evaluación, y sus resultados están siendo utilizados por el Gobierno para elaborar una estrategia nacional de empleo y crecimiento. Se ha emprendido una primera encuesta sobre la fuerza laboral y se ha preparado un proyecto para establecer un sistema de información sobre el mercado de trabajo.
Otras actividades de orientación política, especialmente en el plano regional y nacional, se centraron en las repercusiones de la mundialización y de la integración regional, y los empleos, la tecnología y las exigencias de capacitación en una economía mundializada. Se están introduciendo muchos modelos distintos de disposiciones regionales de comercio que suponen un grado mayor o menor de colaboración. Se ha mostrado mucho interés (especialmente por parte de los países de Africa meridional) por aprender de las experiencias de otras regiones y de los efectos sobre el empleo de las disposiciones que se han introducido, con vistas a identificar sus aspectos positivos y evitar sus inconvenientes. Como respuesta a estas solicitudes de información y análisis, se examinaron las cuestiones relativas a las repercusiones en el empleo de la mundialización y de la integración regional, con especial referencia a los países del Sur, y se publicaron los resultados3. Otros estudios analizaron los efectos en el empleo de las actuales disposiciones regionales de comercio, entre ellas la ASEAN4, ciertos países del MERCOSUR5, del TLC6 y del acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Marruecos y Túnez7. Otro estudio examinó las opciones de acuerdos regionales de comercio en el conjunto del hemisferio occidental y sus consecuencias para el empleo8.
La relación entre la oferta de mano de obra calificada y la adquisición y utilización de las nuevas tecnologías por parte de la industria tiene consecuencias muy importantes para el diseño de las políticas de desarrollo de los recursos humanos. Sobre la base de las investigaciones del empleo y del ajuste estructural en Brasil9 y México10, se llevaron a cabo estudios para identificar las políticas sectoriales que pueden fomentar la generación de unos empleos de mejor calidad. Estos estudios se centraron en los empleos, en la tecnología y en las capacitaciones que se requieren en una economía mundializada, con especial referencia a Brasil11, Canadá12, República de Corea13, México14 y Singapur15. Los estudios muestran documentalmente la complejidad de las relaciones entre la adquisición de capacitaciones y la introducción de nuevas tecnologías, y demuestran que en muchos casos se mantienen muchas tecnologías y niveles de capacitación.
Políticas de mercado de trabajo
Para hacer frente a los problemas del desempleo y la exclusión social se necesitan unas políticas que mejoren la equidad y la eficiencia de los mercados de trabajo. Al objeto de diseñar y evaluar estas políticas, los gobiernos y los interlocutores sociales tienen que emprender los oportunos análisis basándose en una recopilación de informaciones fiables y precisas. A ese respecto, el objetivo de las actividades de la OIT es aumentar la capacidad de los gobiernos y de los interlocutores sociales para llevar a cabo esta importante tarea con más eficacia.
Se preparó una serie de notas técnicas sobre el desarrollo de los sistemas de información del mercado de trabajo, que puede servir como instrumento útil para que los mandantes mejoren su acopio y análisis de la información del mercado de trabajo. Teniendo en cuenta la experiencia adquirida por la OIT en este terreno, las notas abarcan los diversos componentes de los sistemas de información del mercado de trabajo, como los censos, las encuestas de mercado de trabajo y las encuestas sobre los establecimientos. Se dirigen también a las principales cuestiones políticas de medida y análisis de la información en el ámbito del desarrollo de los recursos humanos y de la promoción del empleo para los grupos vulnerables. Estas notas se harán llegar a los mandantes para su discusión y evaluación.
Se brindó asistencia para fortalecer la capacidad de los mandantes en la realización de encuestas sobre el mercado de trabajo, las empresas y cuestiones afines en cierto número de países, entre ellos:
Aunque las decisiones adoptadas a nivel de empresa desempeñan un papel importante para determinar la demanda de trabajo, con frecuencia las instancias decisorias tienen poco acceso a la información relativa a la evolución del mercado de trabajo a nivel de empresa. Al objeto de mejorar la capacidad de los mandantes para analizar la evolución de los mercados laborales internos de las empresas (y muy especialmente, de las empresas que están pasando por una reestructuración o una privatización en los países en transición) se brindó asistencia para la realización de encuestas sobre la flexibilidad laboral de las empresas en Armenia, Georgia y Kirguistán 16. Asimismo, se brindaron servicios de asesoramiento al Gobierno de Kazajstán para evaluar sus programas de fomento del empleo. La OIT prestó asistencia en una encuesta piloto relativa a las necesidades de desarrollo de los recursos humanos en tres distritos de Egipto, con vistas a una futura encuesta nacional. Los resultados de esta encuesta piloto se sometieron a un fondo social para el desarrollo (Egyptian Social Fund for Development) para prestar asistencia en la formulación de la política nacional de desarrollo de los recursos humanos17.
En una iniciativa dirigida a incrementar la visibilidad de la OIT en los debates nacionales e internacionales sobre el mercado de trabajo, se ha empezado a trabajar en el desarrollo de unos indicadores fundamentales de la OIT en relación con el mercado de trabajo. Con este objeto, se han escogido 15 indicadores del mercado de trabajo, que abarcan terrenos como la fuerza de trabajo y su nivel de capacitación, el empleo, el desempleo, los salarios en las industrias manufactureras y la productividad laboral. Esta actividad empezará con el acopio de datos y el desarrollo de las correspondientes bases de datos, y servirá de base para publicar un informe anual sobre el empleo y las tendencias del mercado de trabajo en el bienio 1998-1999.
Para reforzar las orientaciones que se brindan a los mandantes, la investigación y los análisis se concentraron en tres ámbitos: el papel de los interlocutores sociales en el diseño y ejecución de políticas activas del mercado de trabajo18, las medidas activas para hacer frente al desempleo a largo plazo19 y el valor de los intercambios de experiencias entre los países industrializados y los países en desarrollo con ingresos medios20. Los resultados de esta labor se pondrán a disposición de los mandantes por medio de las correspondientes publicaciones, y también por medio de las actividades de asesoramiento de políticas y de asistencia técnica que lleva a cabo la Oficina.
El desempleo de los jóvenes
En muchos Estados Miembros, las tasas de desempleo son mucho más elevadas entre los jóvenes que entre la población adulta. Se han puesto en marcha planes muy ambiciosos para hacer frente a este problema, y también se han ensayado diversas medidas experimentales (que van desde los contratos de aprendizaje y los períodos de prácticas subvencionados hasta los incentivos a la contratación de jóvenes), pero no siempre los resultados han respondido a las expectativas. Para brindar orientaciones a las instancias decisorias, se ha llevado a cabo un programa de acción con los siguientes objetivos: hacer que se cobre conciencia acerca del problema y sus consecuencias, hacer que se comprendan mejor las medidas y los programas existentes y mejorar la capacidad de los Estados Miembros para formular políticas y aplicar los correspondientes programas.
Se ha elaborado un informe comparativo sobre la base de los estudios de situación relativos al desempleo juvenil y de las medidas adoptadas ante este problema en una muestra de países, tanto industrializados como en transición o en desarrollo. Este informe analiza las causas del elevado índice de desempleo de los jóvenes, y evalúa las políticas de mercado de trabajo dirigidas a fomentar el empleo de los jóvenes. Compara los resultados de los estudios por país y de los seminarios nacionales, y determina las lecciones que conviene aprender de las experiencias positivas y negativas. También se está preparando un manual para brindar orientaciones sobre las opciones políticas, sus ventajas y desventajas, y lo que se requiere para que su aplicación tenga buen éxito. Este manual se refiere a diversos ámbitos fundamentales para las políticas, entre ellos el contexto macroeconómico, el papel de los servicios de empleo, enseñanza y formación, los salarios mínimos, la información sobre el mercado de trabajo y las medidas específicas que conviene adoptar en el caso de los grupos vulnerables. El manual y el estudio comparativo se publicarán a principios de 1998. Los resultados del programa de acción se difundirán más ampliamente durante el bienio 1998-1999 y serán seguidos por medio de seminarios y proyectos de cooperación técnica.
Estadísticas del tra bajo
En este mundo, cada vez más numerizado y mundializado, resulta de la mayor importancia elaborar unos sistemas estadísticos adecuados que se basen en conceptos y métodos internacionalmente reconocidos. Las estadísticas del trabajo constituyen el nexo básico entre las estadísticas económicas y sociales, y abarcan cuestiones tan importantes como el empleo, el subempleo y el desempleo, los salarios, los costos laborales, las horas de trabajo, los precios de consumo y los ingresos familiares, la clasificación de los empleos y las ocupaciones, las lesiones y enfermedades profesionales, y los conflictos laborales. Los objetivos de las actividades estadísticas de la OIT son:
El marco de esta labor ha sido establecido por el Convenio sobre estadísticas del trabajo, 1985 (núm. 160) y la Recomendación correspondiente (núm. 170). Las orientaciones detalladas adoptan la forma de resoluciones adoptadas a lo largo de los años por las sucesivas reuniones de la Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (CIET).
Se brindó asistencia técnica para ayudar a los Estados Miembros a elaborar unas estadísticas del trabajo útiles, fiables y comparables, de conformidad con las normas estadísticas internacionales. Se brindaron servicios técnicos consultivos a unos 40 países y se continuaron los proyectos de cooperación técnica sobre estadísticas nacionales del trabajo en Azerbaiyán, Turquía y la Orilla Occidental y Gaza. Se pusieron en marcha nuevos proyectos en Armenia, Georgia y Ucrania. Se aplicó un programa de formación acerca de las encuestas sobre la fuerza de trabajo y los censos de población en los países en transición, en colaboración con la Comisión Económica para Europa (CEPE) de las Naciones Unidas. En este contexto, la OIT brindó apoyo a seminarios regionales sobre estadísticas del sector informal para los países de Africa y Asia y el Pacífico, celebrados en Addis Abeba, Bamako, Lisboa y Bangkok. Desempeñó también un papel activo en los grupos internacionales recién establecidos, como el «Grupo de Delhi» (Expert Group on Informal Sector Statistics) y el «Grupo de París» (Expert Group on Labour and Compensation Statistics).
La asistencia de la OIT contribuyó en muchos casos a la mejora de los sistemas de estadísticas del trabajo , como en:
Se ha seguido mejorando la calidad y buena presentación de los datos que se contienen en las tres principales publicaciones periódicas de la OIT sobre estadísticas del trabajo. Estas publicaciones son el Anuario de Estadísticas del Trabajo21, el Boletín de Estadísticas del Trabajo22 y su suplemento especial anual titulado Estadísticas sobre salarios y horas de trabajo por ocupación y precios de artículos alimenticios: Resultados de la Encuesta de octubre23. Las innovaciones del Anuario comprenden: la publicación de datos, siempre que sea posible, de conformidad con las últimas versiones de las clasificaciones internacionales que sirven de norma; facilitar datos sobre la población económicamente activa y sobre el desempleo por nivel de educación; y una nueva presentación para las series cronológicas. En 1996 se publicó el volumen 5 de la serie Fuentes y Métodos, con estadísticas de población total y población económicamente activa, empleo y desempleo, provenientes de los censos de población24. Asimismo se completó en 1996-1997 con la cuarta edición de Población económicamente activa, 1950-201025.
La Oficina de Estadística ha puesto una página de acceso en inglés, francés y español en el sitio de la OIT en la Red, que contiene una gran cantidad de informaciones textuales, entre ellas orientaciones metodológicas, clasificaciones, publicaciones estadísticas seleccionadas e informes para las próximas conferencias y reuniones de expertos. Esta página se ampliará para ofrecer una selección de datos estadísticos nacionales y, a su debido tiempo, sustituirá el suplemento habitual del Boletín de Estadísticas del Trabajo, así como el boletín que aparece actualmente bajo el título de Newsletter, cuyo núm. 8 se publicó en diciembre de 1996 y el núm. 9 a fines de 1997.
La labor de elaborar y clarificar las normas internacionalmente reconocidas para las estadísticas del trabajo comprendió estadísticas sobre el trabajo infantil, las lesiones profesionales, el sector no estructurado, la pobreza y la dinámica del mercado de trabajo y las clasificaciones nacionales de categoría en el empleo. Además, se llevaron a cabo dos programas de acción que abarcaban, respectivamente, las estadísticas sobre el subempleo y los ingresos del empleo.
Se revisaron las prácticas nacionales encaminadas a la compilación de estadísticas de lesiones profesionales. Se determinaron las principales cuestiones de medición y clasificación, teniendo en cuenta el Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT titulado Registro y notificación de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, así como las recientes directivas de la Unión Europea sobre este tema. Los resultados de esta labor se examinarán en la Reunión de expertos sobre estadísticas del trabajo: lesiones profesionales, que se celebrará en Ginebra del 30 de marzo al 3 de abril de 1998. Habida cuenta del ámbito de aplicación limitado que suelen tener en este terreno las fuentes de datos tradicionales más corrientes (como las actividades de registro de los planes de indemnización por lesiones y las inspecciones del trabajo, sin olvidar que es algo reconocido que no todas las lesiones laborales se notifican a las inspecciones del trabajo), se han considerado otras fuentes de datos, como las encuestas de hogares y establecimientos, como medio de obtener datos complementarios. Además, las clasificaciones de lesiones profesionales actualmente existentes, que datan de hace unos 35 años, se están poniendo al día y ampliando para asegurar que respondan con más eficacia a las necesidades actuales y previsibles de quienes tienen la responsabilidad de elaborar y supervisar los programas de prevención de accidentes, así como para incrementar el ámbito y efectividad de las investigaciones de los accidentes.
