2. El Instituto Nacional de la Juventud
Sin dudas, desde el punto de vista institucional, la principal
institución de políticas sectoriales relacionadas con los jóvenes, es el Instituto
Nacional de la Juventud (INJU), creado en 1991.
2.1. Principales programas
Corresponde, por tanto, comenzar esta evaluación institucional por un
análisis de este organismo, revisando los principales programas desarrollados, los
recursos con que cuenta, la estrategia comunicativa y los niveles de legitimidad
alcanzados. En su primera etapa de funcionamiento, el INJU instrumentó una serie de
programas, que en su temática buscaban articular diversas dimensiones de la vida juvenil:
tarjeta joven, cultura, salud, educación, empleo, centro de información, legislación,
promoción, turismo y medio ambiente, juventud rural y documentación.
Tarjeta Joven
Este es un programa que ha tenido una significación muy especial para
el desarrollo y consolidación posterior del INJU. A pesar de no ser una intervención en
una área prioritaria, la clave de su éxito y de la significación para la vida del
instituto, radicó en que fue la primer acción de carácter masivo y de impacto público
que el INJU realizó. Los 300.000 jóvenes que en todo el país y en un lapso muy corto
adquirieron gratuitamente su Tarjeta, tuvieron una función legitimadora en el arranque de
la gestión del INJU muy importante. A partir del lanzamiento de la Tarjeta Joven, el INJU
se hizo conocer ante la opinión pública y demostró un importante poder de convocatoria
ante los jóvenes, frente al resto del Estado.
Al margen de la posibilidad de descuentos en las compras de diversa
índole, la clave consistió en que las respuesta de los jóvenes es explicable en la
necesidad de contar de una identificación simbólica. La Tarjeta constituyó un especie
de identificación generacional. Esto permitió, que en el gran número de actos de
entrega por todo el país, el INJU pudo hacer pie para la difusión de un discurso acerca
de la condición juvenil en nuestro país, que fue ampliamente difundido en la opinión
pública a través de los medios masivos de comunicación. La entrega de la Tarjeta en el
interior sirvió para la toma de contacto con las autoridades municipales y comenzar un
proceso de negociación en favor de la instalación de Oficinas Municipales de Juventud.
Cultura
La línea de acción principal del programa se dirige hacia la
generación de tres tipos de espacios: los físicos, permiten mostrar a los
jóvenes artistas que no tienen oportunidad de ingresar al mundo artístico, ya sea por
ser jóvenes o por carecer de antecedentes; los de oportunidad, concursos en los
que los jóvenes encuentran un aliciente para su actividad creativa; y los eventos,
generalmente musicales, que a la vez que dan participación a grupos jóvenes en el
escenario, constituyen espacios de esparcimiento para los jóvenes espectadores, en un
medio donde escasean los espectáculos gratuitos. El logro más importante para el primer
caso es el denominado "Espacio de Arte Joven", ubicado en el hall de acceso a la
Biblioteca Nacional, en virtud de un convenio entre ambas instituciones. Aún con
importantes carencias en la iluminación, se trata de una valorada galería de arte
-ingresan 150.000 personas por año a la Biblioteca Nacional-, pues constituye un
necesario primer escalón para muchos artistas jóvenes.
El impacto de los concursos o llamados realizados ha sido positivo,
pues repercuten en una gran cantidad de jóvenes artistas. Sin ser exhaustivos, se puede
contabilizar, entre otros, el llamado a 100 músicos jóvenes, con el fin de renovar la
nómina del Ministerio de Educación y Cultura, la cual por lustros ha contenido
únicamente conjuntos folklóricos o similares, muy alejados de los actuales gustos. El
Ministerio ofrece esta nómina a todas las Intendencias del país, por lo que con cierta
regularidad uno de estos grupos viaja a participar de algún evento. Concursos de cuentos
cortos, poesía, historieta y comics, artes plásticas, fotografía, la reactivación de
un decreto que instaura un concurso en todas las áreas, Bienal de la Libertad, son
ejemplos del trabajo que ha realizado el programa de Cultura. Actuar en el complejo mundo
de la cultura, donde los diversos intereses amenazan constantemente con derribar cualquier
manifestación bien intencionada, es todo un desafío que el INJU no ha sabido encarar
aún en su real magnitud y significación, cayendo muchas veces en una cierta lógica
ejecucionista que amenaza desviarlo de sus fines reales, pero es innegable la
contribución que ha venido realizando, especialmente en el ofrecimiento de oportunidades
a jóvenes que deben enfrentar muchas dificultades en estas esferas.
