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86.a reunión
Ginebra, junio de 1998


 

Informe de la Comisión de la Creación de Empleos
en las Pequeñas y Medianas Empresas

Informe
Recomendación

Presentación, discusión y adopción
 

Original francés: El PRESIDENTE -- Continuamos nuestros debates con el punto del orden del día relativo al informe de la Comisión de la Creación de Empleos en las Pequeñas y Medianas Empresas. El informe figura en Actas Provisionales núm. 13.

Tiene la palabra el Sr. Djupvik, Ponente, para que presente el informe de la Comisión.

Original inglés: Sr. DJUPVIK (consejero técnico gubernamental de Noruega, Ponente de la Comisión de la Creación de Empleos en las Pequeñas y Medianas Empresas) -- Es para mí un honor presentarles el informe de la Comisión de la Creación de Empleos en las Pequeñas y Medianas Empresas. El informe de la Comisión, incluido el proyecto de recomendación, está ante ustedes en las Actas Provisionales núm. 13.

La Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo decidió, en junio de 1997, incluir en el orden del día de la 86.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que se celebrará en 1998, un punto sobre las condiciones generales para fomentar la creación de empleos en las pequeñas y medianas empresas.

Nuestras deliberaciones de este año han constituido la segunda discusión de la propuesta de adopción de una recomendación sobre el tema.

La Comisión tuvo ante sí tres informes de Conferencia que han constituido la base de nuestros debates en la Comisión. La Comisión expresó su agradecimiento a la Oficina por sus informes, que fueron muy útiles para el análisis de estos asuntos. En nuestras labores y en nuestro informe, la Comisión reconoció la importancia cada vez mayor de las pequeñas y medianas empresas, puesto que estas empresas no sólo son particularmente importantes para la generación de empleo, sino que también son eficaces para movilizar recursos humanos, financieros y materiales. Sus vínculos con otros sectores contribuyen a establecer una economía más flexible y diversificada.

La Comisión reconoció el papel tan importante de las empresarias en las pequeñas y medianas empresas. Consideró que ese tipo de empresas puede ser un instrumento que facilite la participación activa de los grupos desfavorecidos en las actividades económicas.

La Comisión también puso de relieve que la recomendación propuesta debe reflejar el respeto necesario a las normas internacionales del trabajo fundamentales para garantizar la creación de empleos de calidad en las pequeñas y medianas empresas.

En lo que respecta al marco político y jurídico necesario para promover la creación de empleos en las pequeñas y medianas empresas, los miembros de la Comisión recalcaron la importancia que tiene crear un entorno favorable para el desarrollo de una cultura empresarial que favorezca la iniciativa y la creación de empresas, la productividad y las relaciones de trabajo armoniosas. En este sentido, recalcó la importancia del diálogo tripartito.

Los miembros de la Comisión convinieron pautas más específicas para el fomento de servicios de apoyo eficaces para las pequeñas y medianas empresas. En estas pautas también se definen los papeles específicos que deberían asumir las organizaciones de empleadores y de trabajadores y la importancia de la cooperación internacional.

Es para mí un placer indicarles que el proyecto de recomendación es exhaustivo y progresista. También me complace señalarles que las labores de la Comisión han constituido un ejemplo excelente de cooperación tripartita entre los miembros gubernamentales, empleadores y trabajadores, y de una labor caracterizada por el consenso.

Para concluir, les recomiendo que aprueben el informe y el proyecto de recomendación presentados por la Comisión de la Creación de Empleos en las Pequeñas y Medianas Empresas.

Original inglés: Sr. JEETUN (delegado empleador de Mauricio, Vicepresidente de la Comisión de la Creación de Empleos en las Pequeñas y Medianas Empresas) -- Como portavoz de los empleadores de esta Comisión, es para mí un gran placer propugnar la aprobación del Informe de la Comisión de la Creación de Empleos en las Pequeñas y Medianas Empresas, así como el proyecto de recomendación conexo.

El contenido de estos documentos, resultado de largas deliberaciones en nuestra Comisión en las que ha reinado un espíritu de entendimiento mutuo y de diálogo constante, se ha decidido por consenso. Esto ha constituido una experiencia muy enriquecedora para todos nosotros y quisiera dar las gracias a nuestro Presidente, Sr. Pliszkiewicz, de Polonia, por haber sabido dirigir nuestros debates con gran acierto y paciencia y al Sr. Agyei, portavoz de los trabajadores, por su cordialidad y profesionalidad. Igualmente mi gratitud a los representantes gubernamentales por sus valiosas contribuciones, que, sin duda, han quedado reflejadas en nuestra propuesta de Recomendación.