La población mundial de niños que trabajan aún no ha sido calculada con precisión. Como muchas veces es ilegal y clandestino, el trabajo infantil queda más allá del alcance de las estadísticas convencionales del trabajo. Pero sobre la base de las metodologías de vanguardia y de los instrumentos de encuesta más afinados, experimentados en Ghana , India , Pakistán , Senegal y Turquía , y utilizados para llevar a cabo encuestas nacionales en diversos países, la OIT ha conseguido hacer estimaciones sobre el trabajo infantil que ponen de manifiesto que la magnitud de la tragedia es mucho mayor de lo que se había supuesto:
Se ha seguido insistiendo en la elaboración de estadísticas sobre el trabajo infantil. Sobre la base de los hallazgos de los experimentos metodológicos llevados a cabo en el bienio anterior como parte del proyecto interdepartamental sobre la erradicación del trabajo infantil, así como sobre los resultados estadísticos de las encuestas nacionales más recientes, las estimaciones mundiales y regionales del trabajo infantil se publicaron por primera vez en 1996. Estas estimaciones han recibido un amplio reconocimiento internacional y han sido extensamente citadas como cifras oficiales de la OIT. Las técnicas estadísticas innovadoras que se habían ido elaborando en los bienios anteriores fueron afinadas y utilizadas para llevar a cabo nuevas encuestas nacionales en varios países. Los resultados de estas actividades se consolidaron en un informe sobre la metodología y estadísticas de las encuestas del trabajo infantil26. Esta labor ha brindado la base para la formulación de un nuevo proyecto, en colaboración con el IPEC de la OIT, en virtud del cual las encuestas sobre el trabajo infantil se llevarán a cabo en unos 40 países en los próximos cinco años. Hacia el fin del bienio, se prepararon también estadísticas sobre el número de niños que está implicado en actividades peligrosas27.
Medición del subempleo
Aunque desde 1957 ha existido una normativa estadística en relación con el desempleo, pocos son los países que proceden a su medición en las estadísticas nacionales. Con todo, las estimaciones del desempleo y del subempleo no suelen ser suficientes para comprender la situación nacional del mercado de trabajo, y se necesitan mediciones de otros aspectos del funcionamientos del mercado de trabajo. Esto se aplica sobre todo a los países en desarrollo donde muchas personas sin trabajo actúan en las actividades económicas marginales. La normativa actual abarca sólo el subempleo visible, cuya definición es bastante vaga y deja mucho margen a las diferencias de interpretación. Durante el bienio se llevó a cabo un programa de acción que tenía por objeto ponerse de acuerdo en:
La Reunión de expertos sobre estadísticas del trabajo, en octubre de 1997, constituyó un acontecimiento fundamental para la labor del programa de acción. Para esta Reunión se elaboró un informe que se refería a las cuestiones conceptuales y de medición. Se compilaron datos estadísticos sobre el subempleo en relación con 37 países28. Los problemas planteados se discutieron también en otras reuniones oficiosas organizadas por la OIT, a las que asistieron funcionarios de las distintas oficinas de estadísticas, y se debatieron también en las reuniones organizadas por la OCDE y la EUROSTAT. Sobre la base de los resultados de la Reunión de expertos, se está elaborando un informe que se someterá a la 16.ª Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo que se celebraráute; en octubre de 1998 y que revisará la normativa actual sobre este tema.
Se espera que este programa de acción tenga como resultado una medición más eficaz y más ampliamente difundida del subempleo visible, así como una medición más amplia del subempleo, que conduzca a una comprensión más exacta de los problemas de los mercados de trabajo nacionales y que brinde bases más sólidas a la comparación internacional. Probablemente, los más beneficiados por las recomendaciones estadísticas que se hacen van a ser los países en desarrollo, aunque los países que pertenecen a la Unión Europea serán seguramente los primeros en aplicarlas, como ya han hecho en el caso de otras recomendaciones internacionales sobre estadísticas del trabajo.
Medición de los ingresos procedentes del empleo
Las actuales estadísticas salariales suelen limitarse a los ingresos procedentes del empleo retribuido regular, y generan muy poca información sobre los ingresos procedentes de las formas atípicas y no convencionales de empleo. Cuando se han compilado estadísticas de los ingresos procedentes del empleo por cuenta propia, estas estadísticas siguen diversos conceptos y metodologías y con frecuencia no están suficientemente explotadas. Para ayudar a los Estados Miembros a elaborar unas estadísticas que midan más plenamente los ingresos que llegan a toda la población trabajadora, inclusive a los empleados por cuenta propia y a los que no tengan un modelo regular de trabajo, se emprendió un programa de acción sobre el establecimiento de normas para las estadísticas sobre los ingresos del empleo.
Los ingresos procedentes del empleo son los ingresos que genera una persona económicamente activa, tanto en concepto de empleo asalariado como de empleo por cuenta propia. La actual normativa estadística internacional en relación con la medición de los ingresos procedentes del empleo se limita a las estadísticas salariales y a los ingresos del hogar. Pero ni las unas ni los otros son capaces de brindar unas orientaciones estadísticas adecuadas sobre la medición de los ingresos totales que llegan a los trabajadores en virtud de su situación en el empleo, comprendidos ciertos beneficios salariales y no salariales que complementan los ingresos regulares, así como los ingresos que adoptan las formas atípicas y no convencionales de trabajo retribuido y los ingresos procedentes del empleo por cuenta propia.
Además, se examinaron las prácticas nacionales de unos 70 países, y se reunieron informaciones sobre fuentes viables de datos, métodos de acopio de datos y conceptos y disponibilidad de los mismos. Se llevaron a cabo estudios sobre la situación en la India, América Latina y Ghana29. Sobre estas bases, se preparó un informe para la Reunión de expertos sobre estadísticas del trabajo, que se celebró en octubre de 1997. A partir de los resultados de esta Reunión, se ha preparado un informe para la 16.ª Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo que se celebrará en octubre de 1998 y que adoptará normas sobre este tema.
Políticas y programas d e desarrollo
Una de las contribuciones más tangibles de la OIT a la erradicación de la pobreza es la asistencia que brinda a los mandantes para la elaboración de unas políticas de promoción del empleo. Las actividades que se llevan a cabo en este terreno se concentran en programas y estrategias de crecimiento intensivo del empleo, que incorporan la protección social de los trabajadores interesados. Por lo tanto, estas actividades contribuyen a la acción de seguimiento que realiza la OIT en relación con las principales conferencias de las Naciones Unidas, como la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social y la cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer.
Se brindó directamente asistencia a los Estados Miembros para la elaboración de un entorno de políticas que conduzca a un crecimiento intensivo del empleo, tanto a nivel general como a nivel sectorial. Se llevaron a cabo actividades consultivas sobre las políticas a seguir en relación con muchos países, entre ellos Chile30, Egipto31, Perú y Uzbekistán32.
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El asesoramiento sobre las políticas a seguir tuvo como resultado diversas iniciativas que se adoptaron en diversos Estados Miembros, entre las que cabe citar:
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La financiación de que se puede disponer en recursos CTPO de la OIT, a través de los fondos para el alivio de la pobreza, se utilizó para emprender diversas actividades en Africa, Asia y América Latina. Estas actividades se habían concebido para combatir la pobreza, especialmente entre los grupos desfavorecidos, y para apoyar las actividades de las organizaciones de empleadores y de trabajadores en relación con ello. En una de estas actividades, el vicepresidente del Banco Grameen brindó formación y consejo en Egipto, lo que condujo al establecimiento de un plan de pequeñas ayudas financieras para ayudar a los pobres rurales en la creación de microempresas. En otro caso, se facilitó financiación para un programa de investigación de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA) para investigar los problemas concretos de los trabajadores temporeros y estacionales, especialmente en la zafra de la caña de azúcar. También se emprendió una investigación en América Latina en relación con los problemas y tendencias del trabajo doméstico (véase el capítulo 3).
Con vistas a brindar un marco alternativo de políticas a seguir para el fomento del empleo intensivo en Africa, se puso en marcha un programa de generación de empleo para reducir la pobreza, con el nombre de «Empleos para Africa» (Jobs for Africa). Este programa estuvo en el centro de las discusiones en la quinta Reunión de los planificadores africanos de empleo, que se celebró en Pretoria en enero de 1997 y que fue seguida de un amplio proceso de consultas, que comprendieron incluso misiones de asesoramiento a Camerún, Mauricio, Senegal, Uganda y Zimbabwe. El programa - que está centrado en la elaboración de las políticas a seguir y en la planificación de la generación de empleos - se pondrá en marcha en 1998 en el plano nacional en Burkina Faso, Camerún, Côte d'Ivoire, Etiopía, Malí, Nigeria, Senegal, Uganda, Zambia y Zimbabwe.
En un informe que abarca varios aspectos de la eficacia de las economías africanas en los dos decenios pasados y que presenta un programa de acción para un crecimiento orientado hacia el empleo33 se brindan más orientaciones para el fomento del empleo en Africa. El informe insiste en que Africa no tiene más alternativa que embarcarse en un proceso de crecimiento sostenido si quiere evitar seguir marginada. Los procesos de reforma tienen que profundizarse, yendo más allá de la estabilización de los programas de ajuste estructural y poniendo en marcha unas estrategias de crecimiento dirigido a la inversión que potencien al máximo el empleo y reduzcan la pobreza. Esto sólo puede concebirse si los interlocutores sociales, los Estados Miembros y la comunidad internacional aúnan sus esfuerzos para adoptar una estrategia más coherente y dirigida al desarrollo de los empleos de buena calidad, que aproveche plenamente las oportunidades de crecimiento económico a través de un incremento de la exportación y de la inversión extranjera que ofrecen los procesos de mundialización.
Programas intensivos en empleos
En parte como resultado de la labor de la OIT en este ámbito a lo largo de muchos años, ahora se reconoce cada vez más por parte de los gobiernos, los donantes (comprendidos el Banco Mundial y los países nórdicos) y los interlocutores sociales que una clave importante del crecimiento con alto coeficiente de empleos especialmente en los países más pobres es la integración de las políticas de empleo y de las políticas de inversión. Esto es especialmente cierto en el caso de los proyectos de infraestructura, como la construcción de una red de carreteras viable, que es en sí mismo un componente fundamental del desarrollo nacional. En tales casos, la adopción de unos métodos con alto coeficiente de empleos significa que los países interesados pueden cosechar todos los beneficios de sus inversiones en forma de generación de empleo, garantizando además que las tecnologías adoptadas faciliten el mantenimiento por parte de los contratistas locales.
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Los proyectos de la OIT con un elevado coeficiente de empleos son una de sus actividades mejor conocidas. Durante los últimos dos decenios, con un gran apoyo de los donantes, han tenido una profunda influencia en las políticas de inversión, empleo y reducción de la pobreza en más de 35 países en desarrollo, donde hasta un 70 por ciento de la inversión pública se centra en la infraestructura. En total más de 500millones de dólares se han invertido en esos proyectos, creando cientos de miles de empleos, construyendo las capacidades en los sectores privado y público y orientando las inversiones hacia los trabajos de infraestructura tan necesarios, eficaces en función del costo y técnicamente adecuados. Algunos de los proyectos más importantes se han llevado a cabo en:
Se están estableciendo unos proyectos subregionales financiados desde el exterior para prestar asistencia al desarrollo de unos programas con alto coeficiente de empleos y brindar servicios consultivos y de construcción de la capacidad. Uno de estos proyectos, con el título de Advisory Support, Information Services and Training for labour-based infraestructure - ASIST (Apoyo consultivo, servicios de información y formación para infraestructuras basadas en la mano de obra), ha resultado muy útil para apoyar y extender las actividades de la OIT con alto coeficiente de empleos en Africa oriental y meridional. |
El planteamiento de la OIT en relación con los programas con alto coeficiente de empleos es realmente muy original, porque vincula la promoción del empleo, el desarrollo del sector privado y el alivio de la pobreza al progreso social y la responsabilización. Aunque estos programas estén primariamente centrados en la generación de empleo para aliviar la pobreza, también efectúan una contribución concreta al logro de los otros dos objetivos prioritarios de la OIT, que son la protección de los trabajadores y la democratización mediante unos sistemas transparentes de contrato público/privado y del fomento de la participación popular. Se brinda formación en técnicas basadas en la mano de obra a las pequeñas y medianas empresas interesadas. Las que tienen éxito se preseleccionan y pueden ir a la licitación, pero en cambio tienen que aceptar determinadas cláusulas laborales relativas a las condiciones de trabajo.
Durante este bienio se brindaron servicios técnicos consultivos y sobre políticas a seguir para prestar asistencia en el establecimiento de políticas de inversión con alto coeficiente de empleos, y de programas de desarrollo de la infraestructura y de mantenimiento, a Botswana, Camboya, República Democrática Popular Lao, Lesotho, Malawi, Namibia, Sudáfrica, Uganda y Zimbabwe. Además, se facilitó asistencia para la promoción de los programas existentes a Cabo Verde, Ghana, Malí, Nepal, Senegal, Sudán y Tailandia.