Promoción
Muy relacionado con el programa de Cultura, la promoción juvenil toma
dos caminos muy claros: brinda apoyo y asesoramiento a los jóvenes o grupos de jóvenes
que se acercan al Instituto con propuestas de diversa índole, y genera propuestas que
buscan mejorar la participación juvenil, fundamentalmente a través del apoyo al
fortalecimiento de organizaciones juveniles. El apoyo a los jóvenes que acuden en busca
de ayuda ha recorrido senderos diversos, que sólo pueden caber dentro de una institución
como el INJU, sumando al auspicio oficial de numerosas actividades, la obtención de
locales, equipos, transporte, etc.. La otra vertiente, que apoya la participación juvenil
organizada, ha encontrado un escollo casi insalvable en la crisis de participación de las
organizaciones juveniles tradicionales. El desafío se ha situado entonces, en la
comprensión de las nuevas formas de acción colectiva de los jóvenes. En julio de 1993
el INJU inició uno de sus más antiguos proyectos, la apertura de una Casa de Juventud,
que ha servido de escenario a una gran variedad de actividades en estos años. Pero como
se dijo, el principal desafío para un programa de Promoción Juvenil radica en la
visualización de las formas renovadas de participación juvenil, y en el diseño de otras
que logren ingresar al mundo joven y transmitir valores y actitudes que resguarden el
espíritu cooperativo y solidario.
Centro de Información a la Juventud
Con el CIJ se iniciaron las políticas de juventud en Uruguay, durante
el primer gobierno democrático postdictatorial, instalándose un CIJ central en el
Ministerio de Educación y Cultura, periféricos en todas las Bibliotecas Municipales de
Montevideo, y en todas las Intendencias del Interior. Ingresan diariamente al CIJ de
Montevideo entre 40 y 70 jóvenes, totalizando promedialmente unos 100 con los que llaman
por el Teléfono Joven. Estas elocuentes cifras esconden -sin embargo- un servicio de
información que a pesar del tiempo no ha logrado consolidarse, basando su actuación casi
exclusivamente en la información educativa.
Debido a la ausencia de relacionamiento entre los gobiernos central y
municipal de Montevideo, se cerraron a inicios de 1992 los CIJ en las bibliotecas. En el
Interior, pocos son los CIJ que se pueden realmente considerar como tales, destacándose
los de Treinta y Tres, Paso de los Toros y Salto. Actualmente el CIJ está en una etapa de
reformulación y relanzamiento en todo el país, teniendo como base de operaciones la Casa
de Juventud. Incide notoriamente en el impacto posible, no sólo el tipo de información,
su adecuación al demandante, los canales que utilicen para su difusión y los mecanismos
de retroalimentación que se estructuren. Internacionalmente el CIJ ha establecido
vínculos a través de la Red Cindoc, en la órbita de la Organización Iberoamericana de
Juventud. Aún cuando su funcionamiento efectivo pueda ser deficitario en algunos
aspectos, ha resultado un buen mecanismo de capacitación de los recursos humanos
destinados al mismo.