Debo también agradecer a la Oficina la asistencia y el apoyo que nos ha brindado para la celebración de nuestros debates, sin olvidar a los intérpretes por el buen trabajo efectuado. Mi agradecimiento también a mis colegas empleadores por sus valiosas contribuciones y decidido apoyo.

La creación de empleo es una de las principales prioridades para la mayoría de los países en que el índice de desempleo es elevadísimo. Los niveles de desempleo de muchos países desarrollados y en desarrollo son causa de cada vez mayor preocupación en todos los sectores de la sociedad, y no sólo por el gran desperdicio de recursos humanos que supone sino por sus consecuencias humanas, sociales, culturales y políticas.

En este contexto, creemos que un marco flexible nos ayudaría a generar un entorno propicio que produzca un efecto multiplicador sobre el ahorro, la inversión, el crecimiento de las PYME y la creación de empleo; un clima propicio y favorable al espíritu empresarial.

El instrumento que lo rija, deberá ser flexible, universalmente aceptable, administrativamente posible y económicamente viable.

Me complace poder decir que esta propuesta de recomendación cumple todos los requisitos mencionados. Estas consideraciones son importantes porque queremos que nuestro instrumento se divulgue y utilice ampliamente.

Nosotros abogamos por la aprobación de un instrumento que impulse la creación de puestos de trabajo. No hemos escatimado esfuerzos para redactar una recomendación para el próximo milenio, la posteridad y la prosperidad de nuestros pueblos mediante la creación de empleo. En este mundo en rápida evolución, la flexibilidad debería estar al orden del día. Cuando hablamos de políticas, incentivos, formación, tecnología, productividad, calidad, no podemos olvidar que exigen una adaptación por parte de los gobiernos, los interlocutores sociales, las empresas y los trabajadores.

No cabe la menor duda de que la flexibilidad del instrumento garantizará una adaptación más fácil en esta época de mundialización.

Estamos plenamente convencidos de que esta propuesta de recomendación es amplia y flexible. En ella se reconoce que las empresas, en particular las pequeñas y medianas empresas, son la espina dorsal de la economía al igual que la familia es la espina dorsal de la sociedad. La productividad, la competitividad, la igualdad, son todos ellos factores que determinan el éxito de una empresa.

Todos estos aspectos se tienen en cuenta en la propuesta de recomendación, que también abarca el importante papel que ha desempeñado la OIT, papel que debería seguir desempeñando en el fomento de la creación de empleo en las PYME y del desarrollo de las PYME en general.

La OIT se ha situado a la vanguardia de las acciones a favor de la lucha contra el desempleo. Está preocupada por el grave problema del desempleo. También se ocupa de la creación de nuevos puestos de trabajo, y por eso ha querido establecer un instrumento que sea un hito y un punto de referencia para todos los países. A principios de este año, la OIT inició el programa ISEP, que refuerza los programas anteriores en el mundo de la pequeña y mediana empresa. Esta iniciativa adoptada por la OIT es muy oportuna, y desde luego cuenta con nuestro aplauso. Estamos convencidos de que esta recomendación contribuirá al cumplimiento de los objetivos del programa ISEP, y que además está orientada al futuro y es flexible e innovadora. Por eso apoyamos decididamente la recomendación propuesta.

Shakespeare dice que los hombres son algunas veces dueños de su propio destino. Pues bien, ahora nos encontramos frente a la oportunidad de dar forma a nuestro destino trabajando con un espíritu tripartito. Todos nosotros podemos actuar unidos para fomentar la creación de empleo en las PYME, lo que a su vez contribuirá a la mejora del nivel de vida de millones de personas en todo el mundo.

Original inglés: Sr. APPIAH AGYEI (delegado trabajador, Ghana; Vicepresidente de la Creación de Empleos en las Pequeñas y Medianas Empresas) -- En nombre del Grupo de los Trabajadores de esta Comisión desearía expresar nuestro respaldo a la adopción de esta Recomendación sobre las condiciones generales para fomentar la creación de empleos en las pequeñas y medianas empresas.

