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Fecha de actualización:
10/06/2009

 

 

 

 

 

POLÍTICAS DE JUVENTUD EN AMÉRICA LATINA:

EVALUACIÓN Y DISEÑO

POLÍTICAS DE JUVENTUD EN URUGUAY

 

Presentación

I. Uruguay: Contexto social, económico y político

 

II. Las políticas sociales en Uruguay

 

III.  Las políticas de juventud en Uruguay

El periodo 1990 -1994.

 

IV. Evaluación programática

 Las políticas educativas

Las políticas de Empleo juvenil

Las políticas de Salud Adolescente y Juvenil

Políticas de recreación y Tiempo Libre

 

V. Evaluación institucional

El Instituto Nacional de la Juventud

La Comisión de Juventud en la IMM

Las Oficinas Municipales de Juventud del interior

La Comisión Parlamentaria de Asuntos Juveniles

El Consejo de Juventud en Uruguay

El trabajo en las ONG

 

VI. Conclusiones y propuestas

Políticas de empleo

Políticas de salud

Políticas de recreación y tiempo libre

La institucionalidad de Juventud

 

VII. Bibliografía

   

2. El Instituto Nacional de la Juventud

 

Sin dudas, desde el punto de vista institucional, la principal institución de políticas sectoriales relacionadas con los jóvenes, es el Instituto Nacional de la Juventud (INJU), creado en 1991.

 

2.1. Principales programas

Corresponde, por tanto, comenzar esta evaluación institucional por un análisis de este organismo, revisando los principales programas desarrollados, los recursos con que cuenta, la estrategia comunicativa y los niveles de legitimidad alcanzados. En su primera etapa de funcionamiento, el INJU instrumentó una serie de programas, que en su temática buscaban articular diversas dimensiones de la vida juvenil: tarjeta joven, cultura, salud, educación, empleo, centro de información, legislación, promoción, turismo y medio ambiente, juventud rural y documentación.

Tarjeta Joven

Este es un programa que ha tenido una significación muy especial para el desarrollo y consolidación posterior del INJU. A pesar de no ser una intervención en una área prioritaria, la clave de su éxito y de la significación para la vida del instituto, radicó en que fue la primer acción de carácter masivo y de impacto público que el INJU realizó. Los 300.000 jóvenes que en todo el país y en un lapso muy corto adquirieron gratuitamente su Tarjeta, tuvieron una función legitimadora en el arranque de la gestión del INJU muy importante. A partir del lanzamiento de la Tarjeta Joven, el INJU se hizo conocer ante la opinión pública y demostró un importante poder de convocatoria ante los jóvenes, frente al resto del Estado.

Al margen de la posibilidad de descuentos en las compras de diversa índole, la clave consistió en que las respuesta de los jóvenes es explicable en la necesidad de contar de una identificación simbólica. La Tarjeta constituyó un especie de identificación generacional. Esto permitió, que en el gran número de actos de entrega por todo el país, el INJU pudo hacer pie para la difusión de un discurso acerca de la condición juvenil en nuestro país, que fue ampliamente difundido en la opinión pública a través de los medios masivos de comunicación. La entrega de la Tarjeta en el interior sirvió para la toma de contacto con las autoridades municipales y comenzar un proceso de negociación en favor de la instalación de Oficinas Municipales de Juventud.

Cultura

La línea de acción principal del programa se dirige hacia la generación de tres tipos de espacios: los físicos, permiten mostrar a los jóvenes artistas que no tienen oportunidad de ingresar al mundo artístico, ya sea por ser jóvenes o por carecer de antecedentes; los de oportunidad, concursos en los que los jóvenes encuentran un aliciente para su actividad creativa; y los eventos, generalmente musicales, que a la vez que dan participación a grupos jóvenes en el escenario, constituyen espacios de esparcimiento para los jóvenes espectadores, en un medio donde escasean los espectáculos gratuitos. El logro más importante para el primer caso es el denominado "Espacio de Arte Joven", ubicado en el hall de acceso a la Biblioteca Nacional, en virtud de un convenio entre ambas instituciones. Aún con importantes carencias en la iluminación, se trata de una valorada galería de arte -ingresan 150.000 personas por año a la Biblioteca Nacional-, pues constituye un necesario primer escalón para muchos artistas jóvenes.