Turismo y Medio Ambiente
Inicialmente el programa se denominó Turismo y Tiempo Libre. A inicios
de 1993, considerando la importancia internacional que adquiría la preocupación por la
ecología, se le agregó la temática a su área de actuación. A diferencia de otros
programas, en éste se cuenta actualmente con una interesante red de contactos
institucionales, con los que se trabaja muy de cerca, especialmente el Ministerio de
Turismo, y el de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. Igualmente, este
programa ha dirigido buena parte de sus esfuerzos hacia el Interior, aunque ello se ha
hecho desordenadamente y sin gran impacto. Tanto el turismo juvenil como el medio ambiente
tienen un enorme potencial que aún resta por desarrollar, por más que las acciones
efectuadas han sido correctas, sobre todo en lo que refiere a los intentos por instalar
las propuestas en el seno de las Oficinas Municipales de Juventud y procurar la más
amplia participación juvenil.
Documentación
Este programa funcionó normalmente hasta fines de 1992, actuando en
dos líneas: mantenimiento del Centro de Documentación - Biblioteca y conexión con los
CIJ instalados en las Bibliotecas Municipales de Montevideo, llevándoles periódicamente
material informativo. Vista la muerte de los CIJ municipales, a inicios de 1993 se
subsumió este programa al CIJ, por lo que actualmente es una de sus áreas de trabajo.
Juventud Rural
Esta es una esfera en la que el INJU sólo ha podido desarrollar un
discurso que le permite mantener regularmente su presencia en los diversos Encuentros
Nacionales de Jóvenes Rurales. Si bien es un área de gran importancia, tal vez por no
dar con los recursos humanos apropiados, tal vez por priorizar otras áreas de acción, no
se implementaron propuestas importantes. En virtud de ello, en la reestructura de 1993 se
integró el programa a las actividades normales del departamento de Interior. Visto que el
Uruguay es un país sumamente urbanizado, es entendible que cuando se prioricen políticas
de juventud, el segmento de jóvenes rurales ocupe uno de los últimos lugares en el orden
de prioridades. Sin embargo, en el INJU se entiende que estratégicamente es un sector muy
relevante, que debería ser más y mejor atendido.
Legislación y Derechos Juveniles
Este es otro de los programas alcanzados por la reestructura de 1993,
por la cual dejó de existir y se comprimió a una asesoría legal, asociada a la laboral
que brinda el programa de Empleo. Los esfuerzos realizados en torno a la Comisión de
Juventud de la Cámara de Representantes resultaron infructuosos, en tanto aquella se
convirtió en un mecanismo inoperante, compuesto por legisladores exigidos por otras
prioridades y con una escasa preocupación por los jóvenes, según veremos más adelante.
Como producto de lo actuado quedó una Guía de Legislación y Derechos Juveniles, y la
impresión de que aunque hay muchas cosas por hacer, éstas pueden pasar muy escasamente
por la órbita del INJU.
Educación
La gestión en esta área se ha desarrollado en dos vertientes:
Talleres de Orientación Vocacional y elaboración de materiales de apoyo educativo. Los
talleres de Orientación Vocacional se realizaron en convenio con el Centro de
Orientación Vocacional Clemente Estable (COVCE), durante los años 1990, 1991 y 1992,
registrándose respectivamente 7, 16 y 21 talleres, llegando 84, 231 y 482 jóvenes en
cada año. Para el año 1993 se contrató personal egresado de dicha institución. Dado
que estas son tareas que el sistema educativo formal debiera realizar directamente, estos
talleres han sido tomados como experiencias piloto que buscan probar ciertas metodologías
de trabajo y reunir un cierto cuerpo de informaciones a ser capitalizadas por sus
naturales gestores. El convenio de trabajo que se tenía con el COVCE no permitía
ubicarse en ese lugar, pues su interés pedagógico residía en la formación de sus
alumnos (cuyas prácticas eran los talleres), y no en la evaluación sistemática de
metodologías, dinámicas y resultados. Por lo tanto, si bien se han reunido importantes
datos estadísticos sobre el tipo de población que asiste a los talleres, aún no se ha
comenzado con la tarea fundamental. Complementariamente, se ha elaborado algún material
de apoyo educativo propio y se ha colaborado en ediciones externas. La Guía de Formación
Técnico Profesional, editada por El País, en colaboración con la Dirección de
Educación del Ministerio de Educación y Cultura, aún cuando muy dura en el diseño, ha
tenido gran impacto entre docentes y estudiantes. El INJU distribuyó entre junio de 1992
y marzo de 1993 unos 12.000 ejemplares, que contienen información sobre estudios en el
área pública. La Guía del Estudiante, editada por el grupo Integración Universitaria,
ha recibido gran colaboración del INJU, tanto en información como en apoyo técnico. Su
contribución radica especialmente en el relevamiento de gran parte de cursos de
formación en el área de la educación no formal. Esta guía, en sus sucesivas ediciones,
ha mejorado la calidad del material ofrecido.