Esta recomendación reviste especial importancia porque las pequeñas y medianas empresas, las PYME, son las que emplean a la mayor parte de los trabajadores de todo el mundo, tendencia al alza además en la actualidad. Por ello, esta Recomendación va a tener repercusiones para la mayoría de los trabajadores de todo el mundo.

Y no cabe la menor duda de que esos trabajadores necesitan ayuda. En realidad, tanto en los países en desarrollo como en los países industrializados, los salarios, la seguridad en el empleo, la protección social y las condiciones de trabajo son peores en las PYME que en las grandes empresas.

Diversas normas de protección laboral no se aplican en las pequeñas y medianas empresas. El derecho jurídico a la libertad sindical, que tan fundamental es para la OIT, ha quedado excluido tradicionalmente de las PYME de muchos países, privando a los trabajadores de estas empresas de su derecho de sindicación y de representación en defensa de sus intereses.

Incluso la aplicabilidad de las normas de seguridad e higiene en el trabajo en las normas nacionales varía enormemente en muchos países, según el tamaño de la empresa. Además, es evidente que son las PYME y no las grandes empresas las responsables del empleo del grueso de los 250 millones de niños trabajadores de mundo.

Por eso, el punto de partida del Grupo de los Trabajadores en su examen de este instrumento fue la necesidad de que con esta Recomendación se hiciese una sólida contribución al mejoramiento de las condiciones de trabajo básicas en este sector. Me complace decir que conseguimos persuadir a los demás miembros de nuestra Comisión de la importancia de estas consideraciones. Por eso querría dedicar unos minutos a señalar a la atención de la Conferencia Internacional del Trabajo de 1998 algunos de los puntos principales de esta Recomendación.

El principio más importante recogido en este texto es el de la necesidad de la absoluta igualdad de tratamiento de los trabajadores de las pequeñas empresas y de los de las grandes empresas. Esto se destaca especialmente en el párrafo 6, 1), b), concerniente a las políticas capaces de ofrecer posibilidad de empleo productivo y duradero en condiciones sociales adecuadas.

En ese párrafo se hace un llamamiento a los Miembros de la OIT para que garanticen la aplicación no discriminatoria de la legislación del trabajo con el fin de elevar la calidad de empleo en las pequeñas y medianas empresas. Creemos que este aspecto concreto también merece un seguimiento de los gobiernos en varias esferas. La más importante de las esferas en que se requiere la intervención gubernamental es la de la libertad sindical. Los gobiernos deberían proceder rápidamente a examinar su legislación relativa a los derechos sindicales para armonizarla con los convenios núms. 87 y 98, y, de ser necesario, deberían revisar la legislación para conseguir la plena vigencia de la libertad de sindicación de los trabajadores de las pequeñas empresas.

Las acciones gubernamentales para mejorar las condiciones de trabajo en las PYME, deberían también aplicarse en ámbitos como por ejemplo, la no discriminación de la mujer y todos los demás aspectos relativos a las condiciones de empleo.

También querríamos llamar la atención sobre dos menciones específicas sobre el trabajo infantil que se han hecho, en el Preámbulo y en el párrafo 6, 1), c). Aquí se hace un llamamiento a los Miembros de la OIT a que erradiquen el trabajo infantil basándose en el Convenio núm. 138. Querríamos expresar nuestro especial agradecimiento por el firme apoyo del Grupo de los Empleadores a la adopción de esta referencia tan clara y eficaz contra el trabajo infantil.

El párrafo 8 de esta Recomendación fue incluido a petición del Grupo de los Trabajadores, y se refiere a la crisis financiera y económica asiática y se afirma que «en una época de dificultades económicas los gobiernos deberían ofrecer asistencia firme y eficaz a las pequeñas y medianas empresas y a sus trabajadores». Creemos que este párrafo contribuye a demostrar la capacidad de la OIT de responder con rapidez y eficacia a los acontecimientos que tan rápidamente modifican nuestro mundo.

Por último, querría mencionar el último párrafo de esta Recomendación, en que se vela por la congruencia en la aplicación de políticas entre la OIT y otras organizaciones.

Se afirma en este párrafo que los Miembros deberían promover el contenido de esta Recomendación en otras organizaciones internacionales encargadas del desarrollo. Creemos que cuando los Miembros de la OIT apliquen esta Recomendación contribuirán a que otras organizaciones, como el Banco Mundial, reciban cada vez una mayor influencia del contenido social de las políticas de la OIT.