El impacto de los concursos o llamados realizados ha sido positivo, pues repercuten en una gran cantidad de jóvenes artistas. Sin ser exhaustivos, se puede contabilizar, entre otros, el llamado a 100 músicos jóvenes, con el fin de renovar la nómina del Ministerio de Educación y Cultura, la cual por lustros ha contenido únicamente conjuntos folklóricos o similares, muy alejados de los actuales gustos. El Ministerio ofrece esta nómina a todas las Intendencias del país, por lo que con cierta regularidad uno de estos grupos viaja a participar de algún evento. Concursos de cuentos cortos, poesía, historieta y comics, artes plásticas, fotografía, la reactivación de un decreto que instaura un concurso en todas las áreas, Bienal de la Libertad, son ejemplos del trabajo que ha realizado el programa de Cultura. Actuar en el complejo mundo de la cultura, donde los diversos intereses amenazan constantemente con derribar cualquier manifestación bien intencionada, es todo un desafío que el INJU no ha sabido encarar aún en su real magnitud y significación, cayendo muchas veces en una cierta lógica ejecucionista que amenaza desviarlo de sus fines reales, pero es innegable la contribución que ha venido realizando, especialmente en el ofrecimiento de oportunidades a jóvenes que deben enfrentar muchas dificultades en estas esferas.

Promoción

Muy relacionado con el programa de Cultura, la promoción juvenil toma dos caminos muy claros: brinda apoyo y asesoramiento a los jóvenes o grupos de jóvenes que se acercan al Instituto con propuestas de diversa índole, y genera propuestas que buscan mejorar la participación juvenil, fundamentalmente a través del apoyo al fortalecimiento de organizaciones juveniles. El apoyo a los jóvenes que acuden en busca de ayuda ha recorrido senderos diversos, que sólo pueden caber dentro de una institución como el INJU, sumando al auspicio oficial de numerosas actividades, la obtención de locales, equipos, transporte, etc.. La otra vertiente, que apoya la participación juvenil organizada, ha encontrado un escollo casi insalvable en la crisis de participación de las organizaciones juveniles tradicionales. El desafío se ha situado entonces, en la comprensión de las nuevas formas de acción colectiva de los jóvenes. En julio de 1993 el INJU inició uno de sus más antiguos proyectos, la apertura de una Casa de Juventud, que ha servido de escenario a una gran variedad de actividades en estos años. Pero como se dijo, el principal desafío para un programa de Promoción Juvenil radica en la visualización de las formas renovadas de participación juvenil, y en el diseño de otras que logren ingresar al mundo joven y transmitir valores y actitudes que resguarden el espíritu cooperativo y solidario.

Centro de Información a la Juventud

Con el CIJ se iniciaron las políticas de juventud en Uruguay, durante el primer gobierno democrático postdictatorial, instalándose un CIJ central en el Ministerio de Educación y Cultura, periféricos en todas las Bibliotecas Municipales de Montevideo, y en todas las Intendencias del Interior. Ingresan diariamente al CIJ de Montevideo entre 40 y 70 jóvenes, totalizando promedialmente unos 100 con los que llaman por el Teléfono Joven. Estas elocuentes cifras esconden -sin embargo- un servicio de información que a pesar del tiempo no ha logrado consolidarse, basando su actuación casi exclusivamente en la información educativa.

Debido a la ausencia de relacionamiento entre los gobiernos central y municipal de Montevideo, se cerraron a inicios de 1992 los CIJ en las bibliotecas. En el Interior, pocos son los CIJ que se pueden realmente considerar como tales, destacándose los de Treinta y Tres, Paso de los Toros y Salto. Actualmente el CIJ está en una etapa de reformulación y relanzamiento en todo el país, teniendo como base de operaciones la Casa de Juventud. Incide notoriamente en el impacto posible, no sólo el tipo de información, su adecuación al demandante, los canales que utilicen para su difusión y los mecanismos de retroalimentación que se estructuren. Internacionalmente el CIJ ha establecido vínculos a través de la Red Cindoc, en la órbita de la Organización Iberoamericana de Juventud. Aún cuando su funcionamiento efectivo pueda ser deficitario en algunos aspectos, ha resultado un buen mecanismo de capacitación de los recursos humanos destinados al mismo.

