Crear oportunidades para
los jóvenes.
El programa de trabajo decente de la OIT
Programa InFocus sobre conocimientos teóricos y prácticos y empleabilidad

"Actualmente, la finalidad primordial de la OIT es
promover oportunidades para que los hombres y las mujeres puedan conseguir un trabajo
decente y productivo en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana.
Para ello, la OIT trabaja conjuntamente con la comunidad internacional, el mundo de los
negocios y el trabajo para hacer frente al desafío del empleo"
Juan Somavia, Director General, Oficina
Internacional del Trabajo.
El empleo de los jóvenes en el programa de trabajo
decente de la OIT
A principios del nuevo siglo, el problema del empleo de los
jóvenes continúa persistiendo tanto en los países desarrollados como en los países en
desarrollo y existe un número desproporcionadamente elevado de hombre y mujeres jóvenes
en situación de desempleo a largo plazo u obligados a trabajar precariamente o con
contratos de corta duración. Como resultado de esta situación, muchos abandonan la mano
de obra o no consiguen entrar satisfactoriamente la primera vez y dejan de ser activos.
Los jóvenes socialmente desfavorecidos suelen verse particularmente afectados,
perpetuándose así un círculo vicioso de pobreza y exclusión social. En los países en
desarrollo, donde muy pocos pueden permitirse el lujo de estar desempleados, el problema
del desempleo es más un problema de subempleo y de puestos de trabajo de poca
remuneración y mala calidad en el gran sector no estructurado. Como consecuencia, la
promoción del empleo productivo para los jóvenes es especialmente importante en el
programa de trabajo decente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los
esfuerzos desplegados en este campo se rigen por el reconocimiento de la necesidad de
políticas y programas eficaces para mejorar el nivel de vida de los jóvenes y para
facilitar su integración total en la sociedad.
Según los cálculos de las Naciones Unidas, hoy en día en
el mundo viven más de 510 millones de mujeres jóvenes y 540 millones de hombres
jóvenes, lo que significa que aproximadamente una persona de cada cinco tiene entre 15 y
24 años o, lo que es lo mismo, que los jóvenes constituyen casi el 18 por ciento de la
población mundial. La proporción de jóvenes en el mundo esta disminuyendo y se prevé
que en 2005 este porcentaje se haya reducido al 16 por ciento.
Según cálculos de la OIT, más de 70 millones de jóvenes
están desempleados en todo el mundo. En la mayoría de los países, los adolescentes
experimentan índices de desempleo más elevados que los jóvenes de 20 años. En muchos
países en desarrollo, así como en algunos países desarrollados, hay más mujeres
jóvenes desempleadas que hombres.
Las causas del desempleo y subempleo de los jóvenes suelen
atribuirse a varios factores entre los que se cuenta la demanda agregada, los salarios de
los jóvenes, las reglamentaciones del mercado de trabajo, las leyes de protección del
empleo, el tamaño de la mano de obra juvenil y la empleabilidad de los jóvenes. La
influencia de estos factores tiende a variar significativamente en los diversos países y
en función del nivel de desarrollo.
Los problemas y aspiraciones de la gente joven deben
examinarse como es debido en los programas de desarrollo de todos los países puesto que
los jóvenes constituyen un grupo de población muy importante. Sus necesidades y
experiencias son distintas según la edad, el género, la raza, la clase social, el
tamaño de la familia, el acceso a la educación y a la formación, la discapacidad, la
condición de migrante y de refugiado, así como el nivel de desarrollo de los países
donde viven. Estos factores contribuyen a identificar cuán susceptibles son al riesgo
social y definen su vulnerabilidad. Las políticas y los programas eficaces en materia de
juventud necesitan tener unos objetivos muy claros para tener en cuenta las diferencias y
necesidades específicas.
Mensaje clave
Debe promoverse el crecimiento que genere empleo de manera
intensiva
Una política efectiva para fomentar el empleo de los
jóvenes debería formar parte de una estrategia global de creación de empleo a través
del crecimiento económico que genere empleo de manera intensiva. Es necesario adoptar
políticas macroeconómicas adecuadas que promuevan el crecimiento general del empleo como
base para abordar los problemas del empleo de los jóvenes.
Una educación adecuada y las políticas de mercado de
trabajo y sociales también son necesarias
- Los sistemas educativos son esenciales. Es necesario que los
jóvenes adquieran las capacidades, conocimientos y actitudes que les permitirán
encontrar trabajo y hacer frente a los inesperados cambios del mercado de trabajo a lo
largo de sus respectivas vidas profesionales. Los sistemas educativos desempeñan un papel
esencial en la preparación de los jóvenes para el mercado de trabajo.
- Debería fomentarse la experiencia profesional en la
educación. Combinar trabajos a tiempo parcial con la enseñanza también podría mejorar
la motivación y los niveles de estudios de los jóvenes, a la vez que les permitiría
adquirir una valiosa experiencia laboral.
- Deben abordarse los problemas de las deserciones escolares.
Una de las prioridades políticas clave ha sido el desanimar a los jóvenes a abandonar la
escuela o el animar a los tempranos desertores escolares a volver a la educación y a la
formación.
- La formación y la educación profesionales tienen que tener
en cuenta las necesidades del mercado de trabajo. Es necesario ver cómo la educación y
formación iniciales se mantienen a la altura de los requisitos de calificación
cambiantes en el mercado de trabajo.
- Deben ampliarse las oportunidades de formación de las
mujeres jóvenes, especialmente en los países en desarrollo.
- La formación debe formar parte de un plan integrado. Las
políticas del mercado de trabajo para trabajadores jóvenes deben incluir la formación
como parte de un plan integrado y con objetivos específicos.
- Se necesitan políticas para reforzar la demanda de trabajo
juvenil. Es necesario un marco de política general que preste atención a las
disposiciones y a las instituciones del mercado
- ¿puede ser útil el espíritu empresarial de los jóvenes?.
Puede contribuir a reducir el desempleo de los jóvenes y a mejorar su empleabilidad. Los
programas de iniciativa empresarial para jóvenes pueden ofrecer beneficios sociales en
términos de reducción del desempleo de los jóvenes y pueden repercutir favorablemente
en el desarrollo económico local.
- Debe mejorarse la información sobre el mercado de trabajo y
la orientación profesional. Estos son elementos especialmente críticos para los jóvenes
cuyos conocimientos del mundo de trabajo y cuya exposición al mismo son limitados.
- Las asociaciones son clave en la promoción del empleo de
los jóvenes. La intervención de interlocutores sociales, ONG y la comunidad en la
elaboración y aplicación de políticas de empleo de los jóvenes es crítica para
cualquier mejora de la situación.
Indice
El empleo de los jóvenes
en el programa de trabajo decente de la OIT (formato pdf)
Los jóvenes en el mundo
de hoy (formato pdf)
Desafíos del mercado del
trabajo (formato pdf)
Causas del desempleo y
del subempleo de los jóvenes (formato pdf)
Trabajo decente para los
jóvenes: Mensajes clave (formato pdf)
Convenios y recomendaciones de la OIT importantes
para el empleo de los jóvenes.
Convenios fundamentales
Otros convenios y recomendaciones
Contactos
(formato pdf)
Para más información: www.ilo.org
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