También es muy importante el seguimiento de este instrumento. A pesar de que se trate de una Recomendación y no de un Convenio, confiamos en que todos los Estados Miembros de la OIT presten la atención merecida a este tema y apliquen las propuestas con rapidez y eficacia.

Por último, querría dar las gracias en nombre del Grupo de los Trabajadores al Sr. Jeetun, Vicepresidente empleador, por haber garantizado un debate caballeroso y eficaz. También a los numerosos miembros gubernamentales de la Comisión por sus muchas y provechosas sugerencias para ayudar a la Comisión a alcanzar consenso. Gracias también a la Oficina de la OIT por su eficaz asistencia en nuestras deliberaciones y, por último, pero no por ello menos importante, al Presidente de nuestra Comisión por su valiosísima contribución personal al logro de unas conclusiones muy positivas y equilibradas.

Con estas palabras, quisiera recomendar a la 86.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo que adopte la presente Recomendación.

Original francés: Sr. PLISZKIEWICZ (consejero técnico gubernamental de Polonia, Presidente de la Comisión de la Creación de Empleos en las Pequeñas y Medianas Empresas) -- El debate celebrado en la Comisión de la Creación de Empleos ha sido a la vez constructivo y productivo y, en ese sentido, quisiera recordar las importantes labores logradas en las deliberaciones del año pasado. He de destacar la gran labor llevada a cabo por la Oficina tanto en la preparación de la serie de informes como en su ayuda documental, que ha facilitado sobremanera las labores de nuestra Comisión.

En nuestras reuniones se mantuvo el debate a un alto nivel, tanto en lo que respecta a los aspectos técnicos como a su espíritu de diálogo social tripartito permanente. En este sentido, quisiera dar las gracias en particular a los Vicepresidentes, Sr. Appiah Agyei, representante de los trabajadores, y Sr. Jeetun, representante de los empleadores, que han hecho gala de una gran flexibilidad en su búsqueda de soluciones viables para superar las dificultades que han ido surgiendo. Me ha impresionado su gran competencia, su espíritu tripartito y su capacidad de sintetizar la opinión de sus grupos. También dirijo mi agradecimiento a los miembros de los grupos a los que representan que pasarán más desapercibidos en las sesiones plenarias de nuestra Comisión, pero que han contribuido de manera considerable a los resultados finales. Asimismo, doy las gracias a los representantes de los gobiernos que también han contribuido a la consecución de estos resultados. Se han superado numerosas situaciones difíciles gracias a su competencia, perspicacia y dotes de redacción del grupo gubernamental.

Quisiera dar las gracias, de nuevo, a los miembros gubernamentales presentes en la sala por las labores que han realizado.

He de señalar, una vez más, la voluntad dominante tendiente a lograr el resultado final y el espíritu de diálogo social de todos los miembros de la Comisión.

La mejor manera de juzgar la calidad de nuestras labores es examinar el producto final, es decir, la Recomendación adoptada por la Comisión. Me enorgullece decir que este instrumento constituye un todo realmente único de principios y valores que responden precisamente a toda una serie de preocupaciones, tanto cualitativas como cuantitativas, en lo que respecta a la creación de empleos en las PYME. Este instrumento proporciona directrices útiles sobre toda una serie de cuestiones importantes vinculadas a la creación de empleos en las PYME. Es un instrumento que establece un equilibrio sensato entre los principios generales, la flexibilidad y la orientación detallada.

La Recomendación no incluye una definición de lo que son las pequeñas y medianas empresas. Los países miembros deberán definir esta noción, previa consulta con las organizaciones de empleadores y trabajadores más representativas, siguiendo criterios adecuados y teniendo en cuenta las condiciones sociales y económicas de sus respectivos países.

La Recomendación destaca el vínculo existente entre la política económica, incluida la política activa del empleo, la aplicación sin discriminación de la legislación del trabajo y el respeto de las normas internacionales y nacionales tendientes a la erradicación del trabajo infantil. Más adelante, este instrumento aborda las cuestiones del fomento de una cultura empresarial, de la creación de una infraestructura de servicios eficaz, de los distintos papeles que han de asumir las organizaciones de empleadores y trabajadores y de la importancia de la cooperación internacional.