Este bienio ha presenciado una evolución muy interesante en los programas con alto coeficiente de empleos realizados con la asistencia de la OIT , entre los cuales cabe citar:
Los programas de infraestructura que requieren una mano de obra abundante y que cuentan con el apoyo de la OIT se ampliaron durante el bienio en Etiopía, República Democrática Popular Lao, Madagascar, Mozambique y Zambia. Además, se obtuvieron aprobaciones para nuevos proyectos de importancia para los programas de Camboya, Etiopía, República Democrática Popular Lao, Madagascar, Mozambique, Sierra Leona y Zambia. También se llevaron a cabo misiones de formulación de programa en Burkina Faso, Guinea, Madagascar, Malí, Mauritania y Uganda. Sin embargo, las convulsiones políticas crearon dificultades con los proyectos de cooperación técnica que requieren una mano de obra abundante en Camboya, la República Democrática del Congo 34 y Sierra Leona.
Las actividades realizadas para fomentar este planteamiento a nivel nacional y regional incluyeron los seminarios celebrados en la India en enero de 1996 y en Madagascar en mayo de 1996, en los cuales se insistió en el fomento de la democracia social y económica a través de unas políticas intensivas en empleos en terrenos como el regadío y la construcción y mantenimiento de carreteras rurales. Los estudios de viabilidad sobre la creación de unidades de empleo e inversiones (Employment and Investment Policy Unit) se llevaron a cabo en Madagascar, Bengala occidental (India) y Uganda.
Con vistas a una utilización más generalizada de las técnicas que emplean una mano de obra abundante, se emprendieron programas de cooperación con ocho de las principales instituciones de educación superior de Africa y con cinco de Asia, para fortalecer sus capacidades de investigación y formación en las tecnologías intensivas en mano de obra (véase el recuadro). Se llegó a un acuerdo con el Banco Mundial para el apoyo del programa AGETIP (Agence d'exécution de travaux d'intérêt public pour l'emploi) sobre el contenido de los currículos de formación para las pequeñas y medianas empresas y sus asociaciones en el Africa de expresión francesa. Los materiales didácticos están en preparación35. Las orientaciones para los decisores y responsables de la planificación y ejecución de los programas se elaboraron en forma de directrices sobre la correspondiente legislación laboral y la aplicación práctica de las normas del trabajo en los programas con alto coeficiente de empleos36. Estas directrices se discutieron y examinaron en una reunión tripartita que se celebró en Uganda en octubre de 199737. Asimismo, se elaboraron los documentos que contienen orientaciones sobre la planificación a nivel local para mejorar la accesibilidad a los bienes básicos, a los servicios y al empleo productivo38.
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Cursos nacionales para la utilización de los métodos que utilizan una mano de obra abundante Los métodos que utilizan una mano de obra abundante están empezando a ser enseñados en cierto número de instituciones educativas de Africa y Asia, entre ellas:
Estos cursos sirven como punto de entrada para que la OIT introduzca no sólo los temas relacionados con el empleo sino también las correspondientes normas del trabajo, especialmente las que tratan de las condiciones de trabajo y de la protección de los trabajadores. |
La amplia aceptación del enfoque de un elevado coeficiente de empleos se puso de relieve por la publicación de un documento técnico del Banco Mundial sobre la aplicación a gran escala de los enfoques de un empleo con abundante mano de obra a la construcción de carreteras39, el establecimiento de acuerdos de colaboración en el ámbito del transporte rural y la formación de organismos públicos en la aplicación de las labores de infraestructura con un elevado coeficiente de empleos mediante fondos sociales. La experiencia en este terreno se sintetizó en unas orientaciones resumidas para los programas de desarrollo del espíritu empresarial en las obras del sector público, que serán examinadas por el Banco Mundial40.
Empleo urbano
En los últimos años, tanto como seguimiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II) como en el contexto del proyecto interdepartamental de 1994-1995 sobre el sector urbano no estructurado, la OIT ha estado elaborando y proponiendo diversos planteamientos para la generación de empleo en las zonas urbanas. Estos planteamientos se dirigen a la creación de empleo en el sector no estructurado y a la adopción de unos métodos con alto coeficiente de empleos en la construcción de infraestructuras, como carreteras y sistemas de desagüe, que tienen importancia por sí mismos para el desarrollo económico de las zonas urbanas y para la mejora de las condiciones de vida. Se han emprendido actividades piloto para mostrar cómo estos planteamientos pueden llevarse a la práctica, en países como Burkina Faso, Kenya, República Unida de Tanzanía y Uganda. La evaluación de estas actividades - como ocurre en el caso del proyecto basado en la comunidad para mejoras urbanas en Hanna Nassif, Dar es-Salam (véase el recuadro) - ha puesto de manifiesto que estos proyectos de demostración tienen unas repercusiones muy positivas tanto en la movilización de la comunidad interesada como para estimular el interés de otras comunidades en las técnicas y planteamientos adoptados41.
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Evaluación de un programa de infraestructura urbana Hanna Nassif es uno de los 40 asentamientos no planificados de Dar es-Salam , con apremiantes necesidades de infraestructura, entre ellas las carreteras y los sistemas de desagüe para evitar inundaciones. En el bienio 1994-1995 se puso en marcha un proyecto basado en la comunidad, intensivo en mano de obra, de mejoras para Hanna Nassif. En agosto de 1996, se había conseguido establecer una organización basada en la comunidad, construir un kilómetro de vías públicas, 1,5 kilómetros de desagües secundarios y 600 metros de desagües centrales, habiéndose generado cerca de 25000 días de empleo retribuido en el que las mujeres fueron un 35 por ciento de la fuerza de trabajo. La evaluación puso de manifiesto:
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En estos últimos años, la OIT ha adquirido mucha experiencia en la promoción de pequeñas y medianas empresas en el sector de la construcción y utilizando materiales locales, que son baratos y que por eso mismo facilitan el acceso a la vivienda. Buen ejemplo de ello es el proyecto OIT-DECO, que es ya operativo en unos 12 países de Africa y Asia y que se ha concentrado en los últimos diez años en la producción y utilización de techos de microcemento (véase el recuadro). Esta tecnología de techumbres, que puede ser fácilmente reproducida a nivel local, conduce a la simplificación, al tiempo que mantiene una buena calidad en la techumbre de los edificios. En algunos países donde este proyecto ha sido operativo por un cierto número de años, las tejas MCR son el material preferido para las techumbres. Buen ejemplo de la eficacia de este proyecto es que las tejas MCR se van a usar en un futuro próximo en Nepal para la techumbre de 550 escuelas primarias.
El proyecto OIT-DECO ha contribuido al desarrollo de la industria de la construcción en diversos países. Durante sus más de diez años de existencia, ha contribuido a la creación de más de 250 empresas en unos 12 países, generando más de 2500empleos directos e indirectos, y ha tenido como resultado la construcción de más de 20000 edificios, cuyas techumbres se han construido con materiales locales.
Uno de los indicadores del éxito del proyecto es que los empresarios y asociados al servicio en los países vecinos han ido adquiriendo confianza en el uso de los materiales locales de construcción y han ido poniendo en marcha actividades espontáneas para su producción. El proyecto incita también a las empresas que producen tejas de microcemento (MCR) a diversificar su producción, utilizando materiales locales de construcción.
La participación de la OIT en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II, Estambul, junio de 1996) brindó una oportunidad para presentar estas políticas y programas a un público amplio, en el que figuraban decisores y donantes. Las conclusiones del informe de la OIT a la Conferencia42, además de haber sido ampliamente citadas en la prensa internacional, han sido comentadas muy favorablemente por las instancias decisorias urbanas de todo el mundo, con el consiguiente incremento en las solicitudes de consejo y asistencia en las políticas a seguir (véase el recuadro).
La visibilidad internacional de la OIT en los foros internacionales sobre la pobreza urbana y las cuestiones relativas al empleo se consolidó por medio de su participación en la primera y segunda Conferencias Internacionales sobre la Pobreza Urbana, celebradas en Recife en marzo de 1996 y en Florencia en noviembre de 1997, así como en el congreso titulado Las Ciudades Europeas como Generadoras de Empleo («Eurociudades»), celebrado en Bilbao en octubre de 1996. El impulso de todas estas actividades ha conducido a solicitudes para formular propuestas de proyectos de cooperación técnica y para brindar asesoramiento técnico sobre la mejora basada en la comunidad de los grupos urbanos desfavorecidos en Albania, Indonesia, Kenya, República Unida de Tanzanía y Togo. Se brindó también formación y el apoyo técnico consultivo correspondiente para elaborar proyectos en Burkina Faso, China, Costa Rica, Filipinas, República Unida de Tanzanía y Uganda.
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Cuando se trata de generación de empleo urbano: participación de la OIT en Hábitat II Los dos principales temas de la Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II) fueron la vivienda y unos asentamientos humanos sostenibles en un mundo urba-nizado. La participación de la OIT en Hábitat II se centró en la cuestión fundamental del empleo urbano, en particular a través del Diálogo de Hábitat II para el siglo XXI para el Futuro del Empleo Urbano. Como resultado de los esfuerzos de la OIT, este tema fue extensamente tratado en el Programa de Hábitat, y concretamente en su Plan de Acción Mundial. Estos textos reflejan las principales preocupaciones de la OIT: la democracia, el fomento del empleo y la protección de los trabajadores. Se hace un llamamiento a los gobiernos a todos los niveles apropiados, incluidas las autoridades locales y en asociación con todas las partes interesadas pertinentes, incluidas las organizaciones de trabajadores y empresarios, para fomentar la creación de oportunidades de empleo y perseguir el objetivo de garantizar puestos de trabajo de calidad y salvaguardar los derechos y los intereses básicos de los trabajadores y, con este fin, fomentar libremente el respeto de los convenios pertinentes de la Organización Internacional del Trabajo, comprendidos los relativos a la prohibición del trabajo forzoso y del trabajo de los niños, a la libertad de asociación, al derecho de sindicación y de negociación colectiva, así como el respeto del principio de no discriminación. En relación con las normas de la OIT, hace un llamamiento a los gobiernos para que faciliten la extensión de la protección de los derechos humanos en la esfera del trabajo al sector no estructurado. Como resultado de la cálida acogida que se dispensó a este informe en Hábitat II, la OIT está ahora en una posición más fuerte para dar curso a sus enfoques a través de un programa de empleo urbano, que consolidará las iniciativas que están en marcha en los ámbitos del desarrollo del sector no estructurado y de la mejora de las chabolas urbanas por medio de proyectos con alto coeficiente de empleos. Asimismo, promoverá los intercambios a nivel de políticas mundiales sobre lo que las ciudades y las comunidades urbanas desfavorecidas pueden hacer para generar empleos y proteger las condiciones de trabajo. |
El asesoramiento sobre las políticas a seguir para una reproducción lo más amplia posible de este enfoque en la generación de empleo y en el alivio de la pobreza se brindó también en forma de directrices y publicaciones, con orientaciones sobre los planteamientos participativos con alto coeficiente de empleos en las inversiones en infraestructura para el alivio de la pobreza urbana, que fueron finalizadas y distribuidas a las estructuras exteriores de la OIT para reforzar el apoyo técnico a los mandantes43. Además, se están preparando materiales de formación sobre el sector urbano no estructurado para uso de funcionarios municipales, y está previsto que queden terminados en 199844. En las publicaciones que asesoran las actuales estrategias en relación con la pobreza urbana, el sector no estructurado45 y la desestructuración de las economías avanzadas de mercado46 se brindan más orientaciones. Además, se llevó a cabo una investigación orientada a la acción en la República Unida de Tanzanía, que determinó cierto número de vínculos indirectos entre las empresas no estructuradas y las mejoras infraestructurales, como la construcción de carreteras y los desagües47. Estos vínculos comprenden un mejor acceso, más competencia de las microempresas de las zonas vecinas y mejores condiciones de salud, puesto que se suprimen fuentes de enfermedad (como el paludismo). Se comprobó también que los trabajadores de los proyectos con alto coeficiente de empleos utilizan también a veces sus ingresos para crear microempresas.
Espíritu empresarial y d esarrollo gerencial
Actualmente, es casi universalmente reconocido que la mayor parte de los nuevos empleos se generan en el sector privado, y en particular por las pequeñas y medianas empresas (PYME). Muchos Estados Miembros de la OIT han adoptado planes y programas de gran amplitud para promover y prestar asistencia a las PYME. Estas empresas están ya bien establecidas en países como la República de Corea, Singapur y Japón. Se han adoptado unas estrategias más recientes, con frecuencia con la asistencia de la OIT, en Colombia, Kenya, Malawi, Namibia y Sudáfrica, entre otros países. Sin embargo, en muchos Estados Miembros, los esfuerzos de los pequeños empresarios siguen siendo trabados por restricciones jurídicas y administrativas, por la falta de las capacitaciones que se requieren y por las dificultades para obtener los correspondientes servicios de apoyo, comprendido el acceso al crédito, la información sobre el mercado y la nueva tecnología.
Un acontecimiento importante que se ha producido durante el bienio ha sido la discusión sobre las condiciones generales para estimular la creación de empleos en las pequeñas y medianas empresas durante la 85.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo en 1997. En la discusión se concluyó que la Conferencia debería adoptar una recomendación sobre este tema en 1998.