Turismo y Medio Ambiente

Inicialmente el programa se denominó Turismo y Tiempo Libre. A inicios de 1993, considerando la importancia internacional que adquiría la preocupación por la ecología, se le agregó la temática a su área de actuación. A diferencia de otros programas, en éste se cuenta actualmente con una interesante red de contactos institucionales, con los que se trabaja muy de cerca, especialmente el Ministerio de Turismo, y el de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. Igualmente, este programa ha dirigido buena parte de sus esfuerzos hacia el Interior, aunque ello se ha hecho desordenadamente y sin gran impacto. Tanto el turismo juvenil como el medio ambiente tienen un enorme potencial que aún resta por desarrollar, por más que las acciones efectuadas han sido correctas, sobre todo en lo que refiere a los intentos por instalar las propuestas en el seno de las Oficinas Municipales de Juventud y procurar la más amplia participación juvenil.

Documentación

Este programa funcionó normalmente hasta fines de 1992, actuando en dos líneas: mantenimiento del Centro de Documentación - Biblioteca y conexión con los CIJ instalados en las Bibliotecas Municipales de Montevideo, llevándoles periódicamente material informativo. Vista la muerte de los CIJ municipales, a inicios de 1993 se subsumió este programa al CIJ, por lo que actualmente es una de sus áreas de trabajo.

Juventud Rural

Esta es una esfera en la que el INJU sólo ha podido desarrollar un discurso que le permite mantener regularmente su presencia en los diversos Encuentros Nacionales de Jóvenes Rurales. Si bien es un área de gran importancia, tal vez por no dar con los recursos humanos apropiados, tal vez por priorizar otras áreas de acción, no se implementaron propuestas importantes. En virtud de ello, en la reestructura de 1993 se integró el programa a las actividades normales del departamento de Interior. Visto que el Uruguay es un país sumamente urbanizado, es entendible que cuando se prioricen políticas de juventud, el segmento de jóvenes rurales ocupe uno de los últimos lugares en el orden de prioridades. Sin embargo, en el INJU se entiende que estratégicamente es un sector muy relevante, que debería ser más y mejor atendido.

Legislación y Derechos Juveniles

Este es otro de los programas alcanzados por la reestructura de 1993, por la cual dejó de existir y se comprimió a una asesoría legal, asociada a la laboral que brinda el programa de Empleo. Los esfuerzos realizados en torno a la Comisión de Juventud de la Cámara de Representantes resultaron infructuosos, en tanto aquella se convirtió en un mecanismo inoperante, compuesto por legisladores exigidos por otras prioridades y con una escasa preocupación por los jóvenes, según veremos más adelante. Como producto de lo actuado quedó una Guía de Legislación y Derechos Juveniles, y la impresión de que aunque hay muchas cosas por hacer, éstas pueden pasar muy escasamente por la órbita del INJU.

Educación

La gestión en esta área se ha desarrollado en dos vertientes: Talleres de Orientación Vocacional y elaboración de materiales de apoyo educativo. Los talleres de Orientación Vocacional se realizaron en convenio con el Centro de Orientación Vocacional Clemente Estable (COVCE), durante los años 1990, 1991 y 1992, registrándose respectivamente 7, 16 y 21 talleres, llegando 84, 231 y 482 jóvenes en cada año. Para el año 1993 se contrató personal egresado de dicha institución. Dado que estas son tareas que el sistema educativo formal debiera realizar directamente, estos talleres han sido tomados como experiencias piloto que buscan probar ciertas metodologías de trabajo y reunir un cierto cuerpo de informaciones a ser capitalizadas por sus naturales gestores. El convenio de trabajo que se tenía con el COVCE no permitía ubicarse en ese lugar, pues su interés pedagógico residía en la formación de sus alumnos (cuyas prácticas eran los talleres), y no en la evaluación sistemática de metodologías, dinámicas y resultados. Por lo tanto, si bien se han reunido importantes datos estadísticos sobre el tipo de población que asiste a los talleres, aún no se ha comenzado con la tarea fundamental. Complementariamente, se ha elaborado algún material de apoyo educativo propio y se ha colaborado en ediciones externas. La Guía de Formación Técnico Profesional, editada por El País, en colaboración con la Dirección de Educación del Ministerio de Educación y Cultura, aún cuando muy dura en el diseño, ha tenido gran impacto entre docentes y estudiantes. El INJU distribuyó entre junio de 1992 y marzo de 1993 unos 12.000 ejemplares, que contienen información sobre estudios en el área pública. La Guía del Estudiante, editada por el grupo Integración Universitaria, ha recibido gran colaboración del INJU, tanto en información como en apoyo técnico. Su contribución radica especialmente en el relevamiento de gran parte de cursos de formación en el área de la educación no formal. Esta guía, en sus sucesivas ediciones, ha mejorado la calidad del material ofrecido.