Creo firmemente que este instrumento ayudará a los Estados Miembros en sus esfuerzos por promover la creación de empleo de calidad en las PYME y les permitirá hacer frente a los graves problemas de empleo que con frecuencia se les plantean.

El mundo actual, en el que imperan la mundialización, la interdependencia y la competencia, necesita medidas innovadoras que le permitan crear empleos. Pienso que podemos sentirnos orgullosos de haber elaborado un instrumento que puede resultar muy eficaz para satisfacer las necesidades del siglo venidero.

Pienso que es natural referirnos al futuro, porque el resultado final de nuestras labores se juzgará según el nivel efectivo de aplicación de los principios y valores contenidos en la Recomendación.

Pienso que es el deber de cada uno de nosotros velar por la aplicación de esta Recomendación en nuestros países. En este sentido, quisiera pedir a la OIT que vele, a su vez, porque la labor subyacente a la adopción de nuestra Recomendación sea objeto de un seguimiento lo más concreto posible.

Con gran satisfacción me he enterado de que la OIT acaba de iniciar un Programa internacional para la pequeña empresa, más conocido por su sigla en inglés, ISEP, que me parece pudiera servir a la OIT para respaldar la aplicación de nuestra Recomendación a nivel internacional. Por lo tanto, pido a todos que respalden plenamente los esfuerzos que la Oficina despliegue en este sentido.

Para concluir, permítanme hacer hincapié en que la creación de empleo en las pequeñas y medianas empresas es un problema que preocupa a todos los miembros de la OIT, tanto en los países en desarrollo como en los países industrializados. Tal preocupación se ha puesto de manifiesto a lo largo de las deliberaciones de nuestra Comisión.

Les agradezco la atención dispensada.

Original francés: El PRESIDENTE -- Procederemos ahora a la discusión del informe.

Original inglés: Sr. PETERSON (delegado gubernamental de Estados Unidos) -- La creación y promoción de buenos empleos dependen de un entorno empresarial en el que las empresas con éxito puedan prosperar. La recomendación propuesta sobre las condiciones generales para fomentar la creación de empleos en las pequeñas y medianas empresas contiene numerosas ideas útiles que pueden impulsar aún más la expansión de las PYME. Nos satisface respaldar su adopción y pensamos que, permitir que estas empresas crezcan es crucial si se quieren aumentar las oportunidades de empleo.

El proceso de mundialización ha creado nuevas oportunidades para las PYME. En efecto, campos de la actividad humana tan diversos como la medicina, la protección medioambiental, la agricultura, el esparcimiento, el transporte, las ciencias materiales y la tecnología de la información, por nombrar sólo unas cuantas, están evolucionando a una velocidad sorprendente. Es un mundo de grandes cambios que proporciona oportunidades sin precedentes a las PYME que deseen competir en el mercado mundial que ha llegado literalmente a la puerta de nuestros hogares.

Hemos visto que en los Estados Unidos las PYME con éxito son una fuente considerable de generación de empleo. Un pequeño número de PYME con éxito prospera muy rápidamente, sin embargo las PYME también fracasan a una velocidad desproporcionada y es entonces cuando las redes de seguridad social desempeñan un papel importante a la hora de ayudar a los trabajadores en los momentos difíciles.

Un sector de las PYME vital desempeña un papel importante en la economía como fuente a partir de la cual surgen nuevas empresas innovadoras. Son las que asumen riesgos, las que crean empresas y que construyen una nueva economía. Creen que Silicon Valley no es un lugar sino una manera de pensar, que en los próximos diez años nuevas empresas crearán 100.000 millones de dólares en riquezas nuevas en la economía mundializada. Piensan que la historia de la tecnología se ha escrito cuando se demuestra que algo es posible, en principio, y se convierte en realidad gracias a la innovación y la capacidad empresarial de mente creativa.

Las PYME son con frecuencia fuente de nuevas ideas, tecnologías y métodos que tienen grandes repercusiones para el entorno empresarial. Una vez se preguntó a Albert Einstein cuál era la diferencia entre él y una persona corriente. Dijo que si se pide a la persona corriente que busque una aguja en una pajar, esa persona dejaría de buscar una vez encontrase la aguja. Mientras que él seguiría buscando en todo el pajar por si hubiese otras agujas. A menudo, existen estos «Einstein» en las PYME que exploran los límites de la tecnología y la ciencia contemporánea. Las PYME que han salido adelante reconocen que con frecuencia los nuevos inventos o productos no tienen éxito en el mercado para el que fueron concebidos, y que en tales casos hay que actuar con flexibilidad y hacer los ajustes correspondientes.