Durante la discusión, los oradores pusieron de relieve la importancia de las PYME en las economías de todos los países y para la generación de empleos en un contexto de niveles muy altos de desempleo. Muchos de los participantes se refirieron al dinamismo y capacidad de adaptación de las PYME, así como a la necesidad de desarrollar un entorno favorable a los negocios que suprima las restricciones administrativas y de cualquier otro tipo a su progreso. Otros daban importancia a la calidad del empleo como parte integrante de una estrategia para promover unas PYME eficaces y competitivas, que son probablemente las que dan empleo a la mayor parte de la mano de obra mundial. Todo ello supone el fomento de unas buenas condiciones de trabajo, de la protección social, de la seguridad, de la representación de los trabajadores y de la igualdad de oportunidades.
Los objetivos de las actividades de la OIT en este terreno siguen siendo: el desarrollo de un entorno político y legislativo que facilite el establecimiento y crecimiento de las empresas privadas; la promoción de unas prácticas de dirección sanas y la mejora de la productividad; la concepción y aplicación de programas de formación empresarial; el desarrollo de servicios de apoyo para las pequeñas empresas y las microempresas, y la adopción de políticas y medidas que resulten útiles para mejorar las empresas del sector no estructurado y facilitar su evolución hacia una economía estructurada.
Como seguimiento de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, y para centrar la atención y los recursos de manera más efectiva en el logro de estos objetivos, la OIT decidió en 1997 poner en marcha el Programa Internacional para la Pequeña Empresa (ISEP), concebido para brindar atención y apoyo a la OIT, así como atraer a los donantes hacia el desarrollo de las pequeñas empresas. El proyecto básico para la acción del ISEP será la recomendación sobre las condiciones generales para fomentar la creación de empleos en la pequeña y mediana empresa, que probablemente adoptará la Conferencia en 1998. Construyendo sobre la base de las redes que la OIT ya ha establecido, el ISEP colaborará con los empresarios, los organismos estatales, las organizaciones de empleadores y de trabajadores y otras organizaciones no gubernamentales, así como con las universidades y las escuelas de administración de empresas. Prestará asesoramiento a las instancias decisorias sobre las opciones económicas y de políticas reglamentarias, ayudará a construir la capacidad local para respaldar a las pequeñas empresas, determinar y aplicar las prácticas óptimas y elaborar y utilizar materiales didácticos para difundir su experiencia en todo el mundo. En todas estas actividades se insistirá muy especialmente en la mejora de las condiciones de trabajo, en la asistencia a las mujeres empresarias y en el apoyo a los grupos vulnerables, como los jóvenes, los pueblos indígenas, los empresarios con discapacidades, y los grupos y países afectados por conflictos armados.
En este bienio, la asistencia que se ha prestado a los Estados Miembros para el fomento de la pequeña empresa ha incluido cierto número de misiones conjuntas con otras organizaciones internacionales. En colaboración con el Banco Mundial, se ha prestado asistencia al Gobierno de Madagascar para desarrollar un programa de fomento de la empresa privada. La asistencia se brindó en asociación con la ONUDI, e incluyó asesoramiento sobre las políticas que ha de seguir el Gobierno de Bulgaria en relación con el desarrollo de la educación empresarial, y el de Camboya sobre las políticas y programas de desarrollo de pequeñas empresas. Se brindaron orientaciones - conjuntamente con el PNUD - para la formulación de estrategias para el desarrollo de las PYME a cierto número de países, entre ellos Jordania, Malawi y Sudáfrica. Además, la OIT ha participado en el examen de cuatro programas de desarrollo empresarial para mujeres, emprendidos por el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) en el Oriente Medio. El asesoramiento de la OIT sobre cómo hacer más eficaces los programas fue muy bien acogido, y sentó las bases de una colaboración más estrecha entre las dos organizaciones cuando tengan programas parecidos.
El primer Foro empresarial de la OIT se organizó en noviembre de 1996, y reunió a unos 600empresarios y representantes de los empleadores, así como a los representantes de las organizaciones de trabajadores, gobiernos y organizaciones no gubernamentales, procedentes de 97 países, para discutir sobre el tema de la «promoción del progreso social y de la capacidad competitiva de la empresa en una economía global».
Las discusiones del Foro reflejaron el creciente reconocimiento del importante papel que desempeñan las empresas, no sólo para la generación de empleos sino también en relación con otras preocupaciones fundamentales de la OIT. En particular, pone de relieve la necesidad de que los interlocutores sociales y la sociedad civil colaboren con las empresas para el logro del doble objetivo de la eficiencia económica y de la protección social. Está previsto celebrar un segundo Foro empresarial en noviembre de 1999.
En un manual práctico, que se ha elaborado para que sirva de instrumento a las instancias decisorias y a los profesionales que se ocupan del desarrollo de la pequeña empresa, figuran orientaciones más detalladas sobre cómo se genera un entorno favorable a la pequeña empresa48. Este manual ofrece un resumen de la experiencia que se ha podido acumular en varias décadas de formación y de actividades de desarrollo para los directivos de las pequeñas empresas, y pone de relieve la combinación de varios enfoques que se requiere en los diversos estadios del proceso de desarrollo empresarial. La OIT ha desempeñado un papel directivo en el terreno (que está en plena expansión) de los servicios de desarrollo de las pequeñas empresas por medio de su participación en la Comisión de Organismos Donantes para el Fomento de la Pequeña Empresa, que reúne unos 50 donantes, entre ellos el Banco Mundial, bancos regionales de desarrollo y la mayor parte de los donantes bilaterales. Como reconocimiento de su amplia experiencia en este terreno, la OIT fue escogida para dirigir un grupo de trabajo establecido para determinar las mejores prácticas para facilitar los servicios de desarrollo de las pequeñas empresas, así como las principales lecciones que se han aprendido hasta la fecha49.
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Hace ya varios decenios que muchos organismos han estado trabajando, tanto en los países industrializados como en los que están en desarrollo, en el terreno de los servicios de apoyo no financiero a las pequeñas empresas. Sin embargo, hasta hace poco esta amplia experiencia no había sido evaluada de manera general y sistemática. Por lo tanto, la Comisión de Organismos Donantes para el Fomento de la Pequeña Empresa decidió establecer un grupo de trabajo que proceda a hacer una síntesis de las principales lecciones que se han aprendido y elabore puntos de referencia que sirvan para medir los esfuerzos que se realicen en adelante. Dirigido por la OIT, el grupo de trabajo analizó la experiencia y resultados de una gran variedad de programas y proyectos en el ámbito de la formación empresarial básica, de la consulta y asesoramiento, de la mejora de las condiciones de trabajo, de la construcción de la capacidad institucional y de las intervenciones de apoyo a gran escala. El informe que se derivó de este examen determinó cierto número de principios importantes para mejorar la eficacia de los servicios de desarrollo empresarial, entre ellos:
Este informe se está usando actualmente por parte de muchos organismos que se muestran activos en la promoción de pequeñas empresas, entre ellos el Banco Mundial, el PNUD y ciertos organismos bilaterales. Servirá de base a una importante conferencia internacional que se celebrará en Brasil hacia fines de 1998. |
Una importante actividad, dentro de los esfuerzos por mejorar las capacitaciones empresariales en todo el mundo, sigue siendo el programa de formación Inicie y Mejore su Negocio (SIYB)50, que centra su atención en consolidar y ampliar el uso del programa en el Africa de expresión inglesa, América Latina, Europa oriental y Asia central, y en introducirlo en los países africanos de expresión francesa. Los materiales didácticos del SIYB, que se han utilizado ya en unos 70 países, se han adaptado y puesto al día en este bienio para aprovechar al máximo sus efectos en la eficacia de las empresas y en la generación de empleo51. En el Pacífico Sur, los materiales SIYB fueron adaptados para su utilización en la enseñanza a distancia. El proyecto recientemente iniciado en Sudáfrica da una idea aproximada del enfoque adoptado en los proyectos SIYB. En este bienio, la OIT ha introducido los programas SIYB para el apoyo de las organizaciones de pequeñas empresas en Sudáfrica. Los materiales y programas didácticos se experimentaron, se adaptaron al entorno sudafricano y se tradujeron a varias lenguas locales, como el zulú, el xhosa y el sotho. En el período experimental, 16organizaciones participaron en las pruebas, y sólo seis meses más tarde otras 75 organizaciones estaban en la lista de espera para beneficiarse de la ampliación del proyecto.
Hasta la fecha, más de 100000 empresarios se han beneficiado del programa SIYB . Las evaluaciones han mostrado que, de los empresarios participantes:
En cerca de 30 países se iniciaron actividades para contribuir a un aumento de la productividad. La asistencia que se brindó consistía sobre todo en la difusión de informaciones sobre cuestiones relativas al aumento de la producción, a la formación y a los servicios consultivos entre una serie de gobiernos y de organizaciones no gubernamentales interesadas, entre ellas las instituciones de desarrollo de la dirección y de la productividad, las escuelas de administración de empresas, las organizaciones de empleadores y, cada vez más, las organizaciones de trabajadores. El enfoque que se ha adoptado en todas estas actividades es que la productividad es una cuestión que interesa y beneficia a todas las partes implicadas en el proceso de producción, como la dirección, los trabajadores y la sociedad en general. Para subrayar la importante función de la fuerza de trabajo como asociada a la mejora de la productividad, se han preparado estudios sobre el papel de los trabajadores como participantes en la productividad y como beneficiarios de las mejoras de productividad52. En julio de 1997, se celebró en Zimbabwe un seminario regional para dirigentes sindicales sobre los beneficios que reporta a los trabajadores el aumento de la productividad.
El nuevo programa modular de formación y consulta de la OIT reconcilia las nociones de productividad y calidad, señalando el compromiso cada vez más patente de la mayor parte de las compañías productivas y de muchos gobiernos por fomentar la calidad de la vida laboral y una mayor participación de los trabajadores, así como los principios de la economía de mercado, la iniciativa y la creatividad individuales, y los estilos y prácticas de dirección orientados a los valores humanos. Al hacerlo así, reconoce la mejora de la productividad para la promoción del empleo y para la participación de lostrabajadores, así como para el desarrollo de los recursos humanos, el alivio de la pobreza y el desarrollo sostenible.
Este nuevo programa modular es también digno de mención por las razones siguientes:
Para apoyar esta labor, se han seguido elaborando y poniendo a punto diversos materiales de información, orientación y formación sobre materias relacionadas con la productividad. A ese respecto, una actividad importante fue el desarrollo, publicación y lanzamiento de un programa modular, en cooperación con la Asian Productivity Organization, sobre la productividad y la dirección de calidad53. El manual práctico de la OIT sobre la gestión de la productividad54, que describe los principios y técnicas fundamentales que contribuyen al mejoramiento de la productividad, ya ha sido traducido a 15 lenguas, y las versiones en árabe y en húngaro están en preparación. Además, un notable equipo de expertos, profesores y universitarios se encargó de revisar la edición de la conocida guía sobre la consultoría de empresas, que se ha ampliado para introducir en ella materias tan importantes como los servicios consultivos para mejorar la productividad, la privatización, la garantía de la calidad en la consulta y la tecnología de la información en las empresas de consultoría55. Un aspecto importante del mejoramiento de la productividad en casi todas partes es el modo de transferir los conocimientos técnicos de un país a otro. Para ello, se elaboraron directrices para ayudar a los mandantes a determinar los mejores canales por los que transferir los conocimientos técnicos y brindar orientaciones sobre los tipos de prácticas que pueden integrarse con más eficacia de una a otra mentalidad empresarial56.
La privatización
En muchos Estados Miembros se están llevando a cabo procesos de privatización y reestructuración, por lo que se puede observar una creciente preocupación entre los mandantes respecto a los efectos laborales y sociales de estos procesos, especialmente cuando se realizan sin el adecuado marco jurídico, financiero e institucional. Por lo tanto, se ha emprendido el Programa de actividades sobre privatización, reestructuración y democracia económica (IPPRED), al objeto de adoptar un enfoque participativo de la reestructuración y privatización de las empresas, para facilitar una transición más fácil desde una mentalidad burocrática a una verdadera cultura empresarial, que tenga en cuenta tanto consideraciones sociales como la necesidad de las empresas de ser competitivas.
Se han realizado diversos estudios57 para examinar las políticas e instituciones que intervienen en la privatización, los métodos que se adoptan (especialmente en el caso de los servicios públicos y sociales), la gestión y la participación de los empleados en las acciones58, sus implicaciones para el desarrollo de la dirección, la integración de las preocupaciones sociales a través de las disposiciones de la legislación laboral y el mecanismo de las relaciones laborales, así como la división de las empresas públicas en pequeñas y medianas empresas. Se celebraron diversos seminarios tripartitos para brindar oportunidades a un intercambio de opiniones sobre las experiencias de la privatización y de la reestructuración. Estos seminarios contribuyeron a un mejor entendimiento por parte de los participantes gubernamentales de la importante función que pueden desempeñar en estos procesos las organizaciones de empleadores y de trabajadores, especialmente cuando participan ya desde los estadios iniciales de planificación. También ayudaron a las organizaciones de empleadores y de trabajadores a clarificar las funciones que pueden desempeñar en los procesos de privatización y de reestructuración.