Finalmente, el equipo de Educación invirtió gran cantidad de su
tiempo y esfuerzo durante 1991 y 1992 en la elaboración de una Guía de Roles
Ocupacionales, con el asesoramiento y apoyo del COVCE. Nuevamente, sin lograr un producto
final de excelencia, se logró redondear adecuadamente un trabajo inexistente en el medio.
En otro sentido, el rol que entendemos debería cumplir este programa, y no lo ha
desempeñado hasta el momento en las dimensiones correspondientes, es el de nexo entre el
sistema educativo formal público, y el privado formal, no formal e informal. Son muchas
las contribuciones que éstos pueden hacer a aquel, en técnicas, dinámicas, métodos de
enseñanza, en complementos educativos en varios tópicos. Si bien es la Dirección de
Educación del Ministerio de Educación y Cultura quien debiera realizar y realiza en
alguna medida esta tarea, el INJU ha aportado -y podría aportar aún más- una imagen
más fresca y menos burocrática, que resulta decisiva en el contacto cotidiano y directo
con los estudiantes. Sin embargo, una natural prudencia de parte del INJU y una muchas
veces exagerada actitud distante del sistema educativo, han impedido avanzar más en estas
esferas.
Salud
El programa de Salud ha vivido diferentes etapas, debido a la alta
rotatividad de su personal, recomponiendo más de una vez sus objetivos y áreas de
trabajo. Más allá de esos avatares lógicos en toda organización que comienza a
desarrollarse, importa rescatar las principales actividades desplegadas, concentradas en
tres esferas específicas: Orientación Sexual, E.T.S.-SIDA y Drogodependencia.
Capitalizar la experiencia recogida en estos años, sumar esfuerzos, es el paso siguiente
que pretende dar el INJU en un área donde no hay actores que destaquen, donde está todo
por hacerse. Elaborar con claridad un discurso que haga intervenir la mirada joven de la
vivencia sexual, parece ser -en la óptica de los responsables del Programa- un rol claro
a asumir, procurando representar más y mejor a un grupo etáreo cada más permisivo y
tolerante. Ese mismo rol es el que se está tratando de cumplir en el área SIDA, apoyando
al Plan Nacional de SIDA-Ministerio de Salud Pública, con un discurso práctico atrevido
que se apoya en la distribución masiva de preservativos. Este manejo táctico del tema
Sida es el más claro ejemplo exitoso de cuál es el rol del INJU con respecto a otros
organismos en la construcción y ejecución de políticas de juventud. Brevemente, gracias
al impulso del INJU, el Ministerio de Salud Pública ha podido lanzar sin mayores
inconvenientes una agresiva campaña publicitaria en televisión, que se retroalimenta con
el impacto de la nueva distribución y podrá tomar nuevas y mejores dimensiones adelante.
A la vez, la inclusión de actores juveniles organizados ha sido una excelente táctica de
legitimación de estas actividades.
Empleo
Este programa ha ido creciendo en su importancia desde 1993 a la fecha.
Ya han sido desarrollados en la sección de evaluación programática los programas
Primera Experiencia Laboral y Opción Joven, a los que debiera agregarse el asesoramiento
en el tema microempresas.