Peter Drucker cuenta la historia de un hombre llamado John Wesley Hyatt, inventor del rodamiento. Hyatt había llegado a la conclusión de que los rodamientos serían muy adecuados para los ejes de los vagones de trenes de carga. La técnica aplicada en ese tiempo consistía en reducir la fricción entre el eje y las ruedas insertando trapos empapados en aceite. Sin embargo, la industria del ferrocarril no estaba preparada para el cambio radical que suponía la introducción del rodamiento. Los ferroviarios preferían los trapos, y el Sr. Hyatt quebró antes de persuadirlos de los contrario.

Cuando a mediados de los años 1890 Alfred Sloan, el hombre que más adelante creó General Motos, se tituló en el MIT con los máximos honores de su clase, le pidió a su padre que comprara la pequeña empresa de Hyatt, en bancarrota. A diferencia de Hyatt, Sloan estaba dispuesto a ampliar su visión de las posibilidades del producto. Resultó que el rodamiento de bolas era ideal para el automóvil, que comenzaba a aparecer en el mercado. Dos años más tarde, Sloan tenía una empresa floreciente, y durante 20 años Henry Ford fue su principal cliente. Como se dice en estos casos, el resto es historia.

La invención por Thomas Edison de un sistema práctico de iluminación implicaba la combinación de circuitos en paralelo con filamentos de gran resistencia en las bombillas. Dos cosas que no se consideraban posibles entonces. De hecho ni siquiera se les había prestado atención porque se daba por sentado que eran incompatibles. Pero, como Edison pudo tolerar la ambivalencia que existía entre dos cosas incompatibles, pudo ver la relación que condujo a su invento. Esta innovación, creatividad y el carácter emprendedor han sido las notas de una cultura empresarial que respalda plenamente la recomendación que tenemos delante.

La sinergia inducida por una cultura empresarial es impresionante. Tal vez nunca hubiere existido el láser, de no ser por el máser, o la amplificación de microondas, estimulada por la emisión de radiación, como lo llamó Charles Townes en 1954. Townes trabajaba en la Universidad de Columbia, donde él y un estudiante posgraduado, James Gordon, construyeron un artilugio en el que un generador emitía radiación en frecuencias de microondas que excitaba un haz de moléculas de amoníaco.

El 8 de abril de 1954, Gordon interrumpió la clase semanal de física que impartía Townes para decirle que había logrado su objetivo. Cuando las moléculas de amoníaco excitadas volvían a su estado normal, emitían microondas de una frecuencia siempre idéntica y específica. En 1957, Townes se asoció con su cuñado Arthur Schawlow, de los Bell Labs, para diseñar una nueva versión. Su máser óptico amplificaría ahora la luz, no microondas, y produciría un fino rayo de una única frecuencia (láser). Había nacido el láser, en efecto. Hoy el láser puede cortar tejidos en cirugía, vaporizar tumores, recomponer retinas desprendidas, eliminar marcas de nacimiento, leer precios en códigos de barras, tocar la música codificada en un disco compacto, leer los datos de un CD ROM y medir la deriva de los continentes. ¡Es una era notable en invenciones, en descubrimientos, en progreso humano! Y fíjense en este ejemplo, en el estrecho vínculo que existe entre un ambiente de libertad y la iniciativa individual; el entorno favorable universitario y la proximidad de grandes centros de investigación y experimentación. Todos ellos elementos significativos en el proceso de la innovación y la creatividad.

El año pasado la versión estadounidense de una cultura empresarial vio cómo la economía nacional alcanzaba sus mejores cotas de una generación acá. Durante 1997, el crecimiento de la producción y la creación de empleo se mantuvieron pujantes, mientras disminuía la inflación. El PIB aumentó en un 3,9 por ciento y el empleo también aumentó en 3,2 millones con un crecimiento medio de 267.000 empleos mensuales. La tasa de desempleo bajó por debajo del 5 por ciento, por primera vez en 24 años, y la inflación básica no pasó del 2,2 por ciento, su nivel más bajo en 30 años. Este resultado económico sin precedentes tuvo lugar en un período de reducción del déficit, una reducción histórica: fue de 22.000 millones de dólares en el ejercicio de 1997, cuando en 1992 había sido de 290.000 millones. Una de las principales fuerzas de la expansión actual ha sido la inversión privada en capital fijo. Casi nada del crecimiento del PIB en esta expansión se ha debido a mayores inversiones por parte del Gobierno, en tanto que un tercio de ese crecimiento se ha debido a la mayor inversión privada de capital fijo.