La participación de los empleados en las acciones de las empresas ha sido uno de los planteamientos de la privatización más ampliamente adoptados en los países de Europa central y oriental. Un estudio que se ha llevado a cabo en el contexto del Programa de actividades sobre privatización, reestructuración y democracia económica (IPPRED) ha encontrado algunas ventajas en este planteamiento, entre ellas la motivación política de conseguir un más amplio consenso social y político sobre la privatización. Algunas de las indicaciones favorables a este método de la privatización son:
Las lecciones aprendidas de los seminarios y de los estudios de caso se resumirán en un manual para uso de los mandantes y del personal de la OIT. Este manual, que estará terminado en 1998, contendrá orientaciones para facilitar un enfoque participativo de los procesos de privatización y reestructuración. Se ha elaborado un conjunto de materiales didácticos con vistas a la formación de los que están directamente implicados en la planificación y gestión de estos procesos, que se utilizará en los cursos prácticos y en la formación en general59.
El acceso a la financiación
Las dificultades que experimentan muchas empresas y asociaciones para acceder a la financiación siguen siendo un obstáculo importante para su crecimiento y para la puesta en práctica de su potencialidad para la generación de empleos. Se siguió prestando asistencia para ofrecer soluciones válidas a este problema en forma de investigación y de actividades consultivas. Asimismo, se brindaron servicios técnicos consultivos a cierto número de países, entre ellos China, Filipinas, República Unida de Tanzanía y Zambia. En el caso de China, sobre la base de la experiencia adquirida en varios proyectos de la OIT de garantía de financiación, el asesoramiento se centró en la utilización de los fondos de seguro de garantía para promover el desarrollo de las PYME. Se ayudó al Gobierno de Zambia en la redacción de un modelo de contrato de arrendamiento para los pequeños contratistas del sector de la construcción, así como en el desarrollo de una institución financiera apropiada. La asistencia a los mandantes adoptó en el terreno de la microfinanciación la forma de proyectos de cooperación técnica en varios países, entre ellos Camboya, Madagascar, Papua Nueva Guinea, así como en la subregión de Africa occidental y en Zimbabwe.
En el terreno de la microfinanciación se brindó asistencia por medio de proyectos de cooperación técnica en diversos países, entre ellos:
Esta labor fue apoyada por las correspondientes actividades de investigación, entre ellas la preparación de documentos de trabajo para brindar orientaciones sobre determinados aspectos de la planificación y administración de los fondos de crédito y de los fondos de seguros de garantía60. Como uno de los aspectos de la participación de la OIT en el grupo de trabajo de los donantes sobre el desarrollo del sector financiero, que reúne a 30 organismos donantes, se preparó un estudio sobre la financiación bajo fianza y otras garantías a las pequeñas empresas, con vistas a informar a las instituciones financieras de los costos (y riesgos) comparativos de las distintas maneras de obtener garantías en los préstamos a las pequeñas empresas61. Este estudio confirmó que, en muchos casos, es fundamental que las pequeñas empresas y las microempresas puedan actuar libremente, sin fianza o garantía prendaria, especialmente en el caso de las que ingresan por primera vez en el mercado financiero. Las garantías más conocidas para sustituir las fianzas son la responsabilidad solidaria y la calificación de créditos, aunque los costos de estas transacciones pueden llegar a ser un obstáculo importante para su difusión.
En un programa de investigación muy innovador, dirigido a los países que están pasando por un ajuste estructural con reformas en su sector financiero, como Ghana, Benin, Senegal y Zimbabwe, se establecieron comisiones permanentes y el Banco Central actuó como una secretaría para supervisar la labor de los investigadores locales. Este proyecto está concebido para fomentar la comprensión de las repercusiones de la liberalización del sector financiero en el acceso a los servicios financieros por parte de las pequeñas y medianas empresas. Esta comprensión debería ayudar a asegurar que las futuras políticas de liberalización fuesen más sensibles a las necesidades de los pobres.
El planteamiento de la OIT en relación con la utilización de la microfinanciación para el fomento del empleo quedó todavía más claro a través de su participación en la Cumbre de Microcrédito, que se celebró en Washington en febrero de 1997, y en el Grupo Consultivo de Ayuda a la Población más Pobre (CGAP). El CGAP reúne a unas 25 organizaciones bilaterales y multilaterales que están interesadas en la microfinanciación. Sus objetivos son difundir las prácticas más eficaces en microfinanciación entre la comunidad donante, coordinar las actividades de los donantes en este terreno y ensayar enfoques innovadores en el ámbito de la microfinanciación. Todo ello brinda a la OIT la oportunidad de compartir su experiencia en este ámbito con otros actores importantes y con los donantes.
Las empresas cooperativas desempeñan una importante función al proporcionar ingresos y empleos duraderos a muchísimas personas, en especial a las que habitan en zonas rurales y en países con economías en proceso de transición, en donde está disminuyendo vertiginosamente la capacidad de los gobiernos para garantizar a su población el suministro de servicios, productos y la oferta de puestos de trabajo. Las empresas cooperativas y asociaciones tienen también una importancia considerable en los países industrializados, especialmente en el sector de la agricultura, comercialización, venta al por menor y en la prestación de servicios sociales, incluida la seguridad social. Sin embargo, las cooperativas, en general, están padeciendo una especie de crisis de identidad. En los países en desarrollo y en los países con economías en proceso de transición, en los que está disminuyendo el control y el apoyo estatal, las cooperativas no tienen más remedio que volverse más autosuficientes y competentes para sobrevivir en el sector privado. En los países desarrollados, el éxito comercial de las cooperativas ha redundado, a menudo, en detrimento de su identidad social.
Las actividades de la OIT en este ámbito tienen como objetivo la creación y el fortalecimiento de las empresas cooperativas organizadas y dirigidas de forma democrática, que proporcionan empleo y otros servicios a sus miembros sin olvidar las necesidades de las comunidades en que actúan. Estas actividades se centraron en las cuestiones que figuran a continuación:
En el capítulo 3 se describen las actividades llevadas a cabo para establecer y fortalecer las cooperativas de servicio social. Asimismo, se proporcionó orientación a los mandantes mediante publicaciones sobre relaciones laborales y cooperativas62 y sobre la creación de un entorno y condiciones propicias para el desarrollo de cooperativas en Europa central y oriental y en América Latina63.
Entre los países que recibieron asistencia para la formulación o reforma de una legislación en materia de cooperativas se encuentran:
En el marco del programa COOPREFORM, se llevaron a cabo, durante el bienio, misiones de asesoramiento en unos 20 países, principalmente de Africa y de Asia, con el fin de prestar asistencia en la formulación de una legislación en materia de cooperativas adaptada a las necesidades y la situación locales. Se prestaron estos servicios de asesoramiento en consulta con los directamente afectados, lo que contribuyó al proceso de democratización de los países y al fortalecimiento de la autonomía de los movimientos cooperativos. Conforme a lo estipulado en la Recomendación sobre las cooperativas (países en vías de desarrollo), 1966 (núm.127), la asistencia brindada confirió especial importancia a la independencia de las cooperativas respecto de la intervención del Estado y al desarrollo de procedimientos democráticos para garantizar que las cooperativas actúan de conformidad con los intereses de sus miembros. El asesoramiento prestado en materia de política de cooperativas dio lugar a que en Malí y en Kenya se adoptaran, en 1996 y 1997, respectivamente, documentos de política oficiales relativos al desarrollo de cooperativas. Como instrumento de referencia en apoyo de esta labor, la base de datos NATLEX de la OIT (véase capítulo 1), que actualmente contiene unas 400 entradas relativas a las cooperativas de casi todos los Estados Miembros, sigue compilando ejemplos de legislación en materia de cooperativas.
El movimiento cooperativo internacional concede especial importancia a la formación y educación de sus miembros. Continuó prestándose ayuda a las instituciones cooperativas de educación y formación mediante el programa COOPNET, que se aplicó a casi 30 países del Africa subsahariana, Asia, América Central y la región andina. Con el apoyo considerable de los colaboradores en las tareas de desarrollo del Canadá, Dinamarca, Alemania, Israel y Suecia, y en asociación con la Alianza Cooperativa Internacional, el programa promueve la creación de redes entre las instituciones cooperativas de formación mediante la prestación de servicios informativos y consultivos y la organización de talleres nacionales y subregionales. En América Latina, una de las actividades de creación de redes del programa consistió en establecer un servicio de información multimedia denominado «Coopnet al día», que puede consultarse por Internet (http://www.oit.or.cr/hp-coop/coopdia.html). Con el objeto de incrementar la sensibilidad a las diferencias de trato por razón de sexo entre los instructores de cooperativas, durante el bienio se publicaron en español las medidas del programa COOPNET relativas a la sensibilidad a las diferencias de trato en función del género64.
Con el correr de los años, se han podido comprobar los buenos resultados del programa ACOPAM, que se centra en los países del Africa subsahariana de expresión francesa, en la promoción del logro de la seguridad alimentaria y de la gestión de recursos de forma ecológica. La metodología aplicada se basa en el recurso a socios locales encargados de la aplicación y en la participación de los beneficiarios, por conducto de las organizaciones cooperativas de base de las zonas rurales, desde la fase inicial de preparación de todas las actividades. Inicialmente, el programa se centró en lograr la seguridad alimentaria a nivel local mediante el establecimiento de bancos de cereales y cooperativas de comercialización, pero posteriormente se amplió para tratar cuestiones de género, financiación cooperativa y gestión de los recursos naturales, incluida la cuestión de los regadíos, zonas forestales y tierras de cultivo. Entre las medidas adoptadas para garantizar que las mujeres se beneficien del proyecto ACOPAM, cabe mencionar un número creciente de proyectos dirigidos específicamente a las mujeres, entre ellos, la promoción de diversos tipos de facilidades para obtener ingresos y planes de crédito para las mujeres, así como medidas destinadas a promover su participación y a darles un papel más destacado en otros proyectos. Estas medidas han supuesto, a menudo, el despliegue de mayores esfuerzos por parte de los responsables de los proyectos para organizar a las mujeres de forma que participen en toda la elaboración y aplicación de los proyectos. Se publicó un análisis de la situación de las mujeres en los países abarcados en el programa, su participación en proyectos de desarrollo y la experiencia adquirida en garantizar que se benefician, en la misma medida que los hombres, de las actividades de desarrollo65.
Entre las actividades del programa INDISCO en la India figuran las siguientes:
El programa INDISCO aplica una metodología similar a los pueblos indígenas y tribales con miras a mejorar sus condiciones socioeconómicas mediante la promoción de cooperativas y empresas asociativas. El programa se propone favorecer la aplicación del Convenio sobre pueblos indígenas y tribales, 1989 (núm. 169). Durante el bienio, el programa se aplicó también a América Central y Viet Nam e intensificó sus actividades en la India y en Filipinas, en donde contribuyó a la constitución de unas 100 organizaciones de base de pueblos indígenas en cada país. Asimismo, el programa trata también cuestiones como el desplazamiento involuntario y la protección del medio ambiente. Tomando como base la institución de organizaciones de base de pueblos tribales, los proyectos se centran en el desarrollo de actividades que generan ingresos, en particular en actividades relacionadas con el uso de recursos naturales y la gestión de tierras ancestrales en las Filipinas. Asimismo, se hace hincapié en la necesidad de alfabetización y de formación técnica, en el fomento y gestión de créditos renovables y en la organización de servicios de salud, incluidos los reconocimientos médicos y las campañas de vacunación.
El sector no estruc turado
Las empresas del sector no estructurado constituyen un importante segmento del sector privado en muchos países en desarrollo, donde su número suele superar al de las empresas de mayor tamaño del sector oficial de la economía. En particular, contribuyen en un grado considerable al empleo y al PIB y suelen ayudar a mitigar los efectos negativos que los programas de ajuste estructural tienen en el empleo. A menudo, las empresas del sector no estructurado son la única fuente de ingresos a que pueden acceder los grupos desfavorecidos. Sin embargo, la mayoría de estas empresas funcionan en condiciones precarias y muy pocas han podido «potenciarse» e integrar los cauces de la economía estructurada. Por otra parte, las más de las veces están limitadas por desventajas tales como una baja productividad (debido al empleo de tecnologías inadecuadas), dificultades para acceder a los mercados más rentables, incapacidad para adaptarse a la mundialización de los mercados, obstáculos para la obtención del crédito y falta de un marco normativo y legislativo favorable.
Los objetivos generales de las actividades de la OIT dedicadas al sector informal son la mejora del rendimiento de las microempresas y la adaptación del entorno institucional, administrativo y jurídico a fin de fomentar su desarrollo e integración en la economía estructurada. La asistencia que se presta a algunos países africanos, entre los que figuran Benin, Burkina Faso, Congo, Côte d'Ivoire, Gabón, Níger, Rwanda y Senegal, se concentra en la promoción de condiciones favorables a las empresas del sector no estructurado. Del análisis de la situación, la dinámica y las políticas relativas al sector informal en cada uno de estos países66 se desprende que los escollos con que tropiezan las empresas que operan en el mismo podrían evitarse mediante la adopción de procedimientos administrativos simplificados, la reducción de los costos laborales y la aplicación de medidas tributarias más favorables. Otra medida de fomento de las pequeñas empresas consiste en no establecer requisitos mínimos como condición para poder beneficiarse de incentivos tales como aranceles favorables para la importación de equipo, facilidades y subsidios a la exportación o la posibilidad de tomar parte en licitaciones públicas.
