OIT Cinterfor/OITCinterfor

 

 
English

Búsqueda avanzada
SID

Jóvenes,  formación y  empleo

 

  Novedades
  Sobre este sitio
  Observatorio de experiencias

Documentos y publicaciones
Emprendimiento juvenil
   Evaluación de impacto
  Jóvenes en el medio rural
Juventud y género
Jóvenes y sindicatos
  Legislación
  Eventos
  Enlaces
  Mapa del sitio
Página principal


 Coloque su dirección de correo electrónico para recibir las novedades del sitio.

Enviar la página a un amigo

 

Fecha de actualización:
30/09/2008

 

 

 

106 MILLONES DE JÓVENES QUIEREN TRABAJAR.
Comentarios del Director Regional de la OIT, Jean Maninat,
en la revista “La Clave” de Madrid, España. (*)

 

Noticias de la OIT (25 de julio 2007)

El tema del trabajo de los jóvenes ha venido adquiriendo un mayor protagonismo en las sociedades latinoamericanas y del Caribe, tanto por la contribución que ellos pueden dar al crecimiento económico de la región como por las altas tasas de desempleo juvenil que se dan, aun en países económicamente exitosos.


Jóvenes: ni estudian, ni trabajan

LA TEMÁTICA DEL EMPLEO juvenil fue recogida como una prioridad en la Agenda Hemisférica para la Promoción del Trabajo Decente que presentó el Director General de la OIT, Juan Somavia, a la consideración de la XVI Reunión Regional de los Estados Americanos Miembros de la OIT (2006). Asimismo, en la "Década de promoción de trabajo decente" que dicha reunión aprobó, se definió como objetivo central —en relación a la juventud— fomentar su mayor formación y su mejor inserción laboral. Por esta razón, en la Oficina Regional de la OIT para América Latina y el Caribe hemos producido un informe, de próxima aparición, sobre ‘Trabajo decente y juventud en América Latina’ que arroja algunos datos de interés sobre el tema.

QUIZÁ LO MÁS SIGNIFICATIVO que señala el informe es que, de los 106 millones de jóvenes en América Latina y el Caribe, en 2005, 22 millones no estudiaban ni trabajaban, lo cual representa alrededor del 21% del total de jóvenes en la región. Este es, por supuesto, un dato altamente preocupante, si se tiene en cuenta que en América Latina y el Caribe residen alrededor de 106 millones de personas jóvenes entre los 15 y 24 años de edad. Nunca antes hubo tantos jóvenes en esta parte del mundo y, probablemente, tal como indican las tasas de crecimiento poblacional, la situación no se repita a mediano y largo plazo.

QUÉ SIGNIFICA ESTO para la región: que un sector fundamental de la población no encuentra las vías para integrarse al proceso productivo en sus países y, por ende, quedan excluidos o en la periferia del desarrollo social y económico. Esto constituye, además, un despilfarro de energía creativa, y un obstáculo para competir con éxito en la globalización, pues las repercusiones sobre este importante grupo poblacional, sobre el que deberían descansar las opciones de futuro, pueden ser devastadoras tanto psicológica como socialmente. También que la credibilidad en las instituciones democráticas puede resentirse, pues se da la situación de que quienes por primera vez salen a buscar empleo también votan por primera vez.

Esta especie de esquizofrenia social que permite a los jóvenes decidir el destino de su país, pero no les brinda la oportunidad de ser útiles con un trabajo digno y decente, puede estar en la raíz de gran parte de la inconformidad que hemos visto surgir en los últimos años.

LA REALIDAD DE MILLONES de jóvenes que no estudian ni trabajan, así como el hecho de que la pertenencia a un género o raza pueden dificultar el acceso a trayectorias de trabajo decente, son desafíos tan importantes como el desempleo general y la precariedad en la economía informal en los esfuerzos por fortalecer las democracias en la región y darle un carácter integral al desarrollo de nuestros pueblos.

QUISIERA VERTER AQUÍ algunas ideas que surgen del informe mencionado, que condensan lo que consideramos puede ser una vía para abordar el tema del trabajo de la juventud. “La propuesta central es que cada país debe construir, y revisar periódicamente con el concurso de los mismos jóvenes, una institucionalidad adecuada para la promoción de trayectorias de trabajo decente de sus jóvenes.

Ello supone una mejor articulación con la evolución que va teniendo el mundo productivo lo cual hace necesario un inteligente marco regulador que combine protección y promoción de los trabajadores en general sin excluir a los jóvenes. La educación y formación para el trabajo es esencial. Es imprescindible desarrollar su capacidad emprendedora para que se orienten hacia la iniciativa empresarial no por falta de trabajo, sino como una manera de contribuir a la creación de mejores empresas y empleos. Es necesario proteger sus derechos laborales de jóvenes trabajadores para integrarlos a una cultura digna de trabajo. La promoción de la mejor inclusión social de ciertos grupos de mujeres jóvenes, así como de la juventud rural e indígena, es importante para que América Latina y el Caribe aprovechen la totalidad de la laboriosidad y creatividad de los jóvenes en la construcción del desarrollo humano”. La juventud es presente y ojalá mejor futuro para la región americana.

______________
(*) Comentario en el artículo “Jóvenes: ni estudian, ni trabajan”. Paola Wächter. EN: La Clave. Madrid, 20 de julio de 2007.

 

Mayor información: http://www.oit.org.pe/portal/noticias.php?docCodigo=653

 

 

Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (OIT/Cinterfor)
Avda. Uruguay 1238 - Montevideo - Uruguay - Tel: (5982) 908 6023 - 902 0557 - 908 0545 - Fax: (5982) 902 1305
  webmaster@cinterfor.org.uy

Copyright © 1996-2008 Organización Internacional del Trabajo (OIT) - Descargo de responsabilidad