Hemos podido ver también que en los Estados Unidos las empresas propiedad de mujeres se cuentan entre los sectores económicos de crecimiento más rápido en los últimos años. Y algunos han llegado a afirmar que las mujeres están liderando una revolución empresarial.

Permítaseme decir para concluir que nos alienta el reconocimiento en las recomendaciones de la necesidad de procurar el bienestar económico, social y espiritual, el desarrollo de los individuos, familias, comunidades y naciones, como marco del que emanan las propuestas que se nos ofrecen. Es para nosotros una satisfacción unirnos al consenso que respalda la aceptación de esta recomendación tan progresista. Y pensamos que es en sus principios donde tenemos que encontrar la semilla de la generación de empleo, y de la realización personal y de la prosperidad de las naciones.

Original inglés: La SECRETARIA DE LA MESA DE LA CONFERENCIA -- Anuncio una corrección, la cual sólo atañe al texto en inglés. En la página 13/4, un error en el párrafo 21, renglón 15, en vez de SM7E debería decir SME.

Original francés: El PRESIDENTE -- Vamos a pasar ahora a la adopción del cuerpo del informe. De no haber objeciones, consideraré que se adopta el informe, párrafos 1 a 207.

(Se adopta el informe párrafos 1 a 207.)

Proyecto de recomendación sobre las condiciones generales para fomentar la creación de empleos en las pequeñas y medianas empresas: Adopción

Original francés: El PRESIDENTE -- Procederemos ahora a la adopción del proyecto de recomendación sobre las condiciones generales para fomentar la creación de empleos en las pequeñas y medianas empresas, por partes.

Comenzamos con el preámbulo. De no haber objeciones, lo consideraré adoptado.

(Se adopta el preámbulo.)

Procedemos a continuación con la adopción de la «Parte I: Definición, objeto y ámbito de aplicación», párrafos 1 a 4. De no haber objeciones, la consideraré adoptada.

(Se adopta la Parte I, párrafos 1 a 4.)

Continuamos con la adopción de la «Parte II: Marco político y jurídico», párrafos 5 a 9. De no haber objeciones, la consideraré adoptada.

(Se adopta la Parte II, párrafos 5 a 9.)

Seguimos con la adopción de la «Parte III: Fomento de una cultura empresarial», párrafo 10. De no haber objeciones, la consideraré adoptada.

(Se adopta la Parte III, párrafo 10.)

Procederemos a continuación a la adopción de la «Parte IV: Establecimiento de una infraestructura de servicios», párrafos 11 a 16. De no haber objeciones, la consideraré adoptada.

(Se adopta la Parte IV, párrafos 11 a 16.)

Continuamos con la adopción de la «Parte V: Funciones de las organizaciones de empleadores y de trabajadores», párrafos 17 y 18. De no haber objeciones, la consideraré adoptada.

(Se adopta la Parte V, párrafos 17 y 18.)

A continuación, procederemos a la adopción de la «Parte VI: Cooperación internacional», párrafos 19 y 20. De no haber objeciones, la consideraré adoptada.

(Se adopta la Parte VI, párrafos 19 y 20.)

Procederemos ahora a la adopción del proyecto de recomendación en su conjunto. De no haber objeciones, lo consideraré adoptado.

(Se adopta el proyecto de recomendación en su conjunto.)

De conformidad con lo estipulado en el párrafo 7 del artículo 40 del Reglamento de la Conferencia, las disposiciones de este proyecto de recomendación se someterán al Comité de Redacción de la Conferencia para la preparación del texto definitivo.

Por último, quisiera dar las gracias al Presidente, a los Vicepresidentes y al Ponente de la Comisión, así como al Sr. Peterson, que han aportado ideas interesantes en este debate. También expreso mi agradecimiento a los diferentes miembros de la Comisión por el excelente trabajo que han realizado y por haber elaborado una recomendación que, estoy seguro, tendrá un gran alcance práctico en los programas de la Organización.


Puesto al día por VC. Aprobada por RH. Ultima actualización: 26 de febrero de 2000.