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Las actividades de respaldo a las empresas del sector no estructurado de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá se llevan a cabo por intermedio del proyecto PROMICRO, entre cuyos objetivos figuran el fortalecimiento de las asociaciones de microempresas, la mejora del acceso de las microempresas a la información y la difusión de métodos innovadores de desarrollo de dichas empresas. Las iniciativas previstas en el marco del proyecto abarcan todas las cuestiones que interesan a las microempresas, y en particular las relativas al entorno normativo, al perfeccionamiento profesional y la capacitación en gestión empresarial, a la financiación y al acceso a servicios de desarrollo empresarial en campos como la tecnología, la mercadotecnia y la planificación. PROMICRO se pone en práctica por intermedio de programas (por medio de sus foros regionales) y proyectos nacionales dedicados a las microempresas que están afiliadas al Comité Coordinador de Empresarios de la Microempresa de la Región Central de América (COCEMI), así como por medio de organizaciones no gubernamentales, cámaras de comercio, municipalidades y asociaciones locales. Al ir ampliándose el ámbito de acción de PROMICRO y mejorando la organización de las asociaciones de microempresarios de la región, el proyecto se ha fijado como objetivo prioritario perfeccionar la difusión y el intercambio de información entre microempresas, valiéndose de una red de bases de datos informatizadas. En tal perspectiva, se ha abierto un sitio en la red Internet, que lleva por título Sistema de Información Bibliográfica sobre la Microempresa en América Central (accesible en la dirección http://www.sipromicro.or.cr). El sitio ofrece una gran variedad de datos, incluida información sobre acontecimientos importantes, proyectos en curso, estadísticas económicas, servicios de asesoramiento, referencias bibliográficas y páginas interactivas sobre temas de actualidad e interés común. Asimismo, ofrece la posibilidad de que las empresas negocien contratos con otros miembros de la red. El sitio ha tenido resultados sumamente satisfactorios en lo que se refiere al número de «visitas» efectivas, pues se han registrado más de 1000 solicitudes de información por mes. El proyecto permite que las empresas del sector no estructurado, al igual que las empresas de mayor envergadura en el sector estructurado, utilicen las tecnologías más avanzadas y se integren en la economía mundializada. El sitio en la red pondrá a disposición de éstas las ventajas de la red Internet al incrementar sus posibilidades de exportación y al hacer posible el establecimiento de economías de escala gracias a la concertación con otras empresas al objeto de atender pedidos de gran volumen. |
Basándose en la metodología desarrollada por el proyecto interdepartamental que se llevó a cabo en el bienio 1994-1995, muchas actividades se han centrado en ayudar a las empresas del sector no estructurado a elevar su productividad, en ampliar paulatinamente los regímenes de protección social a fin de abarcar a las empresas de dicho sector y en mejorar las condiciones de trabajo en el mismo.
Continuando las actividades iniciadas en el marco del proyecto interdepartamental del bienio anterior, se organizó un seminario en cada una de las ciudades incluidas en el proyecto, a saber, Bogotá, Dar es-Salam y Manila, y siguieron funcionando los comités consultivos de proyecto establecidos. Estos comités están integrados por mandantes tripartitos de la OIT, así como por representantes de asociaciones del sector no estructurado, de institutos de investigación y de ONG. En Bogotá, con fondos aportados por donantes públicos y privados colombianos, siguieron desarrollándose las actividades iniciadas en el marco del proyecto interdepartamental, incluidos el fomento de las microempresas, las actividades experimentales de formación y el desarrollo de las asociaciones de autoayuda67. Las enseñanzas adquiridas por la OIT en este campo y en el establecimiento del Comité Coordinador de Empresarios de la Microempresa de la Región Central de América (COCEMI) siguieron aplicándose, con resultados particularmente satisfactorios en sus proyectos en América Latina68.
A título experimental, se han establecido empresas privadas de servicios a las microempresas y las pequeñas empresas (MYPE) en los siguientes países:
Este método se está aplicando también en Benin, Camboya, Gambia, República Unida de Tanzanía y Zimbabwe ; por intermedio de Internet, se ha establecido una red formada por los prestadores de servicios y destinada al intercambio de experiencias.
Se emprendieron investigaciones prácticas sobre las formas de mejorar la viabilidad de la prestación de servicios a las microempresas mediante el fortalecimiento de vínculos en el sector privado, la promoción de asociaciones de empresas del sector no estructurado y la oferta de asesoramiento para la creación de organizaciones de apoyo privadas y semiprivadas69. Asimismo, se iniciaron actividades en algunos países, entre los que figuran Ghana, Kenya y Togo, con miras a concebir servicios de apoyo específicos en función de las necesidades manifestadas por las pequeñas empresas y las microempresas, en vez de adaptar aquellos que, como la capacitación para la gestión empresarial, se han concebido para ser aplicados en las empresas de mayor tamaño. Entre los servicios prestados figuran la organización de visitas recíprocas efectuadas por grupos de microempresarios, la difusión de métodos para la evaluación rápida de mercados, la organización de pequeñas exposiciones comerciales, el perfeccionamiento de métodos de participación, así como diversas técnicas innovadoras en materia de difusión de la información tales como la publicación de periódicos dedicados a la pequeña empresa que se financian con la venta de espacios publicitarios. Conscientes de la utilidad de estos servicios, los microempresarios están dispuestos a pagar por su prestación, lo que aumenta la viabilidad de los mismos. Las enseñanzas adquiridas en este campo se han hecho constar en una serie de documentos, cuya versión electrónica estará disponible en CD-ROM en el curso de 1998.
Otras actividades de cooperación técnica tuvieron lugar en varios países, inclusive Bosnia y Herzegovina, Gambia, Honduras, Jordania, Kenya, Marruecos, Túnez y Uganda. En muchos de los países en cuestión se prestó asistencia para el establecimiento de centros comerciales que tienen por función prestar diversos servicios a las microempresas. Estos centros tienen carácter de proyectos piloto, con miras a su eventual reproducción en otras zonas de los mismos países. Cuando ello ha sido posible, se ha procurado lograr su viabilidad financiera al concluir la fase experimental mediante la venta de algunos de los servicios que prestan y la gestión de determinadas transacciones comerciales, tales como la comercialización y venta de equipo, lo que debería servir para costear otros servicios cuya prestación no llegue a financiarse con los recursos generados por su venta a los clientes. Entre el personal de los cuatro centros establecidos en Bosnia y Herzegovina están representados los diversos componentes políticos y religiosos del país, lo que tiene por objetivo contribuir al acercamiento de dichas comunidades en el ámbito laboral y consolidar la estabilidad política. En Jordania, la asistencia técnica prestada se centra en el fomento de proyectos de artesanía, fundamentalmente orientados a las mujeres. Ello ha supuesto potenciar la capacidad de los centros de artesanía, facilitando su acceso a los mercados e impartiendo formación profesional a los trabajadores que forman parte de los mismos.
Entre los países en que se han iniciado proyectos experimentales de creación de centros comerciales figuran:
Los centros mencionados sirven de modelos para la realización de experiencias similares en otros países interesados.
Un aspecto importante de la asistencia que se ha prestado con miras al fomento de las empresas del sector no estructurado es la instauración de programas de microcrédito. El acceso al crédito es uno de los servicios que ofrecen la mayoría de los centros de apoyo descritos, a menudo en el marco de ofertas globales que incluyen otros servicios, como la formación y el asesoramiento.
A las mujeres se les plantean más dificultades que a los hombres a la hora de crear y administrar microempresas. Además de los escollos con que tropiezan habitualmente en el sector no estructurado, como las barreras para obtener crédito y capacitación, las mujeres deben hacer frente también a las dificultades que supone el desempeño de funciones múltiples, incluidas las derivadas de sus responsabilidades familiares. Al respecto, se realizaron cuatro estudios de caso sobre las barreras que deben superar las mujeres ocupadas en el sector no estructurado de Bangladesh, Filipinas, Túnez y Zimbabwe70. Dichos estudios han permitido reunir antecedentes documentales sobre la discriminación general de que son objeto las mujeres microempresarias, así como sobre formas más específicas, como por ejemplo los obstáculos a la obtención de financiación y capacitación técnica y empresarial. De los resultados de los referidos estudios se deduce una recomendación de carácter general, a saber, que es preciso aplicar un enfoque global a la cuestión del fomento de las microempresas dirigidas por mujeres, sustentado en la oferta de servicios de apoyo específico a las mismas y orientado también a influir en la formulación de políticas generales en su favor.
Honduras es uno de los países en que la OIT se ha ocupado de organizar el crédito para las empresas del sector no estructurado. A tal efecto, ha prestado asesoramiento para la apertura de una línea de crédito que ha concedido más de 30000 préstamos desde 1992, de los cuales el 60 por ciento se han otorgado a mujeres. La mayoría de los préstamos van acompañados por una oferta de servicios de perfeccionamiento empresarial.
Las experiencias llevadas a cabo por la OIT en el campo de la promoción de las microempresas del sector no estructurado están ganando el reconocimiento de muchas instituciones de todo el mundo. Por ejemplo, el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas encargado de elaborar un programa especial de apoyo al sector no estructurado en Africa ha adoptado el método de la OIT de respaldo a las organizaciones de autoayuda del sector no estructurado con participación de las mismas. En las directrices adoptadas por dicho Grupo de Trabajo en lo que atañe a la programación de las misiones de proyecto por país, se indica la forma en que las organizaciones que representan a los empresarios del sector informal deberían tomar parte en las estrategias de reforma normativa y en el desarrollo de los programas de apoyo. Está previsto que en 1998 se dé inicio a actividades en una decena de países africanos, con el objeto de elaborar programas complementarios a los proyectos en curso y de promover la cooperación institucional.
Con frecuencia creciente, las empresas y los particulares tienen que recurrir a conocimientos, innovaciones y capacitaciones técnicas para mejorar su educación y adaptarse a las demandas siempre cambiantes de una competencia mundial y de unos mercados de trabajo más flexibles. Al mismo tiempo, las elevadas tasas de desempleo y la erosión de la seguridad en el empleo están obligando a una mayor inversión en el desarrollo de las capacitaciones, para aumentar las posibilidades de empleo de los trabajadores a lo largo de su vida laboral. En este contexto, las prioridades de las instancias decisorias son:
Con asistencia de la OIT, durante el bienio se han adoptado en los Estados Miembros medidas de políticas de formación profesional , entre las que cabe citar:
Responder a estas prioridades requiere una mayor eficiencia, flexibilidad y pertinencia en los sistemas públicos y privados de formación, así como la participación de los representantes de los empleadores y de los trabajadores, junto con los gobiernos, en el desarrollo de las políticas y programas de formación. En este terreno, el objetivo de la acción de la OIT es la planificación y puesta en práctica por parte de los gobiernos y de las organizaciones de empleadores y de trabajadores de unas políticas y sistemas de formación que respondan adecuadamente a las condiciones cambiantes del mercado de trabajo y que ofrezcan a todos los trabajadores la posibilidad de acceder a las oportunidades de un aprendizaje que en adelante va a durar toda la vida.
Con vistas a fortalecer la capacidad nacional para el análisis y formulación de las políticas de formación, se ha suministrado asesoramiento en materia de políticas a seguir a Bahrein, Benin, Bosnia y Herzegovina, Côte d'Ivoire, la República Checa, Egipto, Lesotho, Malí, Senegal, Sudáfrica, la República Unida de Tanzanía, Yemen y Zimbabwe. Se celebraron también cursos prácticos nacionales y regionales para instancias políticas tripartitas para Omán, los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), la región de Africa, Etiopía, los Estados de las Islas del Pacífico, China y la región de Asia.
La experiencia adquirida en los últimos años en relación con el análisis y la evaluación de la eficacia de los sistemas de formación, y también en relación con la formulación de políticas alternativas de formación, se formuló en un juego de formación para facilitar su difusión por medio de cursos de formación a las instancias decisorias interesadas71. El programa de formación esboza un proceso gradual de reflexión sobre cómo los sistemas de formación pueden hacerse más eficaces y eficientes. Se procede además a formular un detallado planteamiento de cartografía de los aspectos relativos a la demanda y a la oferta en la oferta de formación, y se brindan ejemplos de las políticas adoptadas por diversos países para reformar sus sistemas de formación. Los módulos de formación se experimentaron en los cursos prácticos regionales que se organizaron para los funcionarios de Europa central y oriental, Asia y el Pacífico, Africa y el Próximo Oriente. Este programa está concebido para que sea flexible y para que, por lo tanto, pueda ser constantemente mejorado y adaptado a las nuevas necesidades y circunstancias a medida que se van produciendo.
Con vistas a fortalecer la colaboración entre las organizaciones internacionales que trabajan en el terreno de la formación, así como para armonizar el asesoramiento que brindan, la OIT puso en marcha un proyecto de investigación (conjuntamente con el Banco Mundial) para documentar las experiencias recientes en toda una serie de países en desarrollo y en transición, que están reformando sus sistemas de formación. Sobre la base de los estudios de caso que abarcan 17 países, así como sobre los estudios de la naturaleza del proceso de reforma en Australia y las lecciones que los países de ingresos bajos y medios pueden extraer del llamado «sistema dual» de Alemania, se procedió a la preparación de un informe de síntesis72. Los principales mensajes de este examen señalan:
Los resultados de esta labor, cuando hayan sido revisados, serán difundidos por la OIT y por el Banco Mundial en una publicación común y a través de una serie de cursos prácticos conjuntos destinados a sus mandantes.