Finalmente, el equipo de Educación invirtió gran cantidad de su tiempo y esfuerzo durante 1991 y 1992 en la elaboración de una Guía de Roles Ocupacionales, con el asesoramiento y apoyo del COVCE. Nuevamente, sin lograr un producto final de excelencia, se logró redondear adecuadamente un trabajo inexistente en el medio. En otro sentido, el rol que entendemos debería cumplir este programa, y no lo ha desempeñado hasta el momento en las dimensiones correspondientes, es el de nexo entre el sistema educativo formal público, y el privado formal, no formal e informal. Son muchas las contribuciones que éstos pueden hacer a aquel, en técnicas, dinámicas, métodos de enseñanza, en complementos educativos en varios tópicos. Si bien es la Dirección de Educación del Ministerio de Educación y Cultura quien debiera realizar y realiza en alguna medida esta tarea, el INJU ha aportado -y podría aportar aún más- una imagen más fresca y menos burocrática, que resulta decisiva en el contacto cotidiano y directo con los estudiantes. Sin embargo, una natural prudencia de parte del INJU y una muchas veces exagerada actitud distante del sistema educativo, han impedido avanzar más en estas esferas.

Salud

El programa de Salud ha vivido diferentes etapas, debido a la alta rotatividad de su personal, recomponiendo más de una vez sus objetivos y áreas de trabajo. Más allá de esos avatares lógicos en toda organización que comienza a desarrollarse, importa rescatar las principales actividades desplegadas, concentradas en tres esferas específicas: Orientación Sexual, E.T.S.-SIDA y Drogodependencia. Capitalizar la experiencia recogida en estos años, sumar esfuerzos, es el paso siguiente que pretende dar el INJU en un área donde no hay actores que destaquen, donde está todo por hacerse. Elaborar con claridad un discurso que haga intervenir la mirada joven de la vivencia sexual, parece ser -en la óptica de los responsables del Programa- un rol claro a asumir, procurando representar más y mejor a un grupo etáreo cada más permisivo y tolerante. Ese mismo rol es el que se está tratando de cumplir en el área SIDA, apoyando al Plan Nacional de SIDA-Ministerio de Salud Pública, con un discurso práctico atrevido que se apoya en la distribución masiva de preservativos. Este manejo táctico del tema Sida es el más claro ejemplo exitoso de cuál es el rol del INJU con respecto a otros organismos en la construcción y ejecución de políticas de juventud. Brevemente, gracias al impulso del INJU, el Ministerio de Salud Pública ha podido lanzar sin mayores inconvenientes una agresiva campaña publicitaria en televisión, que se retroalimenta con el impacto de la nueva distribución y podrá tomar nuevas y mejores dimensiones adelante. A la vez, la inclusión de actores juveniles organizados ha sido una excelente táctica de legitimación de estas actividades.

Empleo

Este programa ha ido creciendo en su importancia desde 1993 a la fecha. Ya han sido desarrollados en la sección de evaluación programática los programas Primera Experiencia Laboral y Opción Joven, a los que debiera agregarse el asesoramiento en el tema microempresas.

 

 Los recursos disponibles

(Presentación)  (Uruguay: Contexto social, económico y político)  (El Contexto Económico y Político)   (Las políticas sociales en Uruguay)  (Evolución histórica y situación actual)  (Evaluación del período 1990-1995)   (Las políticas de juventud en Uruguay)  (El periodo 1990 -1994)  (Evaluación programática)   (La Universidad del Trabajo)  (Políticas de empleo juvenil)  (Políticas de salud adolescente y juvenil)  (Políticas recreativas y de tiempo libre)   (Evaluación institucional)  (El Instituto Nacional de la Juventud)  (La Comisión de Juventud de la Intendencia de Montevideo)  (Las Oficinas Municipales de juventud del interior)  (La Comisión Parlamentaria de asuntos juveniles)  (El Consejo de Juventud del Uruguay (CJU))  (El trabajo de las organizaciones no gubernamentales)  (Conclusiones y propuestas)  (Políticas de Empleo)  (La institucionalidad de Juventud: eficacia, legitimación y ciudadanía)  (Bibliografía

 

 

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