El análisis y documentación de la experiencia nacional como base para el suministro de orientaciones a los mandantes se concentró en la legislación relativa a la formación, la aplicación de las normas internacionales del trabajo en el caso de las políticas y sistemas de formación, las asociaciones estratégicas de formación entre el Estado y las empresas y en la evaluación de la propia formación. Se preparó un estudio comparativo sobre la formación y la legislación del trabajo sobre la base de un examen de la legislación sobre formación en cerca de 60 países73. Asimismo, se llevaron a cabo estudios nacionales sobre diez países, y se prepararon informes regionales para Africa y América Latina sobre los problemas con que se había tropezado en la aplicación de las normas internacionales del trabajo en el contexto de las reformas de las políticas nacionales de formación. En Filipinas se celebró un curso práctico tripartito nacional para discutir los resultados de esos estudios, que constituirán el fundamento para preparar una guía práctica sobre la promoción y aplicación del Convenio sobre desarrollo de los recursos humanos, 1975 (núm. 142) y la Recomendación que lo complementa (núm.150), solicitados en 1997 por el Grupo de Trabajo sobre revisión de las normas internacionales del trabajo, del Consejo de Administración. Teniendo por base diez estudios de casos sobre asociaciones estratégicas de formación entre el Estado y las empresas, se elaboró un documento de políticas a seguir que se presentó al Foro Empresarial de la OIT y a un seminario regional que se celebró en Chile en mayo de 1997 en relación con las alianzas estratégicas con vistas a la formación74. Por último, se elaboró un planteamiento completo de los resultados de la evaluación de la formación, que refleja los valores y preocupaciones de la OIT, con vistas a su utilización por parte de las instancias decisorias y de los profesionales de la formación de los Estados Miembros75.
Con asistencia de la OIT, cierto número de Estados Miembros han hecho importantes progresos en la introducción de métodos y programas de formación modular , y entre ellos cabe destacar:
Se brindó la correspondiente asistencia para mejorar la gestión de los sistemas de educación y de formación profesionales a cierto número de países, entre ellos Filipinas y Tailandia. Asimismo, se celebraron seminarios de formación sobre este tema para las instancias decisorias de los países de Asia sudoriental, de Europa oriental y de Asia central. En estas actividades de formación se experimentaron los nuevos materiales de aprendizaje modular, recientemente preparados para los administradores de alto nivel de la formación profesional76. Estos nuevos materiales se basan en la experiencia, las tendencias actuales y las prácticas óptimas de 11países. Abordan por separado las cuestiones relativas a los sistemas de formación profesional, formación en mercado de trabajo y formación empresarial. Analizan los distintos tipos de organización de los sistemas de formación, la descentralización de los servicios de formación, las fuentes de financiación y la asignación de los recursos.
Brindar oportunidades de formación que se extiendan a toda la vida y que sean accesibles a todos los trabajadores es algo que requiere sistemas cada vez más flexibles para impartir la formación, y sobre todo sistemas que se basen en un enfoque modular. El asesoramiento sobre la introducción y adaptación de una formación modular se brindó durante el bienio en Belarús, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Rumania y Ucrania. Se llevaron a cabo varios proyectos para introducir mejor las metodologías y planes de formación de carácter modular. La metodología se perfeccionó aún más sobre la base de un examen de las prácticas más innovadoras utilizadas en el enfoque modular y la adaptación de la formación a las necesidades de los empleadores y de los particulares en Australia, Francia, Reino Unido y los Estados Unidos77. Construyendo sobre la base de los módulos de calificaciones para el empleo (MES), el conjunto para el desarrollo del personal y cierto número de otros elementos se revisaron o se elaboraron. También se elaboraron diversos materiales de formación relativos a la formación basada en la comunidad con vistas al empleo y a la generación de ingresos78. Se brindaron diversos servicios de asesoramiento técnico para incorporar o fortalecer la formación basada en la comunidad de las capacitaciones que se requieren para el autoempleo y las actividades generadoras de ingresos, a Azerbaiyán, Bangladesh, Belarús, Indonesia, Polonia, Federación de Rusia, Sri Lanka y Tayikistán. Un proyecto para desarrollar las organizaciones basadas en la comunidad con vistas al fomento del empleo condujo en Pakistán al establecimiento de unos 30 planes de empleo en 136 pueblos y 24 zonas urbanas, en un período de tres años. Había más de 9000 beneficiarios de estos planes, de los que 7000 estaban agrupados en organizaciones basadas en la comunidad. Los beneficiarios recibieron formación de las correspondientes capacitaciones, formación del espíritu empresarial y pequeños préstamos. A partir del empleo que encontraron como resultado de estos planes, los ingresos por hogares se incrementaron entre un 30 y un 120 por ciento, generando la correspondiente demanda de bienes y servicios y creando con ello nuevas oportunidades de empleo y de mejora del nivel de vida.
Países afectados por un conflicto armado
El crecido número de países que han sufrido las consecuencias de un conflicto armado (y la devastación socioeconómica y material que suele derivarse del mismo) plantea un problema de la mayor gravedad a la lucha contra la pobreza, el progreso de la democracia y la protección de los trabajadores. En este sentido, la formación de las capacitaciones y el fomento del empleo son elementos fundamentales en los esfuerzos que se requieren para reconstruir las comunidades, volver a integrar los muchos grupos afectados por el conflicto y fomentar una paz sostenible. Sin embargo, las estrategias de formación innovadora y de fomento del empleo se requieren para superar los problemas inherentes a los países que son víctimas de un conflicto armado. Por lo tanto, se emprendió un Programa de Acción sobre formación profesional y empresarial para países que salen de un conflicto armado, al objeto de aumentar la capacidad de estos países para planificar y llevar a la práctica programas y medidas para una efectiva reintegración de todos los grupos afectados por el conflicto y la construcción de una paz sostenible.
La situación de diversos grupos afectados por un conflicto armado y la acción que se ha llevado a cabo para mejorar su situación se analizaron en una serie de estudios por país que se refieren a Angola79, Bosnia y Herzegovina80, Camboya81, El Salvador, Etiopía, Guatemala82, Líbano83, Liberia, Malí, Mozambique84, Namibia, Níger, Sierra Leona, Somalia, Sudáfrica85, Uganda86 y Zimbabwe. Los estudios se centraron en el fomento de la pequeña empresa y de los planes de microcrédito87, la formación profesional, la situación y función de los sindicatos, las mujeres afectadas por un conflicto armado y otras preocupaciones relativas al género de las personas88, los niños soldados, la juventud afectada por un conflicto armado, las personas con discapacidades89 y el incremento del abuso de drogas a medida que las actividades económicas se tiñen de criminalidad en las situaciones de conflicto y de posconflicto. Asimismo, se preparó un compendio de los correspondientes programas e instituciones de reintegración90.
Los productos clave del programa de acción , que fueron examinados por los participantes en el seminario interregional sobre la reintegración social de los grupos afectados por un conflicto armado por medio del fomento de la formación profesional y empresarial, son:
Una reunión consultiva para representantes de los trabajadores procedentes de 40países afectados por conflictos armados, que se celebró durante la Conferencia en junio de 1997, puso de manifiesto toda la extensión de los problemas a los que tienen que hacer frente las organizaciones de trabajadores en los países afectados91. Un seminario tripartito interregional sobre la reintegración de los grupos afectados por un conflicto armado por medio de la formación profesional y el fomento del empleo, que reunió a representantes tripartitos procedentes de 11 de los Estados Miembros de la OIT afectados por conflictos armados, partió de los resultados del programa de acción y cartografió las acciones de seguimiento más urgentes que se requieren de la OIT y de sus mandantes92. Los participantes en este seminario insistieron en que la OIT había sido constituida en 1919 tras la Primera Guerra Mundial como parte del proceso de reconstrucción, y que la Declaración de Filadelfia adoptada cuando el mundo aún no había salido de la Segunda Guerra Mundial había afirmado que una paz duradera sólo puede establecerse si se basa en la justicia social. También señalaron que cerca de un tercio de los Estados Miembros de la OIT están actualmente sufriendo, saliendo, entrando o volviendo a caer en un conflicto armado, y que las respuestas y enfoques habituales de la OIT requieren una adaptación al contexto específico de los países afectados por un conflicto. También advirtieron que el programa de acción se había revelado muy eficaz para llamar la atención sobre la magnitud del problema que plantea la reconstrucción de los países afectados por un conflicto armado, la importancia del empleo y de las cuestiones sociales para construir una paz sostenible y el importante papel que debería desempeñar la OIT para prestar asistencia a los países afectados por conflictos armados.
1. Adjustment, employment and labour market institutions in sub-Saharan Africa: An emerging consensus on policy design (Employment and Training Papers núm. 3), 1997.
2. El empleo en el mundo, 1996/97: Las políticas nacionales en la era de la mundialización, 1996.
3. J. Mohan Rao: Globalization: A view from the South (Employment Papers núm. 8), 1997.
4. O. Cortes, S. Jean, M. Fouquin y L. Mytelka: Impact of regionalization on employment: ASEAN (Employment Papers núm. 9), 1997.
5. M.C. da Silva Leme: MERCOSUR and Brazil automobile and food industries, 1997; y R. Soifer: Argentina, MERCOSUR and labour (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
6. B. Campbell: Labour market effects under NAFTA (de próxima publicación) [publicado posteriormente]; y R. Galhardi: Maquiladoras prospects for regional and global integration (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
7. M. Boughzala: «Efectos de la liberalización comercial en los transportes de Túnez y Marruecos», Revista Internacional del Trabajo, vol. 116, núm. 3, 1997.
8. J. Weeks: Western hemisphere economic integration (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
9. E. Amadeo y V. Pero: Adjustment, stabilization and the structure of employment in Brazil (Employment and Training Papers núm. 4), 1997.
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11. E. Amadeo y V. Pero: Opening, stabilization and sectoral and skill structures of manufacturing employment in Brazil (de próxima publicación) [publicado posteriormente], y D. Kupfer y L. Caruso: Technology, work and job qualification in a globalized economy: A case study of Brazil (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
12. M. Lavoie: Jobs, technology and skill requirements in a globalized economy: A case study of Canada (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
13. B. Cheon: Jobs, technology and skill requirements in a globalized economy: A case study of the Republic of Korea (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
14. D. Alarcón y E. Zapada: Changes in the occupational structure and skill composition of labour in manufacturing in Mexico (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
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18. H. Mosley, S. Speckesser y T. Keller: The role of the social partners in the design and delivery of active labour market policy measures (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
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21. Yearbook of Labour Statistics, 1996 - Annuaire des statistiques du travail, 1996 - Anuario de Estadísticas del Trabajo, 1996 (55.ª edición; publicación trilingüe), 1997.
22. Bulletin of Labour Statistics - Bulletin des statistiques du travail - Boletín de Estadísticas del Trabajo (publicación trilingüe; cuatro números al año).
23. Statistics on occupational wages and hours of work and on food prices: October Inquiry results, 1995 and 1996 - Special supplement to the Bulletin of Labour Statistics/Statistiques des salaires et de la durée du travail par profession et des prix de produits alimentaires: Résultats de l'Enquête d'octobre, 1995 et 1996 - Supplément spécial au Bulletin des statistiques du travail/Estadísticas sobre salarios y horas de trabajo por ocupación y precios de artículos alimenticios: Resultados de la Encuesta de octubre, 1995 y 1996 - Suplemento especial al Boletín de Estadísticas del Trabajo (publicación trilingüe), 1997.
24. Sources and methods - Labour statistics, Volume 5: Total and economically active population, employment and unemployment (population censuses)/Sources et méthodes - Statistiques du travail, vol. 5/Population totale et population active, emploi et chômage (recensements de population)/Fuentes y Métodos - Estadísticas del Trabajo, vol. 5: Población total y población económicamente activa, empleo y desempleo (censos de población), segunda edición (publicación trilingüe), 1996.
25. F. Mehran: Economically active population, 1950-2010, cuarta edición, disponible en dos disquetes, 1997.
26. K. Ashagrie: Methodological child labour surveys and statistics: ILO's recent work in brief, 1997 (documento no publicado).
27. K. Ashagrie: Statistics on working children and hazardous child labour in brief, 1997 (documento no publicado).
28. Informe de la Reunión de expertos sobre estadísticas del trabajo, documento de la Reunión celebrada del 14 al 23 de octubre de 1997.
29. Income from employment: An Indian experience, documento presentado por el Centro de Investigaciones Socioeconómicas (Socio-Economic Research Centre), Nueva Delhi, Reunión de expertos sobre estadísticas del trabajo, 1996; L.A. Beccaria: Income from employment: Report on the use of household surveys in Latin America as a source of data on income from employment, 1996; y P.K. Wingfield Digby: Income from employment: The experience of the Ghana Living Standards Survey, 1996.
30. Chile: Crecimiento, empleo y medios de vida sustentables, 1997, publicado posteriormente con el título siguiente: Chile: Crecimiento, empleo y el desafío de la justicia social, 1998.
31. S. Radwan: Review of the labour force sample survey in Egypt: Estimates of employment and unemployment and proposals for improvement, 1996 (también disponible en árabe); y Job creation and poverty alleviation in Egypt: Strategy and programmes, 1997 (también disponible en árabe).
32. Growth, jobs and incomes in Uzbekistan: A policy statement and programme, informe inédito proporcionado por el Gobierno de Uzbekistán, Tashkent, julio de 1996 (también disponible en ruso).
33. Jobs for Africa: A policy framework for an employment-intensive growth strategy, informe del Programa conjunto OIT/PNUD sobre generación de empleo y reducción de la pobreza, OIT, 1997 (también disponible en francés).
34. W. Keddeman: Of nets and assets: Socio-economic effects and impacts of employment-intensive programmes. A Review of ILO experience (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
35. Matériel de formation pour l'Afrique francophone pour les investissements à haute intensité de main d'oeuvre (HIMO) (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
36. D. Tajgman y J. De Veen: Labour management for employment-intensive infrastructure: Policies and practices (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
37.Tripartite review of the guide on labour management policies and practices for employment-intensive infrastructure works, informe sobre las labores, Kampala (Uganda), 6-7 de octubre de 1997.
38. G. Edmonds: Wasted time: The price of poor access (de próxima publicación) [publicado posteriormente], y K. Dixon-Fyle: Accessibility planning and local development: The application of possibilities of the IRAP methodology (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
39. E.A. Stock y J. de Veen: Expanding labor-based methods for road works in Africa (World Bank Technical Paper núm. 347), 1996.
40. P. Bentall, A. Beusch y J. De Veen: Labour-based contractors: Project formulation and implementa-tion - Summary guidelines (de próxima publicación).
41. J.M. Lupala, J. Malombe y A. Könye: Evaluation of Hanna Nassif community-based urban upgrading project, Phase I, Dar es-Salaam, 1997 (publicación conjunta del Gobierno de la República Unida de Tanzanía, el PNUD, el Programa Nacional para la Generación de Ingresos, la Fundación Ford y la OIT).
42. El futuro del empleo urbano, Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II), documento de información núm. 4 para el Diálogo, organizado por la OIT y promovido por el Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (Hábitat), 1996.
43. Liu Jinchang: Urban employment guidelines: Employment-intensive participatory approaches for infrastructure investment (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
44. Módulos didácticos sobre el sector no estructurado para funcionarios municipales (de próxima publicación).
45. S.V. Sethuraman: Urban poverty and the informal sector in developing countries: A critical assessment of current strategies (de próxima publicación conjunta por la OIT y el PNUD).
46. S. Sassen: Informalization in advanced market economies (Issues in Development, Discussion Paper núm. 20), 1997.
47. G. Muteta y varios: Linkages between infrastructure development and improved productivity and working conditions in informal sector enterprises: Dar es Salaam, Tanzania (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
48. A.L. Tolentino: Training and development of entrepreneur-managers of small enterprises: Pointers and lessons learned (Enterprise and Management Development Working Paper núm. 19), 1997.
49. Business development services for SMEs: Preliminary guidelines for donor-funded interventions, informe sometido a la Comisión de Organismos Donantes para el Fomento de la Pequeña Empresa, y Business development services for SMEs: A guideline for donor-funded interventions, resumen del informe presentado a la Comisión de Organismos Donantes para el Fomento de la Pequeña Empresa. Estos documentos serán publicados próximamente en el sitio en la red de la OIT correspondiente a Empresas y Cooperativas.
50. P. Samuelsen: The «Start and Improve Your Business» programme: Achievements and experience worldwide, 1997.
51. Los materiales relativos a la creación y mejora de su propia empresa (Start and Improve Your Business - SIYB) se adaptan en función del país en que han de utilizarse. No hay pues un producto único sobre el que pueda indicarse una referencia. Pueden obtenerse más informaciones sobre las actividades SIYB consultando el sitio en la red de la OIT correspondiente a Empresas y Cooperativas.
52. C. Bernolak: Productivity gainsharing (Enterprise and Management Development Working Paper núm. 16), 1996, y A.L. Tolentino (director de la publicación): Workers: Stakeholders in productivity in a changing global economic environment (Enterprise and Management Development Working Paper núm. 18), 1997.
53. J. Prokopenko y K. North (directores de la publicación): Productivity and quality management; A modular programme: Part I, Productivity and quality improvement: Concepts, processes and techniques, y Part II, High potential productivity and quality improvement areas, 1996.
54. J. Prokopenko: La gestión de la productividad: Manual práctico, 1989.
55. M. Kubr (director de la publicación): La consultoría de empresas: guía para la profesión, tercera edición (revisada), 1997.
56. K. North: Localizing global production: Know-how transfer in international manufacturing (Management Development Series núm. 33), 1997.
57. B. Chavane: Bilan et perspectives des privatisations en Afrique francophone: Une étape de la démocratisation? (documento de trabajo IPPRED-1), 1996; R. Schliwa: Enterprise privatization and employee buy-outs in Poland: An analysis of the process (documento de trabajo IPPRED-2), 1997; I. Gurkov: Management development in Russia (documento de trabajo IPPRED-3), 1997; B. Martin: Social and employment consequences of privatization in transition economies: Evidence and guidelines (documento de trabajo IPPRED-4), 1997; A.Etukudo: Issues in privatization and restructuring in sub-Saharan Africa (documento de trabajo IPPRED-5), 1997; C. Tawney y J. Levitsky: Small enterprise development as a strategy for reducing the social cost of restructuring and privatization: Public and private initiatives (documento de trabajo IPPRED-6), 1997; A. Wild: The role of employers' organizations in privatization (documento de trabajo IPPRED-7), 1997; F. Hoffer: Traditional trade unions during transition and economic reform in the Russian Federation (documento de trabajo IPPRED-8), 1997; M. Allal y F. Bonnet: Privatization in two state enterprises in Lao PDR (documento de trabajo IPPRED-9) (de próxima publicación) [publicado posteriormente]; J. Prokopenko: Privatization in Russia and China (documento de trabajo IPPRED-10) (de próxima publicación) [publicado posteriormente]; J. Price: Privatización de los servicios municipales a través de microempresas: El ejemplo de Lima (documento de trabajo IPPRED-11) (de próxima publicación); B. Galgóczi: Employee ownership in Hungary: The role of employers' and workers' organizations (documento de trabajo IPPRED-12) (de próxima publicación) [publicado posteriormente]; D. Brzica: Privatization in Slovakia: The role of employee and management participation (documento de trabajo IPPRED-13) (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
58. D. Jones y varios: Employee-ownership in privatization: Lessons from Central and Eastern Europe (de próxima publicación).
59. G. Manu y Ken Khaw: Training material on privatization, un manual que contiene siete módulos (de próxima publicación).
60. B. Wesselink: Monitoring guidelines for semi-formal financial institutions active in small enterprise finance (Poverty-oriented Banking Working paper núm. 9) 1996; R.T. Chua y G.M. Llanto: Assessing the efficiency and outreach of micro-finance schemes (Poverty-oriented Banking Working paper núm. 15), 1996; T. Sparreboom y P. Sparreboom-Burger: Migrant worker remittances in Lesotho: A review of the deferred pay scheme (Poverty-oriented Banking Working paper núm. 16), 1996; P. Sparreboom-Burger: The performance of the Lesotho credit union movement: Internal financing and external capital flow (Poverty-oriented Banking Working paper núm. 17), 1996; M. Bastiaenen y P. van Rooij: Guarantee funds and NGOs: Promise and pitfalls - A review of the key issues (Poverty-oriented Banking Working paper núm. 18), 1997.
61. Collateral, collateral law and collateral substitutes, documento técnico preparado para el Grupo de Trabajo de Donantes en materia de desarrollo del sector financiero, OIT, 1996.
62. E. Dülfer: Industrial relations and cooperatives (Occasional discussion paper núm. 96-1), 1996.
63. Creating a favourable climate and conditions for cooperative development in Central and Eastern Europe, 1996; Creación de un clima positivo y condiciones favorables para el desarrollo cooperativo en América Latina, 1996.
64. Temas de género en cooperativas: Una perspectiva OIT-ACI, Alianza Cooperativa Internacional, San José, 1997.
65. Genre et développement: Analyse de la place des femmes: Une expérience au Sahel, programa ACOPAM (Appui associatif et coopératif aux initiatives de développement à la base), 1997.
66. B. Gaufryau y C. Maldonado: Le secteur informel en Afrique face aux contraints légales et institutionnelles (de próxima publicación); C. Maldonado: Secteur informel: Fonctions macro-économiques et politiques gouvernamentales: Le cas du Bénin (de próxima publicación); B. Gaufryau y C. Maldonado: Le cas du Burkina Faso (1997); Le cas du Congo (1997); Le cas de la Côte d'Ivoire (1997); H. Panhuis y J. Gasarian: Le cas du Gabon (de próxima publicación); J. Gasarian y C. Maldonado: Le cas du Niger (de próxima publicación); B.Gaufryau y C. Maldonado: Le cas du Rwanda (de próxima publicación) [publicado posteriormente]; Le cas du Sénégal (1997).
67. C. Maldonado y M. Hurtado (directores de la publicación): El sector informal en Bogotá: Una perspectiva interdisciplinaria, 1997 (publicado conjuntamente por la OIT, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la República de Colombia y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia).
68. C. Maldonado: PROMICRO: Un programme sous-régional de promotion des organisations, structures et programmes d'appui à la micro-entreprise en Amérique centrale, 1996.
69. C. Maldonado y varios: Les organisations des commerçants ambulants en Amérique latine (de próxima publicación); C. Maldonado y varios: Méthodes et stratégies d'appui au secteur informel en Afrique (de próxima publicación); C. Maldonado y varios: Economie informelle en Afrique: Structure, dynamiques et politiques (de próxima publicación); C. Maldonado y varios: Le secteur informel à l'heure de la globalisation (de próxima publicación).
70. F. Bonnet y Data International: Women entrepreneurs in Bangladesh (de próxima publicación); P.Nichols-Marcucci: Women entrepreneurs in the Philippines (de próxima publicación); Femmes, emploi et micro-entreprises en Tunisie; Women's employment in micro and small enterprises in Zimbabwe (de próxima publicación).
71. F. Fluitman: Análisis de la política de capacitación: una metodología material de formación con notas y diapositivas, 1997 (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
72. I. Gill y F. Fluitman (directores de la publicación): Skills and change: Constraints and innovation in the reform of vocational education and training, (Banco Mundial/OIT) (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
73. H.H. Barbagelata: Formación y legislación del trabajo, 1996; Trends in labour legislation and training, 1997.
74. A.G. Mitchell: Alianzas estratégicas entre el Estado y las empresas, 1997 (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
75. N. Grubb y P. Ryan: Plain talk on the field of dreams: The roles of evaluation for vocational education and training (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
76. V. Gasskov: Managing vocational training systems: Handbook for senior administrators (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
77. A. Tchaban: Towards more flexibility in training delivery: A review of some experiences to rationalize the provision of vocational qualifications (de próxima publicación) [publicado posteriormente].
78. Community-based training for employment and income generation, un manual de formación con seis módulos, 1997.
79. E. Medi: Angola - Study of vocational rehabilitation, training and employment for persons disabled by conflict, 1997.
80. M. Walsh: Post-conflict Bosnia and Herzegovina: Integrating women's special situation and gender perspectives in skills training and employment promotion programmes, 1997.
81. R. Hakemulder: Promoting local economic development in a war-affected country: The ILO experience in Cambodia, 1997.
82. S. Loughna y G. Vicente: Population issues and the situation of women in post-conflict Guatemala, 1997.
83. N. Nauphal: Post-war Lebanon: Women and other war-affected groups, 1997.
84. S. Baden: Post-conflict Mozambique: Women's special situation, population issues and gender perspectives and their integration into skills training and employment promotion, 1997; C.A. Bryant: Training and employment programmes for war-affected populations: Lessons from experience in Mozambique, 1997; S. Maslen: The reintegration of war-affected youth: Experience of Mozambique, 1997; E. Medi: Mozambique - Study of vocational rehabilitation, training and employment for persons disabled by conflict: Experiences and issues, 1997.
85. S. Lobner: Life skills for the world of work: Experiences of South Africa, 1997.
86. R. Muhumuza: Guns into ox-ploughs: A study into the situation of conflict-affected youth in Uganda and their reintegration into society through training, employment and life skills programmes, 1997.
87. La OIT y los pueblos y países afectados por conflictos, 1997; N. Smith: ILO's technical assistance projects in conflict-affected countries: A sample, 1997.
88. E. Date-Bah: Sustainable peace after war: Arguing the need for major integration of gender perspectives in post-conflict programming, 1996.
89. D. Dilli: Handbook - Accessibility and tool adaptations for disabled workers in post-conflict and developing countries, 1997.
90. A compendium of employment promotion initiatives in conflict-affected countries, 1997.
91. Los sindicatos en los países afectados por conflictos: Experiencias y funciones en las negociaciones de paz, terapéutica social, reconstrucción y desarrollo, informe sobre una Reunión consultiva para delegados de trabajadores, Ginebra, 17 de junio de 1997.
92. Informe del Seminario interregional de la OIT sobre la reinserción de grupos afectados por conflictos mediante la formación profesional y el fomento del empleo, 3 a 7 de noviembre de 1997, Turín, 1997. Entre los documentos presentados en el Seminario se incluyeron los siguientes: Un marco para la política y la acción de la OIT en las situaciones de conflicto: Fomento de la formación y el empleo con miras a lograr una paz duradera, 1997; Directivas para el empleo y la formación en los países afectados por conflictos, 1997; Dynamic training support of ILO constituents and other actors in promoting employment in conflict - affected countries (material de formación), 1997; y Employment for peace: A comprehensive international programme of technical assistance to conflict affected countries - A follow up proposal to he ILO action programme (de próxima publicación) [publicado posteriormente].